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Archive for the ‘Incendios’ Category

Eficacia de las tacticas mas comunes en los primeros ataques y alternativas a sus limitaciones

Posted by Firestation en 21/07/2013

tacticas

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Guia para la planificacion preventiva en la interfaz urbano-forestal.

Posted by Firestation en 16/07/2013

interfaz

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Catalogo de equipos complementarios y herramientas utilizadas en la lucha contra los incendios forestales.

Posted by Firestation en 11/07/2013

equipo forestal

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Medios MAGRAMA campaña forestal verano 2013.

Posted by Firestation en 11/07/2013

magrama

medios magrama

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Catalogo de EPI forestal. Revision 2011, corregida 2012. Documento definitivo.

Posted by Firestation en 07/07/2013

catalogo epi forestal

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Fichas de seguridad en el trabajo forestal y operaciones STOP para la seguridad en la intervencion.

Posted by Firestation en 04/07/2013

Repasando tendidos de manguera

Dentro del enfoque integral que requiere la seguridad en la extinción de incendios forestales, no hay que olvidar la responsabilidad individual de cada una de las personas que alguna vez nos vemos involucrados en labores de defensa contra incendios.

Dedicar un momento dentro de nuestra actividad cotidiana a recordar cuestiones relacionadas con nuestra propia seguridad o la de quienes nos rodean, es útil para desarrollar nuestras propias capacidades, mejorar nuestras actitudes frente a los riesgos que debemos afrontar y crear un pensamiento autocrítico en todo lo relativo a nuestra seguridad.

Con este objetivo, se han creado las fichas de Seguridad en el Trabajo y Operaciones STOP, que de forma breve, nos presentan los aspectos principales de diferentes asuntos que pueden afectar a nuestra seguridad. Estas fichas se pueden utilizar de manera individual, aunque es preferible su empleo en grupo y tienen por objeto fomentar la participación activa, el debate constructivo y la reflexión sobre cada uno de los temas que tratan.

Las fichas STOP están abiertas a la participación de todas las personas que formamos la comunidad de los incendios forestales, que pueden enviar sus comentarios, sugerencias o propuestas de nuevos temas a seguridad_incendios@magrama.es

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Interacción entre contrafuego y frente principal en fuegos experimentales en matorrales

Posted by Firestation en 26/06/2013

contrafuego

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Megaincendios en la provincia de Valencia en 2012, un problema del pasado, ¿un problema del futuro?

Posted by Firestation en 24/06/2013

megaincendios

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Incendios convectivos en España: Casos de estudio y recomendaciones en las estrategias de extinción

Posted by Firestation en 15/06/2013

Convectivos

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FIRENSE. Software para el cálculo de carga de fuego.

Posted by Firestation en 13/06/2013

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Firense incluye un listado de 190 materiales con su poder calorífico. Sólo con seleccionarlos, indicar su cantidad (en Kg) y la superficie del sector de incendio obtendremos la densidad de carga de fuego(carga combustible), las calorías desarrolladas y la densidad de carga de fuego equivalente en madera.
Este programa es gratis y portable, permitiendo llevarlo en una memoria extraíble ó CD y ejecutarlo sin necesidad de instalarlo. Su interfaz es muy simple y de uso intuitivo. Ver Licencia.

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NFPA. Después del incendio del cañón de Waldo.

Posted by Firestation en 09/06/2013

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El 25 de junio, los espectadores observan a medida que el incendio del cañón de Waldo se dirige hacia cientos de viviendas sobre el lado oeste de Colorado Springs. El desarrollo extendido del punto de contacto entre la vida silvestre/urbana en todo el país significa que millones de hogares de los EE.UU. se encuentran potencialmente amenazados por un incendio forestal. (Foto: AP/Wide World)

Por Fred Durso, Jr.

Lo que el reciente incendio del cañón de Waldo en Colorado puede enseñarnos sobre la mitigación previa al incendio, y la manera en que pueden utilizar esas lecciones unas 70,000 comunidades de toda la nación que enfrentan la amenaza de incendio en medios silvestres.

Es una mañana calurosa de julio, y me encuentro inspeccionando las secuelas del incendio forestal ocurrido en Colorado Springs desde el asiento trasero de una camioneta SUV roja. A medida que ascendemos las colinas de la región oeste de la ciudad, las consecuencias del incendio se hacen más evidentes. Sobre el lado de una colina, franjas marrones de césped quemado envuelven tres casas de tono amarronado; directamente detrás de las viviendas pueden verse acres de yuca ennegrecida y robles de Gambel, que a la distancia parecen una tupida barba crecida sobre un rostro bronceado. A pesar del escenario sombrío, no se ven daños en las viviendas. Un poco más adelante, pasamos por un colegio en el cual colocaron un cartel que decía: “Gracias, socorristas”.

Conmigo se encuentran el chofer, David Kosling, fotógrafo del Departamento de Agricultura de los EE.UU., Wendy Fulks, directora de la red de conservación de paisajes de The Nature Conservancy, y nuestro guía no oficial, Andrew Notbohm, coordinador del programa de mitigación de incendios forestales del Cuerpo de Bomberos de Colorado Springs (CSFD, por sus siglas en inglés), quien ocupa el asiento del pasajero y señala áreas de posible interés. Nuestro destino es el barrio Mountain Shadows, el más castigado por el incendio.

Llegamos a la calle Majestic Drive y nos detenemos en un control policial. Notbohm muestra sus credenciales y despliega una gran sonrisa al oficial de policía que controla el tránsito a través de Mountain Shadows. Sin embargo, a medida que nos desplazamos por Majestic la sonrisa de Notbohm desaparece. Fulks, conmigo en el asiento trasero, se queda en silencio. Yo tampoco tengo palabras para describir lo que veo por la ventanilla.

A lo largo de Majestic Drive, una casa detrás de la otra ha quedado totalmente reducida a tan sólo cimientos de concreto. A algunas les fue mejor y sólo perdieron los techos. Los terrenos de las viviendas están llenos de pilas quemadas de elementos casi irreconocibles: antenas parabólicas, muebles de jardín, cocinas, refrigeradores. Hay automóviles quemados a lo largo de la calle, con los neumáticos derretidos.

La devastación tan sólo nos da una idea de la intensidad del incendio del cañón de Waldo, que comenzó el 23 de junio y se prolongó por 16 días. Inicialmente el incendio se propagó desde los cañones de Waldo y Williams, ubicados al oeste de Colorado Springs, y se dirigió al este hacia el barrio cercano de Cedar Heights. Los esfuerzos de los bomberos, un cambio de viento y un estratégico proyecto de mitigación evitaron que el incendio ingresara al barrio, pero en el cuarto día, ayudado por vientos de 65 millas por hora (105 kilómetros por hora), el incendio se desplazó por el lado noreste del cañón de Queen, al norte de Cedar Heights, y golpeó a Mountain Shadows. En total, el incendio dañó o destruyó 392 hogares, todos ubicados en Mountain Shadows. Dos personas murieron en el incendio, que también quemó más de 18,000 acres (7,284 hectáreas) y forzó la evacuación de más de 32,000 personas. El incendio provocó daños a la propiedad calculados en $350 millones, lo que lo coloca como el incendio más costoso de la historia de Colorado. Se gastaron $15.7 millones adicionales en esfuerzos de combate de incendio hasta el 8 de julio, fecha de contención, según la División de Colorado de Prevención y Control de Incendios. La causa sigue bajo investigación. Estacionamos el automóvil y comenzamos a caminar por la destrucción, que guardaba similitud con una zona de guerra. Durante años Notbohm ha pedido a los habitantes que protejan sus hogares contra incendio, y ahora se encuentran cara a cara con su peor pesadilla. Sólo alrededor de un 5% de los habitantes de Mountain Shadows participó de los esfuerzos de mitigación del incendio forestal asistidos por el CSFD, de acuerdo con el departamento. “Todavía lo estoy procesando”, dice Notbohm. “Miro estas casas y me digo: ‘Por Dios, esto es una catástrofe’”.

Una habitante, Diane Paton, está utilizando una herramienta de jardinería para revisar las cenizas que una vez fueron su casa de tres pisos. Paton, de 49 años, de un increíble buen humor, vestida con una camisa gris sin mangas y shorts a cuadros azules, señala lo que ha quedado de sus pertenencias más importantes, como un piano de cola, reducido a un trozo de madera quemada, y los restos calcinados de su Saab 9-5. “Era un auto hermoso”, comenta Paton. Sus hallazgos más pequeños —un anillo de diamantes, elementos de cerámica, variados documentos en papel— llenan cajas ubicadas a lo largo del perímetro del terreno. Le pregunto qué siente al volver a su hogar después del incendio, y su congoja e incredulidad reflejan los sentimientos de Notbohm. “Vi muchas fotografías [de la destrucción], pero llegar a mi cuadra y verlo yo misma…fue muy difícil de procesar”, dice. “Cuando veo destruido el piano de cola —algo tan sólido y grande— no puedo imaginarme la temperatura que debe haber alcanzado este incendio”.

Aunque Paton apoyó los esfuerzos de mitigación del barrio, ella admite que no fue una prioridad en su hogar: los cimientos de la estructura, afirma, ya se encontraban rodeados por materiales no combustibles como grava y no se hallaban cerca de grupos de árboles que podrían haber ayudado a la propagación del incendio. Comentó que estaba considerando reemplazar el techo de listones de cedro por una alternativa no combustible o resistente al fuego cuando se desató el incendio. De las 392 viviendas dañadas o destruidas, el CSFD calcula que aproximadamente un cuarto de las mismas tenía techos de tejas de madera, que pueden hacer que las casas sean más susceptibles a la ignición y promover la propagación de un incendio.

La mitigación es la razón por la cual Notbohm, Fulks y los demás nos encontramos atravesando los barrios de Colorado Springs. Durante tres días del mes de julio, una docena de representantes de organizaciones que constituyen la coalición recientemente conformada y denominada Fire Adapted Communities™ (FAC) (Comunidades adaptadas a los incendios) —entre ellas NFPA, el Servicio Forestal de los EE.UU. (USFS, por sus siglas en inglés), The Nature Conservancy (TNC), el Instituto Asegurador para Seguridad Comercial y de la Vivienda (IBHS, por sus siglas en inglés), y la Asociación International de Jefes de Bomberos (IAFC, por sus siglas en inglés)— recorrieron la ciudad después del incendio del cañón de Waldo a fin de determinar el impacto de la mitigación y las tácticas de preparación iniciadas por el Cuerpo de Bomberos de Colorado Springs hace más de una década. Con lanzamiento oficial efectuado en junio a través de una sociedad entre NFPA y el USFS, FAC apunta a convertir comunidades enteras —residencias, negocios, infraestructuras y servicios públicos, y áreas naturales y espacios abiertos— en áreas resistentes a incendios forestales mediante una serie de principios y prácticas desarrolladas por nueve organizaciones participantes. Los participantes del viaje de julio publicarán un informe de la investigación sobre sus descubrimientos de Colorado Springs, junto con videos relacionados, hacia fines de este año.

Molly Mowery, gerente del programa Comunidades Adaptadas a los Incendios y Difusión Internacional de NFPA, espera que dichos descubrimientos sirvan como lecciones para todas aquellas 70,000 comunidades del país ubicadas en áreas proclives a incendios forestales. “El incendio del cañón de Waldo nos brindará información que podremos compartir comunitariamente: qué funcionó, qué podría haberse efectuado de una manera diferente y qué proceso a largo plazo realmente puede adaptarse para los incendios”, afirma.

Mediante una serie de medidas, Colorado Springs representa la idea de adaptación para incendios: 13 comunidades dentro de la ciudad son reconocidas por el Programa de Comunidades Firewise® de NFPA, y otros barrios han adoptado la mitigación, se están llevando a cabo esfuerzos para proteger las empresas de servicio público de riesgos de incendio, y la mitigación salvó a todo un barrio de la devastación que ocurrió en Mountain Shadows. “Nuestras pérdidas fueron importantes, y tampoco podemos olvidar la muerte de dos personas”, dice Brett Lacey, Jefe de bomberos del CSFD, quien participa de los comités para NFPA 1031, Calificaciones profesionales para inspectores de incendio y examinadores de plan, y NFPA 1730, Organización y despliegue de cumplimiento de código, revisión de plan, investigación de incendio y operaciones públicas de educación al público. “Pero nuestra comunidad debe estar orgullosa [de que] salvamos 82% de los hogares legítimamente amenazados por el incendio forestal”.

Sin embargo, lograr que Colorado Springs esté preparada para los incendios forestales resultó ser una prueba de paciencia, que se prolongó a lo largo de una década. Y como lo demostró el incendio del cañón de Waldo, el esfuerzo continúa siendo un trabajo en progreso.

Trabajo de preparación

En un cuarto oscuro del cuartel general del CSFD, casi una docena de representantes de las FAC están recibiendo un curso intensivo sobre el esfuerzo de mitigación de incendios forestales de la ciudad que lleva una década de duración. Una pantalla de video ubicada frente a ellos muestra un mapa topográfico con imágenes en verde, amarillo, naranja y rojo. Christina Randall, administradora de mitigación de incendios forestales del CSFD y uno de los dos únicos empleados de tiempo completo que manejan el trabajo de mitigación de la ciudad, le explica al grupo que el mapa identifica los más de 35,000 hogares de Colorado Springs que se encuentran “en riesgo” de un incendio forestal. Las estructuras tienen codificación cromática en base a características físicas y la topografía circundante: Verde oscuro es bajo riesgo, rojo es riesgo extremo, y los otros colores se encuentran en el medio. Esta recopilación de información, que se dio a conocer oficialmente en 2002 y se ha actualizado en forma periódica desde entonces, fue la primera de una serie de pasos tomados por el CSFD para informar a la comunidad que los incendios forestales representan una amenaza real.

Al comienzo, la respuesta de la comunidad ante esta información gratuita fue tibia, Randall señala al grupo. “Durante las reuniones iniciales con la comunidad [sobre la información], la gente decía: ‘Quiero que mi evaluación de riesgo esté protegida con una contraseña. No quiero que mis vecinos me espíen’”, relata. “Nosotros les dijimos: ‘Queremos sí queremos que sus vecinos los espíen’. Quedaron sorprendidos, pero el punto es que si usted es verde y su vecino es rojo, su seguridad queda comprometida”.

Un empujón adicional para lograr una preparación más seria frente a los incendios forestales se presentó en 2002 a través del incendio de Hayman, que según The Gazette, períodico de la cuidad, se quemaron aproximadamente 138,000 acres (55,847 hectáreas) y se dañaron más de 130 viviendas sólo a 35 millas (56 kilómetros) de Colorado Springs. Para algunos habitantes, que podían ver y oler el humo, el incendio de Hayman fue una toma de conciencia de que los incendios forestales representan una amenaza genuina a la comunidad.

La geografía de Colorado Springs —una variedad pintoresca de mesas, acantilados, montañas y cadenas— también representa una causa de preocupación. Según cálculos efectuados en 2010 por la Oficina de Censos de los EE.UU, de los más de 415,000 residentes de la ciudad., casi un cuarto reside en el punto de contacto entre la vida silvestre/urbana (WUI, por sus siglas en ingles) que engloba 29,000 acres (11,736 hectáreas) y se extiende desde la Academia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en la región norte de la ciudad hasta la Estación de la Fuerza Aérea Cheyenne Mountain y la Instalación Militar Fort Carson al sur. El piedemonte ubicado al oeste de la ruta interestatal 25, que atraviesa la ciudad, contiene la mayor parte del WUI designado. Hacia el oeste se encuentra el Bosque Nacional de Pike, donde se erige la montaña Pikes Peak de 14,000 pies (4,267 metros) de altura.

Estas características físicas, sumadas a la proximidad del incendio de Hayman, ayudaron a modificar gradualmente la actitud y comportamiento de los propietarios en cuanto a la preparación para incendios forestales. Durante más de una década y en reuniones realizadas durante el año, en casa de 35 propietarios , la División de Mitigación del CSFD ha organizado sesiones de información y difusión manteniendo así un sólido programa de tratamiento de combustibles, y ha coordinado el desarrollo de un plan de protección para toda la comunidad. En los últimos 6 años, y con la ayuda de funcionarios locales, también ha promovido, el establecimiento de una ordenanza sobre techos, que generó el reemplazo de 55,000 techos de tejas de cedro por techos resistentes al fuego, además de efectuar consultas gratuitas en el lugar y con los propietarios, sobre cómo proteger sus propiedades con los principios establecidos por el Programa de Comunidades Firewise de NFPA. Si una cantidad suficiente de habitantes de un barrio forma parte de los esfuerzos de mitigación, el CSFD recolectará y eliminará los residuos en forma gratuita.

“Contamos con muy poco personal y un presupuesto muy pequeño”, informa Randall. “El trabajo proviene de los habitantes. Al comienzo, llevar la bola de nieve hasta la cima de la colina fue bastante difícil. Ahora que se encuentra rodando, casi no podemos ponernos al día con la demanda”.

“Nos podríamos haber ahorrado mucho tiempo en el desarrollo del programa [FAC] si los hubiésemos llamado primero a ustedes”, dice Pam Leschak , la sensata gerente de programa FAC; lo que hace reír a unas cuentas personas presentes. Leschak es una veterana con 10 años en el USFS, que ha dedicado los últimos cuatro años a desarrollar estrategias de FAC y así como maneras de comunicarlas a gran escala. Le gusta decir que “unos gramos de mitigación valen millones de dólares de una curación”, y el próximo tema del orden del día de hoy es ver cómo son esos gramos de mitigación.

El grupo FAC se dirige a una colina que mira hacia un barrio denominado Cedar Heights, que ofrece un marcado contraste con Mountain Shadows, ubicado a cuatro millas hacia el norte. En lugar de una gran cantidad de viviendas agrupadas en una gran variedad de calles, los hogares de Cedar Heights se hallan desperdigados por el lado de la colina, enclavados en densos grupos de pinos Ponderosa y roble de Gambel. No hay paisajes quemados evidentes durante el camino hacia arriba. No se perdieron casas en Cedar Heights durante el incendio del cañón de Waldo.

Un poco más arriba sobre la colina, Notbohm, del CSFD, se detiene sobre una calle de tierra, libre de vegetación, denominada línea de excavación, creada durante el incendio del cañón de Waldo. Esta línea fue prevista para detener el ingreso de las llamas a Cedar Heights, que puede verse a través de la maleza ubicada por debajo. Notbohm tiene puestos anteojos de sol envolventes y una gorra de béisbol azul oscura. Antes de ingresar al equipo de mitigación del departamento hace más de cuatro años, este nativo de Wisconsin trabajaba para un contratista de control de combustibles que quitaba malezas, árboles podados, y creaba espacios defendibles alrededor de los hogares. Ha ayudado con la mitigación en Cedar Heights en los últimos ocho años, y parecería que el barrio es su segundo hogar no oficial “Si consideramos la cantidad de material que hemos quitado de una comunidad como Cedar Heights, resulta increíble”, le comenta al grupo FAC. “Pero a medida que nos desplazamos por Cedar Heights, vemos que todavía hay millones de cosas por hacer”.

Quiere mostrarnos algo más, y nos dirige en una rápida caminata, hacia un poco más arriba, hasta alcanzar Solitude Park, cerca de media milla por encima de Cedar Heights. Caminamos a través del parque, una parcela de 300 acres (121 hectáreas) que separa Cedar Heights de los Bosques Nacionales Pike-San Isabel, y llegamos a una gran sección, casi 100 acres (40.5 hectáreas), que se ha limpiado de restos muertos de roble y otros combustibles, un proyecto que comenzó en 2008. Hacia el este fuera de los cañones Williams y Waldo, el fuego se alimentó profusamente del bosque cercano antes de ingresar al extremo noroeste de Solitude Park. Sin embargo, cuando se encontró con una sección menos espesa, informa Notbohm, el fuego simplemente se quedó sin combustible; una descarga de líquido desde una aeronave y un afortunado cambio en el viento también ayudaron a mantener el incendio alejado de Cedar Heights. “Creo que teníamos un plan muy bueno”, afirma.

Solitude Park es un ejemplo del trabajo de mitigación de combustibles supervisado por Notbohm. Con un equipo de seis miembros estacionales y contratistas, el CSFD trata hasta 1,000 acres (405 hectáreas) por año, solventado con aproximadamente $325,000 dólares, que se obtiene principalmente mediante el Programa de Subsidios de Mitigación Previa a la Catástrofe de la Agencia Federal de Control de Emergencias. Pronto vemos esos dólares en acción cuando nos encontramos con un equipo de tres personas utilizando una astilladora para reducir los árboles cortados a trocitos de madera. “Hemos estado esperando que la ciencia compruebe que lo que hacemos funciona”, dice Jeremy Taylor, uno de los miembros del equipo, quien utiliza un casco amarillo y grandes anteojos de sol. El trabajo de mitigación de combustibles en Solitude Park, afirma, “demostró que teníamos razón”.

Cerca de casa
Steve Quarles se encuentra gateando alrededor de una gran casa marrón de Cedar Heights, una entre los 35 hogares de Cedar Heights y Mountain Shadows que están siendo examinadas por el IBHS. La misión de la organización es llevar a cabo investigaciones que deriven en el fortalecimiento de hogares, negocios y comunidades contra desastres naturales, y Quarles, científico senior del IBHS, se encuentra presente para evaluar la seguridad contra el incendio de las viviendas de la zona. Viste shorts caqui y una camiseta celeste, y a medida que se desplaza a lo largo de la base de la casa busca a tientas, grietas detrás del revestimiento exterior, que es de fibrocemento no combustible.

Sin embargo, el mantillo distribuido debajo del revestimiento es combustible, y Quarles comparte sus observaciones con Keith Worley, asesor regional de Firewise® para Colorado y otros seis estados, quien registra la información en una planilla de evaluación. “Debido al mantillo, el fuego puede desplazarse detrás del revestimiento”, dice Worley, que viste una gorra verde que no llega a proteger su espesa barba blanca del sol. “Ese es un punto débil. En lugar de mantillo, me gustaría ver tierra, rocas o alguna clase de material no combustible”. Los mantillos y plantas combustibles, según los principios de Firewise, deben hallarse por lo menos a cinco pies (1.5 metros) de una vivienda.

Aún con revestimiento y techo no combustibles, es fácil ver por qué esta estructura, ubicada en un piedemonte rodeado por un bosque, se encuentra en alto riesgo,en caso de un incendio forestal. Sin embargo, los propietarios han intentado reducir este riesgo, y sus esfuerzos en Cedar Heights y una docena de otras comunidades de Colorado Springs han sido reconocidos por la NFPA mediante su Programa Firewise Communities/USA®, un componente vital de la iniciativa de FAC.

La parte trasera de la casa, en donde la gravilla reemplaza el mantillo combustible, obtiene mejores resultados. “Si caen brasas en las piedras, no hay problema”, señala Worley. Los arbustos bien hidratados, además de los muebles de jardín metálicos, también obtienen su aprobación. Pero los acres de vegetación que llegan hasta unas yardas del patio trasero de la vivienda lo hacen pensar. “Hay áreas significativas de robles muertos o que están muriendo”, comenta. “El riesgo de incendio es elevado.”

Con los principios establecidos por el programa de NFPA, hace una década el CSFD promulgó lo que denominó Programa FireWise, para alentar r a los habitantes a hacerse cargo de los riesgos potenciales de incendio alrededor de su propiedad. Cathy Prudhomme, ex coordinadora del programa FireWise del CSFD y en la actualidad gerente de proyecto asociada de NFPA para Wildland Fire Youth Education, recuerda la reunión inicial sobre el programa con los propietarios de Cedar Heights en el sótano de una iglesia. “Algunos propietarios nos dijeron: ‘Queremos que nos entrenen para ser bomberos. Queremos combatir los incendios nosotros mismos’”, comenta. “Ese era el papel que pensaban que deberían desempeñar; no mitigación ni reducción de los riesgos. Se ha producido un cambio de mentalidad”.

Una década después, un grupo de habitantes de Colorado Springs se encuentra ayudando a difundir el mensaje de la mitigación. Sandy Lewis, que hace 14 años vive en Cedar Heights, escribe un boletín informativo mensual para su barrio que incluye una sección sobre mitigación de incendios forestales. Un paquete de bienvenida para los recién llegados incluye información de contacto con el CSFD para una evaluación gratuita de la vivienda. Cedar Heights también organiza en forma anual, el Día sobre Información de Seguridad para abordar el tema de la mitigación.

Lewis calcula que el 60% de los habitantes de Cedar Heights ponen en condiciones su propiedad en forma regular, pero agrega que siempre habrá gente que se niega. “Tratar de que la gente lo haga a largo plazo representa un desafío”, afirma. “Todavía hay personas que creen que la mitigación es sinónimo de talar árboles, o dicen: ‘Me gusta tener privacidad’. Pero ya hay suficientes personas en esta comunidad que la han adoptado”.

Otra tarea difícil fue la mitigación en Solitude Park. Después de un acuerdo, en el año 2000 la comunidad recibió una parcela de 300 acres (121 hectáreas) y que en la actualidad está protegida mediante una servidumbre de uso con un fideicomiso local, según Dick Standaert, un habitante que tomó la iniciativa de comenzar la mitigación. Para los fideicomisarios, nos informa, “separar un terreno a perpetuidad significaba que no puede tocarse”. Sin embargo, con la ayuda del CSFD inició lo que él describe como una “demostración de mitigación” en una sección de tres acres (una hectárea) del parque. La demostración fue un éxito, dice Standaert —dejó en claro que la mitigación puede ser efectiva sin tener que modificar drásticamente los paisajes— y abrió el camino para un proyecto de mitigación de combustibles de mayor envergadura en el parque.

Solitude Park también es un ejemplo de cómo los principios de las FAC apuntan no sólo a proteger viviendas sino también todos los aspectos de una comunidad, como espacios verdes y empresas de servicio público. Fulks de The Nature Conservancy es defensora de la Red de Aprendizaje sobre Incendios de los EE.UU., un proyecto conjunto de TNC y otras organizaciones, y ayuda a las comunidades a considerar proyectos que dependen de lo que ella denomina “buen incendio” para reestablecer hábitats naturales. Ella espera que el proyecto de Colorado Springs de recopilación de información no pierda de vista la importancia de los incendios, particularmente en estos entornos. “Estamos interesados en el medio ambiente construido, pero creo que los principios de FAC también se extienden más allá de las comunidades”, comenta, mientras toma fotografías de Solitude Park. “Si tuviéramos bosques más sanos, los incendios forestales que sufrimos habrían sido más benignos”.

Eric Howell, especialista en gestión de cuencas hidrográficas y bosques para las empresas de servicio público de Colorado Springs, dice que las empresas de servicio público también deben desempeñar un papel clave. “En los últimos años, hemos establecido una buena sociedad con el CSFD”, comenta. “Sabíamos que la mitigación era algo que debíamos abordar”. Él y su equipo están realizando evaluaciones de casi 30 sitios para tanques y estaciones de bombeo alrededor de Colorado Springs, e informa que las empresas planean avanzar en proyectos para mitigar los riesgos de incendio. Lewis reconoce que los progresos se deben a la comunicación a diferentes niveles de la comunidad con el CSFD pero cree que la mitigación sólo puede llegar hasta un punto.

“Honestamente creo que ningún nivel de mitigación podría haber ayudado a Mountain Shadows, o a nosotros, si el [viento hubiera dirigido el incendio] en nuestra dirección”, afirma. [Ver “Frente al peligro”.] “Pero lo que podemos hacer es prepararnos lo mejor posible”.

La preparación parece estar en la mente de muchos habitantes desde el incendio del cañón de Waldo; Notbohm señala que el volumen de llamados que ha estado recibiendo ha sido “tremendo”. Pero Prudhomme empaña esa observación con un ejemplo de su propia experiencia. “Después del incendio de Hayman, los teléfonos del cuerpo de bomberos no paraban de sonar. Al año siguiente tuvimos que buscar por todos lados para encontrar a alguien interesado en la mitigación”, relata, y agrega que estudios señalan que esta concientización dura de tres a doce meses; al tiempo, la gente vuelve a hacer lo mismo. “Desaparece así de rápido”, se lamenta.

Renacimiento y reconstrucción
En Solitude Park, los nuevos encinos verdes y varios grupos de plantas en flor ya están germinando a través de la tierra quemada, una señal de la resiliencia de la naturaleza. El medio ambiente construido, dicen las habitantes de Colorado Springs, atravesará un renacimiento similar. Ya hay discusiones en marcha para crear ordenanzas de emergencia que aborden el tema de diseños de techos y edificación resistentes al fuego para construcciones nuevas.

Los miembros de FAC, decididos a asegurar que el incendio del cañón de Waldo no se convierta en tan sólo otra nota al pie de la página, afirman que su informe sobre el incendio analizará en detalle la extensión de la mitigación en Colorado Springs antes del incendio, las consecuencias que tuvo en el daño, y la manera en que los diferentes esfuerzos de mitigación se entrelazan con la iniciativa global de FAC. Esperan que otras personas puedan sacar provecho de lo que ocurrió aquí.

Mientras que Notbohm del CSFD se siente comprometido por ayudar a difundir la información, eso no modifica el hecho de que fue su propio pueblo el que resultó afectado, o que su pueblo se ha convertido en el último ejemplo de nuestra lucha continua con el punto de contacto entre la vida silvestre/urbana. Mientras miramos una pila de escombros, que una vez fueron una casa de Mountain Shadows, ahora cubiertos por un techo de tejas de cedro, le pregunto si escenarios como este lo hacen sentir indefenso contra el fuego. “Al contar la historia estoy haciendo mi trabajo. Pueden tomarse medidas o no, pero si los habitantes comprenden la amenaza y el potencial, estoy haciendo mi trabajo”, afirma. Se dirige hacia unos juegos de madera para niños que parecen no haber sufrido daños, con excepción de una parte plástica del tobogán, que se ha derretido parcialmente. “Quizás no lleguemos s a todos. Quizás no todos quieran escuchar. Pero me siento bien por haber llegado a todos los que deseaban escuchar”.

Fred Durso, Jr., es redactor del NFPA Journal.


Frente al peligro
¿Habría salvado a Mountain Shadows una mitigación mayor o mejor?

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El fuego devora viviendas en Mountain Shadows el 26 de junio. El Cuerpo de Bomberos de Colorado Springs calcula que, para la época del incendio del cañón de Waldo, se habían efectuado actividades de mitigación en sólo 40 de las 1.400 casas del barrio.

Hace una década que Richard y Francine Hansen viven en el barrio Mountain Shadows de Colorado Springs, y se enorgullecen del trabajo que han realizado para proteger a su comunidad de los incendios forestales. Han protegido su propia vivienda y han alentado a sus vecinos a que hagan lo mismo. El boletín informativo del barrio frecuentemente incluía información sobre mitigación escrita por Richard, quien pedía encarecidamente a los habitantes que tomaran los riesgos de incendio más seriamente.

A pesar de esos esfuerzos, Richard Hansen dice que el trabajo de mitigación de incendios forestales se ha llevado a cabo en sólo 40 de las 1,400 viviendas del barrio, un cálculo confirmado por el Cuerpo de Bomberos de Colorado Springs. Mientras que admite que una parte de los habitantes vive en áreas consideradas de bajo riesgo, una serie de viviendas podrían haberse salvado si se hubiera efectuado mitigación. “Mucha gente me ha dicho que la mitigación realizada alrededor de sus hogares ayudó a salvar las casas”, comenta Hansen, 76. “Algunas personas me contaron que [el incendio] ardió hasta donde se había efectuado la mitigación, y luego se detuvo”.

Los hallazgos preliminares de la coalición de Comunidades Adaptadas a los Incendios™ (FAC) atribuyen la pérdida muchas de las viviendas a las brasas que encendían techos de tejas de cedro y decks de madera. Las viviendas de Mountain Shadows también se hallaban muy próximas una de la otra, lo que provocó la cadena de incendio entre una casa y la otra. “El barrio de Mountain Shadows es un útil recordatorio de que el punto de contacto entre la vida silvestre/urbana (WUI) cuenta con varias caras”, dice Molly Mowery, gerente de programa de Comunidades Adaptadas a los Incendios y Difusión Internacional de NFPA. “Lo que puede haber parecido una subdivisión normal cerca de las montañas, resultó en realidad ser de altísimo riesgo. Debemos pensar la manera en que representamos el WUI a medida que desarrollamos herramientas de FAC nacionales para que una variedad de diferentes públicos pueda identificarse con el riesgo de incendio forestal”.

La destrucción de Mountain Shadows no sorprendió a Jack Cohen, científico especializado en física e investigador del Laboratorio Estadounidense de Ciencias de Incendios de la Estación de Investigación del Servicio Forestal de Rocky Mountain de Missoula, Montana, y miembro del Comité Asesor de Operaciones de Incendios en Medios Silvestres de NFPA. “Cuando veo un lugar como Colorado Springs, y veo [Mountain Shadows] y descubro una gran cantidad de techos de madera inflamable, no me sorprenden para nada los daños”, señala.

Cohen comenzó a investigar los incendios en viviendas provocados por incendios forestales a finales de la década del 80 y acuñó el término “zona de ignición de vivienda”, que hace referencia a la estructura misma rodeada por un área de separación de 200 pies (61 metros) que, cuando se aplica la mitigación utilizando principios establecidos por el Programa de Comunidades Firewise® de NFPA, puede aliviar el potencial de ignición de la estructura durante un incendio. “En muchos casos, cuando hay viviendas en las que se ha aplicado la mitigación con alta resistencia a la ignición acorde con el potencial extremo [de ignición] de la geografía circundante, podrá contarse con sobrevivientes”, afirma Cohen. “Pero no podemos prever todas las ubicaciones posibles de ignición o todos los puntos posibles de vulnerabilidad: Algunos incendios van a ocurrir, pero es más probable que los bomberos puedan controlarlos. Cuando aplicamos Firewise a nuestros hogares, nuestro objetivo no es eliminar la respuesta del cuerpo de bomberos, sino asegurar que dicha respuesta sea efectiva”.

Pero Cohen advierte que el cuerpo de bomberos de áreas proclives a sufrir incendios forestales, a menudo se encuentran sobrecargados por ese tipo de respuestas. “Nuestra percepción del problema en realidad nos está coartando la capacidad de lidiar con el problema”, afirma. “Constantemente deseamos ver las enormes columnas de humo y las grandes llamas de un incendio forestal en lugar de ver las condiciones locales de la comunidad que produce la destrucción”.

Hansen dice que comprendió las condiciones locales de Mountain Shadows. Hace diez años, se mudó a una casa de 5.000 pies cuadrados (465 metros cuadrados) y la transformó en una fortaleza resistente al fuego: Un techo de acero complementaba los tres decks hechos de material de construcción resistente al fuego, y las plantas de la propiedad se mantuvieron en cumplimiento con los principios de Firewise. Aún así, su casa no pudo hacer frente al incendio del cañón de Waldo, el que según Hansen alcanzó temperaturas mayores a 1.500 °F (816 °C), citando cálculos oficiales. Los funcionarios del cuerpo de bomberos también le contaron a Hansen que las llamas devoraron su hogar en 30 segundos y lo derrumbaron en ocho minutos: una de las 392 viviendas dañadas o destruidas en el incendio.

Hansen señala que él y su esposa planean mudarse a Kissing Camels –un barrio cercano- en septiembre, y que va a continuar proclamando las virtudes de la prevención. “[El incendio del cañón de Waldo] sólo ha elevado mi interés en la mitigación”, destaca. “Si vives en un área como esta, es beneficioso para todos llevar a cabo las prácticas de mitigación”.— Fred Durso Jr.


¿Disposiciones populares?
Un nuevo estudio clasifica el uso de códigos y normas por parte de las comunidades para ayudarlas a abordar el riesgo de los incendios forestales.

Mientras que este año la cantidad de incendios forestales se encuentra por debajo del promedio de los últimos 10 años, la cantidad de acres quemados hasta mediados de agosto es de 6.8 millones (2.8 millones de hectáreas), aproximadamente 1.3 millones (526,091 hectáreas) encima del promedio. Estos números, provenientes del Centro Nacional de Incendios Inter Agencia junto con las condiciones de sequías extremas de este verano, ponen de manifiesto las crecientes amenazas para los habitantes que viven en el punto de contacto entre la vida silvestre/urbana (WUI).

La manera en que las comunidades están utilizando los códigos y normas para abordar estas preocupaciones es el tema principal de un nuevo informe: De qué manera abordar el riesgo de incendios forestales en la comunidad. Una revisión de herramientas regulatorias y de planificación, encargada por la Fundación para Investigaciones de Protección de Incendios. El estudio analizó 40 comunidades y sus herramientas regulatorias del WUI, como códigos de edificación, incendio y uso de tierras, además de ordenanzas locales. Los hallazgos clave incluyen:

  • Algunas comunidades adoptaron partes de una norma de NFPA relacionada con el WUI. Ninguna comunidad adoptó una norma modelo relacionada con el WUI en su totalidad.
  • Las comunidades acordaron en que el desarrollo existente constituye un riesgo mayor de incendio forestal que los nuevos desarrollos porque está más presente en áreas de alto riesgo y a menudo es abastecido por infraestructuras de calidad inferior.
  • El problema más común de cumplimiento del WUI fue la falta de mantenimiento continuo de espacio defendible, debido a la falta de voluntad política o de recursos financieros. Además, la falta de fondos para llevar a cabo enseñanza al público y limpieza vegetativa se citaron como deficiencias significativas.
  • El cuerpo de bomberos o el departamento de edificación generalmente administran o hacen cumplir las reglamentaciones del WUI. Sin embargo, el jefe de bomberos y el personal del cuerpo de bomberos a menudo no están capacitados para ejercer actividades de cumplimiento.
  • La mayor parte de las comunidades adoptó su primer grupo de reglamentaciones del WUI en respuesta a un incendio de importancia.
  • Las soluciones generalizadas son incapaces de hacer frente al problema de los incendios forestales. La flexibilidad de la administración de reglamentaciones del WUI resulta indispensable.

El informe también incluye una lista de recomendaciones que abordan estos temas. Para obtener el informe completo, visite nfpa.org/foundation.

nfpajla.org/

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Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales en la Comunidad Valenciana. Revision 2010.

Posted by Firestation en 31/05/2013

Documento I: Fundamentos. Donde se establece el objeto, el ámbito, el marco legal y competencial, así como los contenidos mínimos de los planes de ámbito inferior.
Documento II: Elementos para la planificación de protección civil, en las emergencias por incendios forestales. Donde cabe resaltar el análisis del riesgo y las diferentes fases en situaciones de premergencia y emergencia.
Documento III: Estructura organizativa. En el que aparte de la organización se tata también de la integración de los recursos municipales.
Documento IV: Operatividad. Donde cabe destacar los anexos dedicados al Plan de Vigilancia Preventiva y las directrices técnicas de actuación de los diversos grupos de acción.
Documento V: Implantación y mantenimiento de la operatividad.

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Momento historico para ARFF. Nuevas tecnicas de intervencion en aeronaves.

Posted by Firestation en 23/05/2013

Por Stephen Murphy

Los A-2 y A-3 del Departamento de Bomberos de Memphis aplican espuma. Ver más fotos…

A pesar de las ráfagas de viento de 30 nudos, el acercamiento de un avión de carga de Federal Express sobre el Aeropuerto Internacional de Memphis en Tennessee, EE.UU., el 18 de diciembre de 2003 parecía normal. El McDonnell Douglas MD-10 de fuselaje ancho tocó la pista con el tren de aterrizaje izquierdo, continuó 58 pies (17.6 metros), y aterrizó sobre el tren derecho en un aterrizaje “más firme de lo normal”. El vuelo 647 luego continuó su desplazamiento por la pista a lo largo de 2.800 pies (853 metros).Sin embargo, desde ese momento nada respecto de este aterrizaje sería normal para la sorprendente cantidad de oficiales de vuelo de FedEx a bordo, ni para el personal de rescate y de extinción de incendios en aeronaves (ARFF, por sus siglas en inglés) destinado a ese aeropuerto.

En primer lugar, el tren de aterrizaje derecho colapsó y se desprendió. Cuando el ala derecha y el motor tocaron la pista de aterrizaje, se inició un incendio. 1.500 pies (457 metros) más adelante, el avión de 182 pies de largo (55.4 metros) se deslizó hacia el lado derecho hasta salirse de la pista por completo, la cola quedó a 155 pies (47.2 metros) de la mitad de la pista sobre el barro y el pasto, y la nariz sobre una zanja de desagüe.

Siendo testigo del incidente, a las 12:26 p.m. un controlador aéreo de la Administración Federal de Aviación utilizó el teléfono de emergencia para notificar a la Estación 33 del cuerpo de bomberos de la ciudad de Memphis, con base en el aeropuerto, que un MD-10 había caído y se quemaba sobre la pista 36-R. Tres vehículos y una autobomba de ARFF respondieron desde la estación, ubicada al norte de la pista paralela 36-C. Como refuerzo a la Estación 33, también se hicieron presentes los vehículos de ARFF de FedEx.

Esta fue una de las pocas respuestas en todo el mundo en que los bomberos impidieron que un avión de FedEx se quemara por completo en un accidente. También fue la primera vez –de la que tengamos información– en que una torreta extensible de alto alcance, completamente desplegada y con una boquilla perforadora, se utilizó para penetrar una aeronave durante un incidente. Y a pesar de que una rampa de escape se desprendió y cayó, los siete empleados de FedEx a bordo pudieron escapar con solamente lesiones menores.

Equipamiento de nueva tecnología
“Alguien allá arriba me estaba cuidando”, comentó Mark Boyd, Jefe de Batallón, Jefe del Cuerpo de Bomberos ARFF de Memphis.
Pero Joseph Wright, gerente jubilado de Investigación del Programa de ARFF de la FAA, y miembro del comité técnico de ARFF de la NFPA, considera que el equipamiento de nueva tecnología también desempeñó un papel importante. “Los cuerpos de bomberos de Memphis y de Federal Express han incorporado las más modernas tecnologías de extinción de incendios en aeropuertos”, comenta.

“Sus actitudes progresivas. . . generaron resultados positivos nunca antes vistos”, dice Wright, quien estudió la respuesta de Memphis. “Todos hemos visto la estadística en la que más de 30.000 a 40.000 galones (113.560 a 151.414 litros) de agente y de agua se utilizan en un accidente, y lo único que se logra es la pérdida total de la aeronave. Eso no pasó en este caso”.

“Esta respuesta fue un momento histórico para el ARFF ya que hasta ese punto no se había utilizado ningún dispositivo elevado en un incendio interior verdadero”, comenta Wright.

El Capitán Brian Boucher, piloto de Air Canada y miembro del comité técnico de ARFF de la NFPA, está de acuerdo con Wright.
“Este incidente fue la primera prueba real del equipamiento de nueva tecnología en acción”, afirma Boucher. “Las enmiendas a la NFPA 414 (Vehículos de rescate y tareas de extinción en aeronaves) introducidas en los últimos 10 años, han permitido a operadores de todo el mundo implementar estos nuevos dispositivos de supresión de incendios, y ahora pudimos comprobar lo que puede lograr un departamento de ARFF adecuadamente capacitado y equipado”.

Más de 300 aeropuertos en todo el mundo han modernizado los vehículos de su departamento de bomberos mediante dispositivos elevados del tipo pluma, comenta Wright, que es presidente de ARFF Technical Services de Red Lion, Pennsylvania, y ofrece servicios de consultoría a aeropuertos, fabricantes de equipamiento y otras empresas de consultoría relacionadas con la aviación.

Incendio a sotavento
A las 12:27 p.m., la torre informó al capitán del MD-10 que los vehículos de ARFF estaban en camino. El comandante respondió que había siete personas a bordo y preguntó si el avión estaba en llamas, dato que la torre confirmó.

Uno de los oficiales de vuelo de FedEx sentado en uno de los cuatro trasportines de la cabina, entre la cabina de mando y el área de carga, recuerda haber abierto la puerta de la cabina delantera izquierda mediante el modo de operación de emergencia. Tal como se encuentra diseñada, la puerta se abre de manera neumática y el deslizador se infla automáticamente.

“Después de que la puerta se abrió, observó que el deslizador no se había inflado y se encontraba colgando hacia abajo desde el avión”, señala el informe del Consejo Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés) publicado en el mes de mayo: “Dijo que luego tiró de la manija (piola) para inflar el deslizador en forma manual. Después de que el deslizador se infló, dijo que el viento lo hizo volar por debajo del avión”.

Cuando el comandante del avión vio a través de la ventana derecha de la cabina que el deslizador se encontraba en el suelo, decidió iniciar la evacuación a través de dicha ventana utilizando una soga de escape. Sin embargo, el comandante dijo que él era el único que podía utilizar la soga del lado derecho, porque en ese momento no había mucho humo afuera sobre ese lado.

Camino al accidente en un pequeño vehículo que transporta halón y químico seco, el Jefe de Batallón Boyd realizó un aviso para además enviar compañías de Alerta III (alerta de accidente en aeropuerto) al aeropuerto.

Cuando Boyd y su conductor llegaron al avión a las 12:28 p.m., dos de los oficiales de vuelo de FedEx ya habían alcanzado el suelo.
Con viento de dirección norte, el avión se encontraba en una orientación de 70 grados desde el eje de la pista, sobre el lado este de la misma y próximo a la cerca perimetral del aeropuerto. El avión se había torcido unos 20 grados sobre su lado derecho y, el ala derecha, con orientación sur, estaba en llamas debido a la pérdida de combustible, mientras que más llamas invadían el fuselaje.

El resto de los vehículos de la Estación 33 llegó entre las 12:28 y 12:29 p.m., y el A-2 –un vehículo de ARFF de 3.000 galones (11.356 litros) con una torreta de paragolpes extensible y con torreta de techo– se colocó cerca de la parte trasera del lado derecho del avión.  El A-3 –otro vehículo de ARFF de 3.000 galones con una torreta extensible de alto alcance y con boquilla perforadora– se apostó a un ángulo de 45° respecto de la parte trasera del ala derecha. Los dos vehículos tenían un personal de tres miembros y descargaban espuma de film acuoso.
Con vientos de 15 a 25 nudos –y ráfagas de 30– y el incendio ubicado en la dirección del viento, “el ataque al incendio no resultó perfecto”, comenta Boyd. “Pero uno debe poder adaptarse a las condiciones”.
Mientras el personal de FedEx seguía abandonando la cabina por la soga de escape de la ventana izquierda, la autobomba 33 y el camión escalera 16 de la Estación 33 los asistió para alcanzar el suelo. La tripulación de cuatro personas de la autobomba 33 y el Camión 16 incluyen técnicos médicos de emergencia y paramédicos, quienes inmediatamente comenzaron con los tratamientos de primeros auxilios. Un pasajero se quejó de dolores de espalda después de caer sobre sus pies, y el primer oficial sufrió quemaduras de segundo grado en sus manos por la soga de escape.

“Nos tomó por sorpresa que siete personas estuvieran a bordo”, informó Boyd.  “Esperábamos tres, o como máximo cinco”.  Más tarde, FedEx informó que sus MD-10 pueden llevar hasta 27 personas, y la FAA alertó a los departamentos de ARFF sobre este tema en marzo de 2004.

Afortunadamente, Boyd contaba con una dotación de 18 efectivos ARFF de la RAF, bastante más del mínimo de 12 para el aeropuerto índice C (Categoría 7) requerido por la NFPA 403, Servicios de Rescate Aéreo y Extinción de Incendios en Aeropuertos. La capacitación de ARFF en Memphis cubre la NFPA 403 y la NFPA 1003, Calificaciones Profesionales para Bomberos de Aeropuertos.

Penetrar el fuselaje
FedEx celebró un contrato con Rural/Metro Corporation para brindar protección de ARFF en el área de rampas de su “super hub” en el aeropuerto de Memphis.  Boyd cambió la disposición del A-35 – el vehículo de ARFF de FedEx de 1.500 galones (5.678 litros), con una tripulación de dos personas–para responder a la emergencia en lugar de dirigirse a la Estación 33. También respondió un vehículo de FedEx de ARFF más pequeño, con una tripulación de dos miembros. Boyd indicó a A-35 que se ubicara sobre el lado norte en la parte trasera del ala izquierda y que atacara el incendio mediante su torreta de paragolpes. Luego, Boyd hizo que el A-35 se moviera entre el ala izquierda y la cabina.

Daryl McCann, Jefe de Bomberos de FedEx, ordenó a A-35 que se acercara más al motor izquierdo del avión. Debido a la zanja de desagüe, el operador del camión no pudo colocarlo frente al motor. En cambio, colocó el parabrisas del A-35 a 10 pulgadas (25 centímetros) del costado de la góndola del motor, comenta Wright. Ya que el operador no podía ver por encima del motor, el Capitán del A-35 se bajó y dirigió la penetración del operador cerca de 14 pulgadas sobre la línea de la ventana en la salida del ala.

Mientras la cámara infrarroja de A-35 detectaba el calor dentro del área de carga, A-35 descargó espuma en su interior durante un período de un minuto.

“Es importante destacar que el operador del camión y el capitán del A-35 tomaron la decisión y perforaron el avión”, informó Wright. “Su capacitación fue primordial, y no esperaron a que les dijeran que debían perforar la aeronave. Reconocieron la importancia de la necesidad de proveer refrigeración interna a la cabina de mando. Ese fue un factor de importancia para poder salvar la carga y el lado izquierdo de la aeronave”.

Bob Relyea, presidente of Crash Rescue Equipment Service, Inc., de Dallas, Texas, fabricante de Snozzle®, la torreta extensible de alto alcance con una boquilla perforadora, señala que los bomberos reciben la instrucción de perforar el fuselaje de un avión de pasajeros de 8 a 10 pulgadas (20 a 25 centímetros) por encima de la línea de las ventanas, a fin de lograr el mejor patrón de rociado entre la parte superior de los asientos y el compartimiento superior. Relyea informa que el operador debe evitar rociar demasiado cerca del techo, porque así se crean gotas de mayor dimensión que no son tan eficaces como las pequeñas en supresiones de incendio rápidas.

Ya que la boquilla perforadora –de una extensión de 15 pulgadas (38 centímetros)– también perforó una caja de carga en un ángulo agudo, un embrague de deslizamiento alivió la presión sobre la boquilla al sacarla del contenedor antes de que se aplicara la espuma a 350 galones (1.325 litros) por minuto. “El aprendizaje detrás de este incidente es que necesitamos mirar bien dónde perforamos una aeronave de carga”, dice Relyea. Con la inclinación del avión, el brazo de la boquilla perforadora de 50 pies (15 metros) casi se encontraba en su grado de penetración máximo, comenta Relyea. Boyd informa que su alternativa inaceptable hubiera sido tratar de enviar bomberos con una línea manual dentro del área de carga a través de un orificio de 2 x 2 pies (0,6 metros) en la división ubicada entre la cabina y el área de carga.

Se salvó el 99% de la carga
Apagar el incendio no fue fácil, puesto que el viento hacía volar la espuma de vuelta hacia los vehículos de ARFF sobre el lado derecho del avión, lo que los obligó a modificar los 600 galones (2.271 litros) por minuto a 1.200 (4.542 litros) por minuto. También se tuvo que volver a aplicar varias veces el manto de espuma debajo y alrededor del avión después de que el viento los hiciera volar.

Sin embargo, los bomberos pudieron controlar el cuerpo principal del incendio que destruyó el ala derecha, dentro de los 15 minutos después de su llegada. Terminaron de apagar el incendio con líneas manuales. El fuego y el humo nunca ingresaron a la cabina de mando o la cabina de carga, y el personal de ARFF salvó el 99% de las 18.000 libras (8.165 kilos) de la carga, la mitad de la cual era correo de los EE.UU.

La cooperación entre departamentos también desempeñó un papel importante en este accidente, comenta Wright. Se habían modificado las tareas de los departamentos de FedEx y de Memphis para que tuvieran los mismos horarios de práctica y se capacitaran en conjunto.
“Los bomberos estaban bien capacitados y listos para enfrentar este incidente”, comentó el gerente Wright. “Esto nos habla extremadamente bien de los dos Jefes (Memphis y FedEx) y del personal que participó. Espero que otros departamentos de aviación presten atención a este evento y tomen nota de todas las cosas positivas que sucedieron”.

“Ha sido muy difícil lograr que los aeropuertos de los EE.UU. y de todo el mundo adopten las nuevas tecnologías”, comenta Wright.
“Puesto que tenemos tan pocos accidentes, ha sido difícil obtener el conocimiento y la información técnica que demuestren las mejoras que pueden obtenerse al aplicar agente en el suelo o al inyectarlo con anterioridad en la cabina”, señala.

En los últimos 20 años, el NTSB ha investigado otros tres incidentes en aeropuertos en donde los bomberos combatieron incendios de importancia en aviones de FedEx. En ninguno de esos tres casos los bomberos pudieron evitar que los incendios destruyeran los aviones. En 2002, un Boeing 727 sufrió una colisión en la pista de aterrizaje en Tallahassee, Florida. En 1997, el tren de aterrizaje derecho de un MD-11 se desprendió durante un aterrizaje violento en Newark, Nueva Jersey. Y en 1996, un DC-10 fue desviado a Newburgh, Nueva York, con un incendio en la carga del avión donde el incendio atravesó el fuselaje una hora después del aterrizaje.

Lecciones aprendidas
En el aeropuerto de Memphis, el personal que respondió como externo al aeropuerto, contó con un jefe de distrito, tres jefes de batallón, cinco autobombas, otro camión con escalera, un escuadrón de materiales peligrosos, una fuerza de tareas con manguera, un supervisor de unidad y cuatro ambulancias (la ambulancia de la Estación 33 de ARFF no estaba en el aeropuerto en el momento). Aunque Boyd reconoció la respuesta masiva, ésta generó un problema: no hubo suficiente personal de aeropuerto capacitado para acompañar de inmediato a los grupos que respondieron hacia el aeropuerto. Ese problema ha sido resuelto capacitando como escoltas a una mayor cantidad de efectivos del personal de mantenimiento del aeropuerto y de otros sectores.

Boyd aprendió otra lección que involucró la escasez de escoltas cuando trató de acercar las unidades médicas hacia la tripulación y los pasajeros que habían quedado en el camino perimetral.
“Aprendí que siempre debo organizar un área de tratamiento médico”, declara Boyd quien ha trabajado en el aeropuerto durante dos años. “Es más fácil llevar los pacientes hacia los médicos que llevar ayuda médica hacia los pacientes”.

Las comunicaciones de radio fueron otro problema aunque no afectaron el resultado final. Bajo el sistema de mando de incidentes que utilizó Boyd, una serie de compañías de bomberos se colocaron en grupos.
“Las compañías querían hablar conmigo en forma individual cuando en realidad tendrían que haberlo hecho con los líderes de cada grupo”, analizó Boyd. “Solucioné ese problema al día siguiente a través de charlas con las compañías”.

Boyd se enteró a través del comandante del MD-10 que el avión cargaba 20.000 a 22.000 libras de combustible cuando aterrizó, por eso se cavaron terraplenes para detener el combustible derramado. A las 4:45 p.m., todo el combustible se había quemado o se había derramado.

El NTSB todavía se encuentra investigando el accidente
Aunque la NFPA incluyó este accidente de $32 millones como uno de los 46 incendios con mayores pérdidas de 2003, FedEx pudo salvar varios millones de dólares en concepto de partes del avión gracias a la acción de los cuerpos de ARFF de Memphis.
“Todo el lado izquierdo de la aeronave, el motor izquierdo N° 1 y el motor montado sobre el ala, podían salvarse”, informa Wright. “El ala izquierda y sus superficies de control, y toda la electrónica aeronáutica parecían encontrarse en buenas condiciones para volver a usarse. La respuesta de los departamentos de bomberos de Memphis y de FedEx fue una respuesta de manual y el resultado final fue muy distinto a los que estamos acostumbrados a ver”.

Stephen Murphy es editor ejecutivo de la publicación de NFPA.

http://www.nfpajournal-latino.com/

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Backdraft y ventilacion.

Posted by Firestation en 08/05/2013

Tantad

Backdraft y salida
par pl.lamballais
Crear una salida parece la solución casi ideal para evitar un backdraft. En realidad esta creación, si realmente puede mejorar las cosas, debe hacerse sobre la base de un buen análisis. En algunos casos el resultado puede no ser el esperado. Y cuando esa salida está presente desde la llegada a la escena, las cosas se complican un poco más …
Vamos a ver cómo la ventilacion es una buena solución, pero también casos en los que su presencia probablemente no es suficiente o, peor aún, puede ser engañosa.Para entender lo que sucede, vamos a centrarnos en dos cosas: el estado del local antes del backdraft, y el disparo del backdraft. El efecto después del backdraft es relativamente bien conocido: explosión que derrumba las personas situadas en la trayectoria de la onda de choque, destruye más o menos las estructuras y así sucesivamente. Pero antes?
El humo negro
Inicialmente tenemos un local en fuego. Las llamas que están en esta sala son llamas de difusión. Su parte inferior está bien oxigenada, lo que explica la progresión del fuego. Sin embargo, la parte superior de las llamas alcanza una zona de CO y CO2, atrapada por el techo. La parte superior de las llamas no se puede capturar el oxígeno y la combustión incompleta (sólo en la parte superior de la llama) produce humo negro, cargado de carbón. A esto se añade el hecho de que la llama de difusión es muy sensible al tacto: apenas toca una pieza de mobiliario, la pared o techo, produce humo.
En ambos casos (llama en una zona de baja oxigenación o llama tocando algo, o ambos a la vez), el humo es negro.
Sabiendo que este humo se produce por una alteración de la llama, se infiere que cuando la llama se ha ido, esta dejará de producir humo negro. Puede que se quede atrapado en la habitación, pero la producción se detendrá.
El humo blanco
Al calentar un elemento combustible (pieza de madera, por ejemplo), él comienza por secarse, lo que produce vapor de agua, visible como “humo blanco”. Una vez que el agua se evaporó, entramos en la fase de pirólisis que también produce humo blanco (gas de pirólisis).
En nuestro local, ya que había tenido fuego, había calor y se mantiene el calor. Los elementos calientes, por lo tanto, seguirán siendo pirolizados,  aunque el fuego se extinguirá.
El disparo del backdraft
La combustión consume oxígeno, pero no lo consume la pirólisis. Puesto que suponemos que no hay una entrada de aire, mientras que hay combustión, hay llama y siempre que hay llama, hay consumo de oxígeno. Por lo tanto, el oxígeno disminuye en el local, hasta no ser más suficiente: el fuego se apagará entonces. Sin embargo, la pirólisis seguirá pues el cuarto está caliente y la pirólisis no requiere oxígeno.En el local, la mezcla de gas está por encima de su límite inflamable superior: es demasiado rica para arder. En esta etapa, ya que no hay entrada de aire, no hay movimiento del gas. El techo de humo suavemente cae al suelo, los sonidos se amortiguan.
Cuando abrimos la puerta (por ejemplo), el aire entrará y el humo va a salir. En primer lugar, el humo va salir por toda la altura de la puerta, ya que está presente hasta el suelo. A continuación, un movimiento de succión se hará sentir: el aire entra y se mezcla con el humo. La mezcla se convertirá en inflamable.Dos casos pueden ocurrir entonces: o bien la zona tiene un humo muy caliente que luego se auto-inflamara, o bien permanecen brasas. Estas, en sí mismas insuficientes para desencadenar la inflamación, serán ventiladas a través de la apertura. Cuando las brasas daran nuevamente llamas, ellas van poner fuego al humo.
La potencia de la explosión dependerá del estado de la mezcla cuando la inflamación va a producirse. La relación entre la cantidad de aire que entra y la cantidad de humo que sale afectará el resultado. Por ejemplo, si el aire entra en una pequeña cantidad y el humo sale muy rápido, podemos imaginar que en el momento del encendido, la mezcla sea muy pobre y en este caso, no habrá explosión.

El volumen de humo
El problema es que es difícil conocer el volumen de humo, pero principalmente su evolución. Hay generación de humo durante un incendio allí, pero continúa la producción cuando el fuego se haya extinguido, pero esta producción se hace entonces por pirólisis.
Claramente, el local en modo “pre-backdfraft” no es una habitación llena con un volumen de humo claramente definido y constante: se trata de una habitación en que la producción de humo continúa.

El fuego completo Humo Blanco

Cuando las llamas están presentes, la mayor parte del humo se quema (izquierda). Pero cuando no hay llamas, los humos de pirolizacion ya no son quemados. Luego, se vén en grandes cantidades. Basta saber que el humo en la foto de la derecha se produce solamente por el cierre, durante unos segundos, de una pequeña caja de madera con un montito compuesto de papel y madera, puedes imaginar el volumen de humo que pueden producir las piezas de una casa.

La creación de una chimenea debe tener en cuenta la extracción del humo producido inicialmente, sino también el humo que se sigue produciendo.

Comparación
Vamos a llenar el fregadero con agua. A continuación, cerramos la válvula y abrimos el desagüe. Será suficiente un pequeño drenaje para vaciar el fregadero. Pero si dejamos el grifo abierto cuando se abre la evacuación, vemos que el fregadero llevará mucho más tiempo para vaciarse. Por encima de todo, si el flujo del grifo es mayor que el flujo de escape, el lavabo continuará llenándose! Está claro que si la salida es demasiado pequeña y si la producción de humo sigue siendo importante, vamos a ver saliendo mucho humo, lo que podía dar una falsa impresión de la eficacia de la salida en el alto.

Las presiones
En el local, ya que esta caliente, la presión es mayor que la presión externa. Una apertura en la parte superior va a permitir la salida de humos, pero no la entrada de aire: el aire podría entrar sólo si la presión externa fuera más fuerte que la presión interna.
Por lo que abrir una salida en la parte superior no permite la entrada de aire.

Analizemos los pasos:

  1. La habitación está en llamas. Hay una salida de humos por la apertura superior e una apertura inferior. Entonces el fuego recibe aire. La apertura superior direcciona la salida de humo y fija el fuego. Las personas presentes salen de las instalaciones. Tenga en cuenta que uno de los objetivos de las salidas es fijar el incendio mediante la creación de una especie de chimenea, lo que ayudará a la evacuación.
  2. Final de la evacuación. En general, la puerta será nuevamente cerrada. Así que no hay más la entrada de aire por debajo. El fuego no está recibiendo más aire (oxígeno) entonces cae en intensidad y se apaga.
  3. El fuego se ha extinguido, pero la sala aún está caliente. La pirólisis continúa, produciendo una gran cantidad de humo. Hay, pues, tanto la producción de humo por pirólisis y la extracción del humo a través de la salida. Al igual que con nuestro fregadero de la cocina que tiene el grifo y la evacuación abiertos a la vez. Salvo excepciones (salida gigantesca o de otra manera muy pequeña), tendremos una situación ambigua, que se mueve lentamente.

Los signos
Ahora veamos los signos clásicos de backdraft.

Signos Justificaciones
El fuego no es visible Porque, en la mayoría de los casos, está extinto.
Sonidos sordos Como no hay más movimiento de gases porque no hay más de entrada de gas, entonces no hay más corriente de convección, el humo se ha caído al suelo y amortigua los sonidos.
Cristales que vibran Pues que el calor sigue presente, el humo sigue siendo producido y su volumen aumenta la presión local. A veces es posible sentir vibrar las ventanas.
Salida de humos en la parte inferior de las aberturas La ausencia de convección hace que el humo vaya hasta el suelo y la presión le hace sortir por la parte inferior de las puertas
El hollín sobre las ventanas Una vez más, es la ausencia de corriente de convección que deja tombar el humo al suelo y hace depositarse el hollín en las paredes y ventanas

Lo que vemos es que estas señales existen por dos razones: aumento de la presión y presencia de humo hasta el suelo. O podemos tener la presión y la baja posición de que el humo sólo por una condición: que no haya salida! Esto significa que la presencia de una salida va a cambiar las señales.

Efecto de la abertura
Tomemos nuevamente el desarollo del fuego. En el diagrama de abajo a la izquierda, sin salida, tenemos una grande presión en la habitación y el techo de humo está en el suelo. Los signos son visibles: el hollín en las ventanas, el humo salindo por la parte inferior de la puerta, la temperatura uniforme, los sonidos sordos …

Ahora imaginemos que tenemos una salida. Una especie de equilibrio se establece entre la extracción (salida) y la producción (pirólisis). Vamos a tener un techo de humo que va a cambiar, descendiendo si la pirólisis produce más humo que la salida puede extrair, o viceversa, si la salida es más grande, este estado puede evolucionar en un sentido o en el otro ya que puede haber cambios en la cantidad de humo producido por pirólisis.

No hay viento CON viento Pero en este caso (diagrama de la derecha), las ventanas no están necesariamente cubiertas de hollín, el humo saldrá por los lados de la puerta, la temperatura no será uniforme y los sonidos serán claros porque la parte inferior del local no está ahumado.
A esto se añade que vamos a ver humo saliendo por la abertura, dando una sensación de seguridad a aquellos que piensan que tener una salida evite cualquier riesgo. Peor aún, si el humo es muy caliente puede encenderse a la salida por el simple hecho de que es entonces que encuentra el oxidante que le faltaba.

En este caso, vamos a tener llamas en la salida, las llamas que se podría pensar que vienen de la base del fuego.

La trampa es entonces en su lugar: ninguna de las señales emitidas por la estructura no se corresponde con los signos del backdraft. Peor aún, las llamas visibles, los sonidos claros, la capa de calor bien definida, la estratificación del humo, son todas señales que se comparan al riesgo de flashover, no de backdraft.

Sin embargo, el fuego continúa apagado: las llamas visibles en la salida están presentes solamente en este nivel. Le local no tiene bastante oxidante. Por tanto, estamos ante una ilusión total. Cuando se hará la abertura, el aire fresco va a entrar, cambiar la mezcla, activar las brasas y provocar un backdraft.

Backdraft con chimenea en un mini-simulador
Durante la formación de formadores del grupo Tantad , demostraciones con mini-simuladores ayudan a mostrar a los estudiantes los peligros de los backdrafts con salida en el alto. Aquí están algunas imágenes de un video que muestra tales efectos.

Cerca del viento Para que se abra

El formador ha dejado abierta una pequeña salida en el techo y la puerta cerrada (foto izquierda). El humo sale por la abertura y por lo tanto no hay signos visibles en la puerta. El formador entonces cierra la salida (derecha) y de inmediato los signos (de presión) aparecen en la puerta.

En la foto al lado, el humo que sale de la chimenea a pegado fuego. La puerta fue cerrada y luego re-abierta. Un backdraft está a punto de ocurrir. Las llamas son visibles en la salida, pero no en la habitación. Estas llamas no vienen de la base del fuego, sino de la ignición de los humos que salen de la abertura en el alto. fuego viento
Backdraft con salida: http://www.youtube.com/watch?v=5X5-Wp_tEZE

Más fuerte …
En muchos casos, hemos constatado que los backdrafts producidos con salida abierta fueron más violentos y se produjeron con mayor rapidez. Esto probablemente viene del hecho de que, sin salida, en la apertura de la puerta esta sirve tanto para extraer el humo (por la parte superior) cuanto para entrar el aire (por la parte inferior de la puerta). La superficie de entrada del aire está así limitada por el hecho de que parte de la superficie de la puerta es usada por el humo.
Cuando hay una salida, una parte del humo se escapa a través de ella, liberando más una parte de la superficie de la puerta, que promueve la entrada de aire. La mezcla por lo tanto, va a evolucionar más rápidamente y las brasas, al recibir más de aire, el fuego se reanudará pronto, rápidamente provocando la explosión.

Nota: vemos también que en la intervención, la apertura de una salida alta provoca un aumento de la potencia térmica cuando también hay entrada en la parte inferior, simplemente porque en la eliminación de humo de la parte superior, esta libera espacio en la entrada, lo que promueve la penetración de aire hacia la base del fuego.

Ventilacion o no?
De hecho, la cuestión no se plantea tan simple. El trabajo de los bomberos se debe hacer en un espíritu de mejora continua: observa la situación, analiza, determina una acción y la ejecuta. A continuación, debe analizar la situación de nuevo para determinar si su acción tubo éxito. Con base en este nuevo análisis se determinará la acción siguiente a realizar y así sucesivamente.

Si cuando llega el bombero, no hay salida abierta para el humo, el bombero puede analizar la situación, crear una salida y luego volver a analizar. Por lo tanto, puede saber si su acción es eficaz o no.
Pero si ya hay una salida (o incluso una simple punción del techo), no es posible comparar la situación “antes” con el “después”. Aquí es donde se debe tener en cuenta que las señales estarán perturbadas. El análisis debe tener en cuenta la perturbación.
Si el bombero considera que el análisis da un resultado incierto, lo mejor es aumentar la salida para aumentar el rendimiento. Será posible entonces ver si realmente mejora la situación.

Un caso ejemplar
Hace unos años, los bomberos de un centro de rescate ubicado en el sur de Bruselas (Bélgica) es llamado a un incendio en un supermercado de tamaño medio. Ese día, el supermercado estaba cerrado. A su llegada a la escena, los bomberos encontraron la presencia de llamas en el techo. Un incendio visible, sale humo, se podía pensar que era un incendio en el techo, o que era un incendio en la tienda.

El equipo optó por forzar la puerta para atacar el fuego, mientras que colocó la escalera ciertamente para atacar el fuego visible. La observación cuidadosa de las imágenes muestra que, de hecho, sólo las ventanas ennegrecidas puede hacer dudar de la situación. En este caso, la base del fuego estaba extinta y el humo que sale es humo de pirólisis. Muy caliente, se inflama en la salida y produce el humo negro. En la tienda, sólo hay las zonas calientes y humo: el área se encuentra en modo pre-backdradt con la presencia de salida alta.
La puerta está siempre difícil de lograr forzarse, por eso los bomberos deciden romper el vidrio. El bombero designado va, como medida de precaución, ponerse a la izquierda de la parte de vidrio, para romper el vidrio y protegerse con la pared de ladrillo. A priori, él intenta, sin éxito, romper el cristal de arriba, pero consigue solamente hacer un agujero (estimado en sólo 30 cm de diámetro) en la parte inferior. De ello se desprende una aspiración inmediata de aire hacia el interior (el efecto clásico pre-explosión). El siguiente imagen habla por sí mismo …

Cove_2
Cove_3 Cove 4

La último imagen de esta serie muestra el interior de la tienda, lo que confirma la dificultad del juicio: los libros, en la parte superior, están muy dañados por el calor. Pero no los de abajo. Así que parece que nunca ha sido muy caliente en toda la altura del local, como se pasa en un backdraft “clásico”. Por lo tanto, podemos suponer que desde el principio hasta el final del fuego, esta sala no ha emitido los signos clásicos de backdraft, simplemente porque han sido perturbados por la salida.

¡La solución? Probablemente fue actuar como si la salida no existía y crear uno o más otros. Puede ser el principio más simple.

Conclusión
Siempre se debe analizar la situación antes de la acción, determinar la acción y luego verificar su eficacia a través de nueva análisis. Si una acción ya ha comenzado y no fue posible analizar la situación antes de ella, lo mejor parece cuestionar siempre la eficacia de esta acción. Tenga en cuenta también que el ejemplo del backdraft demuestra que es extremadamente peligroso analizar un único signo y sacar conclusiones apresuradas. Hay que analizar todas las señales, ver los resultados y ver si por casualidad uno de los signos no estaría en contradicción con los otros. En el incidente descrito anteriormente, todas las evidencias sugieren una ausencia de riesgo de backdraft. Todo menos el hollín en las ventanas. Y es la contradicción provocada por esta información que debe incitar a los bomberos a hacer aún más atención, porque es claro que “eso no es normal.”

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Principios basicos de investigacion de incendios

Posted by Firestation en 29/04/2013

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