FireStation.

La biblioteca del parque.

  • nuevos mensajes por correo.

    Únete a otros 683 seguidores

  • Archivos

  • Estadísticas del blog

    • 1,900,294 hits
  • Visitas

  • Meta

Archive for the ‘11/S’ Category

Comunicaciones de emergencia en el 11/S

Posted by Firestation en 28/11/2012

El derrumbe de las estructuras del World Trade Center (WTC) en Nueva York tras los atentados terroristas del 11 de Septiembre de 2001 fue el peor desastre en edificios registrado en la historia, con alrededor de 2800 muertos, 350 de los cuales pertenecían a los servicios de emergencia y rescate. En respuesta a esta tragedia, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) abrió una investigación de tres años para determinar las causas de los derrumbamientos.

Dentro de los informes generados por el NIST, que pueden consultarse en la página web NIST-WTC, figuran una serie de análisis sobre el comportamiento de los sistemas de radiocomunicaciones empleados por los servicios de emergencia durante la catástrofe. Como parte del material para elaborar los informes, el NIST analizó las grabaciones de las conversaciones radio del Departamento de Policía, la Autoridad Portuaria y el Departamento de Bomberos de Nueva York. Desde el año 2005, parte de esas grabaciones y sus transcripciones están disponibles para el público y pueden encontrarse en sitios web como el del periódico New York Times o en Internet Archive.

Puestos de Mando en el WTC

En el año 2001, el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) utilizaba un sistema PMR en la banda de UHF, dividiendo la ciudad en 35 zonas. Casi todos los equipos portables tenían programados un total de 20 canales, que permitían a los oficiales de policía establecer enlaces en toda la ciudad. En los informes de NIST se indica que este sistema PMR no sufrió ningún tipo de avería durante las operaciones derivadas del 11-S. Este Departamento desplazó además a la zona a varios helicópteros de su Unidad de Aviación, que fueron incapaces de aterrizar en la azotea de las torres por el denso humo originado por los incendios. La Policía utilizó dos repetidores durante las operaciones: el de la División 1 y el de el Departamento de Operaciones Especiales (NYPD SOD).

La Autoridad Portuaria de Nueva York (PAPD) tuvo a su cargo parte de las operaciones de seguridad y rescate, utilizando sistemas radio en UHF de baja potencia. Cada uno de los 7 canales disponibles se utilizaba para un emplazamiento específico y existía otro canal para comunicaciones entre todos los emplazamientos. Se comprobó que no todos los equipos portables tenían programados todos los canales disponibles.  La Autoridad Portuaria disponía además de un repetidor de gran elevación, denominado “Canal 30 de la Autoridad Portuaria”o “Repetidor 7″, instalado en lo alto del edificio número 5 del WTC (es decir, no estaba en ninguna de las torres derrumbadas), tras los atentados del año 1993. Aunque al parecer durante las operaciones se detectaron problemas en la utilización de este repetidor, los análisis posteriores reflejan que no dejó de estar operativo en ningún momento. Lo que parece que falló fue la consola de control remoto del repetidor instalada en el Puesto de Mando del hall del WTC-1, algo que no impidió el funcionamiento del propio repetidor.

Ubicación del Repetidor 7 PAPD El Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY) utilizaba un sistema PMR en VHF con 5 repetidores para cubrir distintas zonas: Manhattan, Brooklyn, Queens, Bronx y Staten Island. Todos los repetidores compartían el mismo canal (pareja de frecuencias) y el acceso a uno u otro repetidor se realizaba usando un tono CTCSS distinto. También se disponía de un repetidor común para toda la ciudad y 5 canales de trabajo tácticos en simplex. Los equipos de radio emitían además tonos de identificación de cada unidad y de su estatus operativo, que se visualizaban en las consolas CAD (Computer Aided Dispatch) de las centrales de operaciones. Se instalaron dos puestos de mando en los halls de acceso a las dos torres principales. El Departamento puso en alerta a un total de 214 unidades, 103 de las cuales estaban operando en la zona antes de transcurrir 2 horas desde el primer impacto.

El Departamento de Bomberos desplazó además una furgoneta de comunicaciones (indicativo “Field Comm”), que desafortunadamente casi no se utilizó y que finalmente quedó destrozada tras el derrumbe de los edificios. Esta furgoneta estaba dotada con un repetidor en banda cruzada UHF-VHF. Su objetivo era establecer enlaces en UHF con los puestos de mando instalados en los halls de acceso a las dos torres principales y retransmitirlos a través de los canales de VHF habituales del Departamento hacia los bomberos que estaban trabajando en las plantas más altas. De las dos furgonetas de este tipo disponibles, la principal estaba averiada y tuvo que utilizarse la de respaldo, con el inconveniente de que esta última no disponía de ningún canal de comunicaciones con los helicópteros de la Policía.

Furgoneta de comunicaciones del FDNY A su llegada a las torres, personal del WTC facilitó a los bomberos radios de la Autoridad Portuaria, ya que se conocía que tenían mejor cobertura dentro de los edificios. No obstante, los bomberos también usaron sus propias radios, empleando el Canal 5 para Mando y Control, el Canal 1 para operaciones en la Torre Norte, el Canal 3 para operaciones en la Torre Sur y en algunos casos el Repetidor 7 de la Autoridad Portuaria. Los canales simplex ofrecían cobertura hasta las plantas 30-40 y sufrieron una carga de tráfico muy elevada, por lo que algunos bomberos pasaron a utilizar el Repetidor 7.

Muchas ambulancias (EMS) y unidades de bomberos disponían además de terminales de datos que empleaban canales independientes para comunicarse con los sistemas CAD de las centrales de operaciones.

Los informes del NIST revelan que todos los Departamentos implicados tuvieron problemas de distinta índole con sus sistemas de radiocomunicaciones, causados por dos motivos principales: por un lado, la elevada atenuación que las señales de radio sufren en edificios de hormigón y acero, así como la propagación multicamino. Y por otro lado, el incremento espectacular en el tráfico de comunicaciones radio.

Tráfico del repetidor 7Tras el primer impacto, el tráfico de radiocomunicaciones se multiplicó por 5 aproximadamente y posteriormente por 3, respecto a una situación de normalidad. La primera consecuencia de este incremento es la dificultad en la gestión de los mensajes. Por otro lado, del análisis de las grabaciones se desprende que entre 1/3 y 1/2 del total de mensajes radiofónicos no pudieron completarse o eran ininteligibles, bien por problemas de cobertura, bien por la incapacidad de gestionar tan elevado volumen de mensajes en los centros de control.

Otros factores que influyeron en la calidad de las radiocomunicaciones fueron los niveles de ruido de fondo existentes en el entorno del WTC, el estado de algunos de los equipos de radio empleados y las transmisiones múltiples de varios equipos en un mismo instante (provocando interferencias mutuas). De hecho, algunos pulsadores de micrófono (PTT) se quedaron accionados, provocando interferencias de forma continuada.

Esto provocó que la percepción de la situación (situational awareness), es decir, el grado de precisión con el que la percepción de una persona se corresponde con lo que está sucediendo realmente, no fuese óptima, sobre todo en lo referente al personal que estuvo trabajando dentro de las torres, algo que se complicó aún más porque el personal que estaba fuera de servicio y se desplazó a la zona de motu propio para colaborar no disponía de ningún tipo de equipo de radio.

Las comunicaciones del Departamento de Policía no se degradaron demasiado porque solamente había 6 equipos de emergencia (ESU) trabajando en un mismo canal y sus puestos de mando instalados en el perímetro de seguridad disponían de mayor línea de visión directa con las torres. El empleo de radios de UHF facilitó además la penetración de las ondas de radio en los edificios.

Las comunicaciones del Departamento de Bomberos se degradaron en mayor medida, principalmente por el uso de la banda de VHF, que tiene peores condiciones de propagación dentro de los edificios. Como mejora operativa al uso de canales VHF en simplex, el Departamento de Bomberos adquirió con posterioridad un repetidor transportable.

El tiempo medio de cada transmisión no varió significativamente respecto a una situación de normalidad, pasando de 3,8 seg a 3,3 seg en las comunicaciones de la PAPD, de 3,8 seg a 3,1 seg en FDNY y de 1,9 seg a 3,4 seg en NYPD, demostrando una gran disciplina en las comunicaciones, dirigidas además en todo momento desde las centrales de operaciones, tal y como puede comprobarse en las grabaciones.

Puesto de Mando en hall WTC-1 Otra de las conclusiones del informe se refiere a la interoperabilidad, ya que ninguna de las radios de cada uno de los Departamentos implicados tenía la posibilidad de establecer comunicaciones con las radios de los demás Departamentos. Por ejemplo, aunque las unidades de aviación de la Policía detectaron que las torres podían derrumbarse minutos antes de que esto sucediera, fueron incapaces de transmitir esta información a los bomberos que trabajaban dentro de las mismas.

Como solución a los problemas de interoperabilidad, algunos expertos sugieren la implementación de Sistemas de Mando para Incidentes (ICS), es decir, puestos de mando avanzados con representantes de todos los departamentos que intervienen en la emergencia. Otra solución tecnológica puede ser la utilización de la funcionalidad de reagrupamiento dinámico disponible en las redes troncales modernas (TETRA/TETRAPOL), que permite asignar canales comunes a todos los departamentos que intervienen en una misma emergencia.

Unidades en el entorno del WTC El NIST recomienda además realizar inspecciones rigurosas de los sistemas de comunicación de los servicios de emergencia en los edificios de gran altura, para localizar posibles puntos de fallo.

En lo referente a las telecomunicaciones públicas, los informes indican que momentos después del impacto del primer avión se registró la saturación de los sistemas telefónicos. Solamente tras el primer derrumbamiento algunas de las líneas terrestres y de telefonía móvil quedaron completamente destruídas.

http://emercomms.ipellejero.es/

Anuncios

Posted in 11/S, Comunicaciones, Siniestros Importantes, Tecnicas de Intervencion | Comentarios desactivados en Comunicaciones de emergencia en el 11/S

NFPA Journal. Patrones de Vuelo

Posted by Firestation en 15/04/2012

Por Fred Durso, Jr.

Un bombero sube corriendo por el hueco de la escalera a medida que los ocupantes de las oficinas evacuan la Torre Uno. (Foto: AP)

Nuevas investigaciones analizan cómo los sobrevivientes evacuaron el World Trade Center el 11 de septiembre

Algunos ocupantes de la Torre 1 del World Trade Center en Nueva York el 11 de septiembre, sorprendidos y sin aliento veían cómo un avión se aproximaba hasta desaparecer en los pisos superiores , mientras que otros oyeron la explosión que se produjo inmediatamente después. El movimiento del edificio después del impacto fue tan intenso que algunas personas creyeron que la estructura se “volcaría.” Los observadores que se encontraban cerca del sitio del impacto vieron secciones del edificio en llamas o partes del cielorraso estrellarse contra el piso.

Estos relatos en primera persona, descriptos en el informe del año 2005 Análisis de las versiones publicadas sobre la evacuación del World Trade Center, en coautoría con Rita Fahy, gerente de bases de datos y sistemas de incendios de la NFPA, ofrecieron una primera instancia sobre las condiciones dentro de las torres y los comportamientos de los ocupantes en los momentos inmediatamente posteriores a los ataques terroristas. Complementando los hallazgos, existen nuevas investigaciones que analizan lo que ocurrió una vez que los sobrevivientes se encontraron seguros. Con fondos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, el estudio Abandonar el área luego del desastre: Cómo los sobrevivientes de los edificios del World Trade Center abandonaron el área luego de los ataques, analizaba las respuestas de más de 1,400 sobrevivientes e identificaba inquietudes que los investigadores esperan que sirvan para reforzar los planes de preparación para la emergencia. El estudio se publicó en la edición de mayo de Risk Analysis: An International Journal.

La evacuación por debajo de la zona de impacto de los aviones en las Torres 1 y 2 fue considerada un “éxito” en ambos informes. Durante los ataques, los edificios albergaban aproximadamente 17,400 personas, y se estima que más de 14,000 personas escaparon. Menos del uno por ciento de la cantidad total de ocupantes –unas 120 personas- que presumiblemente intentaron evacuarse de los pisos ubicados por debajo de la zona del impacto fallecieron en los ataques. “Cuando se compara la evacuación [durante el bombardeo en 1993 del World Trade Center] con la del 11/9, hay una diferencia,” dice Fahy. “Los funcionarios de los edificios hicieron mucho luego del bombardeo de 1993, hecho que facilitó la evacuación del 11/9.”

Por ejemplo, un nuevo sistema de comunicaciones de emergencia y señalizaciones foto luminiscentes marcando el recorrido en escaleras, barandillas, y puertas de huecos de escalera, guiaron a los ocupantes hacia la seguridad, cuenta Fahy. El nuevo informe concluye que el entrenamiento recibido sobre seguridad contra incendios también afectó el comportamiento de los ocupantes. El cuarenta por ciento de los participantes encuestados estuvieron de acuerdo con que la información sobre seguridad que habían recibido los preparó para evacuar el edificio, pero sólo un cuarto de los sobrevivientes “sintió que se le había suministrado información por escrito sobre seguridad contra incendios.”

“Lo que había en el lugar era una gran rotación de personas y visitantes,” cuenta Rae Zimmerman, coautor del nuevo estudio y profesor de la Robert F. Wagner Graduate School of Public Service de la Universidad de Nueva York. “No es inusual que la gente no se encuentre actualizada sobre este material [de seguridad]. La gente debería esforzarse por conseguir un entrenamiento más frecuente y algo más aceptable. No debería confiarse en personas leyendo instrucciones.”

Los sobrevivientes también se inclinaron más por buscar a sus amigos o por asegurarse que otros pudieran salir –confirmando la observación de Fahy que las personas que se encuentran bajo estrés tienden a buscar a otros para sentirse seguros u observar cómo se comportan los demás como ayudarse para guiar su propia reacción. Los ocupantes también bajaron por el hueco de la escalera en forma calma y ordenada mientras que ayudaban a otros en el camino – otro punto en común entre evacuados durante una emergencia, agrega Fahy.

Una vez que abandonaron el edificio, la mayoría de los evacuados que no abandonaron el área de manera inmediata indicaron que, o bien se habían detenido a ver qué sucedía o a buscar amigos o compañeros de trabajo. Casi el 30 por ciento de los que respondieron las preguntas declaró que no sabían hacia dónde dirigirse. “Estamos hablando de una gran cantidad de gente que de repente abandona un área con tremendos obstáculos en su camino,” dice Zimmerman. “La gente podía haber estado familiarizada con la calle [a la cual accedieron], pero no con el área.”

El nuevo estudio también indica que no existían medios de comunicación que permitiera a la gente saber que el sistema de subterráneos de la ciudad había sido detenido debido a los ataques. Más aún, quienes respondieron las preguntas y vivían fuera de la ciudad, mostraron mayor tendencia a abandonar la zona inmediata que aquellos que vivían en la ciudad. La comunicación inmediata, dice Zimmerman, es crucial para que las personas puedan identificar una situación potencialmente riesgosa y sobreponerse a otra creencia común durante una real negación de la emergencia de una amenaza.

Zimmerman se encuentra trabajando en un estudio de seguimiento que comparará los comportamientos de los evacuados dentro y fuera de las torres durante los ataques. El análisis adicional podría suministrar una mayor comprensión en relación al cumplimiento de procedimientos específicos de emergencia, tales como la indicación a todos los ocupantes de la Torre 2 de permanecer en el interior del edificio una vez que el primer avión impactara en el edificio vecino. “Esa indicación fue absolutamente la correcta para ese momento”, dice Fahy. “Había escombros cayendo, y una respuesta masiva del departamento de bomberos. No servía de ayuda el permanecer en medio del camino. Nadie pensó que habría un segundo avión en este punto. Nadie pensó que las torres se derrumbarían.”

http://www.nfpajournal-latino.com/

Posted in 11/S, Comunicaciones, Monografias / Articulos / Investigaciones, NFPA Journal, Prevencion, Proteccion civil, Psicologia en la emergencia, Siniestros Importantes | Comentarios desactivados en NFPA Journal. Patrones de Vuelo

Las consecuencias del ataque al World Trade Center. Impacto posterior.

Posted by Firestation en 07/03/2011

Por John Nicholson

El 11 de septiembre, las Torres Gemelas del World Trade Center se mantuvieron erguidas durante casi una hora después que dos aviones de línea secuestrados se incrustaran en las mismas, vomitando sobre varios pisos miles de galones de combustible de aviación encendido. Las 244 columnas de acero de las torres de 109 pisos, los edificios más altos de Nueva York, permanecieron incólumes mientras el humo traspasaba las paredes destrozadas y un infierno bramaba en su interior. En la mayoría de los pisos, las columnas de acero todavía conformaban el exterior de las torres.

A las 9:50 hs., sin embargo, la torre sur, de 415 metros (1.362 pies) de altura, colapsaba en una trágica exhibición de terror. Alrededor de una hora más tarde caía la torre norte, con 417 metros (1.368 pies) de altura.

¿Qué era lo que finalmente había reducido a las torres, que habían sobrevivido en 1993 a la explosión de una bomba terrorista en un estacionamiento subterráneo, a una pila de acero y concreto de alrededor de 11 pisos de altura?

Numerosos ingenieros, incluyendo expertos en construcciones de la NFPA, consideran que el correcto diseño de las torres podría haber resistido el choque de una única aeronave de gran tamaño en cada una de ellas. Sin embargo, una vez encendidos los 91.000 litros (24.000 galones) de combustible de aviación de cada Boeing 767 , el colapso de las torres era sólo cuestión de tiempo.

“Debería determinarse la pérdida de sustento estructural que resultó de la combinación del impacto inicial del avión más el calor del incendio provocado, y que finalmente causó el colapso”, dice Robert E. Solomon, ingeniero en jefe en protección contra incendios de edificios. “El calor generado por el incendio del combustible de las aeronaves, que se estima alcanzó temperaturas de 1.093ºC (2.000ºF), se encuentra muy por encima de las temperaturas que logran reducir la resistencia estructural de las vigas de acero, utilizadas para sustentar los pisos de placas de concreto.”

“Como ingeniero”, dice, Bonnie Manley, ingeniero estructural de la NFPA, “me sentí agradecido al ver que los edificios seguían en pié. Pero sabía que esto no significaba que no existieran posibilidades ciertas de que colapsaran. Un piso colapsó y luego otro, y otro, en lo que se denomina “efecto dominó”, cayendo cada piso sobre el siguiente.”

Para maximizar el aprovechamiento del espacio interno de los edificios, las torres habían sido diseñadas de modo que no presentaran columnas en su interior. La estructura se sustentaba con un núcleo central de columnas de acero y un encadenado de acero tubular. El impacto de los aviones, y la explosión y el calor de los incendios resultantes, debilitaron las vigas de acero hasta que éstas no pudieron soportar por más tiempo el peso sustentado. A medida que un piso caía sobre otro, las estructuras colapsaron hacia su interior, minimizando el riesgo en el área circundante. “La torre cayó hacia abajo, y su diseño ayudó a evitar daños en los edificios circundantes”, dice Manley.

Sistema de rociadores desbordado
En un incendio convencional, el sistema de rociadores de las torres hubiese resultado suficiente para controlar el fuego, pero el incendio no convencional que siguió a los impactos, desbordó al sistema de rociadores.

“En un escenario de oficina normal, es bastante poco el material que puede alimentar un incendio, pero al agregarse combustible de aviación, se creó un fuego de una dimensión muy superior y mucho más caliente que el que puede enfrentar un sistema normal”, señala Manley.

Como resultado, el agua nunca resultó suficiente para apagar el fuego.

Según David Hague, ingeniero senior en protección contra incendios de la NFPA, es probable que los impactos iniciales hayan provocado fallas en el funcionamiento de los sistemas de rociadores y las columnas de agua de los pisos donde ocurrió el incendio. Pueden haber desplazado los revestimientos de protección térmica del acero estructural, dejando el acero expuesto a temperaturas de 871ºC (1.600ºF) y aún mayores.

“Aún cuando el sistema de protección contra incendios hubiese permanecido intacto, es poco probable que hubiese descargado suficiente agua como para proteger al acero”.

“Podemos diseñar sistemas que soporten la carga de fuego que representa esta cantidad de combustible de aviación, y de hecho se realiza constantemente, para la protección de hangares”, señala Hague. “Sin embargo, se trataría de un sistema agua-espuma, que no es de aplicación para edificios de este tipo. El agua posee algún efecto sobre el combustible de aviación, pero no resulta tan efectiva como un sistema agua-espuma.” Hague agrega que no recomendaría un sistema agua-espuma para este tipo de ocupaciones, para prepararlas ante la posibilidad de impacto de una aeronave. “Resultaría mejor invertir el dinero en seguridad patrimonial”, dice.

Seguras por diseño
Inauguradas en 1973, luego de cinco años de construcción, las torres incluían 929.003 metros cuadrados (10 millones de piés cuadrados) de superficie destinadas a oficinas. Eran propiedad de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, y habían sido diseñadas por la firma Minoru Yamasaki Associates Inc., radicada en Michigan, y Emery Roth e Hijos, de Nueva York.

Habitualmente, al diseñar un edificio, los ingenieros calculan las cargas y fuerzas que éste deberá soportar a lo largo de su vida. Típicamente, éstas incluyen los efectos de huracanes, impactos, vientos, inundaciones, terremotos y, en edificios de altura, el impacto de aviones.

El World Trade Center fue diseñado para soportar gran cantidad de carga, y aún el impacto directo de un Boeing 707, que era el avión más moderno existente al momento del diseño de las torres. En el diseño, se tuvo en cuenta la posibilidad de impacto de un avión de gran tamaño y el fuego resultante del incendio de su combustible, debido a las lecciones aprendidas 56 años antes, cuando un avión B-25 del ejército chocara contra el edificio Empire State en un día de densa niebla. Catorce personas murieron y el daño provocado al edificio, que fuera golpeado entre los pisos 79 y 80, alcanzó el millón de dólares. La integridad estructural del edificio no fue afectada. Según Manley, los diseñadores de las torres tomaron en cuenta todo tipo de posibilidades extremas al dibujar los planos del World Trade Center, hace más de 30 años. Sin embargo, “cuando los edificios fueron diseñados, no había forma de imaginar que alguna vez ocurriría este colapso”.

El diseño de las torres había sido descripto por la Sociedad Americana de Ingenieros Civiles como “una serie de columnas de gran capacidad de porte dispuestas exteriormente con una separación de 91 cm (3 pies) entre columnas contiguas, y unidas en cada piso por una viga horizontal profunda, creando una resistente trama de caños cuadrados alrededor de cada torre.” La estructura del edificio incluía placas especiales intercaladas, para reducir las tensiones que podrían provocar los vientos de hasta 322 km/h (200 millas/h).

Las paredes de las torres gemelas, diseñadas por una empresa de ingeniería de Seattle, Worthington, Skilling, Helle, and Robertson, cuentan con las paredes de mayor resistencia a las cargas de todo el mundo y con tubos colgantes verticales de acero. Las columnas exteriores eran cajas huecas con una sección de 35 cm2 (pulg2), espaciadas 99 cm (39 pulgadas) entre sus centros. En cada piso se soldaban antepechos a las columnas, creando armazones enormes. Esto ofrecía a las torres, que medían 63 m x 63 m(208 pies x 208 pies) cada una, un interior libre de columnas entre las paredes externas, y un núcleo de 24 m x 42 m (79 pies x 139 pies). El núcleo que rodeaba los 99 ascensores de cada edificio, constituía también un reticulado de acero cubierto de concreto, que conectaba las columnas interiores con el exterior. Las escaleras de los edificios habían sido diseñadas para permitir una evacuación total en una hora, según los informes publicados. Cada torre poseía además cinco niveles subterráneos para estacionamiento.

La presencia de sistemas redundantes formaba también parte del diseño. En los edificios, esta superabundancia ofrecía múltiples patrones de carga, para disipar la gravedad y las cargas ambientales.

“Si se rompe un eslabón de una cadena, la cadena deja de funcionar. Sin embargo, si existe superabundancia de cadenas, existirán muchas otras cadenas capaces de recoger y compartir la carga soportada anteriormente por la cadena en cuestión”, dice Manley.

Estos dispositivos de seguridad redundantes hacen más lento el eventual colapso de los edificios, ofreciendo a los ocupantes mayor tiempo para evacuar, y salvando muchas vidas. Sin embargo, los sistemas redundantes fueron desbordados, al igual que lo fueran los sistemas de supresión de incendios.

“Lo ocurrido fue algo completamente inesperado, y esta situación extrema desbordó los sistemas,” dice Manley.

¿Y ahora qué?
¿Tendrán en cuenta las nuevas normas y códigos de edificación los eventos ocurridos luego del ataque al World Trade Center? Los expertos de la NFPA que trabajan en el desarrollo del Código NFPA 5000, Código de Edificación™, no creen que el nuevo código tenga en cuenta el incidente, aunque sin duda aumentará el sentido de conciencia dentro de la comunidad de la construcción de que pueden suceder hechos como éste.

Luego del bombardeo del Edificio Federal Alfred P. Murrah en la ciudad de Oklahoma en 1995, se desarrolló una importante discusión acerca de qué resultaba necesario para destruir un edificio. Pero finalmente la discusión cesó cuando los expertos se dieron cuenta de que los terroristas podrían superar rápidamente cualquier norma propuesta. “Se decidió no definir qué es lo que debe resistir un edificio ante un ataque terrorista”, dice Manley.

Las normas como las de ingeniería en explosivos no son específicas. No se puede definir una carga porque alguna vez haya ocurrido, alguien encontrará la forma de superarla”, dice Manley.

¿ Un ingeniero puede diseñar edificios resistentes al terrorismo? Puede que sí, pero probablemente parecerían fortalezas y posiblemente la gente no los usaría o sería incapaz de pagarlos.

La opción que queda es aumentar la seguridad patrimonial del edificio. Entre los métodos que utilizan los ingenieros para aumentar la seguridad del edificio se encuentran el refuerzo del marco estructural y los perímetros, las cortinas de Kevlar, los vidrios a prueba de balas, un menor número de ventanas y entradas más seguras. Los diseños pueden también eliminar o restringir el acceso y estacionamiento de vehículos. Sin duda, todas estas opciones se tendrán en cuenta para el futuro diseño de edificios públicos, y particularmente para los edificios de altura.

Es demasiado pronto para saber de qué modo las lecciones aprendidas tan tristemente en el ataque al World Trade Center provocarán cambios en distintos niveles, algunos de los cuales todavía no pueden preverse aún.

El Impacto Posterior

Por Philip A. Zanghi

WTC7
Construido de acero y hormigón con una fachada de vidrio, el WTC 7 de 52 pisos será más alto que su antecesor. Fotos: Steve Dapkiewicz
postimpact2
El tipo de material ignífugo especificado para el proyecto del WTC7 es un producto de densidad media basado en cemento Pórtland.
postimpact3
Diseñada por el arquitecto David Childs de Skidmore, Owings & Merrill LLP, la TWC7 incluirá características de seguridad mejoradas, tales como material incombustible dos veces más duradero que el requerido actualmente, paredes de hormigón reforzado que protegen el centro del edificio, y escaleras más anchas para una evacuación más rápida
postimpact4De acuerdo al código de edificación de la Ciudad de Nueva York, todos los edificios de acero deben ser incombustibles, de modo que la incombustibilidad fue una de las principales consideraciones al momento de plantear los requerimientos de seguridad del edificio, para la nueva torre WTC7.
postimpact5Michael Patti, Presidente de Patti & Sons, Inc., y contratista de materiales ignífugos para el proyecto del WTC7, dice: “Por lo general, los productos incombustibles de densidad normal tienen una densidad en obra de 15 lpc (libras por pie cúbico); sin embargo, la Monokote Z-106/HY incombustible, de Grace Construction Products, proporciona una densidad mínima de 22 lpc. Un material de densidad más elevada significa rendimiento físico aumentado.”
postimpact6
Los materiales ignífugos como parte de un montaje, también son probados y clasificados de acuerdo con la NFPA 251, Métodos de pruebas de resistencia a Incendios de materiales y construcciones edilicias.
postimpact7
Trabajador de la construcción rocía material incombustible dentro del 7WTC

El impacto que produjo el derrumbamiento de los Edificios Uno, Dos y Siete del Centro Mundial de Comercio (World Trade Center), tras los ataques terroristas del 11 de Septiembre de 2001, impulsó varios estudios para determinar los factores que propiciaron el derrumbamiento de las torres y para recomendar mejoras en el diseño y la construcción que permitan encarar tales desastres en el futuro. Una conclusión de estos análisis fue el rol crucial que juega la incombustibilidad en la seguridad global del edificio.

Alcanzando una altura de 52 pisos y abarcando 1,7 millones de pies cuadrados (158.000 metros cuadrados), el WTC7 (World Trade Center, Edificio 7) representa un hito en la construcción de rascacielos. El edificio exhibe innovación en diseño, seguridad humana y tecnología.

Construido en acero y hormigón con fachada de vidrio, el WTC7 será más alto que su antecesor. Diseñado por el arquitecto David Childs de Skidmore, Owings & Merrill LLP, el edificio incluirá características de seguridad mejoradas tales como material ignífugo dos veces tan durable como el requerido actualmente, paredes de hormigón reforzado que protegen el centro del edificio, y escaleras más anchas para una evacuación más rápida.

De acuerdo al código de edificación de la Ciudad de Nueva York, todos los edificios de acero deben estar revestidos con material a prueba de incendios y, por lo tanto, la incombustibilidad fue una de las principales consideraciones cuando se trataron los requerimientos de seguridad para el nuevo edificio WTC7.

La incombustibilidad típicamente hace referencia a la protección del acero estructural y de otras partes de apoyo en un edificio.

La incombustibilidad estructural para el acero puede variar desde el encajonamiento del hormigón, pasando por la fibra mineral, revestimiento intumescente, o materiales cementosos livianos aplicados al acero para prevenir el recalentamiento y la determinación de partes estructurales clave.

Los materiales ignífugos como parte de un montaje son también probados y clasificados de acuerdo a la NFPA 251, Métodos de pruebas de resistencia al fuego de materiales y construcción de edificios.

Énfasis sobre la incombustibilidad
En mayo de 2002, la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), publicó el Estudio de Rendimiento del Edificio del Centro Mundial de Comercio: Compilación de Datos, Observaciones Preliminares y Recomendaciones, en donde se citaba la incombustibilidad como uno de los temas críticos respecto del rendimiento del edificio. De acuerdo al informe, la incombustibilidad necesita adherirse bajo condiciones de incendio e impacto que deforman las partes de acero, de modo que los revestimientos permanecen sobre el acero y proporcionan la protección deseada. Además, en el Apéndice A, el informe establece: “Ambos, la fibra rociada y, en menor grado, los materiales cementosos, a veces pueden no adherirse al acero, ser mecánicamente dañados, o ser degradados de otro modo cuando están expuestos a un incendio. La prueba de control de calidad actual de adhesión/cohesión y densidad, si bien es útil, no resuelve el problema de asegurar que la incombustibilidad exista cuando ocurra un incendio y que además funcione mientras dure la exposición al fuego. Otros factores que pueden afectar la durabilidad y el rendimiento de la incombustibilidad incluyen la resistencia a la abrasión, impacto, vibración y temperaturas elevadas.

Además el Instituto Nacional de Normas y Tecnología (NIST, por sus siglas en inglés) dirigió una investigación de tres años sobre construcción y seguridad contra incendios para referirse a estos temas y ofrecer recomendaciones para el futuro. Las recomendaciones contenidas en 43 anteproyectos del informe, fueron resumidas y publicadas en junio de 2005 tras ser sometidas a un período de comentario público de seis semanas. Entre las recomendaciones delineadas estaba la “Resistencia a Incendios Mejorada de Estructuras: Los procedimientos y prácticas utilizados para asegurar la resistencia a incendios de las estructuras deberían ser resaltados al mejorar las bases técnicas para las clasificaciones de la construcción y los índices de resistencia a incendios; mejorando las bases técnicas para los métodos regulares de pruebas de resistencia a incendios; utilizando el enfoque de “marco estructural” en los índices de resistencia contra incendio; y desarrollando requerimientos de desempeño en el servicio y criterios de conformidad para los materiales incombustibles aplicados por rocío (MIAR; normalmente referidos como “incombustibles” o “aislantes”).

Las recomendaciones del informe propuesto serán discutidas más profundamente cuando el 13 o 15 de septiembre se celebre en el Instituto Nacional de Normas y Tecnología (NIST) en Gaithersburg, Maryland, la Conferencia Técnica sobre la Investigación del Edificio Federal y Seguridad contra Incendios del Desastre del Centro Mundial de Comercio.

Se espera que algunas de las recomendaciones de incombustibilidad sean parte del informe final. Además, el NIST está tratando de organizar un grupo de investigación para examinar la durabilidad de la incombustibilidad durante los próximos años. A su vez, Underwriters’ Laboratories, Inc. (UL), también está redactando una norma sobre la durabilidad de la combustibilidad.

El tipo de incombustibilidad especificada para el proyecto del WTC7 es un producto ignífugo basado en cemento Pórtland de densidad media, que fue elegido por su facilidad de instalación, propiedades de adhesión, y consistencia.

El material incombustible aplicado por rocío sólo es efectivo cuando permanece sobre la estructura de acero a la que se aplica. El material incombustible de fibra mineral utilizado en muchos edificios de oficinas tiene una fuerza de adhesión de 150 libras por pie2 (68 kilogramos por 0,3 m2).

Las clasificaciones de incombustibilidad se miden en términos de densidad. Técnicamente, la densidad se refiere a la cantidad de masa por unidad de volumen. Michael Patti, presidente de Patti & Sons, Inc., y contratista de incombustibilidad para el proyecto, expresa: Los productos incombustibles de densidad normal típicos por lo general tienen una densidad en obra de 15 lpc (libras por pie3); sin embargo, la incombustibilidad de Monokote Z-106/HY de Grace Construction Products proporciona una densidad mínima de 22 lpc. El material de densidad elevada implica rendimiento físico aumentado”. Ver la Tabla 2 para las aplicaciones típicas de producto de densidad elevada.

Clasificaciones de incombustibilidad y uso típico
El Código NFPA 5000, Código de Seguridad y Construcción de Edificios, define el “material incombustible rociado” como un material fibroso o cementoso que se aplica por rocío a los elementos estructurales, paredes, pisos y techos para proporcionar protección ignífuga.

Por lo general los materiales incombustibles cementosos contienen aglutinadores tales como el cemento Pórtland o yeso como su ingrediente principal, el cual al mezclarlo con agua en el emplazamiento de la obra, forma una pasta aguada que es adecuada para bombearla y rociarla sobre el acero. El principal ingrediente de los materiales incombustibles de fibra mineral rociada típicamente contiene fibra de lana pétrea, que se fabrica revolviendo piezas derretidas de escorias de hierro a temperaturas elevadas. Estas fibras luego se mezclan con un aglutinador de cemento para crear la mezcla que es bombeada por acción neumática en la obra.

Los materiales cementosos basados en yeso, los cementosos basados en cemento y los de fibra rociada, pueden ser fabricados de tal modo que, cuando se aplican de acuerdo a las instrucciones del fabricante, pueden lograr una densidad seca proyectada cuantificable en libras por pie cúbico. En la industria de la protección contra incendios, los términos utilizados para variar los niveles de protección son “densidad normal, densidad media”, y “alta densidad”. Las características del rendimiento que afectan la durabilidad tales como la fuerza de adhesión y compresiva, penetración de impacto, y de resistencia a la abrasión aumentan cuando la densidad seca aumenta. Ver la Tabla 2 para las características recomendadas de rendimiento mínimas especificadas.

A través de un proyecto simple, la incombustibilidad puede experimentar diferentes tipos y niveles de exposición, tales como vibración debido al equipo mecánico, elevada humedad debido a un espacio no acondicionado, corriente de aire en un hueco de ascensor, impacto en un espacio descubierto, sólo por nombrar unos pocos. Por lo tanto, generalmente una combinación de diferentes tipos de productos es utilizada para tratar las diversas condiciones presentes en la mayoría de los proyectos. La Tabla 2 también enumera adónde se utilizan típicamente los productos de densidad normal, media, y alta.

Los fabricantes ofrecen orientación a los especificadores acerca de adónde la necesidad de incombustibilidad más duradera garantizaría un producto de densidad alta o media, y los ayudan a redactar direcciones claras en la División 7 de las especificaciones del CSI (Instituto de Especificaciones para la Construcción).

Requerimientos de instalación e inspección
Las características y las propiedades de rendimiento de los materiales incombustibles aplicados por rocío han sido extensamente probadas y estudiadas por más de 50 años. Apoyándose en correlaciones desarrolladas entre las propiedades en obra y el rendimiento de prueba contra incendio, los códigos de construcción exigen los requerimientos de inspección especial en el momento de la instalación.

La Sección 40.5, “Control de calidad para los materiales rociados resistentes al fuego”, en el Capítulo 40 del código NFPA 5000, detalla las condiciones de la superficie, la temperatura ambiente durante la aplicación, espesor, densidad, y los requerimientos de fuerza de adhesión para los materiales resistentes al fuego rociados. De acuerdo a la Sección 40.5, el programa de control de calidad es responsabilidad del profesional de diseño registrado.

El programa, de acuerdo a la Tabla 40.5.1.2 del código NFPA 5000, debe incluir una revisión del control de calidad del material, una revisión del material para determinar su conformidad con las especificaciones, y la verificación de que la instalación está correctamente aplicada y cumple con las instrucciones del fabricante.

Las inspecciones especiales son conducidas por inspectores de la jurisdicción, o por firmas de inspección privadas que se especializan en este servicio. Para cada trabajo se requiere la documentación y verificación de los resultados satisfactorios. Debido a los requerimientos estrictos de inspección, y a la significativa inversión en equipamiento, la incombustibilidad típicamente es aplicada por contratistas capacitados en dicha especialidad.

Desafortunadamente, la inspección exhaustiva de la incombustibilidad sólo es requerida y llevada a cabo en el momento de la instalación y no capta los efectos a largo plazo sobre la incombustibilidad de los factores externos, tales como los elementos ambientales y el comportamiento humano. Mientras que códigos como el NFPA 1, Código Uniforme de Incendios, requieren que tales materiales se mantengan, no existen protocolos de inspección para estos materiales.

Para asegurar que lo productos de protección contra incendios pasivos permanezcan en su lugar durante la vida útil esperada de la estructura, los productos y los sistemas deben ser inspeccionados regularmente mientras exista el edificio.

Norma para las pruebas de durabilidad
A mediados del 2003, en respuesta a los comentarios publicados en el informe de FEMA 2002, el UL convocó a un grupo de expertos de la industria, incluyendo a miembros del Consejo contra Incendios del UL y del Panel Técnico de Normas (STP, por sus siglas en inglés) 263, sobre la Incombustibilidad de Montajes y Construcciones Edilicias, para desarrollar la UL 2431, Norma para Pruebas de Durabilidad para Materiales Incombustibles Aplicados al Acero Estructural.

El UL también fue contratado por el NIST para poner a prueba el sistema de pisos sostenido por vigas de acero prensado de las torres del Centro Mundial de Comercio, bajo las condiciones de incendio prescriptas en la ASTM E119, las cuales incluían un espesor específico de incombustibilidad.

El STP está actualmente trabajando sobre el tercer borrador de la UL 2431, que proporcionará medios para cuantificar la habilidad de los materiales ignífugos para retener sus propiedades de incombustibilidad, después de haber sido sujetos a varios ambientes condicionantes. La función de incombustibilidad será determinada al medir las temperaturas de los tubos de acero protegidos por los materiales.

Los medios condicionantes incluyen abrasión; antigüedad; una combinación de ciclo de secado, de congelamiento y de humedad; humedad; impacto; atmósfera industrial; rocío salobre; luz ultravioleta; y vibración. Se definen dos riesgos de incendio exterior: un incendio de aumento normal de la temperatura y un incendio de aumento rápido de la temperatura. El incendio de aumento normal de la temperatura tiene la intención de representar un incendio de edificio desarrollado totalmente en el interior. El incendio de aumento rápido de la temperatura intenta representar un incendio de charco de hidrocarburo.
Tenemos una cantidad de grupos de trabajo que están en el proceso de completar sus asignaciones, y espero que el STP se reúna durante el cuarto trimestre a fin de completar el anteproyecto de la norma y proponer el documento a votación inicial y revisión pública, expresa Daniel P. Ryan, presidente del Panel Técnico de Normas del UL.

La NFPA ha prestado ayuda con este proyecto. Bob Berhinig, el ingeniero principal en Incombustibilidad de UL, fue invitado a hacer una presentación sobre el desarrollo de la UL 2431 en la Conferencia y Exposición de Seguridad Mundial de la NFPA en Salt Lake City en 2004. Ryan, dice que el intercambio de información de la presentación fue incorporado en el esfuerzo de desarrollo de la UL 2431.

Cuando se complete el trabajo, los arquitectos y especificadores tendrán una más clara comprensión de qué productos cumplen con la aplicación pretendida. Hasta entonces, los fabricantes deberían proporcionar evidencia suficiente para demostrar que los productos que ofrecen resistirán según la necesidad anticipada para la durabilidad a largo plazo.

Philip A. Zanghi es gerente de productos de protección contra incendios para Grace Construction Products. También preside el comité de educación para el Concejo Internacional de Detención de Incendios, y es tesorero de la Asociación Nacional de Contratistas de Incombustibilidad.

http://www.nfpajournal-latino.com/

Posted in 11/S, Edificacion, Incendios, Incendios Urbanos, Monografias / Articulos / Investigaciones, Siniestros Importantes | Comentarios desactivados en Las consecuencias del ataque al World Trade Center. Impacto posterior.

11-S. Aspectos Relacionados.

Posted by Firestation en 23/12/2008

wtc

Un Analisis Critico del Suceso.

El World Trade Center

THE 9/11 COMMISSION REPORT.

THE PENTAGON BUILDING PERFORMANCE REPORT.


NIST NCSTAR 1: Federal Building and Fire Safety Investigation of the World Trade Center Disaster: Final Report of the National Construction Safety Team on the Collapses of the World Trade Center Tower

NIST NCSTAR 1-4: Active Fire Protection Systems

NIST NCSTAR 1-5: Reconstruction of the Fires in the World Trade Center Towers

NIST NCSTAR 1-6: Structural Fire Response and Probable Collapse Sequence of the World Trade Center Towers

NIST NCSTAR 1-7: Occupant Behavior, Egress, and Emergency Communication

NIST NCSTAR 1-8: The Emergency Response Operations

NIST NCSTAR 1-9A: Global Structural Analysis of the Response of World Trade Center Building 7 to Fires and Debris Impact Damage

NIST NCSTAR 1A: Final Report on the Collapse of World Trade Center Building 7


FEMA. World Trade Center Building Performance Study

  • Table of Contents (PDF 672KB)
  • Executive Summary (PDF 76.6KB)
  • Chapter 1 (PDF 3.66MB)
  • Chapter 2 (PDF 5.15MB)
  • Chapter 3 (PDF 2.37MB)
  • Chapter 4 (PDF 3.38MB)
  • Chapter 5 (PDF 3.34MB)
  • Chapter 6 (PDF 1.77MB)
  • Chapter 7 (PDF 3.34MB)
  • Chapter 8 (PDF 125KB)
  • Appendix A (PDF 793KB)
  • Appendix B (PDF 793KB)
  • Appendix C (PDF 2.03MB)
  • Appendix D (Accessible Version)* (PDF 2.15MB) with Spreadsheet (XLS 65KB)
  • Appendix D (Nonaccessible Version)* (PDF 2.22MB)
  • Appendix E (PDF 534KB)
  • Appendix F (PDF 420KB)
  • Appendix G (PDF 81.1KB)
  • Appendix H (PDF 41.4KB)
  • Appendix I (PDF 101KB)

Fire, Smoke, and Simulations

DisasterFire Resistance Testing of WTC Floor System

NIST Video: The Collapse of World Trade Center 7: Why the Building Fell

NIST Response to the World Trade Center Investigation Disaster Presentation


Debunking 9/11 Conspiracy theories and Controlled Demolition Myths


Photo Gallery


Posted in 11/S | Comentarios desactivados en 11-S. Aspectos Relacionados.

 
A %d blogueros les gusta esto: