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Archive for the ‘Psicologia en la emergencia’ Category

PSICOLOGÍA DE LA EMERGENCIA: COMPORTAMIENTO HUMANO ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DE EMERGENCIAS.

Posted by Firestation en 22/05/2017

psico emergencia

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DGT – La ayuda psicologica en emergencias relacionadas con el trafico

Posted by Firestation en 08/03/2017

ayuda psico dgt

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SAMUR – Proteccion Civil – Manual de procedimientos 2016

Posted by Firestation en 26/11/2016

samur procedimientos

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Curso Primeros Auxilios Psicológicos (PAP)

Posted by Firestation en 17/11/2016

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Acerca de este curso:Este curso on-demand (ABIERTO, se puede cursar en cualquier momento), impartido en castellano por la Universidad Autónoma de Barcelona y el Centro de Crisis de Barcelona, está destinado a entrenar en la aplicación de primeros auxilios psicológicos (PAP) a personas afectadas por situaciones altamente estresantes, abarcando tanto emergencias cotidianas (incidentes críticos estadísticamente frecuentes que afectan de manera muy intensa: un accidente de tráfico, una hospitalización, una agresión o la muerte traumática o repentina de una persona, etc.) como emergencias comunitarias y/o masivas (sucesos infrecuentes, que afectan a muchas personas o a una comunidad entera y que sobrepasan con mucho lo que sucede habitualmente en ella: una catástrofe natural, un accidente ferroviario o aéreo o un atentado). DESTINATARIOS: A). Población general, incluyendo protocolos específicos para niños, adolescentes, personas mayores y discapacitados psíquicos. B). Profesionales que trabajan en contextos sanitarios, educativos y sociales. C). Responsables de programas de ayuda a niños, personas mayores, colectivos multi-problemáticos y discapacitados. Gobiernos locales, líderes religiosos, fuerzas de seguridad estudiantes que se están preparando para ejercer todas estas profesiones. D). Recomendado para voluntarios que colaboran en la ayuda a colectivos que han sufrido situaciones de estrés emocional agudo y traumático, como asociaciones de pacientes, grupos de auto-ayuda, ONGs, etc. OBJETIVOS DEL CURSO: 1). Adquirir las competencias para aplicar los primeros auxilios psicológicos a personas, a familias y a comunidades tras un evento estresante cotidiano o comunitario. 2). Ser capaz de preparar diferentes escenarios para ser utilizados como lugar de recepción de afectados y familiares y para la aplicación de los primeros auxilios psicológicos. 3). Entrenarse en la aplicación de los protocolos de desactivación y recuperación de los intervinientes que han estado participando en la gestión de una emergencia.

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ENPC – Intervencion psicologica con intervinientes en emergencias.

Posted by Firestation en 12/11/2016

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Estres de los intervinientes en emergencias.

Posted by Firestation en 03/11/2016

stres intervinientes

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Catastrofes, situaciones de riesgo y factores psicosociales

Posted by Firestation en 17/10/2016

catastrofe

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Estrés por sucesos traumáticos: Información para el personal de emergencia

Posted by Firestation en 12/10/2016

stress

Las catástrofes pueden presentarse de muchas formas y exigir una acción rápida del personal de socorro. Puede tratarse de sucesos naturales como terremotos o huracanes o desastres de origen artificial como fallas tecnológicas o ataques terroristas. Como miembro de un equipo de socorro en situaciones de emergencia, usted y sus compañeros están expuestos a lo que los psicólogos denominan traumático—aquel en el que se está expuesto a desastres, niños o adultos heridos de gravedad, cadáveres o partes de los mismos, o la pérdida de compañeros de trabajo, por ejemplo.

Los sucesos traumáticos pueden producir reacciones emocionales graves e inusitadas las cuales podrían interferir con su capacidad de funcionar durante o después de los hechos:

Usted podría experimentar cualquiera de los síntomas físicos, cognoscitivos, emocionales o de conducta enumerados a continuación en el Cuadro 1. Algunas personas experimentan secuelas emocionales semanas o meses después de haber estado expuestos a un suceso traumático. Otras pueden experimentar estas reacciones mientras todavía se hallan en el lugar de los hechos, cuando deberían concentrarse en los peligros que cambian continuamente a fin de velar por su propia seguridad y rescatar a los heridos.

¡Recuerde que las emociones intensas son reacciones normales en situaciones anormales!

Cuadro 1. Síntomas de estrés que se puede experimentar durante un suceso traumático o después del mismo

Físicos* Cognoscitivos Emocionales De conducta
Dolor en el pecho*

Dificultad para respirar*

Shock*

Fatiga

Náuseas/vómitos

Mareo

Sudoración excesiva

Aceleración del ritmo cardíaco

Sed

Dolor de cabeza

Alteraciones visuales

Espasmos de la mandíbula

Dolores difusos

Confusión

Pesadillas

Desorientación

Aumento o disminución del estado de alerta

Concentración deficiente

Trastornos de la memoria

Dificultad para resolver problemas

Dificultad para identificar personas u objetos conocidos

Ansiedad

Culpa

Aflicción

Negación

Pánico severo (raro)

Miedo

Irritabilidad

Pérdida del control emocional

Depresión

Sentimiento de fracaso

Sentirse abrumado

Culpar a los demás o a sí mismo

Ira intensa

Aislamiento

Estallidos emocionales

Pérdida o aumento temporal del apetito

Consumo excesivo de alcohol

Incapacidad de descansar, intranquilidad

Cambios en la conducta sexual

*Solicite atención médica inmediatamente si experimenta dolor en el pecho, dificultad para respirar, dolor intenso o síntomas del estado de shock (respiración superficial, pulso rápido o débil, náuseas, temblores, palidez y sudoración, confusión y dilatación de las pupilas).

Lo que usted puede hacer en el lugar de los hechos

Prestar atención a sí mismo le ayudará a mantener su concentración en los peligros existentes y a permanecer alerta para velar por su propia seguridad. Con frecuencia el personal de socorro no está consciente de la necesidad de cuidarse y de preservar su bienestar emocional y físico, especialmente cuando las actividades de recuperación duran varias semanas.

Las siguientes normas indican algunos métodos sencillos para cuidar de sí mismo. Léalas en el lugar de los hechos y nuevamente después de volver a su hogar.

  • Controle su ritmo de trabajo. Las actividades de rescate y recuperación en el lugar de los hechos pueden prolongarse durante días o semanas.
  • Descanse con frecuencia. Las operaciones de rescate y recuperación se caracterizan por condiciones de trabajo extremadamente peligrosas. El cansancio mental causado por el trabajo prolongado expone al personal de socorro a un riesgo mayor de sufrir lesiones.
  • Cuide a sus colegas. Los compañeros pueden estar concentrados en una tarea en particular y no percibir un peligro cercano o uno fuera de su campo visual.
  • Preste atención a los que le rodean. El personal de socorro agotado, en situación de estrés e incluso distraído puede exponerse a sí mismo o a otros a un riesgo.
  • Trate de mantener un horario lo más normal posible: es fundamental comer y dormir con regularidad. Respete el horario de trabajo y la rotación.
  • Asegúrese de ingerir suficientes líquidos, como agua y jugos de fruta.
  • Trate de variar su alimentación y aumentar su consumo de carbohidratos complejos (por ejemplo pan y pastelillos fabricados con granos enteros, barras de granola).
  • Siempre que sea posible, descanse en un lugar alejado del sitio de trabajo. Coma y beba en el área más limpia disponible.
  • Reconozca y acepte las cosas que no puede cambiar, como jerarquía de mando, estructura organizacional, espera, averías del equipo, etc.
  • Hable con otros cuando USTED lo desee. Usted decidirá cuándo desea discutir su experiencia. Discutir un suceso es como vivirlo nuevamente. Elija su propio nivel de lo que le haga sentir cómodo.
  • Si su empleador decide proporcionarle apoyo psicológico formal, utilícelo.
  • Deje aflorar sus sentimientos, por más negativos que sean: usted está en una situación difícil.
  • Los pensamientos, sueños o recuerdos súbitos recurrentes son normales. No trate de combatirlos. Disminuirán con el correr del tiempo.
  • Comuníquese con sus seres queridos con la mayor frecuencia posible.

Lo que puede hacer en su hogar

Con el tiempo, sus impresiones y comprensión de su experiencia cambiarán. Este proceso varía de una persona a otra. Independientemente del suceso o de su reacción ante el mismo, a continuación se enumeran algunas acciones básicas para ayudarle a ajustarse a la experiencia:

  • Busque ayuda, la gente realmente se interesa.
  • Obtenga apoyo familiar, espiritual y comunitario.
  • Considere la posibilidad de llevar un diario.
  • No tome decisiones trascendentales.
  • Tome tantas decisiones cotidianas como sea posible para sentir que controla su vida.
  • Pase tiempo con otros o a solas haciendo cosas placenteras para revigorizarse.
  • Esté consciente de que puede sentir mucho miedo por los suyos. Esto es normal y desaparecerá con el tiempo.
  • Recuerde que “volver a la normalidad” lleva tiempo. Reanude su rutina gradualmente. Durante algún tiempo deje que otros asuman mayores responsabilidades en su casa y lugar de trabajo.
  • Esté consciente de que la recuperación no es un camino recto sino más bien dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás. Usted avanzará.
  • Aprecie su sentido del humor y el de los demás. No tiene nada de malo volver a reír.
  • Su familia vivirá la tragedia junto con usted. Necesitarán apoyarse unos a otros. La ocasión requiere paciencia, comprensión y comunicación.
  • Evite el consumo excesivo de medicamentos y alcohol. Usted no necesita agravar su situación con una dependencia de estas substancias.
  • Descanse bien y haga suficiente ejercicio. Aliméntese con regularidad y en forma balanceada.

Recursos adicionales

Administración de servicios de salud mental en caso de desastres, abuso de sustancias y servicios de salud mental (SAMHSA). http://www.mentalhealth.org/cmhs/EmergencyServices/index.htm

Consejos para hablar acerca de desastres, SAMHSA. http://www.mentalhealth.org/cmhs/EmergencyServices/after.htm

Cuidado personal del personal de socorro y asistencia en caso de desastres, SAMHSA.
http://www.mentalhealth.org/cmhs/EmergencyServices/response.htm

Vínculos relacionados, SAMHSA.
http://www.mentalhealth.org/cmhs/EmergencyServices/links.htm

Centro nacional del trastorno de estrés postraumático (PTSD), Departamento de asuntos de veteranos de guerra http://www.ncptsd.org/

Salud mental en caso de desastres: Cómo enfrentar las secuelas del terrorismo. Información breve para profesionales y público en general. Centro Nacional de PTSD, Asuntos de veteranos de guerra.
http://www.ncptsd.org/disaster.html

St. Laurent, D. (1996). The nutritional needs of rescue teams. Emergency Preparedness Digest, April-June, pp. 26-27

Posted in Psicologia en la emergencia, Salud Laboral. Prevencion de riesgos | 3 Comments »

Alarmas y notificacion. ¿Puedes oirme, y entenderme?

Posted by Firestation en 21/11/2015

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Por Robert Schifiliti

10 temas clave que afectan la inteligibilidad de las comunicaciones de voz.

Los sistemas de alarma de incendio que utilizan la voz para informar a los ocupantes y direccionar sus movimientos han sido elementales en la protección contra incendios durante décadas. En años recientes, sin embargo, a medida que proliferaban los sistemas denominados “para todo riesgo” —esos diseñados no solamente para incendios, sino para cualquier situación de emergencia— se abrió una enorme cantidad de interrogantes sobre cómo integrar de manera efectiva la voz a dichos sistemas. Los cambios han llegado rápidamente y han afectado a disciplinas e industrias que previamente tenían poco conocimiento, o necesidad de tales sistemas. También se han llevado a cabo cambios significativos en el código —NFPA 72®, Código Nacional de Alarmas de Incendio y Señalización— que da tratamiento a estos sistemas. No es de extrañar que los planificadores, diseñadores, autoridades, instaladores y usuarios estén luchando por comprender y aplicar toda esta nueva información.

La confusión puede comenzar incluso con la terminología más básica. “Sistemas de comunicaciones de emergencia” (ECS, por sus siglas en inglés) y “sistemas de notificación masiva” (MNS, por sus siglas en inglés) se usan a menudo como sinónimos, pero no son la misma cosa. La edición 2010 del código NFPA 72 creó una nueva y más amplia categoría de ECS que incluye a los MNS y una variedad de otros sistemas de emergencia. Este Código define un ECS como un “sistema para la protección de vidas mediante la indicación de la existencia de una situación de emergencia y la comunicación de la información necesaria para facilitar una apropiada respuesta y acción,” y la mayoría de las formas de ECS se apoyan en el uso de la voz como estrategia primaria de transmisión de mensajes y comunicaciones.

Las necesidades de un creciente número de usuarios de ECS, desde el uso militar hasta campus universitarios y lugares de trabajo, están forzando a muchos de nosotros a reconsiderar cómo se utiliza la comunicación por voz en estos sistemas. El problema es que muchos de los sistemas de comunicación por voz aún son diseñados bajo los principios de audibilidad en lugar de los de inteligibilidad—otro punto de confusión. Audibilidad significa que usted puede oír algo, por ejemplo una alarma de incendio. Inteligibilidad significa que usted no sólo oye, sino que además, comprende. Es la diferencia entre el sonido y el lenguaje, entre una señal indicadora de la necesidad de tomar acción y un mensaje más complejo que comunica la situación, lo que es necesario hacer, y el porqué de esa necesidad. Los sistemas diseñados en base a la mera audibilidad no son suficientes para asegurar la inteligibilidad, lo que requiere un enfoque más sofisticado en el diseño del audio. Los sistemas de voz fracasarán en su misión prevista si no pueden ser fácil e inmediatamente comprendidos por la audiencia a quien van dirigidos. El sistema fracasará en lograr que la gente haga ciertas cosas, tales como refugiarse en determinado sitio, si el mensaje está mal formulado, si es muy largo o no da en forma adecuada las directivas específicas.

Una encuesta informal de expertos líderes en ECS ayudó a identificar 10 problemas comunes que afectan la calidad de la voz y el uso efectivo de los ECS, temas que no están tratados en forma directa en los requisitos del código NFPA 72. Si bien el cuerpo del código NFPA 72 no contiene información específica sobre el diseño o la evaluación de los sistemas de voz, el Anexo D del Código contiene tanto sugerencias para la buena práctica del diseño de sistemas de voz, como un protocolo bien detallado de prueba de los sistemas. Se puede acceder a una versión de cortesía (sólo lectura) del código NFPA 72 utilizando la página de información online del documento en http://www.nfpa.org/72. Además, la Asociación Nacional de Fabricantes Eléctricos publica una guía —la SB 50-2008, Guía de Aplicaciones de Inteligibilidad del Audio en Comunicaciones de Emergencia— disponible en nema.org, la que da tratamiento a algunos de estos problemas de diseño.

1. Audibilidad: No es lo mismo que inteligibilidad
Muchos diseñadores, instaladores y autoridades asumen que si el mensaje de voz es audible, será comprendido. Un sistema de voz debe ciertamente ser audible para ser comprendido; la mayoría de la gente ha tenido experiencias con sistemas localizadores que parecían susurrar y no podían ser comprendidos con ruido ambiental de fondo. Sin embargo, también habrán experimentado algún sistema a volúmenes demasiado altos. Los mensajes de voz a volúmenes muy altos pueden ser distorsionados por la electrónica de sistemas sobrecargados, y a menudo dan por resultado una reverberación excesiva en el espacio.

Aún cuando un mensaje de voz es audible y se presenta a un volumen confortable para la escucha, no necesariamente significa que es inteligible. Un sistema inteligible es un sistema claro, comprensible y capaz de ser comprendido. Imagine la frase “No utilice la escalera B”. Parado en una sala, usted oiría la oración proveniente en forma directa del altoparlante más cercano. Fracciones de segundo después, la frase también provendría del siguiente altoparlante más cercano. Y fracciones de segundo después de eso, la frase rebotaría contra el muro, cielorraso o piso y llegaría a sus oídos fuera de toda sincronía con las otras fuentes. Esto reduce la inteligibilidad, usualmente mediante la pérdida o corrupción de las consonantes existentes en las palabras. En este ejemplo, el “no” podría perderse, haciendo que el mensaje se interpretara exactamente de manera opuesta a la intencionalidad que tenía el mensaje. O, la letra “B” podría sonar como la letra “E”.

Los oyentes no deberían recibir sonidos provenientes de más de una fuente, a menos que estuvieran sincronizados para llegar a sus oídos en el mismo instante. El diseño efectivo de los sistemas de voz requiere que la reverberación sea minimizada, y esto puede hacerse, en parte, no sobrecargando el sistema—no presentándolo en un volumen demasiado alto.

2. La cantidad y espaciamiento de los altoparlantes
Muchos diseñadores de sistemas diseñan un espacio utilizando el mismo número de altoparlantes que utilizarían si colocaran sirenas en un diseño de alarma de incendio básico únicamente de tono. O simplemente utilizan una combinación de altoparlantes con luces estroboscópicas cada vez que se requiere una luz estroboscópica. Ninguno de estos métodos da tratamiento a los factores reales que afectan la inteligibilidad de la voz.

Si su oído está cerca de una fuente de sonido, la fuente no necesita de mucha energía para ser audible. Una buena analogía, son los auriculares, que liberan una cantidad pequeña de energía de sonido directamente en su oído. Incluso cuando sube el volumen hasta el nivel donde usted podría percibirlo como alto, aquellas personas cerca suyo podrían no oír nada. Esta analogía funciona bien para la mayoría de los diseños de sistemas de voz utilizados en el interior de edificios: utilizar más altoparlantes, con menor espaciamiento y funcionando a niveles menores de potencia.

¿Cuántos altoparlantes se requieren? ¿Y a qué espaciamiento y nivel de potencia? Depende. Un buen diseño podría comenzar con el objetivo de lograr un nivel de sonido uniforme donde el oyente nunca experimente una variación mayor a los 6 dB a medida que se mueve por un espacio dado. Este es un objetivo utilizado por ingenieros diseñadores de refuerzos de sonido en salas de reuniones y algunos sistemas de localización. Un sistema de emergencias puede usualmente tolerar una variación mayor, siempre que supere el ruido de fondo y siempre que no se encuentre a un volumen tan alto como para crear reverberación con las superficies.

El nivel de presión del sonido debe ser suficiente como para superar la mayor parte del ruido de fondo, pero no al punto de percibirse como “alto”. Para la mayoría de las ocupaciones, el nivel puede basarse en el nivel de ruido ambiental medido a unos 2000 Hz, una frecuencia que es un componente importante para la inteligibilidad del habla, particularmente para las consonantes. La potencia de salida de un altoparlante varía con la frecuencia y también varía a medida que uno se mueve fuera del eje—ambos afectarán el espaciamiento requerido. Además, un cielorraso más alto efectivamente requiere menos altoparlantes que uno más bajo. Sin embargo, dado que los altoparlantes de un cielorraso alto se encuentran más lejos del oído, podrían requerir una salida en dB un poco mayor, ajustada mediante el uso de una derivación superior en el parlante, o mediante el uso de altoparlantes con una clasificación de potencia diferente. Los Anexos A y D del código NFPA 72 contienen diagramas y algunos debates sobre estos principios.

La edición 2010 del código NFPA 72 incluye un nuevo requisito/herramienta para diseñadores para designar Espacios Acústicamente Distinguibles (ADS, por sus siglas en inglés). Estos son espacios que difieren de otros por su acústica, configuración física, ocupación o diseño de sistemas. El establecimiento de ADS enfoca a los diseñadores y autoridades en la posible necesidad de utilizar principios de diseño diferentes.

3. La ubicación de los altoparlantes
Muro o cielorraso: esa es la cuestión. Los altoparlantes montados en el cielorraso podrían ser más fáciles y menos costosos para instalar y mover en situaciones donde hay instalaciones abiertas y expuestas o que cuentan con cielorrasos suspendidos. El montaje sobre el muro podría ayudar a la colocación de altoparlantes en una ubicación cercana al oyente y a la reducción de los requisitos de potencia.

Es fácil diseñar la cobertura a nivel del oído cuando se conocen las características de un altoparlante. Cada altoparlante produce una salida de sonido audible en forma de cono, y la medida de dicho cono puede variar debido a una cantidad de factores, incluidos aquellos descritos anteriormente. En realidad, cada altoparlante tiene una salida ubicada en algún nivel por debajo del cono descrito por las características del altoparlante. El problema radica en que el nivel puede ser un poco menor en algunos ángulos y que varía con la frecuencia—dos factores que afectan la calidad de la inteligibilidad del habla. No obstante, podría ser aceptable el diseño de algunos espacios con inteligibilidad reducida, particularmente en corredores donde los ocupantes se encuentran a menudo en movimiento y pueden moverse a distancias cortas hacia áreas de mayor inteligibilidad.

4. La calidad de un mensaje pregrabado
La calidad de un mensaje pregrabado puede controlarse mejor que los anuncios por micrófono en vivo. Los mensajes pregrabados deberían ser cuidadosamente guionados y grabados por locutores/comentaristas profesionales que saben cómo utilizar las inflexiones de la voz, pausas y enunciaciones para transmitir significado.

La calidad de un mensaje grabado es en gran parte afectada por el tamaño del chip de memoria de la unidad de control y las especificaciones (profundidad de bits y frecuencia de muestreo) utilizadas para la grabación. Los sistemas de comunicaciones de emergencia no necesitan una alta fidelidad ni un gran tamaño de archivo, como los utilizados por ejemplo, en grabaciones de música, pero en áreas con altos niveles de ruido o acústicas desafiantes, una grabación de mejor calidad podría convertirse en la diferencia entre un sistema inteligible y uno que requiere un tiempo y esfuerzo considerable por parte del oyente para comprenderlo—asumiendo que el mensaje se repite lo suficiente.

En estas situaciones, la calidad puede mejorarse mediante el uso de 16 o 24 bits de profundidad versus la usual profundidad de 8 bits, y mediante el uso de una frecuencia de muestreo de por lo menos 8.000 o 16.000 Hz. La frecuencia de muestreo tiene un impacto directo en las consonantes que son tan importantes para comprender las palabras. La frecuencia de muestreo necesita ser al menos dos veces la mayor frecuencia que se pretende reproducir de manera confiable. De modo que una tasa de muestreo de solo 4.000 Hz podría ahorrar algo de memoria en el chip, pero limitaría la reproducción a sonidos no mayores de 2.000 Hz. Con ese límite de frecuencia, el mensaje de voz sonaría apagado y las consonantes se escucharían de manera distorsionada.

5. El cableado y la potencia
Es bastante común el ver cables de calibre 18 o 16 para circuitos de altoparlantes que tienen una longitud de cientos de pies—los diseñadores que crearon esos circuitos probablemente utilizaron un cable de mayor calibre, 10 o 12, en los altoparlantes de sus home theaters. Dado que los circuitos de audio alternan la corriente, es común medir la pérdida de potencia en decibeles en lugar de medirla en porcentajes de voltaje, como se hace en los circuitos de alarmas de incendio de corriente directa. Los cálculos debe hacerlos el instalador o fabricante para seleccionar la medida del cable que limite la pérdida de potencia a no más de 3 dB.

Ningún diseño es perfecto. La mayoría requerirá el agregado de algunos altoparlantes o el cambio de derivaciones para ajustar el volumen, alto o bajo. Deberían utilizarse medidas de cables que permitan una carga adicional, y debería incluirse capacidad adicional de potencia del amplificador para permitir cambios y ajustes que podrían necesitarse para balancear el sistema. Hay que tener en cuenta que los amplificadores pueden generar distorsión y ruido si se hacen funcionar al límite. Esta es otra razón para aumentar el tamaño del amplificador más allá de lo que requiere el diseño de base.

6. Ubicación y diseño del centro de comando de emergencias
Los arquitectos y propietarios se esfuerzan por optimizar el uso de cada pie cuadrado de un edificio. Contar con un centro de comando de emergencias seguro y resistente a incendios no es habitualmente una prioridad salvo que así lo requiera algún código o reglamentación. Como resultado, muchos sistemas de comunicaciones de emergencia tienen su interfaz central, incluido el micrófono, ubicada en el hall principal del edificio—en general, una de las áreas más ruidosas, y menos seguras del edificio, en particular durante una emergencia.

Los atributos físicos de un centro de comando de emergencias variarán en base a su misión prevista. No obstante, todos los centros de comando necesitan tener niveles bajos de ruido ambiente para permitir a los equipos de emergencia trabajar y comunicarse. Esto se hace mediante el suministro de áreas de trabajo especificas para las diferentes funciones y espacio suficiente para los miembros de los equipos, por ejemplo, el puente de mando de la nave estelar Enterprise, de “Viaje a las Estrellas”, con sus estaciones para tareas específicas, incluida una para el comandante y otra para el oficial de comunicaciones. Deben proveerse tratamientos acústicos para absorber y disipar el ruido conversacional, y los muros y perforaciones de servicio deben construirse para limitar el ruido exterior.

Es importante que cualquier ubicación de los micrófonos se posicione de modo tal que el usuario no se encuentre cerca de los otros que deben continuar hablando. Asimismo, tampoco debería haber un altoparlante en ningún lugar cercano a la ubicación del micrófono, lo que causaría retroalimentación y ruido en el sistema. El cable del micrófono debería ser lo suficientemente largo para permitirle al usuario sentarse en o alcanzar un escritorio o estación de trabajo donde podría haber diagramas, planos operativos, plantillas de mensajes, guiones, u otras anotaciones que necesitara consultar mientras hace sus anuncios. La colocación de material que absorba sonido sobre las ubicaciones de los micrófonos ha demostrado en general que reduce el ruido y aumenta la inteligibilidad de la voz.

7. Complejidad y ergonomía del sistema
La gente ha llegado a esperar interfaces de usuario intuitivas y ergonómicas para computadoras, teléfonos, reproductores de música y otros electrodomésticos. De igual manera, la interfaz de usuario para un ECS necesita considerar la misión y los usuarios. Los sistemas utilizados diariamente para funciones de rutina permiten a los usuarios familiarizarse con los controles y manejar cómodamente la complejidad del sistema; el permitir que un ECS de voz fuera utilizado para propósitos ajenos a la emergencia significó un gran avance en términos de mejorar su uso en la edición 2010 del código NFPA 72. Los sistemas que se utilizan sólo en raras oportunidades, por el contrario, requieren interfaces más simples. Las fuerzas de emergencia como la policía y los bomberos, podrían contar con personal entrenado y capaz de utilizar la interfaz del sistema. En otras situaciones, podría ser necesario para los propietarios el contar con personal calificado disponible para colaborar o emitir anuncios bajo la dirección de los comandantes de emergencia.

Las características del micrófono del sistema son importantes factores ergonómicos que afectan la inteligibilidad de la voz. Algunos micrófonos necesitan mantenerse cerca de la boca, a alrededor de una pulgada o menos. Otros necesitan estar a tres o cuatro pulgadas de distancia. ¿Cómo puede saber el usuario lo que resulta ideal? Un simple diagrama cerca del micrófono puede ser de ayuda. Algunos micrófonos son muy direccionales y deben mantenerse en forma vertical frente a la boca de la persona que habla. Estos micrófonos son útiles en centros de comando pequeños, dado que es menos probable que capten conversaciones paralelas de los laterales. Por otro lado, los micrófonos con una mayor sensibilidad polar son más aptos para que un usuario lleve cómodamente mientras se mueve y realiza otras tareas. El inconveniente que tienen es que recogerán ruidos extrínsecos en centros de comando pobremente diseñados.

8. Cuándo y cómo probar los sistemas de voz
El Anexo D del código NFPA 72, elaborado con la colaboración de la Fundación para Investigaciones de Protección contra Incendio, describe protocolos de prueba detallados, incluida información sobre cómo planificar las pruebas. Los protocolos de prueba en el Anexo no son requeridos; el Código permite su utilización, pero también permite una simple prueba de “escucha”.

El NFPA 72 requiere que los altoparlantes sean probados al momento de la aceptación y una vez al año. La prueba, no obstante, es muy diferente de la de los sistemas únicamente de tono, dado que la inteligibilidad del sistema de voz está afectada por algo más que sólo la audibilidad. La medición de la audibilidad de un mensaje de voz mediante el uso de un medidor de sonido carece virtualmente de significado respecto de la inteligibilidad, dado que la presencia de mobiliario, alfombras, y personas, pueden alterar de manera drástica la calidad de la señal de la voz mediante la absorción de diferentes frecuencias de sonido. Sin embargo, en muchos casos, el mobiliario y las personas pueden mejorar la inteligibilidad de la voz mediante la reducción de la reverberación. Asimismo, dado que diferentes frecuencias de sonido afectan los diferentes sonidos de la voz, llamados fonemas, es importante que el sonido esperado sea incluido como parte de la prueba.

También pueden utilizarse medidores de inteligibilidad para medir el desempeño del sistema. Se reproduce en el sistema un sonido especial que contiene todos los fonemas que componen el lenguaje humano, con el medidor registrando el funcionamiento. El sonido de la prueba puede ser pregrabado en el chip de voz por el fabricante del sistema. El protocolo de prueba establecido en el código NFPA 72 también incluye un método para incluir el micrófono en la prueba. La utilización del micrófono es una oportunidad para la gente de probar cómo obtener la mejor calidad de voz. También es una prueba importante para una pieza más de la electrónica que puede afectar dramáticamente la calidad de la voz.

Una consideración adicional con los mensajes pregrabados es que la calidad de tales mensajes podría no ser tan crítica como la calidad de los anuncios en vivo, porque los mensajes pregrabados se repiten habitualmente varias veces en forma automática, dando a los oyentes la oportunidad de aclarar sonidos o palabras dudosos/as. La investigación ha demostrado que si se entiende alrededor del 80 por ciento de las palabras, la comprensión de las oraciones será de un noventa y pico por ciento, porque el cerebro está acostumbrado a poner las cosas en contexto. Repetir un mensaje varias veces, casi garantiza la correcta recepción del mensaje, excepto en las peores condiciones. Pero el mensaje de un comandante hablando en el micrófono podría no repetirse nunca, o podría repetirse utilizando palabras o estructuras de frases diferentes.

Sin la repetición textual, el ambiente acústico y todas las piezas del equipo en la cadena, incluido el micrófono, cobran mayor importancia en lo relativo a la inteligibilidad del habla y a la correcta recepción del mensaje.

9. Lo que el mensaje de voz debería decir 
Se puede tener el mejor sistema de sonido jamás fabricado, pero si no se dicen las palabras adecuadas, no se logrará que la gente haga lo que se le requiere. Y peor aún, eso podría significar un daño mayor.

Un mensaje no será comprendido si la persona que habla tiene un acento desconocido, habla muy rápido, sostiene el micrófono muy cerca o muy lejos, o utiliza lenguaje muy informal, técnico o complejo. Un experto señaló que la frase “por favor” no debe utilizarse en los mensajes pregrabados; los anuncios de emergencia deben ser claros, directos y despojados de todo lenguaje innecesario. Los mensajes tiene dos propósitos principales: informar a la gente sobre la situación que está teniendo lugar y guiar el comportamiento de las personas.

Deberían contener tres o cuatro elementos críticos: lo que ha sucedido, lo que debe hacerse, el “por qué” debe hacerse y “quién soy yo”—qué autoridad está diciendo esto. Tener en cuenta que “lo que debe hacerse” debe ser el último elemento mencionado, dado que será el más recordado. Ejemplo: “Hay un incendio en el piso 15. Por su seguridad, el jefe de bomberos pide que evacuen utilizando la escalera”.

Hay muchos otros factores que afectan las buenas estrategias de mensaje. La Fire Protection Research Foundation está trabajando con el Instituto Nacional de Normas y Tecnología, en nombre del Comité Técnico de ECS del código NFPA 72 para desarrollar lineamientos y plantillas para una variedad de emergencias, audiencias objetivo, y plataformas de envío, incluidas comunicaciones de voz.

10. ¿Quién estará autorizado a utilizar el sistema?
La respuesta a la pregunta sobre quién autorizará y hará los anuncios requiere una cuidadosa planificación y debate entre todas las partes interesadas relacionadas con la planificación e implementación de los ECS.

Los sistemas con mensajes pregrabados pueden activarse automáticamente para emergencias tales como un incendio, en las cuales se han elaborado y analizado los posibles escenarios, y donde las acciones necesarias están bien establecidas. No obstante, aún cuando los mensajes pregrabados han sido automáticamente activados y transmitidos, la emisión de mensajes en vivo por el equipo de emergencias aumentará la efectividad; en algunas situaciones, los ocupantes podrían considerar irrelevantes los mensajes pregrabados, al igual que a menudo son ignoradas las señales de la alarma de incendio únicamente de tono. Asimismo, muchas emergencias casi siempre requerirán algún tipo de evaluación, toma de decisión, y ajuste de plantillas de mensaje antes de emitir los anuncios de voz.

En un escenario de incendio, los anuncios en vivo podrían esperar hasta que el comando del incidente se haya establecido y hasta que haya tenido la oportunidad de reunir información crítica que podría afectar el contenido del mensaje. Sin embargo, cuando hay una persona con una pistola en una clase, podría ser necesario el uso más inmediato de los ECS. Esta es la razón por la que el tema de la autorización necesita ser parte del plan de emergencias. La cuestión del acceso, del control físico y/o contraseña, hacia los controles y micrófono de los ECS debe ser resuelta antes del diseño e instalación del sistema. De igual manera, cuando hay múltiples micrófonos o estaciones de comando, es necesario establecer protocolos de control, accesos y prioridades.

En resumen
Los ECS requieren ser planificados, diseñados, instalados y utilizados con cuidado. Los sistemas que se basan en la voz para el envío de mensajes enfrentan numerosos desafíos que afectan a muchas personas, autoridades, actividades comerciales y profesiones. Es importante identificar a las partes involucradas y expertos que participaron en la etapa de planificación de cualquier proyecto de ECS. Dado que el diseño de los sistemas de voz es tan diferente de un diseño de señalización de alarma de incendio convencional, los ingenieros necesitan aprender nuevas técnicas y utilizar nuevas herramientas de diseño o buscar alianzas con profesionales experimentados. Las autoridades y propietarios necesitan estar activamente involucrados en la planificación de estos sistemas; ignorar las cuestiones de voz de los ECS o sólo darles tratamiento parcial puede poner en peligro la calidad y efectividad de las comunicaciones de voz durante una emergencia.

Robert Schifiliti, ingeniero en protección contra incendios matriculado, es presidente y CEO de R.P. Schifiliti Associates, Inc. Participa de varios comités de la NFPA, y preside el Comité de Correlación Técnica de la NFPA sobre Sistemas de Señalización para la Protección de la Vida y la Propiedad, responsable del código NFPA 72.


ECS, Bidireccionales
NFPA 72, Código Nacional de Alarmas de Incendio y Señalización, divide ampliamente los sistemas de comunicaciones de emergencia (ECS, por sus siglas en inglés) en sistemas unidireccionales y sistemas bidireccionales. Los sistemas unidireccionales incluyen tanto sistemas tradicionales de voz para alarma de incendio como sistema utilizados para otro tipo de riesgos. Los sistemas unidireccionales también se dividen en aquellos ubicados dentro del edificio y aquellos que transmiten mensajes de voz hacia el exterior en una amplia área, o aquellos que envían mensajes a receptores específicos, habitualmente utilizando mensajes de texto, correo electrónico, o discado masivo y envío de mensajes de voz grabados.

Los sistemas bidireccionales incluyen tanto teléfonos de las fuerzas tradicionales de bomberos/de emergencia como sistemas que perfeccionan el uso de radios de las fuerzas de emergencia dentro de un edificio o área. El Código también ha incluido requisitos para sistemas de comunicaciones bidireccionales para ascensores y áreas de refugio, que habían sido requeridos por los códigos de edificación desde hacía tiempo, pero que no habían sido cubiertos por ninguna norma de desempeño ni instalación antes de la edición 2010 del código NFPA 72.
Source: http://www.nfpajla.org/archivos/edicion-impresa/alarma-deteccion-senalizacion/1003-puedes-oirme-y-entenderme-ahora

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[AUDIO] Coaching y emergencias. Buena pareja?

Posted by Firestation en 12/08/2015

Coaching

http://www.ivoox.com/coaching-emergencias-hacen-buena-paraja_md_3057376_wp_1.mp3″ Ir a descargar

Coach, coachee, coaching: son palabras que, creo, muchos llevamos escuchando desde hace años.

Algunos, como yo, no habíamos entendido claramente sus significado.

A mí me sonaban como términos muy in, relacionados con el entrenamiento de deportistas.

Apreciación simplista, ahora lo reconozco, pues determinan casi una forma de vida, o mejor dicho, de crecimiento vital, en el deporte y en muchos otros ámbitos

Y si las aplicamos al ámbito de los Servicios de Atención a la Emergencia, sorprenden.

Daniel Benjumea, jefe de dotación en el Consorcio de Bomberos de Guadalajara, formador e instructor de bomberos, vocal de la junta directiva de ASELF y coach certificado por la Asociacion Española de Caoching Ejecutivo y empresarial, me acompañó en el estudio y me ayudó, sobre todo durante las interrupciones del programa, a entender el lenguaje utilizado durante su desarrollo.

Carlos Fernandez Zamora, agente de la Policía Local de Salou y responsable de formación de la Asociación Internacional de Policía (IPA) de Tarragona, nos explicó porque esa entidad ha prestado especial atención a una “herramienta”, que entienden interesante para la prestación del servicio policial.

Y Serafín Barrena y Kiku Garcia Pitarch, de Ksequilibrium, “profesores” de los cursos impartidos a los asociados de IPA y a los policías locales de Salou, nos iniciaron en los criterios seguidos en lo que hemos de considerar una especial actividad didáctica.

Tuvimos la oportunidad de comprobar la importancia que el Institut de Seguretat Pública de Catalunya da al coaching, como fórmula para mejorar la actividad de policías, bomberos y miembros de Protección Civil. No en vano su directora, Núria Aymerich, es la creadora del programa “coaching con Núria Aymerich” de Radio Sabadell y coach certificado.

Eva Higueras, técnico de la Sección de Evaluación, representó al ISPC en nuestro programa. Sus comentarios sobre los criterios que aplica el Instituto en la implantación de programas de coaching dirigidos a quienes en él se forman, fueron muy ilustrativos y mostraron cual avanzados se encuentran en cuanto al uso de esa “herramienta”.

De Cataluña a Canarias, donde la Academia Canaria de Seguridad organizó, en 2010, cursos sobre coaching dirigidos a Policías Locales. Laura Rodriguez de LCF consultores fue su profesora. Ella nos contó en que consistieron los cursos y su resultado.

Y terminamos el programa con una conversación entre Pablo Gárriz, presidente de la Asociación Española de Lucha Contra el Fuego; José Fernando Pérez Pacho, Psicólogo Especialista en Psicología Clínica por la Universidad de Deusto hace 31 años y, entre otras muchas cosas, Profesor/Formador de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y Personal de Emergencias desde hace 20 años; Daniel y yo, en la que profundizamos sobre el interés del coaching, para la mejora personal de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de Bomberos, así como para el trabajo en equipo de quienes en esos Servicios trabajan.

http://www.ivoox.com/podcast-hablando-seguridad_sq_f166922_1.html

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Manual de gestion de riesgos de desastre para comunicadores sociales

Posted by Firestation en 23/11/2014

comunicacion

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NFPA Journal Latinoamericano – Problema en mente

Posted by Firestation en 07/10/2014

crisis
Por Janet A. Wilmoth

Una nueva consciencia sobre la salud conductual en el cuerpo de bomberos está finalmente sacando a la luz cuestiones que se han ocultado por mucho tiempo, tales como la depresión y el trastorno por estrés post-traumático (TEPT). ¿Pero les facilita el trabajo a los socorristas reconocer estos problemas y buscar ayuda?

Kyle Ienn pertenecía a una nueva raza de jefes de bomberos. Con 23 años de servicio en el departamento, lideró un cuerpo de bomberos voluntarios progresista en su ciudad de residencia Ralston, Nebraska, un suburbio de Omaha. Fue un miembro activo a nivel estatal y nacional de la Asociación de Jefes de Bomberos de Nebraska y de la Sección de Oficiales de Combinación Voluntaria de la Asociación Internacional de Jefes de Bomberos. Trabajó en el programa “Everyone Goes Home®” (Todos regresamos a casa) de la Fundación Nacional de Bomberos Caídos, una iniciativa para prevenir muertes y lesiones de bomberos en servicio. Como fundador del Equipo de Respuesta a Emergencias por Muerte en Servicio y Lesiones Graves de Nebraska, Ienn era el primero a llegar en escena para ayudar a los departamentos de bomberos con la muerte de un bombero.

En una entrevista en 2010 para Omaha.com, cuando se le preguntó qué lo mantenía motivado, Ienn respondió “Saber que he ayudado a alguien”.

En la mañana del 31 de enero de 2012, algunos días antes de cumplir 41 años, se encontró el cuerpo sin vida de Ienn colgando de un puente en un parque de Omaha. Un vehículo del departamento de bomberos estaba estacionado cerca de allí. La policía de Omaha llegó a la conclusión de que Ienn se había suicidado. Dejó a su mujer, que trabajaba como asistente administrativa en el departamento de bomberos, y tres hijos adolescentes, dos de ellos participaban en el programa de Exploradores del departamento de bomberos.

El suicidio de un activo jefe de alto perfil generó una ola de conmoción entre los cuerpos de bomberos de la nación. Muertes como la de Ienn, sumado al de “grupos suicidas” en años recientes, que incluyeron bomberos del servicio de incendios metropolitano de todo el país, han centrado cada vez mayor atención en los problemas de salud relativos al comportamiento—alcoholismo, drogadicción, depresión y trastorno por estrés post-traumático (TEPT) entre otros— que afectan a los socorristas, principalmente a bomberos y personal del servicio de emergencias médicas. Si bien los datos empíricos sobre el problema siguen siendo escasos, existen sugerencias de que los problemas de salud entre socorristas relativos al comportamiento podrían ser generalizados; algunos estudios demuestran que tanto como el 37% de los bomberos puede presentar síntomas de TEPT. Encubrir el problema es un estigma persistente que podría dificultar el hecho de que los socorristas reconozcan cuestiones conductuales tales como la depresión, ya sea propia o de un colega.

Pero varios esfuerzos recientes (informes, recursos, líneas directas, la simple voluntad de analizar la cuestión) están sacando a la luz el problema y les están brindando a los socorristas una serie de herramientas para combatir este problema. En los próximos meses, la Fundación Nacional de Bomberos Caídos (National Fallen Firefigthers Foundation o NFFF), por ejemplo, estará lanzando una serie de iniciativas, desde la creación de aplicaciones sobre salud conductual hasta la planificación de una conferencia para analizar cómo agregar evaluaciones de salud conductual a las evaluaciones físicas anuales de los socorristas.

Como parte de la Iniciativa de bienestar y aptitud física para la gestión del trabajo conjunto del cuerpo de bomberos lanzada en 1996, este verano, la International Asociación Internacional de Bomberos (Association of Fire Fighters—IAFF) y la Asociación Internacional de Jefes de Bomberos (International Association of Fire Chiefs —IAFC) publicarán nuevas y más amplias recomendaciones sobre salud conductual, incluyendo prevención y conciencia del suicidio. Mientras tanto, NFFF espera noticias sobre la financiación para un estudio empírico propuesto sobre el suicidio de bomberos; el primero de su tipo, y un elemento crucial para comprender el alcance y las características del problema.

Ken Holland, un especialista senior en servicios de emergencia en NFPA y personal de enlace para NFPA 1500, Programas de salud y seguridad ocupacional del departamento de bomberos, dice que la salud conductual sigue siendo un tema difícil para los socorristas por varias razones. “El pensamiento es: nos llaman para ayudar a los demás, no somos nosotros los que deberíamos necesitar ayuda”, dice Holland, que ha trabajado de socorrista durante 22 años. “Nadie quiere admitir que tiene una preocupación sobre alguna cuestión. Pero el efecto acumulativo de lo que vemos en el cuerpo de bomberos día a día, sin tener manera de descargar parte de lo vivido, se está convirtiendo obviamente en un asunto de cuidado”.

Brecha en la información
Puede ser fácil interpretar las noticias de otro suicidio de un bombero como prueba de que el problema está creciendo. Pero algunos investigadores, incluida Kim Van Orden, una profesora adjunta de psiquiatría en la Universidad del Centro Médico Rochester, no están convencidos de que las cuestiones sobre salud conductual estén realmente en ascenso entre los socorristas, argumentan en cambio que la creciente consciencia sobre la cuestión está finalmente sacando a relucir los problemas que han estado ocultos por muchos años. “Simplemente nos estamos dando cuenta de un problema que ha existido desde hace mucho tiempo”, dice.

Parte del problema al abordar cuestiones de salud conductual entre socorristas es la dificultad de cuantificarlo. El riesgo psicológico es una parte innegable del trabajo; la tasa de muertes por suicidio entre socorristas puede ser casi igual a la de la población en general, dice NFFF, pero ellos están expuestos a intentos de suicidio y a suicidios concretos en una tasa significativamente más elevada que la mayoría de las otras ocupaciones. Sin embargo, a pesar de que aumentan las anécdotas que evidencian los incrementos en problemas de salud conductual, los datos empíricos siguen siendo escasos. “La vigilancia es un problema— y realmente no es bueno el trabajo que realiza EE.UU. sobre este tema en general”, dice Van Orden. “Nuestros datos sobre cualquier ocupación en particular, en EE.UU. son muy pobres”.

Ninguna agencia nacional reconocida recopila datos estadísticos sobre los suicidios de bomberos y del servicio de emergencias médicas; universalmente, los certificados de defunción no incluyen datos ocupacionales, dificultando el rastreo de información o la construcción de tendencias, y la información sobre muchos bomberos jubilados no especifica una ocupación al momento del fallecimiento. Sesenta y nueve por ciento de los cuerpos de bomberos estadounidenses es voluntario, y no es común que se mencione su afiliación al cuerpo de bomberos en sus certificados de defunción.

La fuente con mayor reconocimiento para esta información es Jeff Dill, un capitán del Distrito de Protección contra Incendios Palatino (Illinois) y asesor matriculado y especializado en cuestiones de salud conductual de los bomberos. Dill recopila información de informes suicidas en ffbha.org, el sitio Web de la Alianza de Salud Conductual de Bomberos (Firefighter Behavioral Health Alliance—FFBHA), una organización sin fines de lucro que fundó en 2011. Dill dice que entre los años 2000 y 2013 se registraron 360 suicidios confirmados de bomberos; y la mayoría de dichas muertes se observó en años recientes, 57 cada año en 2012 y 2013 de una población nacional de 1.1 millones de bomberos profesionales y voluntarios.

Pero la información que recibe Dill fue enviada en forma voluntaria, y representa solamente un fracción de los más de 30,000 departamentos de bomberos de la nación. Dill es reticente a estimar la cantidad real de suicidios de socorristas, pero cree que sus datos ofrecen una ventana desde donde empezar a abordar la envergadura de este problema entre socorristas. “Imaginen si tuviéramos el reporte del 80 ó 90 por ciento”, dice. “Las cifras serían mucho mayores”.

Según los datos de Dill, más del 70 por ciento de los suicidios de bomberos corresponden a hombres blancos, la demografía dominante entre los bomberos estadounidenses. Las armas de fuego son el método más utilizado en los suicidios concretados, seguido de ahorcamiento. El rango de edad con la mayor frecuencia de suicidios es de 41 a 50 años, seguido de 31 a 40; los rangos de 18 a 30 y 51 a 60 están en el mismo nivel. La mayoría es personal en servicio activo, a contraposición de los miembros ya retirados.

Para abordar la necesidad de datos empíricos, NFFF ha recurrido al Programa de Subsidios para Asistencia a Bomberos administrado por la Agencia Federal de Manejo de Emergencias, en busca de financiamiento para apoyar la investigación sobre suicidios, ideas suicidas e intentos de suicidio entre bomberos. El trabajo evaluaría los reclamos de que “el trabajo” está llevando a más bomberos a quitarse la vida, y que su tasa de suicidios es más alta que la del resto de la sociedad, información que ayudaría al cuerpo de bomberos y a los profesionales de la salud a guiar adecuadamente los esfuerzos de prevención.

“No existen soluciones inmediatas”
Lo que se sabe es que la naturaleza del trabajo ha cambiado considerablemente durante las últimas décadas. Si bien la cantidad de llamados por incendios es menor, en parte debido a una mejora en los métodos de prevención de incendios, los departamentos de bomberos han asumido muchas nuevas responsabilidades: rescates, liberación de vehículos, incidentes con materiales peligrosos, y el triple de llamados de asistencia médica durante los últimos 25 años, según los datos de NFPA Los socorristas se enfrentan en forma rutinaria con incidentes que incluyen lesiones severas y muertes, incluso suicidios. “Nuestra gente es quien baja a las personas [cuando están colgadas] y ve el suicidio en primera plana cuando limpia las heridas de un disparo”, dice Elizabeth Crowe, coordinadora de relaciones humanas para el Departamento de Bomberos de Chicago. Los socorristas también enfrentan el riesgo de exposición a los químicos cancerígenos, el trauma de los incidentes de víctimas en masa, y recientemente, comenzaron a correr el riesgo de convertirse en el blanco de tiradores activos. Los riesgos enfrentados por los socorristas son más más variados hoy que en cualquier otro momento.

Con esos riesgos llega el estrés emocional. Históricamente los bomberos han sido reticentes a hablar sobre estos tipos de estrés, en parte por miedo a cargar con el estigma de débiles o vulnerables. Si bien podrían considerar conversar con los pares sobre estos tipos de problemas, muchos socorristas mantienen una aversión casi obstinada en contra de los terapeutas u otros profesionales “externos” que, algunos socorristas consideran, no comprenden ni el trabajo ni el estrés que ellos enfrentan.

Si bien algunos observadores como Van Orden ven signos de que el estigma se está reduciendo, los recuentos anecdóticos sugieren que sigue siendo obstinado en la cultura machista, dominada por el sexo masculino del cuerpo de bomberos estadounidense. Los socorristas se enorgullecen por ser una hermandad firmemente unida que trabaja en equipo en ambientes peligrosos, confiando unos en otros para sobrevivir. Los individuos con este tipo de inclinación hacia la acción podrían no estar dispuestos o ser incapaces de salir de su zona de confort y preguntar “¿Qué ocurre contigo?” cuando un colega no puede o no quiere responder a preguntas o preocupaciones.

“La filosofía predominante es “romper las ventanas, patear la puerta y entrar corriendo con una manguera”, dice el Dr. Richard Gist, asistente principal del director del Departamento de Bomberos de la Ciudad de Kansas (Missouri) y un miembro del cuerpo docente en el Departamento de Medicina Preventiva en la Universidad de Medicina y Biociencias de la Ciudad de Kansas. “Los bomberos pueden estar buscando una solución rápida [a los problemas conductuales] pero no existe una solución rápida en este caso”. Al no saber cómo tratar el problema, quienes sufren TEPT o depresión pueden auto medicarse con alcohol o drogas, encubriendo el problema y acelerando un empeoramiento espiralado.

A pesar de las dificultades del trabajo, o debido a ellas, los socorristas por lo general no pueden concentrarse en casi ninguna otra cosa. “Para esta gente el trabajo de bomberos es todo en su vida, colocan carteles en sus autos y coleccionan recuerdos de los incendios”, dice Crowe. El fuerte sentido de pertenencia y la camaradería necesarios para tomar el riesgo pueden trabajar a la inversa cuando el bombero se jubila o deja el cuerpo de bomberos y ya no tiene esa conexión. Los suicidios de bomberos por lo general involucran la pérdida de un trabajo, en particular por cuadros médicos más allá del control del individuo, como por ejemplo enfermedades relacionadas con el estrés o cardíacas o lesiones en el trabajo. Los hombres de más de 55 años de edad están bajo un riesgo de suicidio particularmente alto cuando se enfrentan a su jubilación o pérdida repentina del trabajo.

Pero los defensores de la salud conductual esperan que los esfuerzos por promover la conciencia en torno a este tema, resulte en que más aceptable, o incluso más fácil para los socorristas, reconocer que existe un problema, y que cuentan con mucha compañía, tanto entre los socorristas como entre el público en general. Según los Centros para el Control de Enfermedades uno de cada cuatro adultos estadounidenses experimenta una enfermedad mental en algún año determinado, y la mitad de todos los adultos estadounidenses experimenta una enfermedad mental en algún momento de sus vidas.

Incluso la semántica cumple un papel en la escena; el término “salud conductual” tiene como fin borrar parte del estigma de los términos “salud mental” o “enfermedad mental” al mismo tiempo que abarca un rango más amplio de conducta psicológica que incluye las emociones, el temperamento y la motivación. La designación “síndrome de agotamiento de los socorristas” ha sido propuesta como un mejor término para describir las asperezas psicológicas propias de esta actividad y enfrentadas por bomberos y personal de servicios de emergencias médicas.

Abordaje del problema
El foco sobre la salud conductual de los socorristas aumentó a partir del 11 de septiembre de 2001. Los socorristas observaron con impotencia como la gente desesperada, atrapada por las llamas en las ardientes torres del World Trade Center, saltaba a la muerte. Trabajaron entre las pilas de escombros en Ground Zero, en una desalentadora búsqueda de restos humanos, al mismo tiempo de lidiaban con la pérdida de cientos de compañeros. La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (Federal Emergency Management Agency —FEMA) buscó asistencia de salud conductual para los socorristas, y NFFF respondió al llamado de FEMA brindándoles grupos de autoayuda para dar apoyo a bomberos y familiares. Como resultado, la fundación desarrolló programas de prevención para el TEPT a través de intervenciones que dependen fuertemente de los grupos de autoayuda.

En 2004, NFFF invitó a 200 líderes de 43 organizaciones de bomberos a una reunión cumbre sobre prevención de muertes en servicio en Tampa, Florida. Como resultado de la reunión, se emitió un documento titulado “16 iniciativas de seguridad humana para bomberos” (lifesafetyinitiatives.com) diseñado con el fin de reducir la cantidad anual de muertes de bomberos. La número 13 de estas iniciativas “Apoyo psicológico”, establece que “los bomberos y sus familiares deben tener acceso a un asesoramiento y apoyo psicológico”.

Justo cuando estaba creciendo la actividad y la conciencia en torno a la salud conductual, se produjo un fenómeno perturbador en el cuerpo de bomberos. En 2008, el Departamento de Bomberos de Chicago anunció que se habían registrado siete suicidios (tanto de personal activo como retirado) dentro de un período de 18 meses, y se encontraron patrones similares conocidos como “grupos suicidas” en Phoenix, Filadelfia y en otros importantes departamentos de bomberos metropolitanos en todo el país. Los departamentos de bomberos y uniones de bomberos publicaron una serie de programas para abordar el tema de la salud conductual, pero no se llevaron a cabo estudios epidemiológicos en profundidad para determinar la razón por la que se produjeron estos patrones, o de las condiciones que existieron que pudieron haber provocado dicho comportamiento.

Los expertos en salud conductual dicen que el cuerpo de bomberos puede aprender algo de las fuerzas de seguridad cuando se trata de educar al personal sobre el tema del suicidio. Para empezar, los expertos dicen que la policía nacional mantiene mucho mejor registro de las cifras sobre los problemas de salud conductual; según la Vigilancia Nacional de Suicidios Policiales (National Surveillance of Police Suicides—NSOPS), un estudio comprehensivo efectuado por la Fundación de Salud Mental Policial “Badge of Life”, los suicidios entre policías disminuyeron de 141 en 2008 a 126 en 2012, en base a la población estimada de 900,000 agentes del orden público en Estados Unidos. Según sus autores, NSOPS atribuye posiblemente la disminución “a la mayor cantidad de departamentos que adoptan programas de autoayuda y a la mayor voluntad de los oficiales, muchos de ellos más jóvenes, de buscar asistencia profesional” no sólo cuando tienen un problema, sino como medidas preventivas tales como chequeos anuales de salud mental. Se encuentran en marcha esfuerzos similares para los socorristas a través de los talleres de FFBHA y programas de NFFF.

Algunos observadores han especulado que la nueva atención que se le presta a los suicidios y problemas de salud conductual de los socorristas podría deberse en parte al ex personal militar en servicio activo que ingresa a los rangos de socorristas y que traen consigo TEPT y otros problemas conductuales. Si bien no existen datos que demuestren específicamente este enlace, los programas como la Evaluación del Suicidio y Compromiso Posterior: Tratamiento de Emergencia en Veteranos (Suicide Assessment and Follow-up Engagement: Veteran Emergency Treatment) y el Programa de Guardias (Gatekeeper Program) instaurados por la Fuerza Aérea abordan una serie de cuestiones sobre salud conductual para el personal militar en servicio activo y para veteranos. El año pasado, se adaptó la capacitación “Primeros auxilios por estrés” desarrollada por la Fuerza Naval estadounidense y se la presentó en el cuerpo de bomberos.

Pasos para la acción
En febrero, Tom McGowan, el enlace del personal de protección pública contra incendios para NFPA, hizo una publicación en el blog “Today’s Responder” (Socorristas de hoy) de la asociación. McGowan es un miembro retirado de un pequeño departamento de bomberos en Massachusetts, y su publicación fue sobre el suicidio de un ex colega bombero: un miembro del departamento durante 25 años, que se había retirado recientemente. McGowan lamentó la misteriosa razón por la que el hombre se había quitado la vida, y presentó una serie de respuestas de colegas bomberos, desde tristeza hasta enojo.

También presentó un llamado a la acción. “Esto no es un panegírico”, escribió. “Este blog es para concientizarnos a todos los que formamos parte del cuerpo de bomberos y de la seguridad pública sobre el estrés del trabajo, de la vida hogareña o una combinación de ambos y decir algo, a viva voz, a tiempo. No se lo guarden, no sean héroes”. Si bien la publicación recibió solo unos pocos comentarios en una página de Facebook relacionada, tuvo más de 2500 visitas en los dos días posteriores a su aparición; exponencialmente más que las publicaciones que el sitio recibe habitualmente.

“Tal vez la gente estaba buscando algún tipo de asistencia o ayuda o dirección”, dice McGowan por la cantidad de visitas. “Si puedo ayudar a prevenir que alguna que otra persona se suicide, o al menos lograr que busque ayuda o intervención, entonces el blog logró su cometido”.

El año pasado, NFPA incorporó cuestiones sobre salud conductual de los bomberos en las normas nacionales. Según Ken Holland de NFPA, se volvieron a titular dos capítulos en la edición 2013 de NFPA 1500; ahora son “Programas sobre bienestar y salud conductual” y “Exposición ocupacional a los eventos atípicamente estresantes” con el fin de ampliar la perspectiva de la salud de los bomberos y permitir una implementación más integrativa de los programas de salud conductual. En la última edición de NFPA 1500, Holland dice, “toma la totalidad de la salud conductual y bienestar de los miembros del departamento de bomberos a contraposición de un panorama en particular”.

También se están llevando a cabo análisis para incluir material adicional sobre la salud conductual para los socorristas en NFPA 1582, Programa médico ocupacional comprehensivo para los departamentos de bomberos. “Unir la salud conductual al examen físico anual del cuerpo de bomberos brindaría otra oportunidad para detectar estos tipos de problemas y abordarlos”, dice Holland.

Durante el proceso de revisión de la edición 2013 de NFPA 1500, el Capítulo 12, “Exposición ocupacional en eventos atípicos”, el tema del informe evaluativo sobre estrés por incidentes críticos, o CISD por sus siglas en inglés, generó controversia. Por más de 20 años, el CISD basado en la opinión de los pares ha sido utilizado para reducir el estrés psicológico para los socorristas; después de un incidente crítico como un evento violento o la muerte de un compañero de trabajo, los socorristas podían conversar con los equipos de los miembros capacitados del cuerpo de bomberos. El CISD se consideró efectivo cuando se presentó, pero una investigación reciente indica otros métodos, incluido el uso de profesionales externos especializados en salud conductual que podrían ser más efectivos con los socorristas después de dichos incidentes.

El comité para NFPA 1500 actuó sobre una propuesta pública, presentada por Gist, que eliminó el CISD del Capítulo 12 e hizo únicamente una mención menor al mismo en el anexo del capítulo. En base a la investigación y a los datos que se les presentaron, así como en base a sus propias experiencias los miembros del Comité creyeron,, que era necesario un enfoque diferente para tratar a los miembros del departamento de bomberos en relación a la manera en que la actividad puede afectarlos. El CISD puede ser demasiado intenso para algunos socorristas, dicen, argumentando que un enfoque más simple y más concluyente como la “revisión después de la acción” podría ser mejor para más gente.

La propuesta generó una crítica intensa de quienes apoyan el enfoque del CISD, pero el comité no cedió. El texto revisado en el Capítulo 12 se centra en el uso de los servicios profesionales al tratar el tema de la exposición a los eventos atípicos estresantes y se aleja del modelo del informe evaluativo como un requisito o intervención deseable.

NFFF, mientras tanto, está ocupada en una diversidad de frentes. Además de planificar una conferencia sobre la evaluación de la salud conductual, la organización está preparando una campaña de alcance industrial en base a la sigla en inglés “ACT”: Preguntar, Cuidar, Tomar (Ask, Care, Take), una variante del programa “ACE” del ejército estadounidense, sigla en inglés que significa Preguntar, Cuidar, Escoltar (Ask, Care, Escort) enfatizando la necesidad de entrar en acción para asistir a los socorristas que necesitan ayuda. Este verano, planea lanzar el primer programa virtual/ aplicación denominado “PocketPeer”, financiado por un subsidio de AFG, que combina una capacitación en la Web sobre entrevistas motivacionales (esencialmente, cómo derivar a una persona que necesita ayuda) con información sobre el reconocimiento de la tendencia suicida y recursos para vincular a esa persona con fuentes efectivas de atención profesional. NFFF ha solicitado otro subsidio de AFG para un segundo programa virtual/ aplicación “PocketPeer” para abordar las cuestiones del estigma y promover la búsqueda de ayuda entre socorristas.

Más hacia fin de año, NFFF planea contribuir con información adicional sobre el suicidio y la intervención en el sitio “Helping Heroes” (Ayudando a los héroes), helping-heroes.org, creado para brindarles a los profesionales en salud conductual, que trabajan con bomberos, los recursos para aprender las mejores técnicas de tratamiento basado en la evidencia de las condiciones que afectan al cuerpo de bomberos.

Los esfuerzos por parte de NFFF, NFPA, y muchos otros sugieren una nueva actitud receptiva para abordar las cuestiones de salud conductual, y que ya no es necesario que socorristas afligidos sufran en silencio o estén aislados. Aun así a pesar de la riqueza de los nuevos recursos a su disposición, algunos incidentes pueden ser especialmente difíciles de manejar para los socorristas; como el suicidio de alguno de ellos. Después de la muerte de Kyle Ienn, el prometedor jefe de bomberos de Nebraska, un equipo del CISD llegó para asistir a los miembros del departamento, muy golpeado por el hecho. Joe Eischeid, el sub-jefe en aquel momento en que ocurrió la muerte de Ienn, puso en claro qué tan duro puede ser para los socorristas recuperarse de estas heridas emocionales : “Dos años más tarde aún contamos con miembros a quienes les cuesta superarlo”.

Janet A. Wilmoth es la exdirectora editorial en la revista “Fire Chief”.


“Estado de la Unión”
Un influyente libro blanco evalúa los problemas de la salud conductual entre socorristas y ofrece un plan de acción.

Si bien aún debe completarse un estudio epidemiológico definitivo sobre cuestiones relacionadas con la salud conductual y el suicidio de los socorristas, tal vez la mejor descripción del problema es un documento titulado “Medidas de vigilancia, prevención e intervención del suicidio para el cuerpo de bomberos estadounidense” (Suicide Surveillance, Prevention, and Intervention Measures for the U.S. Fire Service), publicado en 2011.

Este documento, resultado de una conferencia que reunió a los representantes de las comunidades de psicólogos, médicos, funcionarios de la salud pública y del cuerpo de bomberos, fue redactado conjuntamente por el Dr. Richard Gist, asistente principal del director del Departamento de Bomberos de la ciudad de Kansas (Missouri) y miembro del cuerpo docente en el Departamento de Medicina Preventiva en la Universidad de Medicina y Biociencias de la ciudad de Kansas; Vickie Taylor, una trabajadora social clínica matriculada del Comité de Servicios a la Comunidad del Condado de Prince William (Virginia); y Scott Raak, un técnico en emergencias médicas – paramédico de la ciudad de Kansas, Missouri. El documento resumió lo que habían aprendido sobre el suicidio de los socorristas e identificó a los expertos, su trabajo y la manera de trasladarlo al cuerpo de bomberos. Taylor lo describe como “un tipo de estado de la unión, en lo que respecta a lo que sabemos, donde estamos y hacia dónde vamos desde aquí”.

El documento incluyó un plan detallado para el desarrollo de programas que abordan la salud conductual. También incluyó una serie de recomendaciones, incluidas:

  • El estado limitado de comprensión sobre el tema suicidio en el cuerpo de bomberos, así como también la escasa información empírica actual, debe ser claramente reconocido en todos los análisis y presentaciones sobre el tema, independientemente de la fuente, audiencia u objetivo.
  • La Fundación Nacional de Bomberos Caídos (NFFF) y otras organizaciones de la comunidad del cuerpo de bomberos deben proponer fondos de financiamiento y apoyo para la conducción de un estudio epidemiológico empíricamente sólido sobre el suicidio en el cuerpo de bomberos; en la búsqueda por brindar una sólida base que apoye una mejor comprensión y una acción consecuente.
  • Los investigadores que trabajan en proyectos militares deben ser específicamente reclutados, alentados, y apoyados para adaptar sus investigaciones al tema específico de suicidios en el cuerpo civil de bomberos.
  • NFFF y otras organizaciones de la comunidad del cuerpo de bomberos deben proponer apoyo y financiamiento para estudios epidemiológicos empíricamente sólidos y similares en las poblaciones del cuerpo de bomberos sobre las condiciones conocidas por interactuar con el riesgo de suicidio y/o exacerbarlo (por ej., depresión, trastorno por estrés post-traumático, trastornos conductuales, y abuso a las drogas), en los casos en los que se propague la especulación sobre la prevalencia pero los datos sean de hecho limitados.
  • Se debe aconsejar y prevenir a los defensores de esta acción que propongan presentaciones con respecto a la, incidencia percibida, presuntos factores causales, posibles intervenciones para hacerlo de forma precavida y conservadora, y que respeten los hallazgos empíricos establecidos, a fin de evitar impactos paradójicos involuntarios.
  • Se deben desarrollar y probar los enfoques para la evaluación e intervención en relación a su utilización en las poblaciones del cuerpo de bomberos.
  • Parecería ser difícil que los programas de prevención con un enfoque relativamente específico (es decir, específicos del suicidio) brinden un impacto sustancial y sostenido a diferencia de los programas dirigidos de forma más generalizada a la salud conductual, apoyo social y tratamiento de los trastornos y condiciones asociados con el suicidio.
  • Se deben desarrollar y difundir extensamente los programas que brindan una instrucción accesible y económica para los proveedores de salud conductual y atención sanitaria del cuerpo de bomberos (por ej., médicos del departamento de bomberos, directores médicos de servicio de emergencias médicas, enfermeras y médicos de salud ocupaciones, proveedores de asistencia a empleados) en la evaluación de la idea e intento de suicidio.
  • Los programas de apoyo y compromiso de los pares, cuando estuvieran presentes, deben tener acceso a una capacitación y asistencia adecuadas al abordar el tema del suicidio como un elemento de una estrategia comprehensiva de promoción de la salud y de compromiso con la comunidad.
  • Los esfuerzos a nivel departamental, cuando los hubiere, deben representar estrategias con bases amplias para impactar sobre una serie de factores de riesgo y protección, y deben estar embebidos dentro de una serie de sitios y procesos organizacionales.

Para encontrar un enlace al documento, incluido un listado completo de las recomendaciones de los autores, visite nfpa.org/behavioralhealth

http://nfpajla.org/

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Superacion del estres postraumatico. Curso Basico.

Posted by Firestation en 29/09/2013

stress

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Guía Técnica. Planificación e Intervención Psicosocial en emergencias y catástrofes

Posted by Firestation en 30/08/2013

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Guía Técnica. Planificación e Intervención Psicosocial en emergencias y catástrofes

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  • Fecha de publicación: 2012
  • Nipo:126-12-063-9
  • Nipo en Línea:126-12-064-4

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Psicologia de Urgencias y Emergencias. ¿Mito o Realidad?

Posted by Firestation en 26/08/2013

Psicologia emergencias

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