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NFPA Journal. IKEA: Gran minorista, depósito, peligro, desafío.

Posted by Firestation en 18/08/2013

Por Steve Wolin, P.E

nfpa 13
Los sofás y camas almacenados en áreas de depósito de cielorrasos elevados de las tiendas de IKEA presentan desafíos de protección significativos no analizados en NFPA 13.

IKEA, el minorista global de decoración interior para el gran público, se ha convertido en un importante instrumento para el desarrollo de criterios de protección de un tipo de productos almacenados que resultan particularmente peligrosos.

El minorista IKEA debe hacer frente a una gran cantidad de desafíos referentes al diseño, construcción, mantenimiento y protección de sus amplias tiendas, ubicadas en todo el mundo. Las propias normas de diseño de IKEA ayudan a dar coherencia al nivel de seguridad de esas tiendas, las que se construyen con una amplia variedad de requisitos locales, pero el deseo de la compañía de ingresar a nuevos mercados pone en evidencia que nuevos desafíos están a la orden del día. Para fines del 2012 IKEA tenía 338 tiendas en 40 países, ascendiendo a un total de 100 millones de pies cuadrados (9.3 millones de metros cuadrados) de espacio minorista.

Las tiendas de IKEA incluyen espacios para depósitos con cielorrasos de gran altura que almacenan, en estanterías, mercancías potencialmente peligrosas, como sillones y colchones. Debido a que en NFPA 13, Norma para la instalación de sistemas de rociadores, no existen criterios para la manera de proteger estas áreas, IKEA ha venido utilizado criterios de protección provenientes de las empresas aseguradoras. Sin embargo, esos criterios le plantean a IKEA problemas logísticos y costos sustanciales, como un suministro de agua con capacidad de más de 4,300 galones por minuto (16,300 litros por minuto) —más de 70 galones (265 litros por segundo)— o miles de rociadores en las estanterías para proteger un depósito típico. Resultó evidente para IKEA que se necesitaría una investigación más amplia para desarrollar criterios más prácticos para la protección de los depósitos.

Como parte de ese esfuerzo de investigación, el año pasado IKEA patrocinó y organizó conjuntamente con la Fundación para Investigaciones de Protección contra Incendios, una importante serie de pruebas a fin de crear criterios de protección contra el riesgo que presentan los plásticos expandidos expuestos almacenados en estanterías —un problema que la Fundación ha identificado como prioridad absoluta para ser investigado en apoyo de NFPA 13. Estos criterios se considerarían para su inclusión en NFPA 13, y a su vez serían utilizados en cientos de tiendas de IKEA de todo el mundo, además de en ocupaciones similares que comparten estas preocupaciones sobre protección.

Para este proceso, IKEA solicitó ayuda a Code Consultants, Inc. (CCI), con sede central en St. Louis, Missouri, en donde supervisó los análisis y las pruebas de incendio. CCI trabajó con grupos de construcción propia, gestión de riesgo y de protección contra incendios de IKEA para desarrollar un plan de investigación, programa de pruebas incluido, y ha brindado asesoramiento sobre cuestiones de ingeniería técnica y requisitos aplicables sobre códigos a lo largo del proyecto de desarrollo.

La decisión de IKEA de desarrollar estos criterios en un proceso abierto, con el objetivo final de inclusión en la edición 2016 de NFPA 13, es digna de destacar. En muchos casos, la investigación sobre rociadores se desarrolla en forma confidencial y no se hace disponible al público. IKEA creyó que las ventajas de incluir los criterios en NFPA 13 —una norma utilizada por los constructores y oficiales de seguridad contra incendios a lo largo y a lo ancho de los Estados Unidos y otras partes del mundo— superaba en forma sustancial cualquier ventaja competitiva generada por mantener criterios de rociadores de dominio privado. El proceso de la Fundación también ha permitido la colaboración con una amplia variedad de grupos interesados, tales como una serie de fabricantes de rociadores, aseguradores de la propiedad y otros usuarios finales.

NFPA 13

Problema con las Pruebas: La propagación horizontal del incendio en las pruebas sexta y final sugiere que puede resultar necesaria mayor investigación. En sentido de las agujas del reloj desde la parte inferior izquierda: Los rociadores de ESFR que se están poniendo a prueba sobre la configuración de estanterías principal; bandejas para carne de espuma de poliestireno utilizadas en las pruebas; la disposición de una estantería principal a una altura de almacenamiento de 30 pies; el incendio comienza en la disposición de estanterías principal; las barreras verticales de madera terciada ayudaron a contener el incendio en la disposición principal; una disposición de estanterías adyacente, separada por un pasillo de ocho pies; una disposición de estanterías adyacente que se incendió; y una visión lateral de la disposición de estanterías adyacente quemada señalando la extensión del daño del incendio. (Foto: CCI)

Un enfoque proactivo
El concepto minorista de IKEA fue introducido en Suecia a finales de la década del 40 con el objetivo de ofrecer muebles bien diseñados y funcionales a precios tan bajos que casi cualquiera pudiera adquirirlos. La visión minorista se ha expandido con los años, y las tiendas de IKEA ahora incluyen un restaurante, una cafetería, espacio de oficinas y un área de juegos infantiles. Una tienda típica de IKEA cuenta con aproximadamente 300,000 pies cuadrados (27,900 metros cuadrados), pero se han llegado a construir tiendas de hasta 450,000 pies cuadrados (41,800 metros cuadrados) en los Estados Unidos y 550,000 pies cuadrados (51,000 metros cuadrados) en otras partes del mundo: la superficie de casi 10 canchas de fútbol americano bajo un solo techo, con alturas de plataforma del techo de hasta 37 pies (11 metros). Casi 600 millones de personas visitan las tiendas de IKEA por año.

Como resultado, IKEA ha tomado un enfoque proactivo para la protección contra incendio y seguridad humana en sus tiendas, y sus normas de seguridad incluyen la capacitación del personal, medios de egreso y otros temas. Comúnmente, el personal capacitado de IKEA puede manejar condiciones de incendio incipientes, con rapidez, antes de que se conviertan en una amenaza para los ocupantes del edificio. Como parte de las normas de diseño de IKEA, se instalan sistemas de detección de humo en las propiedades de IKEA para brindar una advertencia temprana sobre las condiciones de incendio para todos los ocupantes del edificio y el cuerpo de bomberos local. En los casos en que el incendio se desarrolló a tal punto de activar el sistema de rociadores automáticos del edificio, se constata que IKEA ha tenido más de una década de éxito utilizando sistemas de rociadores de respuesta rápida y supresión temprana (ESFR, por sus siglas en inglés) para sofocar las condiciones de incendio, aún cuando los incendios han tomado el mobiliario acolchado de las estanterías. Pero la compañía también es consciente de que aún el programa de prevención de incendios más estricto no es capaz de eliminar por completo el potencial de incidentes.

En 2008, IKEA comenzó su proyecto de protección de depósitos con encuestas y análisis detallados a fin de determinar los tipos de mercaderías almacenados en los depósitos de autoservicio. Los profesionales de la protección contra incendios que caminen por los depósitos de IKEA rápidamente se darán cuenta de que esas mercancías incluyen plásticos expandidos expuestos, tales como sillones y colchones. IKEA deseaba tener información concisa sobre el porcentaje de cada tipo de mercancía ubicada dentro de los depósitos para poder tomar decisiones fehacientes sobre la creación de un programa de pruebas para proteger dichas mercancías. CCI llevó a cabo un análisis de clasificación de mercancías de acuerdo con las definiciones de NFPA 13. Los resultados brindaron información a IKEA sobre el rango de mercancías almacenadas en los depósitos, en base a las clases de mercancías definidas en NFPA 13. Las clases de mercancías aumentan en riesgo de incendio desde Clase I, que incluye elementos no combustibles sobre paletas de madera, hasta Clase IV, que puede incluir hasta 15% por peso o 25% por volumen de plásticos del Grupo A. Las mercancías que superan las limitaciones de plásticos para la Clase IV se consideran plásticos expandidos o no expandidos.

NFPA 13 hace la distinción entre mercancías plásticas que se hallan expuestas y mercancías plásticas de un riesgo de incendio reducido porque se encuentran almacenadas en cajas de cartón u otro tipo de caja. Mientras que la mayoría de las cargas de las paletas se clasificaron como mercancías de Clase I a IV —que incluye muebles de madera y otras mercancías con cantidades limitadas de plástico— alrededor del 20% de las cargas de paletas del depósito de autoservicio contenían mercancías expuestas de plástico expandido.

Para desarrollar criterios de protección de rociadores, IKEA se unió a otros importantes grupos de interés —tales como Viking Sprinkler, Reliable Sprinkler, Tyco Fire and Building Products, Seguros XL, el Grupo de Investigación sobre Seguros de la Propiedad, Procter & Gamble, Target, y Seguros Aon— a fin de patrocinar pruebas de incendio a escala real sobre los esquemas potenciales de protección de rociadores a través de la Fundación para Investigaciones de Protección contra Incendios. Hasta el momento, los patrocinadores han contribuido con $700,000 dólares para cubrir los costos de las pruebas.

La decisión de IKEA de trabajar con la Fundación se basó en una serie de beneficios, como el modelo de trabajo con un panel técnico para guiar los proyectos de investigación. A pesar de ser independiente del proceso de NFPA, la orientación otorgada por el panel técnico resultó crucial para desarrollar un programa de pruebas que analizará los factores comúnmente considerados por el Comité Técnico de NFPA 13. La Fundación también mantiene una excelente relación laboral con una serie de laboratorios de pruebas de incendio, y para este proyecto resultaron esenciales las instalaciones de prueba a gran escala de Underwriters Laboratories (UL) para realizar el programa de pruebas.

Elaboración de un programa de pruebas
El programa de pruebas se diseñó para investigar el almacenamiento en estanterías de plásticos expandidos expuestos, ubicados debajo de un cielo raso de hasta 45 pies (14 metros) de altura, pero la mayor parte de las pruebas se centró en una altura de cielo raso de 40 pies (12 metros). El panel técnico consideró una serie de opciones de protección. En general, los patrocinadores deseaban minimizar o eliminar el uso de rociadores en las estanterías, ya que potencialmente pueden sufrir daños por parte de los elevadores de horquilla cuando las mercaderías se cargan o descargan de las estanterías, además de que puede resultar oneroso cambiar de lugar o desplazar la tubería y los rociadores cada vez que se reconfiguran las estanterías. El panel analizó el uso de un sistema mejorado de rociadores, ubicados en las estanterías que contaba con rociadores de cobertura expandida de orificios grandes, utilizados en un nivel único, dentro de una estantería y para espacios de hasta 40 pies (12 metros) de altura. Las pruebas preliminares realizadas por patrocinadores del proyecto, señalaron que el potencial de algunos rociadores de cobertura extendida brindaría cobertura para la profundidad de una estantería estándar de hileras dobles cuando se halla en el espacio de ventilación longitudinal. Pero el deseo de eliminar los rociadores ubicados en las estanterías llevó al panel a explorar otras opciones.

A medida que los miembros del panel definían los parámetros — como ser tipo de rociadores , espaciamiento, y configuraciones de almacenamiento permitidas, etc. — para un programa de pruebas con sólo protección en el cielorraso, se dieron cuenta , a partir de pruebas anteriores, que sería necesario un método para ayudar al sistema de rociadores a limitar la propagación horizontal del incendio. El panel se decidió por dos características importantes: pasillos de ocho pies (2.4 metros) de ancho y barreras verticales en las estanterías. Aunque los pasillos de cuatro pies (1.2 metros) son comunes para los criterios de protección de NFPA 13, la mayoría de los depósitos no automatizados requieren pasillos de un ancho suficiente para el acceso de elevadores de horquilla, los que comúnmente necesitan de por lo menos 8 pies. Esta distancia adicional resulta importante para evitar que un incendio se propague a través de un pasillo. Además, una investigación previa de IKEA y Viking Sprinkler señaló el potencial de las barreras verticales para retardar la propagación de un incendio a lo largo de una estantería.

La configuración de las estanterías resultó un factor importante para IKEA: la empresa utiliza paletas y estanterías de estándares europeos y con tamaño a medida, mientras que la mayoría de los criterios de NFPA 13 se encuentran escritos con tamaños de paletas y estanterías de tamaños norteamericanos. Las paletas europeas tienen un tamaño nominal de 32 por 48 pulgadas (81 por 122 centímetros), mientras que la mayor parte de las paletas norteamericanas son de 42 pulgadas cuadradas (107 centímetros cuadrados). Las estanterías europeas pueden incluir cargas de tres paletas entre estanterías verticales separadas aproximadamente cada 10 pies (3.1 metros), mientras que la mayor parte de las norteamericanas pueden incluir dos cargas de paletas entre estanterías verticales separadas a 8 pies (2.4 metros) sobre el centro. La profundidad de las estanterías utilizadas por IKEA va desde aproximadamente 8 pies a 14 pies (4.2 metros), mientras que las estanterías de hileras dobles norteamericanas son comúnmente menores a 8 pies de profundidad. NFPA 13 señala que las estanterías de hileras dobles deben tener una profundidad total de 12 pies (3.6 metros) o menos y considera que las estanterías de una profundidad mayor a los 12 pies son estanterías de filas múltiples. El panel técnico identificó parámetros clave, como el área entre barreras verticales, que permitirían aplicar los criterios a una variedad de configuraciones de estanterías.

Para estas pruebas el panel seleccionó rociadores ESFR de orificios grandes, por su capacidad de suministrar cantidades sustanciales de agua en gotas relativamente grandes sobre la columna del incendio. El rápido crecimiento del incendio en las pruebas, resaltó que era más preocupante la activación de demasiados rociadores que la activación de los rociadores a tiempo. Por esta razón, se seleccionaron rociadores de temperatura intermedia en un intento de limitar la cantidad de rociadores activados. La preocupación de activar rociadores adicionales mediante el fenómeno denominado “skipping” —por el cual los rociadores ubicados más lejos del incendio se activan antes que los más efectivos ubicados más cerca—hizo que el panel técnico especificara una distancia máxima de deflector por debajo del cielorraso de 14 pulgadas (35 centímetros).

El plan de prueba global fue guiado por los nuevos requisitos de la edición 2013 de NFPA 13 sobre el desarrollo de diseños alternativos de sistemas de rociadores para el almacenamiento. Un nuevo capítulo identifica parámetros importantes para ser analizados en el programa de pruebas, tales como espacio libre alto y bajo desde la parte superior de la mercadería hasta el rociador, ubicación del rociador en relación a la ubicación de la ignición, y factores de seguridad que se incluirán al aplicar los criterios de diseño.

Hace muchos años que la distancia desde la parte superior de la mercadería almacenada hasta el cielorraso o altura de plataforma se ha reconocido como un factor importante para ser analizado en los criterios de protección de rociadores en desarrollo. Un espacio libre alto entre la parte superior de la mercadería y el cielorraso puede demorar la activación del rociador y permitir que el incendio se propague horizontalmente a lo largo de las estanterías en forma previa a la activación del sistema de rociadores. También podría impactar en el flujo de gases calientes a lo largo del cielorraso y provocar patrones no deseados de activación de rociadores.

Como resultado, la nueva orientación provista en el Capítulo 21 de NFPA 13 incluye requisitos para espacios libres altos desde la parte superior de la mercadería hasta el cielorraso y espacios libres bajos desde la parte superior de la mercadería hasta el cielorraso. Se analizaron ambas condiciones como parte del programa de pruebas. Además, se modificó la ubicación de la fuente de ignición en las pruebas a fin de considerar ubicaciones de ignición centradas entre dos rociadores de cielorraso además de una ubicación de ignición directamente debajo de un rociador. Cada ubicación de la ignición presenta un riesgo diferente para el sistema de rociadores.

Realización de las pruebas

En el verano y otoño boreales de 2012, se llevaron a cabo seis pruebas a escala real en UL, las que investigaban una amplia gama de parámetros identificados en el Capítulo 21 de NFPA 13 (ver “Las pruebas de un vistazo”). El objetivo de las pruebas era controlar la propagación del incendio —este fue el desafío fundamental en todas las pruebas— y limitar las temperaturas del cielo raso para proteger la estructura del techo. En las pruebas se utilizaron principalmente mercaderías expuestas estándar de plástico expandido compuestas por bandejas para carne de poliestireno apiladas y almacenadas en paletas. En total se utilizaron más de 1,000 cargas de paletas para las pruebas, las que fueron vistas por miembros del panel técnico y patrocinadores del proyecto en vivo en UL y en todo el mundo a través de Internet.

Los resultados indicaron que las barreras verticales en combinación con un sistema de rociadores superiores fueron efectivas para demorar la propagación horizontal del incendio por las estanterías. En cada prueba, las llamas alcanzaron el cielorraso del laboratorio de pruebas, 35 a 45 pies (10.6 a 13.7 metros) sobre el piso, en aproximadamente 45 segundos. La activación inicial de los rociadores ocurrió entre los 39 y 52 segundos después de la ignición en todas las pruebas, a pesar de las diferentes configuraciones de altura de almacenamiento de mercaderías y altura del cielorraso. Las temperaturas del cielorraso permanecieron bajas en todas las pruebas.

Cuando se utilizaron conjuntamente con barreras verticales, el criterio de diseño de los rociadores, generalmente resultó efectivo para limitar la propagación del incendio por las estanterías. En la mayor parte de las pruebas, el incendio se propagó alrededor de los extremos de las barreras verticales de los pasillos, pero las barreras verticales controlaron la exposición al fuego de las cargas de paletas adyacentes, lo que permitió que el sistema de rociadores fuera efectivo para limitar una propagación mayor.

A partir del programa de pruebas surgió la preocupación del potencial de que las condiciones del incendio atravesarían el pasillo de 8 pies (2.4 metros) incendiando la mercadería del otro lado. La espuma de poliestireno, como el de las bandejas para carne utilizadas en las pruebas, emite un nivel elevado de radiación térmica cuando se quema, lo que significa que la exposición al fuego de las estanterías adyacentes es relativamente elevada en comparación con otros tipos de mercaderías. Durante las pruebas, las llamas de las estanterías se extendieron a los pasillos, y en la mayoría de los casos la pulverización de agua de los rociadores protegió las mercaderías a través de los pasillos.

Sin embargo, en la sexta prueba, el patrón de activación de los rociadores no protegió adecuadamente las mercaderías ubicadas del otro lado del pasillo y se prendieron fuego. Será necesario efectuar pruebas adicionales para investigar más aún el tema del ancho requerido de los pasillos, o para limitar las mercaderías almacenadas. Mientras que las clasificaciones actuales de NFPA 13 no distinguen entre los plásticos del Grupo A, tales como poliestireno, poliuretano, polipropileno y policarbonato, las diferencias del desempeño de incendio de los plásticos, pueden provocar un impacto significativo a considerar sobre la protección de rociadores necesaria. Los resultados también sugieren que pruebas adicionales que utilicen las mercaderías de IKEA podrían ayudar aún más a mejorar la eficiencia de los sistemas de rociadores de IKEA.

Para IKEA, las pruebas brindan respaldo para la protección de sus mercaderías utilizando criterios de protección de rociadores más eficientes. El Comité Técnico sobre Criterios de Descarga del Sistema de Rociadores probablemente tendrá en cuenta la investigación en su reunión del mes de julio. Considerando la ausencia de criterios para los plásticos expandidos expuestos en NFPA 13, IKEA tiene la esperanza de que el Comité reconozca los esfuerzos hechos por la Fundación y los patrocinadores del proyecto para cerrar la brecha existente en la norma.

Steve Wolin, P.E., jefe de Code Consultants, Inc. de St. Louis, Missouri.


Las pruebas de un vistazo
Las pruebas organizadas por la Fundación para Investigaciones de Protección contra Incendios y patrocinadas por IKEA y otros grupos de interés fueron efectuadas el año pasado en Underwriters Laboratories. Las pruebas utilizaron principalmente mercaderías expuestas estándar de plástico expandido, compuestas por bandejas para carne de poliestireno apiladas y almacenadas en paletas. Las alturas de almacenamiento y de cielorraso fueron diferentes, pero todas las disposiciones de estanterías estaban separadas por pasillos de ocho pies. Todas las pruebas utilizaron sistemas de rociadores en el cielorraso con rociadores de ESFR con un espaciamiento de 10 pies por 10 pies. La distancia de deflector debajo del cielorraso era de 14 pulgadas. El objetivo de las pruebas era controlar la propagación del incendio y limitar las temperaturas del cielorraso para proteger la estructura del techo. A pesar de que las temperaturas del cielorraso permanecieron bajas, las pruebas detectaron problemas con la propagación del incendio.

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Descifrar qué materiales hace falta probar verdaderamente
El trabajo de IKEA en la clasificación de mercaderías y la manera en que puede afectar las pruebas de incendio de mercaderías peligrosas.

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Bandejas de carne de poliestireno almacenadas en palets.

Si bien no existe ninguna norma uniforme en la industria, las pruebas de incendio que desarrollan criterios de protección para plásticos expandidos utilizan habitualmente bandejas de carne de poli estireno, del tipo que se utiliza en supermercados para embalar carnes –como producto básico, un riesgo de incendio severo incluso entre plásticos expandidos. Las bandejas de carne se almacenan en pilas sobre paletas, e inicialmente quedan guardadas en bolsas plásticas o envueltas en film. Cuando se encienden,  existe una rápida propagación de llama y las bandejas comienzan a separarse entre sí. La separación de las bandejas de carne agrega un combustible adicional al fuego y aumenta aún más la seriedad del incendio.

Para medir cómo el riesgo de incendio de los productos de plástico expandido expuestos en IKEA se compara con las bandejas de carne, IKEA llevó a cabo pruebas de incendio a mediana escala utilizando un calorímetro en  UL. Las pruebas a mediana escala costaron aproximadamente un 90 por ciento menos que las pruebas a escala completa, pero aportaron datos que comparan el riesgo de incendio relativo de los diferentes artículos. Las pruebas consistieron en una configuración de almacenamiento de estantería de dos paletas de alto por dos paletas de ancho y dos paletas de profundidad, cargado con productos habituales de los que comercializa IKEA o bandejas de carne, dependiendo de la prueba. Se prendió fuego en el espacio de ventilación central en la parte inferior de la estantería. Un gran calorímetro se utilizó para medir la tasa de liberación de calor del fuego. Se utilizaron boquillas de agua pulverizada ubicadas a una corta distancia por encima de la parte superior de la estantería para investigar cómo influía la aplicación de agua en la tasa de liberación de calor del fuego.

Las pruebas a mediana escala se utilizaron para evaluar los diferentes tipos de colchones de IKEA en una variedad de configuraciones de almacenamiento. Por ejemplo, la línea de producto de IKEA incluye colchones tanto de espuma de poliuretano como de espuma de látex. Los colchones pueden almacenarse en forma plana horizontal como verticalmente. También pueden enrollarse sus extremos o bien horizontalmente en una estantería. Se trabajó con cada una de las configuraciones habituales de almacenamiento y con los diferentes tipos de colchón.

Los resultados de las pruebas indicaron que las bandejas de carne generaban un aumento más rápido de la dimensión del incendio que cualquiera de las configuraciones de colchones. Los resultados también indicaron que la pulverización de agua era menos efectiva en controlar un incendio en el que participaban colchones de látex que en los que participaban colchones de espuma de poliuretano. Los colchones de espuma de poliuretano generaban una dimensión máxima de incendio sustancialmente menor que ambos, las bandejas de carne y los colchones de espuma de látex. En base a estos resultados, se espera que los criterios para la protección de rociadores se desarrollen en base a pruebas efectuadas sobre bandejas de carne, incluidos aquellos criterios desarrollados como parte del programa de investigaciones en la Fundación, y se espera que sean resultados conservadores al aplicarse a la gama real de productos almacenados en los depósitos de IKEA.

Las pruebas también ofrecieron una plataforma de base para evaluar otros productos comercializados por IKEA. Por ejemplo, si IKEA comenzara a fabricar colchones con algún nuevo tipo de espuma, tales colchones podrían compararse con los colchones existentes y con las bandejas de carne en las pruebas a mediana escala, en lugar de repetir costosas pruebas a gran escala. Además, las pruebas a mediana escala sugieren que diferentes tipos de plásticos expandidos pueden variar sustancialmente en un riesgo de incendio. De esta manera, podrían desarrollarse criterios de protección más eficientes para proteger la espuma de poliuretano utilizada en los colchones en comparación con la protección requerida para la espuma de poli estireno  utilizada en las bandejas de carne. Nuevas investigaciones podrían abordar una sub categoría de plásticos expandidos que se enfocaría más exactamente en los criterios de protección para los artículos de IKEA y  de aquellos otros fabricantes, distribuidores y minoristas de mobiliario similares, en lugar de la relativamente amplia -y más difícil de proteger- categoría de todos los plásticos expandidos.

– Steve Wolin

http://nfpajla.org

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Simuladores Incendios Forestales

Posted by Firestation en 07/08/2013

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National Fire Behavior Systems

The following fire behavior systems are based on essentially the same mathematical fire models, are complementary, and are suited to different fire management needs. Please view the Fire Behavior System Comparison Table for details on general similarities and differences. Fire behavior systems produce specific elements of a fire (spread rate, perimeter, flame length, scorch height, etc.) whereas fire danger systems produce indices.

  • BehavePlus fire modeling system
    • PC program
    • Modeling of fire behavior, fire effects, and fire environment
    • Interactive user input
    • Uniform conditions for each calculation
    • Table, graph, and diagram output
    • Used for basic fire modeling understanding, prescribed fire planning, fuel hazard assessment, predicting wildfire behavior, etc.
  • FlamMap fire mapping and analysis system
    • PC program
    • Potential fire behavior across the landscape
    • Spatial fuel and terrain data needed
    • Weather and fuel moisture constant for a run
    • Minimum travel time and other options available
    • Used for fuel hazard assessment, placement of fuel treatment projects, and more
  • FARSITE fire area simulator
    • PC program
    • Fire growth simulation
    • Spatial fuel and terrain data needed
    • Weather and fuel moisture change with time
    • Used to project fire growth of ongoing fires and hypothetical fires for planning, and more

National Fire Danger Systems

The U.S. National Fire Danger Rating System (NFDRS) produces indices such as Energy Release Component (ERC) that indicate the potential for fire activity. (There is not a computer program called NFDRS.)

  • FireFamilyPlus
    • PC program
    • Uses archived weather and fire data
    • Analysis of fire weather and fire danger indices
    • Used to set threshold levels for fire management actions, such as forest restrictions, and more

Research Systems Under Development

As new research is completed, results will be incorporated into fire behavior and fire danger systems.

  • WindWizard
    • No longer available
    • PC software under development
    • Gridded wind model that reflects the effect of topography
    • Not a forecast model
    • Uses general wind speed and direction scenarios
    • Used by FlamMap and FARSITE
  • WindNinja
    • PC software under development
    • Gridded wind model that reflects the effect of topography
    • Faster computation than WindWizard, but less accurate
    • Uses general wind speed and direction scenarios
    • Used by FlamMap and FARSITE, GIS, and soon FSPro
  • FireStem
    • PC test program is available
    • Based on fundamental thermodynamics and heat transfer effects on cambium
    • Additional species are being studied

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Curso basico de extincion de incendios forestales IVASPE.

Posted by Firestation en 02/08/2013

basico forestales

indiceforestales

 

COPY. 15 GB de almacenamiento gratuito en la red.

https://copy.com?r=tELdUu

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Revista Incendios Forestales de Forex.

Posted by Firestation en 29/07/2013

  • Incendios Forestales – Nº24
  • Incendios Forestales – Nº23
  • Incendios Forestales – Nº22
  • Incendios Forestales – Nº21
  • Incendios Forestales – Nº20
  • Incendios Forestales – Nº19
  • Incendios Forestales – Nº18
  • Incendios Forestales – Nº17
  • Incendios Forestales – Nº16
  • Incendios Forestales – Nº15
  • Incendios Forestales – Nº14
  • Incendios Forestales – Nº13
  • Incendios Forestales – Nº12
  • Incendios Forestales – Nº11
  • Incendios Forestales – Nº10
  • Incendios Forestales – Nº9
  • Incendios Forestales – Nº8
  • Incendios Forestales – Nº7
  • Incendios Forestales – Nº6
  • Incendios Forestales – Nº5
  • Incendios Forestales – Nº4
  • Incendios Forestales – Nº3
  • Incendios Forestales – Nº2
  • Incendios Forestales – Nº1

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Eficacia de las tacticas mas comunes en los primeros ataques y alternativas a sus limitaciones

Posted by Firestation en 21/07/2013

tacticas

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Guia para la planificacion preventiva en la interfaz urbano-forestal.

Posted by Firestation en 16/07/2013

interfaz

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Catalogo de equipos complementarios y herramientas utilizadas en la lucha contra los incendios forestales.

Posted by Firestation en 11/07/2013

equipo forestal

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Medios MAGRAMA campaña forestal verano 2013.

Posted by Firestation en 11/07/2013

magrama

medios magrama

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Catalogo de EPI forestal. Revision 2011, corregida 2012. Documento definitivo.

Posted by Firestation en 07/07/2013

catalogo epi forestal

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Fichas de seguridad en el trabajo forestal y operaciones STOP para la seguridad en la intervencion.

Posted by Firestation en 04/07/2013

Repasando tendidos de manguera

Dentro del enfoque integral que requiere la seguridad en la extinción de incendios forestales, no hay que olvidar la responsabilidad individual de cada una de las personas que alguna vez nos vemos involucrados en labores de defensa contra incendios.

Dedicar un momento dentro de nuestra actividad cotidiana a recordar cuestiones relacionadas con nuestra propia seguridad o la de quienes nos rodean, es útil para desarrollar nuestras propias capacidades, mejorar nuestras actitudes frente a los riesgos que debemos afrontar y crear un pensamiento autocrítico en todo lo relativo a nuestra seguridad.

Con este objetivo, se han creado las fichas de Seguridad en el Trabajo y Operaciones STOP, que de forma breve, nos presentan los aspectos principales de diferentes asuntos que pueden afectar a nuestra seguridad. Estas fichas se pueden utilizar de manera individual, aunque es preferible su empleo en grupo y tienen por objeto fomentar la participación activa, el debate constructivo y la reflexión sobre cada uno de los temas que tratan.

Las fichas STOP están abiertas a la participación de todas las personas que formamos la comunidad de los incendios forestales, que pueden enviar sus comentarios, sugerencias o propuestas de nuevos temas a seguridad_incendios@magrama.es

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Interacción entre contrafuego y frente principal en fuegos experimentales en matorrales

Posted by Firestation en 26/06/2013

contrafuego

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Megaincendios en la provincia de Valencia en 2012, un problema del pasado, ¿un problema del futuro?

Posted by Firestation en 24/06/2013

megaincendios

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Incendios convectivos en España: Casos de estudio y recomendaciones en las estrategias de extinción

Posted by Firestation en 15/06/2013

Convectivos

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FIRENSE. Software para el cálculo de carga de fuego.

Posted by Firestation en 13/06/2013

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Posted in Incendios, Simuladores | Comments Off on FIRENSE. Software para el cálculo de carga de fuego.

NFPA. Después del incendio del cañón de Waldo.

Posted by Firestation en 09/06/2013

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El 25 de junio, los espectadores observan a medida que el incendio del cañón de Waldo se dirige hacia cientos de viviendas sobre el lado oeste de Colorado Springs. El desarrollo extendido del punto de contacto entre la vida silvestre/urbana en todo el país significa que millones de hogares de los EE.UU. se encuentran potencialmente amenazados por un incendio forestal. (Foto: AP/Wide World)

Por Fred Durso, Jr.

Lo que el reciente incendio del cañón de Waldo en Colorado puede enseñarnos sobre la mitigación previa al incendio, y la manera en que pueden utilizar esas lecciones unas 70,000 comunidades de toda la nación que enfrentan la amenaza de incendio en medios silvestres.

Es una mañana calurosa de julio, y me encuentro inspeccionando las secuelas del incendio forestal ocurrido en Colorado Springs desde el asiento trasero de una camioneta SUV roja. A medida que ascendemos las colinas de la región oeste de la ciudad, las consecuencias del incendio se hacen más evidentes. Sobre el lado de una colina, franjas marrones de césped quemado envuelven tres casas de tono amarronado; directamente detrás de las viviendas pueden verse acres de yuca ennegrecida y robles de Gambel, que a la distancia parecen una tupida barba crecida sobre un rostro bronceado. A pesar del escenario sombrío, no se ven daños en las viviendas. Un poco más adelante, pasamos por un colegio en el cual colocaron un cartel que decía: “Gracias, socorristas”.

Conmigo se encuentran el chofer, David Kosling, fotógrafo del Departamento de Agricultura de los EE.UU., Wendy Fulks, directora de la red de conservación de paisajes de The Nature Conservancy, y nuestro guía no oficial, Andrew Notbohm, coordinador del programa de mitigación de incendios forestales del Cuerpo de Bomberos de Colorado Springs (CSFD, por sus siglas en inglés), quien ocupa el asiento del pasajero y señala áreas de posible interés. Nuestro destino es el barrio Mountain Shadows, el más castigado por el incendio.

Llegamos a la calle Majestic Drive y nos detenemos en un control policial. Notbohm muestra sus credenciales y despliega una gran sonrisa al oficial de policía que controla el tránsito a través de Mountain Shadows. Sin embargo, a medida que nos desplazamos por Majestic la sonrisa de Notbohm desaparece. Fulks, conmigo en el asiento trasero, se queda en silencio. Yo tampoco tengo palabras para describir lo que veo por la ventanilla.

A lo largo de Majestic Drive, una casa detrás de la otra ha quedado totalmente reducida a tan sólo cimientos de concreto. A algunas les fue mejor y sólo perdieron los techos. Los terrenos de las viviendas están llenos de pilas quemadas de elementos casi irreconocibles: antenas parabólicas, muebles de jardín, cocinas, refrigeradores. Hay automóviles quemados a lo largo de la calle, con los neumáticos derretidos.

La devastación tan sólo nos da una idea de la intensidad del incendio del cañón de Waldo, que comenzó el 23 de junio y se prolongó por 16 días. Inicialmente el incendio se propagó desde los cañones de Waldo y Williams, ubicados al oeste de Colorado Springs, y se dirigió al este hacia el barrio cercano de Cedar Heights. Los esfuerzos de los bomberos, un cambio de viento y un estratégico proyecto de mitigación evitaron que el incendio ingresara al barrio, pero en el cuarto día, ayudado por vientos de 65 millas por hora (105 kilómetros por hora), el incendio se desplazó por el lado noreste del cañón de Queen, al norte de Cedar Heights, y golpeó a Mountain Shadows. En total, el incendio dañó o destruyó 392 hogares, todos ubicados en Mountain Shadows. Dos personas murieron en el incendio, que también quemó más de 18,000 acres (7,284 hectáreas) y forzó la evacuación de más de 32,000 personas. El incendio provocó daños a la propiedad calculados en $350 millones, lo que lo coloca como el incendio más costoso de la historia de Colorado. Se gastaron $15.7 millones adicionales en esfuerzos de combate de incendio hasta el 8 de julio, fecha de contención, según la División de Colorado de Prevención y Control de Incendios. La causa sigue bajo investigación. Estacionamos el automóvil y comenzamos a caminar por la destrucción, que guardaba similitud con una zona de guerra. Durante años Notbohm ha pedido a los habitantes que protejan sus hogares contra incendio, y ahora se encuentran cara a cara con su peor pesadilla. Sólo alrededor de un 5% de los habitantes de Mountain Shadows participó de los esfuerzos de mitigación del incendio forestal asistidos por el CSFD, de acuerdo con el departamento. “Todavía lo estoy procesando”, dice Notbohm. “Miro estas casas y me digo: ‘Por Dios, esto es una catástrofe’”.

Una habitante, Diane Paton, está utilizando una herramienta de jardinería para revisar las cenizas que una vez fueron su casa de tres pisos. Paton, de 49 años, de un increíble buen humor, vestida con una camisa gris sin mangas y shorts a cuadros azules, señala lo que ha quedado de sus pertenencias más importantes, como un piano de cola, reducido a un trozo de madera quemada, y los restos calcinados de su Saab 9-5. “Era un auto hermoso”, comenta Paton. Sus hallazgos más pequeños —un anillo de diamantes, elementos de cerámica, variados documentos en papel— llenan cajas ubicadas a lo largo del perímetro del terreno. Le pregunto qué siente al volver a su hogar después del incendio, y su congoja e incredulidad reflejan los sentimientos de Notbohm. “Vi muchas fotografías [de la destrucción], pero llegar a mi cuadra y verlo yo misma…fue muy difícil de procesar”, dice. “Cuando veo destruido el piano de cola —algo tan sólido y grande— no puedo imaginarme la temperatura que debe haber alcanzado este incendio”.

Aunque Paton apoyó los esfuerzos de mitigación del barrio, ella admite que no fue una prioridad en su hogar: los cimientos de la estructura, afirma, ya se encontraban rodeados por materiales no combustibles como grava y no se hallaban cerca de grupos de árboles que podrían haber ayudado a la propagación del incendio. Comentó que estaba considerando reemplazar el techo de listones de cedro por una alternativa no combustible o resistente al fuego cuando se desató el incendio. De las 392 viviendas dañadas o destruidas, el CSFD calcula que aproximadamente un cuarto de las mismas tenía techos de tejas de madera, que pueden hacer que las casas sean más susceptibles a la ignición y promover la propagación de un incendio.

La mitigación es la razón por la cual Notbohm, Fulks y los demás nos encontramos atravesando los barrios de Colorado Springs. Durante tres días del mes de julio, una docena de representantes de organizaciones que constituyen la coalición recientemente conformada y denominada Fire Adapted Communities™ (FAC) (Comunidades adaptadas a los incendios) —entre ellas NFPA, el Servicio Forestal de los EE.UU. (USFS, por sus siglas en inglés), The Nature Conservancy (TNC), el Instituto Asegurador para Seguridad Comercial y de la Vivienda (IBHS, por sus siglas en inglés), y la Asociación International de Jefes de Bomberos (IAFC, por sus siglas en inglés)— recorrieron la ciudad después del incendio del cañón de Waldo a fin de determinar el impacto de la mitigación y las tácticas de preparación iniciadas por el Cuerpo de Bomberos de Colorado Springs hace más de una década. Con lanzamiento oficial efectuado en junio a través de una sociedad entre NFPA y el USFS, FAC apunta a convertir comunidades enteras —residencias, negocios, infraestructuras y servicios públicos, y áreas naturales y espacios abiertos— en áreas resistentes a incendios forestales mediante una serie de principios y prácticas desarrolladas por nueve organizaciones participantes. Los participantes del viaje de julio publicarán un informe de la investigación sobre sus descubrimientos de Colorado Springs, junto con videos relacionados, hacia fines de este año.

Molly Mowery, gerente del programa Comunidades Adaptadas a los Incendios y Difusión Internacional de NFPA, espera que dichos descubrimientos sirvan como lecciones para todas aquellas 70,000 comunidades del país ubicadas en áreas proclives a incendios forestales. “El incendio del cañón de Waldo nos brindará información que podremos compartir comunitariamente: qué funcionó, qué podría haberse efectuado de una manera diferente y qué proceso a largo plazo realmente puede adaptarse para los incendios”, afirma.

Mediante una serie de medidas, Colorado Springs representa la idea de adaptación para incendios: 13 comunidades dentro de la ciudad son reconocidas por el Programa de Comunidades Firewise® de NFPA, y otros barrios han adoptado la mitigación, se están llevando a cabo esfuerzos para proteger las empresas de servicio público de riesgos de incendio, y la mitigación salvó a todo un barrio de la devastación que ocurrió en Mountain Shadows. “Nuestras pérdidas fueron importantes, y tampoco podemos olvidar la muerte de dos personas”, dice Brett Lacey, Jefe de bomberos del CSFD, quien participa de los comités para NFPA 1031, Calificaciones profesionales para inspectores de incendio y examinadores de plan, y NFPA 1730, Organización y despliegue de cumplimiento de código, revisión de plan, investigación de incendio y operaciones públicas de educación al público. “Pero nuestra comunidad debe estar orgullosa [de que] salvamos 82% de los hogares legítimamente amenazados por el incendio forestal”.

Sin embargo, lograr que Colorado Springs esté preparada para los incendios forestales resultó ser una prueba de paciencia, que se prolongó a lo largo de una década. Y como lo demostró el incendio del cañón de Waldo, el esfuerzo continúa siendo un trabajo en progreso.

Trabajo de preparación

En un cuarto oscuro del cuartel general del CSFD, casi una docena de representantes de las FAC están recibiendo un curso intensivo sobre el esfuerzo de mitigación de incendios forestales de la ciudad que lleva una década de duración. Una pantalla de video ubicada frente a ellos muestra un mapa topográfico con imágenes en verde, amarillo, naranja y rojo. Christina Randall, administradora de mitigación de incendios forestales del CSFD y uno de los dos únicos empleados de tiempo completo que manejan el trabajo de mitigación de la ciudad, le explica al grupo que el mapa identifica los más de 35,000 hogares de Colorado Springs que se encuentran “en riesgo” de un incendio forestal. Las estructuras tienen codificación cromática en base a características físicas y la topografía circundante: Verde oscuro es bajo riesgo, rojo es riesgo extremo, y los otros colores se encuentran en el medio. Esta recopilación de información, que se dio a conocer oficialmente en 2002 y se ha actualizado en forma periódica desde entonces, fue la primera de una serie de pasos tomados por el CSFD para informar a la comunidad que los incendios forestales representan una amenaza real.

Al comienzo, la respuesta de la comunidad ante esta información gratuita fue tibia, Randall señala al grupo. “Durante las reuniones iniciales con la comunidad [sobre la información], la gente decía: ‘Quiero que mi evaluación de riesgo esté protegida con una contraseña. No quiero que mis vecinos me espíen’”, relata. “Nosotros les dijimos: ‘Queremos sí queremos que sus vecinos los espíen’. Quedaron sorprendidos, pero el punto es que si usted es verde y su vecino es rojo, su seguridad queda comprometida”.

Un empujón adicional para lograr una preparación más seria frente a los incendios forestales se presentó en 2002 a través del incendio de Hayman, que según The Gazette, períodico de la cuidad, se quemaron aproximadamente 138,000 acres (55,847 hectáreas) y se dañaron más de 130 viviendas sólo a 35 millas (56 kilómetros) de Colorado Springs. Para algunos habitantes, que podían ver y oler el humo, el incendio de Hayman fue una toma de conciencia de que los incendios forestales representan una amenaza genuina a la comunidad.

La geografía de Colorado Springs —una variedad pintoresca de mesas, acantilados, montañas y cadenas— también representa una causa de preocupación. Según cálculos efectuados en 2010 por la Oficina de Censos de los EE.UU, de los más de 415,000 residentes de la ciudad., casi un cuarto reside en el punto de contacto entre la vida silvestre/urbana (WUI, por sus siglas en ingles) que engloba 29,000 acres (11,736 hectáreas) y se extiende desde la Academia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en la región norte de la ciudad hasta la Estación de la Fuerza Aérea Cheyenne Mountain y la Instalación Militar Fort Carson al sur. El piedemonte ubicado al oeste de la ruta interestatal 25, que atraviesa la ciudad, contiene la mayor parte del WUI designado. Hacia el oeste se encuentra el Bosque Nacional de Pike, donde se erige la montaña Pikes Peak de 14,000 pies (4,267 metros) de altura.

Estas características físicas, sumadas a la proximidad del incendio de Hayman, ayudaron a modificar gradualmente la actitud y comportamiento de los propietarios en cuanto a la preparación para incendios forestales. Durante más de una década y en reuniones realizadas durante el año, en casa de 35 propietarios , la División de Mitigación del CSFD ha organizado sesiones de información y difusión manteniendo así un sólido programa de tratamiento de combustibles, y ha coordinado el desarrollo de un plan de protección para toda la comunidad. En los últimos 6 años, y con la ayuda de funcionarios locales, también ha promovido, el establecimiento de una ordenanza sobre techos, que generó el reemplazo de 55,000 techos de tejas de cedro por techos resistentes al fuego, además de efectuar consultas gratuitas en el lugar y con los propietarios, sobre cómo proteger sus propiedades con los principios establecidos por el Programa de Comunidades Firewise de NFPA. Si una cantidad suficiente de habitantes de un barrio forma parte de los esfuerzos de mitigación, el CSFD recolectará y eliminará los residuos en forma gratuita.

“Contamos con muy poco personal y un presupuesto muy pequeño”, informa Randall. “El trabajo proviene de los habitantes. Al comienzo, llevar la bola de nieve hasta la cima de la colina fue bastante difícil. Ahora que se encuentra rodando, casi no podemos ponernos al día con la demanda”.

“Nos podríamos haber ahorrado mucho tiempo en el desarrollo del programa [FAC] si los hubiésemos llamado primero a ustedes”, dice Pam Leschak , la sensata gerente de programa FAC; lo que hace reír a unas cuentas personas presentes. Leschak es una veterana con 10 años en el USFS, que ha dedicado los últimos cuatro años a desarrollar estrategias de FAC y así como maneras de comunicarlas a gran escala. Le gusta decir que “unos gramos de mitigación valen millones de dólares de una curación”, y el próximo tema del orden del día de hoy es ver cómo son esos gramos de mitigación.

El grupo FAC se dirige a una colina que mira hacia un barrio denominado Cedar Heights, que ofrece un marcado contraste con Mountain Shadows, ubicado a cuatro millas hacia el norte. En lugar de una gran cantidad de viviendas agrupadas en una gran variedad de calles, los hogares de Cedar Heights se hallan desperdigados por el lado de la colina, enclavados en densos grupos de pinos Ponderosa y roble de Gambel. No hay paisajes quemados evidentes durante el camino hacia arriba. No se perdieron casas en Cedar Heights durante el incendio del cañón de Waldo.

Un poco más arriba sobre la colina, Notbohm, del CSFD, se detiene sobre una calle de tierra, libre de vegetación, denominada línea de excavación, creada durante el incendio del cañón de Waldo. Esta línea fue prevista para detener el ingreso de las llamas a Cedar Heights, que puede verse a través de la maleza ubicada por debajo. Notbohm tiene puestos anteojos de sol envolventes y una gorra de béisbol azul oscura. Antes de ingresar al equipo de mitigación del departamento hace más de cuatro años, este nativo de Wisconsin trabajaba para un contratista de control de combustibles que quitaba malezas, árboles podados, y creaba espacios defendibles alrededor de los hogares. Ha ayudado con la mitigación en Cedar Heights en los últimos ocho años, y parecería que el barrio es su segundo hogar no oficial “Si consideramos la cantidad de material que hemos quitado de una comunidad como Cedar Heights, resulta increíble”, le comenta al grupo FAC. “Pero a medida que nos desplazamos por Cedar Heights, vemos que todavía hay millones de cosas por hacer”.

Quiere mostrarnos algo más, y nos dirige en una rápida caminata, hacia un poco más arriba, hasta alcanzar Solitude Park, cerca de media milla por encima de Cedar Heights. Caminamos a través del parque, una parcela de 300 acres (121 hectáreas) que separa Cedar Heights de los Bosques Nacionales Pike-San Isabel, y llegamos a una gran sección, casi 100 acres (40.5 hectáreas), que se ha limpiado de restos muertos de roble y otros combustibles, un proyecto que comenzó en 2008. Hacia el este fuera de los cañones Williams y Waldo, el fuego se alimentó profusamente del bosque cercano antes de ingresar al extremo noroeste de Solitude Park. Sin embargo, cuando se encontró con una sección menos espesa, informa Notbohm, el fuego simplemente se quedó sin combustible; una descarga de líquido desde una aeronave y un afortunado cambio en el viento también ayudaron a mantener el incendio alejado de Cedar Heights. “Creo que teníamos un plan muy bueno”, afirma.

Solitude Park es un ejemplo del trabajo de mitigación de combustibles supervisado por Notbohm. Con un equipo de seis miembros estacionales y contratistas, el CSFD trata hasta 1,000 acres (405 hectáreas) por año, solventado con aproximadamente $325,000 dólares, que se obtiene principalmente mediante el Programa de Subsidios de Mitigación Previa a la Catástrofe de la Agencia Federal de Control de Emergencias. Pronto vemos esos dólares en acción cuando nos encontramos con un equipo de tres personas utilizando una astilladora para reducir los árboles cortados a trocitos de madera. “Hemos estado esperando que la ciencia compruebe que lo que hacemos funciona”, dice Jeremy Taylor, uno de los miembros del equipo, quien utiliza un casco amarillo y grandes anteojos de sol. El trabajo de mitigación de combustibles en Solitude Park, afirma, “demostró que teníamos razón”.

Cerca de casa
Steve Quarles se encuentra gateando alrededor de una gran casa marrón de Cedar Heights, una entre los 35 hogares de Cedar Heights y Mountain Shadows que están siendo examinadas por el IBHS. La misión de la organización es llevar a cabo investigaciones que deriven en el fortalecimiento de hogares, negocios y comunidades contra desastres naturales, y Quarles, científico senior del IBHS, se encuentra presente para evaluar la seguridad contra el incendio de las viviendas de la zona. Viste shorts caqui y una camiseta celeste, y a medida que se desplaza a lo largo de la base de la casa busca a tientas, grietas detrás del revestimiento exterior, que es de fibrocemento no combustible.

Sin embargo, el mantillo distribuido debajo del revestimiento es combustible, y Quarles comparte sus observaciones con Keith Worley, asesor regional de Firewise® para Colorado y otros seis estados, quien registra la información en una planilla de evaluación. “Debido al mantillo, el fuego puede desplazarse detrás del revestimiento”, dice Worley, que viste una gorra verde que no llega a proteger su espesa barba blanca del sol. “Ese es un punto débil. En lugar de mantillo, me gustaría ver tierra, rocas o alguna clase de material no combustible”. Los mantillos y plantas combustibles, según los principios de Firewise, deben hallarse por lo menos a cinco pies (1.5 metros) de una vivienda.

Aún con revestimiento y techo no combustibles, es fácil ver por qué esta estructura, ubicada en un piedemonte rodeado por un bosque, se encuentra en alto riesgo,en caso de un incendio forestal. Sin embargo, los propietarios han intentado reducir este riesgo, y sus esfuerzos en Cedar Heights y una docena de otras comunidades de Colorado Springs han sido reconocidos por la NFPA mediante su Programa Firewise Communities/USA®, un componente vital de la iniciativa de FAC.

La parte trasera de la casa, en donde la gravilla reemplaza el mantillo combustible, obtiene mejores resultados. “Si caen brasas en las piedras, no hay problema”, señala Worley. Los arbustos bien hidratados, además de los muebles de jardín metálicos, también obtienen su aprobación. Pero los acres de vegetación que llegan hasta unas yardas del patio trasero de la vivienda lo hacen pensar. “Hay áreas significativas de robles muertos o que están muriendo”, comenta. “El riesgo de incendio es elevado.”

Con los principios establecidos por el programa de NFPA, hace una década el CSFD promulgó lo que denominó Programa FireWise, para alentar r a los habitantes a hacerse cargo de los riesgos potenciales de incendio alrededor de su propiedad. Cathy Prudhomme, ex coordinadora del programa FireWise del CSFD y en la actualidad gerente de proyecto asociada de NFPA para Wildland Fire Youth Education, recuerda la reunión inicial sobre el programa con los propietarios de Cedar Heights en el sótano de una iglesia. “Algunos propietarios nos dijeron: ‘Queremos que nos entrenen para ser bomberos. Queremos combatir los incendios nosotros mismos’”, comenta. “Ese era el papel que pensaban que deberían desempeñar; no mitigación ni reducción de los riesgos. Se ha producido un cambio de mentalidad”.

Una década después, un grupo de habitantes de Colorado Springs se encuentra ayudando a difundir el mensaje de la mitigación. Sandy Lewis, que hace 14 años vive en Cedar Heights, escribe un boletín informativo mensual para su barrio que incluye una sección sobre mitigación de incendios forestales. Un paquete de bienvenida para los recién llegados incluye información de contacto con el CSFD para una evaluación gratuita de la vivienda. Cedar Heights también organiza en forma anual, el Día sobre Información de Seguridad para abordar el tema de la mitigación.

Lewis calcula que el 60% de los habitantes de Cedar Heights ponen en condiciones su propiedad en forma regular, pero agrega que siempre habrá gente que se niega. “Tratar de que la gente lo haga a largo plazo representa un desafío”, afirma. “Todavía hay personas que creen que la mitigación es sinónimo de talar árboles, o dicen: ‘Me gusta tener privacidad’. Pero ya hay suficientes personas en esta comunidad que la han adoptado”.

Otra tarea difícil fue la mitigación en Solitude Park. Después de un acuerdo, en el año 2000 la comunidad recibió una parcela de 300 acres (121 hectáreas) y que en la actualidad está protegida mediante una servidumbre de uso con un fideicomiso local, según Dick Standaert, un habitante que tomó la iniciativa de comenzar la mitigación. Para los fideicomisarios, nos informa, “separar un terreno a perpetuidad significaba que no puede tocarse”. Sin embargo, con la ayuda del CSFD inició lo que él describe como una “demostración de mitigación” en una sección de tres acres (una hectárea) del parque. La demostración fue un éxito, dice Standaert —dejó en claro que la mitigación puede ser efectiva sin tener que modificar drásticamente los paisajes— y abrió el camino para un proyecto de mitigación de combustibles de mayor envergadura en el parque.

Solitude Park también es un ejemplo de cómo los principios de las FAC apuntan no sólo a proteger viviendas sino también todos los aspectos de una comunidad, como espacios verdes y empresas de servicio público. Fulks de The Nature Conservancy es defensora de la Red de Aprendizaje sobre Incendios de los EE.UU., un proyecto conjunto de TNC y otras organizaciones, y ayuda a las comunidades a considerar proyectos que dependen de lo que ella denomina “buen incendio” para reestablecer hábitats naturales. Ella espera que el proyecto de Colorado Springs de recopilación de información no pierda de vista la importancia de los incendios, particularmente en estos entornos. “Estamos interesados en el medio ambiente construido, pero creo que los principios de FAC también se extienden más allá de las comunidades”, comenta, mientras toma fotografías de Solitude Park. “Si tuviéramos bosques más sanos, los incendios forestales que sufrimos habrían sido más benignos”.

Eric Howell, especialista en gestión de cuencas hidrográficas y bosques para las empresas de servicio público de Colorado Springs, dice que las empresas de servicio público también deben desempeñar un papel clave. “En los últimos años, hemos establecido una buena sociedad con el CSFD”, comenta. “Sabíamos que la mitigación era algo que debíamos abordar”. Él y su equipo están realizando evaluaciones de casi 30 sitios para tanques y estaciones de bombeo alrededor de Colorado Springs, e informa que las empresas planean avanzar en proyectos para mitigar los riesgos de incendio. Lewis reconoce que los progresos se deben a la comunicación a diferentes niveles de la comunidad con el CSFD pero cree que la mitigación sólo puede llegar hasta un punto.

“Honestamente creo que ningún nivel de mitigación podría haber ayudado a Mountain Shadows, o a nosotros, si el [viento hubiera dirigido el incendio] en nuestra dirección”, afirma. [Ver “Frente al peligro”.] “Pero lo que podemos hacer es prepararnos lo mejor posible”.

La preparación parece estar en la mente de muchos habitantes desde el incendio del cañón de Waldo; Notbohm señala que el volumen de llamados que ha estado recibiendo ha sido “tremendo”. Pero Prudhomme empaña esa observación con un ejemplo de su propia experiencia. “Después del incendio de Hayman, los teléfonos del cuerpo de bomberos no paraban de sonar. Al año siguiente tuvimos que buscar por todos lados para encontrar a alguien interesado en la mitigación”, relata, y agrega que estudios señalan que esta concientización dura de tres a doce meses; al tiempo, la gente vuelve a hacer lo mismo. “Desaparece así de rápido”, se lamenta.

Renacimiento y reconstrucción
En Solitude Park, los nuevos encinos verdes y varios grupos de plantas en flor ya están germinando a través de la tierra quemada, una señal de la resiliencia de la naturaleza. El medio ambiente construido, dicen las habitantes de Colorado Springs, atravesará un renacimiento similar. Ya hay discusiones en marcha para crear ordenanzas de emergencia que aborden el tema de diseños de techos y edificación resistentes al fuego para construcciones nuevas.

Los miembros de FAC, decididos a asegurar que el incendio del cañón de Waldo no se convierta en tan sólo otra nota al pie de la página, afirman que su informe sobre el incendio analizará en detalle la extensión de la mitigación en Colorado Springs antes del incendio, las consecuencias que tuvo en el daño, y la manera en que los diferentes esfuerzos de mitigación se entrelazan con la iniciativa global de FAC. Esperan que otras personas puedan sacar provecho de lo que ocurrió aquí.

Mientras que Notbohm del CSFD se siente comprometido por ayudar a difundir la información, eso no modifica el hecho de que fue su propio pueblo el que resultó afectado, o que su pueblo se ha convertido en el último ejemplo de nuestra lucha continua con el punto de contacto entre la vida silvestre/urbana. Mientras miramos una pila de escombros, que una vez fueron una casa de Mountain Shadows, ahora cubiertos por un techo de tejas de cedro, le pregunto si escenarios como este lo hacen sentir indefenso contra el fuego. “Al contar la historia estoy haciendo mi trabajo. Pueden tomarse medidas o no, pero si los habitantes comprenden la amenaza y el potencial, estoy haciendo mi trabajo”, afirma. Se dirige hacia unos juegos de madera para niños que parecen no haber sufrido daños, con excepción de una parte plástica del tobogán, que se ha derretido parcialmente. “Quizás no lleguemos s a todos. Quizás no todos quieran escuchar. Pero me siento bien por haber llegado a todos los que deseaban escuchar”.

Fred Durso, Jr., es redactor del NFPA Journal.


Frente al peligro
¿Habría salvado a Mountain Shadows una mitigación mayor o mejor?

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El fuego devora viviendas en Mountain Shadows el 26 de junio. El Cuerpo de Bomberos de Colorado Springs calcula que, para la época del incendio del cañón de Waldo, se habían efectuado actividades de mitigación en sólo 40 de las 1.400 casas del barrio.

Hace una década que Richard y Francine Hansen viven en el barrio Mountain Shadows de Colorado Springs, y se enorgullecen del trabajo que han realizado para proteger a su comunidad de los incendios forestales. Han protegido su propia vivienda y han alentado a sus vecinos a que hagan lo mismo. El boletín informativo del barrio frecuentemente incluía información sobre mitigación escrita por Richard, quien pedía encarecidamente a los habitantes que tomaran los riesgos de incendio más seriamente.

A pesar de esos esfuerzos, Richard Hansen dice que el trabajo de mitigación de incendios forestales se ha llevado a cabo en sólo 40 de las 1,400 viviendas del barrio, un cálculo confirmado por el Cuerpo de Bomberos de Colorado Springs. Mientras que admite que una parte de los habitantes vive en áreas consideradas de bajo riesgo, una serie de viviendas podrían haberse salvado si se hubiera efectuado mitigación. “Mucha gente me ha dicho que la mitigación realizada alrededor de sus hogares ayudó a salvar las casas”, comenta Hansen, 76. “Algunas personas me contaron que [el incendio] ardió hasta donde se había efectuado la mitigación, y luego se detuvo”.

Los hallazgos preliminares de la coalición de Comunidades Adaptadas a los Incendios™ (FAC) atribuyen la pérdida muchas de las viviendas a las brasas que encendían techos de tejas de cedro y decks de madera. Las viviendas de Mountain Shadows también se hallaban muy próximas una de la otra, lo que provocó la cadena de incendio entre una casa y la otra. “El barrio de Mountain Shadows es un útil recordatorio de que el punto de contacto entre la vida silvestre/urbana (WUI) cuenta con varias caras”, dice Molly Mowery, gerente de programa de Comunidades Adaptadas a los Incendios y Difusión Internacional de NFPA. “Lo que puede haber parecido una subdivisión normal cerca de las montañas, resultó en realidad ser de altísimo riesgo. Debemos pensar la manera en que representamos el WUI a medida que desarrollamos herramientas de FAC nacionales para que una variedad de diferentes públicos pueda identificarse con el riesgo de incendio forestal”.

La destrucción de Mountain Shadows no sorprendió a Jack Cohen, científico especializado en física e investigador del Laboratorio Estadounidense de Ciencias de Incendios de la Estación de Investigación del Servicio Forestal de Rocky Mountain de Missoula, Montana, y miembro del Comité Asesor de Operaciones de Incendios en Medios Silvestres de NFPA. “Cuando veo un lugar como Colorado Springs, y veo [Mountain Shadows] y descubro una gran cantidad de techos de madera inflamable, no me sorprenden para nada los daños”, señala.

Cohen comenzó a investigar los incendios en viviendas provocados por incendios forestales a finales de la década del 80 y acuñó el término “zona de ignición de vivienda”, que hace referencia a la estructura misma rodeada por un área de separación de 200 pies (61 metros) que, cuando se aplica la mitigación utilizando principios establecidos por el Programa de Comunidades Firewise® de NFPA, puede aliviar el potencial de ignición de la estructura durante un incendio. “En muchos casos, cuando hay viviendas en las que se ha aplicado la mitigación con alta resistencia a la ignición acorde con el potencial extremo [de ignición] de la geografía circundante, podrá contarse con sobrevivientes”, afirma Cohen. “Pero no podemos prever todas las ubicaciones posibles de ignición o todos los puntos posibles de vulnerabilidad: Algunos incendios van a ocurrir, pero es más probable que los bomberos puedan controlarlos. Cuando aplicamos Firewise a nuestros hogares, nuestro objetivo no es eliminar la respuesta del cuerpo de bomberos, sino asegurar que dicha respuesta sea efectiva”.

Pero Cohen advierte que el cuerpo de bomberos de áreas proclives a sufrir incendios forestales, a menudo se encuentran sobrecargados por ese tipo de respuestas. “Nuestra percepción del problema en realidad nos está coartando la capacidad de lidiar con el problema”, afirma. “Constantemente deseamos ver las enormes columnas de humo y las grandes llamas de un incendio forestal en lugar de ver las condiciones locales de la comunidad que produce la destrucción”.

Hansen dice que comprendió las condiciones locales de Mountain Shadows. Hace diez años, se mudó a una casa de 5.000 pies cuadrados (465 metros cuadrados) y la transformó en una fortaleza resistente al fuego: Un techo de acero complementaba los tres decks hechos de material de construcción resistente al fuego, y las plantas de la propiedad se mantuvieron en cumplimiento con los principios de Firewise. Aún así, su casa no pudo hacer frente al incendio del cañón de Waldo, el que según Hansen alcanzó temperaturas mayores a 1.500 °F (816 °C), citando cálculos oficiales. Los funcionarios del cuerpo de bomberos también le contaron a Hansen que las llamas devoraron su hogar en 30 segundos y lo derrumbaron en ocho minutos: una de las 392 viviendas dañadas o destruidas en el incendio.

Hansen señala que él y su esposa planean mudarse a Kissing Camels –un barrio cercano- en septiembre, y que va a continuar proclamando las virtudes de la prevención. “[El incendio del cañón de Waldo] sólo ha elevado mi interés en la mitigación”, destaca. “Si vives en un área como esta, es beneficioso para todos llevar a cabo las prácticas de mitigación”.— Fred Durso Jr.


¿Disposiciones populares?
Un nuevo estudio clasifica el uso de códigos y normas por parte de las comunidades para ayudarlas a abordar el riesgo de los incendios forestales.

Mientras que este año la cantidad de incendios forestales se encuentra por debajo del promedio de los últimos 10 años, la cantidad de acres quemados hasta mediados de agosto es de 6.8 millones (2.8 millones de hectáreas), aproximadamente 1.3 millones (526,091 hectáreas) encima del promedio. Estos números, provenientes del Centro Nacional de Incendios Inter Agencia junto con las condiciones de sequías extremas de este verano, ponen de manifiesto las crecientes amenazas para los habitantes que viven en el punto de contacto entre la vida silvestre/urbana (WUI).

La manera en que las comunidades están utilizando los códigos y normas para abordar estas preocupaciones es el tema principal de un nuevo informe: De qué manera abordar el riesgo de incendios forestales en la comunidad. Una revisión de herramientas regulatorias y de planificación, encargada por la Fundación para Investigaciones de Protección de Incendios. El estudio analizó 40 comunidades y sus herramientas regulatorias del WUI, como códigos de edificación, incendio y uso de tierras, además de ordenanzas locales. Los hallazgos clave incluyen:

  • Algunas comunidades adoptaron partes de una norma de NFPA relacionada con el WUI. Ninguna comunidad adoptó una norma modelo relacionada con el WUI en su totalidad.
  • Las comunidades acordaron en que el desarrollo existente constituye un riesgo mayor de incendio forestal que los nuevos desarrollos porque está más presente en áreas de alto riesgo y a menudo es abastecido por infraestructuras de calidad inferior.
  • El problema más común de cumplimiento del WUI fue la falta de mantenimiento continuo de espacio defendible, debido a la falta de voluntad política o de recursos financieros. Además, la falta de fondos para llevar a cabo enseñanza al público y limpieza vegetativa se citaron como deficiencias significativas.
  • El cuerpo de bomberos o el departamento de edificación generalmente administran o hacen cumplir las reglamentaciones del WUI. Sin embargo, el jefe de bomberos y el personal del cuerpo de bomberos a menudo no están capacitados para ejercer actividades de cumplimiento.
  • La mayor parte de las comunidades adoptó su primer grupo de reglamentaciones del WUI en respuesta a un incendio de importancia.
  • Las soluciones generalizadas son incapaces de hacer frente al problema de los incendios forestales. La flexibilidad de la administración de reglamentaciones del WUI resulta indispensable.

El informe también incluye una lista de recomendaciones que abordan estos temas. Para obtener el informe completo, visite nfpa.org/foundation.

nfpajla.org/

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