FireStation.

La biblioteca del parque.

  • nuevos mensajes por correo.

    Únete a otros 659 seguidores

  • Archivos

  • Estadísticas del blog

    • 1,820,294 hits
  • Visitas

  • Meta

Archive for the ‘Incendios’ Category

Prevención de megaincendios forestales mediante el diseño de planes de operaciones de extinción basados en nodos de propagación

Posted by Firestation en 12/07/2017

  • Resumen
    • El problema de los incendios forestales es cada vez más acuciante, debido fundamentalmente a los cambios socioeconómicos acaecidos durante los últimos 40 años, y agravado por el efecto del cambio climático (Pausas y Fernández Muñoz, 2011), que ya está afectando de forma negativa al estado de las masas forestales, especialmente en la zona de la costa mediterránea.Según los sistemas tradicionales de extinción de incendios, bajo determinadas condiciones meteorológicas, el control del incendio se hace muy complicado o imposible hasta que no varíen los factores que afectan a su propagación, de ahí la expresión de incendios fuera de capacidad de extinción (Costa et al, 2011). Con el método propuesto se intentará dar solución a esta expresión, aceptando que los métodos tradicionales no son efectivos para determinados comportamientos del incendio. Como objetivo principal, se tratarán de establecer una metodología para la redacción de unos planes de operaciones proactivos, que permitan anticiparse a la propagación del incendio, reduciendo los efectos del mismo sobre el territorio en todos sus aspectos (pérdida de cubierta vegetal, erosión, efectos sobre la captación de agua, emisiones de carbono, liberación del carbono retenido en el suelo, etc.), a la vez que proporciona un escenario más seguro para las unidades intervinientes en su control.El área de estudio se centra en la provincia de Valencia, y más concretamente en dos zonas forestales, una de ellas es la comarca de Requena Utiel y la otra es la Sierra Calderona, cada una con sus particularidades.Se propone realizar un análisis climatológico y meteorológico de cuáles son las condiciones que gobiernan el desarrollo de los grandes incendios en la Comunidad Valenciana. Una vez definidas estas condiciones, se extrapolarán a escenarios futuros, de acuerdo con las previsiones que marcan los diferentes escenarios de cambio climático, donde se tendrá en cuenta la evolución de los modelos de combustible y la fenología de las especies forestales presentes.

      Una vez determinados estos escenarios, se propone realizar un análisis del comportamiento del fuego mediante el simulador WildFire Analyst, para determinar cuáles son los principales caminos de fuego, y por adición, donde se encuentran los nodos de propagación presentes en cada zona de estudio, por donde propagarán la mayoría de los incendios bajo las peores condiciones meteorológicas.

      Una vez determinados estos nodos de propagación, y seleccionadas las zonas de mayor interés a la hora de confinar los grandes incendios en este territorio, se diseñarán una serie de actuaciones en materia de prevención de incendios que traten de confinar el desarrollo de los grandes incendios, estudiadas bajo los parámetros de comportamiento del fuego, y que provean de áreas de seguridad a las unidades intervinientes en su control.

 

Posted in Incendios, Incendios Forestales | Leave a Comment »

Informe WWF 2017: Fuego a las puertas.

Posted by Firestation en 06/07/2017

Posted in Desastres Naturales, Incendios, Incendios Forestales | Leave a Comment »

Apuntes sobre Incendios Forestales – La guía de actuaciones en incendios forestales para brigadistas

Posted by Firestation en 27/06/2017

Esta guía pretende ser un manual de campo con recomendaciones, protocolos e información básica para la intervención en Incendios Forestales, dirigida tanto a brigadistas de tierra como helitransportados, capataces, técnicos, conductores, etc… en definitiva a todos los profesionales de la extinción de Incendios Forestales, independientemente de la Comunidad Autónoma a la que pertenezcan.

Hemos intentado recopilar de forma breve y esquemática mucha de la información que nos ofrecen los manuales y libros escritos por profesionales del sector. Inpirada en el “Incident Response Pocket Guide” del National Wilfire Coordinating Group de Estados Unidos, ya en 2015 nuestro compañero Jose Luis Duce Aragüés contruyó lo que sería nuestra guía de campo para la base BRIF de La Iglesuela, y de ahí surgió la pregunta, ¿por qué no contruir una para todo el territorio nacional?

Así, se propone esta GUÍA PARA ACTUACIONES EN INCENDIOS FORESTALES, una guía autodenominada por su versión, pues se trata de una guía viva, que estará en constante cambio y desarrollo, abierta a correcciones y nuevos aportes de cualquier profesional del sector. En definitiva, proponemos una guía que refleje los protocolos y saber comunes de todos los profesionales en la extinción de incendios forestales.

TAMAÑO A6

Imprimir en hojas BLANCAS (Págs 1-11) AMARILLAS (Págs 12-24) VERDES (Págs 25-32) y ROJAS (Págs 33-47)

Posted in Incendios, Incendios Forestales, Manuales | Leave a Comment »

Inicio y propagacion de incendios en fachadas. Fenomeno y calculo de la propagacion.

Posted by Firestation en 19/06/2017

Posted in Edificacion, Incendios, Incendios Urbanos, Legislacion, Legislacion Edificacion | Leave a Comment »

Malos Humos

Posted by Firestation en 07/06/2017

Esta entrada comprende la recopilacion de varios articulos publicados originalmente en FuegoLab http://fuegolab.blogspot.com.es/ Bitácora de divulgación científica sobre incendios forestales y experimentos de combustión en laboratorio.
Por su especial interes y claridad de explicaciones me ha parecido relevante incluirlo aqui para mayor conocimiento de todos aquellos que trabajamos en los fuegos forestales.

¿Alguien cabreado en la sala? Mejor dicho ¿alguien no está cabreado en la sala? Con los tiempos que corren lo habitual es estar de mal humor y sin quererlo ni beberlo nos convertimos por momentos en “mala gente”, gente con “malos humos” ¿Y qué pasa cuando inhalamos humo? ¿es suficiente para perder la capacidad de análisis, de razonar, de dejar de “ser humano” para convertirnos en un juguete de nuestro entorno? Igual que nos ocurre con la “contaminación mediática” los bomberos forestales se tienen que enfrentar en su trabajo con malos humos, pero nada de humos metafóricos, humos nocivos de verdad, que en casos extremos pueden afectar a su capacidad de trabajo, poniendo en peligro sus vidas.
Humo procedente de quema prescrita ejecutada por @briflubia

El peligro para la salud por inhalación de humos en bomberos urbanos es un tema bastante estudiado debido al peligro inherente que presenta este colectivo cuando se enfrenta a incendios en estructuras. Los productos que se pueden llegar a inhalar son en muchas ocasiones desconocidos y en la mayoría de los casos peligrosos para la salud. Sin embargo es una problemática poco estudiada en el caso de los bomberos forestales, cosa sorprendente habida cuenta que estos profesionales nunca disponen de equipo autónomo. Los que hayáis visto la serie documental La Vida en Llamas, os acordaréis que muchos de los comentarios de los bomberos forestales hablando de la dureza del trabajo, relataban episodios de fatiga extrema y síntomas como dolores de cabeza, irritación de ojos y garganta, aumento de mucosidad, etc. Tanto la fatiga como el resto de los síntomas directos están relacionados con la inhalación de humos o gases procedentes de la combustión de la vegetación, interaccionan durante el incendio y se prolongan al día siguiente incluso días posteriores al mismo, provocando falta de sueño y por tanto aumentando el riesgo de fatiga en salidas posteriores. Pero ¿por qué ocurre esto? ¿qué productos tiene el humo procedente de un incendio forestal que lo hace tan nocivo? ¿qué efectos puede tener en la salud? ¿se pueden reducir los riesgos para los combatientes? ¿existe peligro de enfermedades profesionales por esta causa?

Ejecución de quema prescrita bajo arbolado
(BRIF de Lubia, Soria, @briflubia Foto: Laboratorio de incendios forestales INIA)

Mi profesor de la Universidad de Córdoba y ahora compañero en trabajos de investigación, Francisco Rodríguez y Silva (@fcorysilva), me pasó recientemente un trabajo pionero en este tema coordinado por el USDA Forest Service (@forestservice) y la Universidad Johns Hopkins: “The effects of forest fire smoke on Firefighters“. Este estudio data de febrero de 1989 y surgió, como muchas de las investigaciones posteriores en otros campos, a partir del trágico incendio de Yellowstone de 1988 cuando la alarma social por los efectos del humo en la salud de residentes y combatientes fue objeto de debate en todo el mundo. La revisión que se hizo en este trabajo se ha repetido y mejorado en trabajos posteriores pero muchas de las preguntas planteadas siguen aún sin una respuesta.

¿Qué hay en el humo?
Los principales componentes del humo emitido por la vegetación son el Dióxido de Carbono (CO2) y el vapor de agua (H2O) durante la fase de llama y el monóxido de carbono (CO) en la fase de rescoldo (combustión sin llama). Para mostrarlo, aquí tenéis la evolución de la curva de calor emitido (HRR) por una muestra de jara sometida a una radiación fuerte y la evolución de CO2 y CO en el mismo ensayo. Se puede comprobar que la mayoría del dióxido de carbono se emite durante la combustión con llama y la mayoría del monóxido de carbono durante la fase de rescoldo sin llama.
Fuente: Fernández-Gómez et al. 2010

El 90% del carbono emitido durante la combustión de la vegetación es por tanto CO2 y CO. Entonces ¿qué es el resto del humo? Antes de la ignición se generan gran cantidad de gases volátiles denominados en la literatura científica como VOCs (Volatile Organic Compounds), algunos de ellos responsables del proceso de ignición por su bajo punto de inflamación, como hemos hablado en anteriores entradas. También incluye compuestos como el etano, propano, acetileno, metanol, acetona, etc., todos ellos a muy baja concentración (menos del 2% del total de gases) pero alguno de ellos como el benzopireno reconocidos productos cancerígenos. Durante la fase de llama además del CO2 se emiten también óxidos y ácidos de nitrogeno (NOx, HNO)  y otros aerosoles. El siguiente gas en importancia tras el CO y el CO2 en el total de la mezcla de gases es el metano (CH4) que se emite básicamente en fase de rescoldo, junto con el amonio (NH3) y el óxido de azufre (SO2). La combustión incompleta de la vegetación genera además gran cantidad de hidrocarburos (aldehidos, acroleina, benceno) responsables de la mayoría de los síntomas de irritación que perciben los bomberos. Asociado al rescoldeo se encuentra también la combustión de la materia orgánica del suelo que genera calentamiento del suelo mineral y la posible generación de cristales de silicio, productos altamente peligrosos para la salud.

El oxígeno del aire propicia la combustión de la vegetación en presencia de una fuente de calor. Los gases más abundantes en el humo resultante son el dióxido de carbono en la fase de llama y el monóxido de carbono y metano en la fase de rescoldo  Fuente
Hasta ahora hemos hablado de los gases “invisibles” que contiene el humo, pero el humo lo podemos ver debido a lo que se denominan partículas en suspensión o “materia particulada” en la literatura anglosajona (PM , Particulate Matter). Estas partículas se suelen clasificar por clases de tamaños en partículas gruesas de más de 10 micras (materia sedimentable no respirable), materia en suspensión de menos de 10 micras (Fracción inhalable PM10) y partículas finas de menos de 2,5 micras (fracción traqueobronquial PM2.5) que llegan hasta los pulmones. Para los combustibles forestales las partículas PM2.5 representan aproximadamente el 70-80% del total, lo que muestra la peligrosidad de este “humo visible” al penetrar en el organismo de los combatientes, en gran medida responsable de los síntomas de irritación de las mucosas y aumento del cansancio. No hay muchos estudios sobre su composición en combustibles forestales pero básicamente son carbono orgánico (entre 37-65%) y el resto son partículas de menos de 1 micra (PM1) que llegarían hasta los alveolos pulmonares compuestos de Carbono elemental y trazas de iones y metales solubles en el vapor de agua.
Comparación de los tamaños más frecuentes de las partículas del humo en suspensión Fuente
Penetración de partículas en suspensión procedente del humo en el organismo en función de su tamaño. Fuente


¿Qué efectos tiene el humo sobre la salud de los bomberos forestales?

Los efectos potencialmente más graves de acuerdo con la composición de los humos son:

(1) Intoxicación por CO, que afecta al comportamiento neurológico del cerebro y por tanto a la capacidad de toma de decisiones en situaciones de estrés. Las consecuencias son imprevisibles pero lo más descrito son heridas o accidentes graves como consecuencia de la falta de coordinación, fatiga o errores en la toma de decisiones que lleven al bombero a un accidente que pueda llegar a provocar lesiones graves.
(2) Enfermedades pulmonares, cardíacas o incluso cáncer consecuencia de la acumulación de sustancias nocivas en el organismo
(3) Trastornos en las mucosas como consecuencia de la inhalación de hidrocarburos (aldehídos, bencenos) y partículas en suspensiónEsto es lo que “potencialmente” podrían provocar los “malos humos” en función de los compuestos tóxicos que hemos comentado. Pero todo proceso de exposición a riesgos para la salud depende del tiempo de exposición y la concentración del contaminante ¿qué sabemos sobre la exposición de los bomberos forestales a los humos procedentes de la combustión? Como hemos comentado, no hay muchos estudios sobre las concentraciones y tipos de compuestos emitidos por el humo de incendios forestales o quemas prescritas, ni del efecto directo de los humos en la capacidad de trabajo de los bomberos forestales y los posibles efectos a corto y medio plazo sobre su salud. Vamos a comentar los datos que se conocen al respecto

Los estudios más detallados sobre la concentración de gases procedentes del humo en incendios o quemas prescritas provienen del USDA Forest Service (EEUU) y del Bushfire CRC (Australia). En Europa se han descrito humos procedentes de quemas prescritas en Italia y Portugal. En España se llevó al cabo el proyecto CREIF en el que se estudió exhaustivamente el esfuerzo del trabajo de los bomberos forestales BRIF aunque la exposición a humos no se estudió tan al detalle como en otros países. Todos los estudios concluyen que los humos alcanzan valores muy altos, en muchos casos por encima de los valores legales recomendados, al menos puntualmente, para sustancias como el NO2 y el SO2 y sobre todo la materia en suspensión, en particular las PM2.5. Sin embargo, los seguimientos realizados a los bomberos mediante aparatos de monitoreo, muestran que es el CO, los gases irritantes (formaldehido, acroleina) y las PM2.5, los contaminantes que superan con más frecuencia los tiempos y concentraciones de exposición recomendables. Además el CO se ha mostrado como un buen predictor del resto de los contaminantes con lo que se recomienda el uso de monitores de CO calibrados para poder estimar la exposición a otros gases peligrosos.
Relación entre la concentración de CO y formaldehido en el humo inhalado por bomberos forestales Fuente

Como comentamos anteriormente, el CO, los hidrocarburos irritantes y las partículas en suspensión son más abundantes en la fase de rescoldo (combustión sin llama). Por tanto y paradójicamente, la exposición a humos tóxicos puede ser mayor y más peligrosa en la fase de final de la extinción donde se están sofocando zonas incandescentes y focos secundarios. Esto se hace extensible a las quemas prescritas, donde alguno de los estudios mostrarían que los puestos de vigilancia del perímetro exterior, encargados además de la sofocación de posibles escapes, son los puestos de trabajo más sensibles. En una revisión realizada en Australia para explorar la relación e interacciones entre humo, calor y falta de sueño en el rendimiento y esfuerzo de los bomberos forestales, se mostró que la disminución en la capacidad cognitiva no se ve reducida hasta que se alcanza al menos un 25% de CO en la hemoglobina sanguínea, que es el límite máximo que se ha recogido en incendios, con lo que no se prevé que en condiciones normales exista una alteración por esta causa. Esto coincide con los estudios realizados en España en el proyecto CREIF donde no se observaron exposiciones de CO preocupantes. Sin embargo sí encontramos muestras de cansancio extremo e irritaciones que podrían deberse a la presencia de formaldehido y PM2.5 así como a la combinación de ambos con el aumento de la temperatura basal, que en algunos casos llega a los 40ºC. Muchos bomberos relatan que tras estos episodios de extinciones con una fuerte exigencia física y mental, no duermen bien en los días siguientes al incendio. Estos efectos se pueden acumular a lo largo del campaña, con lo que podrían existir interacciones entre falta de sueño, calor extremo y exposición a humos que disminuirían la capacidad de trabajo y de recuperación de los bomberos. No hay estudios fisiológicos al respecto que demuestren la interacción entre estos tres factores de estrés, pero en un estudio de 1991 en EEUU, se entrevistó a 52 bomberos forestales al principio y a final de campaña, sobre los síntomas percibidos después de un incendio (irritación de mucosas, dolores de cabeza, dificultades respiratorias, etc.). En todas ellas hubo un aumento significativo del número de horas tras el incendio en el que percibían estos síntomas, pasando de entre 12 y 24 horas a principios de campaña hasta 48 horas a finales de campaña. Evidentemente esto no demuestra la relación causa-efecto pero sí denota un posible efecto acumulativo de la exposición a los diferentes tipos de estrés. De igual forma la exigencia física que supone la extinción de un incendio no se debe exclusivamente al esfuerzo realizado, sino a las condiciones de estrés en el que se realiza. Un estudio de la Universidad de León sobre una muestra de 160 bomberos forestales BRIF mostró que la exigencia física durante los incendios depende principalmente de su duración. Así un incendio de 3 horas sería equivalente al esfuerzo realizado por un atleta de élite haciendo un media maratón y un incendio de más de 5 horas equivale al que realiza un ciclista profesional en la etapa reina del Tour de Francia. Nos queda por dilucidar en qué medida este esfuerzo titánico de los bomberos forestales se puede ver disminuido por los diferentes factores de estrés y si la inhalación de humos a lo largo de la vida laboral puede o no acarrear enfermedades profesionales.

Fuente

¿Qué se puede hacer para prevenir los riesgos?

A la vista de que los riesgos más demostrados son la exposición a CO y materia en suspensión, el uso de mascarillas de protección podría ser una solución aunque poco viable en incendios forestales donde la exigencia física es mayor y donde las mascarillas podrían restar capacidad pulmonar y por tanto capacidad de trabajo. Sin embargo su uso en quemas prescritas donde la exigencia física durante la quema es reducida, parece una solución razonable que evitaría la exposición a riesgos innecesarios, sustituyendo a las actuales “bragas” de tela o de nomex que se han mostrado ineficaces para evitar la penetración del CO y las PM2.5. También se han citado como posibles soluciones cambios en los sistemas organizativos del dispositivo, como disminuir la duración de los turnos para con ello disminuir el tiempo de exposición a humos, por ejemplo limitando a una exposición máxima de 8 horas. En el caso de quemas prescritas se puede planificar la prescripción para no disponer a bomberos en la dirección de la columna de convección, refrescando previamente la zona de posible caída de pavesas y evitando con ello exponer a los bomberos al humo o a la necesidad de apagar focos secundarios. Por supuesto es fundamental que los servicios forestales tomen la iniciativa de otros países como EEUU y Australia, monitorizando a los trabajadores, al menos con sensores de CO, para poder planificar y predecir la exposición a humos de otros compuestos potencialmente peligrosos muy correlacionados con el CO, reduciendo así el riesgo de enfermedades profesionales debidas a esta causa y proponiéndose con ello medidas preventivas.

Mejoras de los sensores de CO de bajo precio para estimar
la exposición a humos de los bomberos forestales

Como vemos son propuestas algo precarias y lejos de ser definitivas. Cuando decimos que ser bombero/a forestal es una profesión de riesgo, no sólo es por el riesgo a quemarse. Por tanto que nadie se extrañe si a los bomberos les tocan lo que es suyo y responden con “malos humos”…están en su derecho.

Experimento de exposición a humos en fuegos forestales

Bomberos de la Comunidad de Madrid está llevando a cabo un proyecto pionero en España en el que se pretende caracterizar la exposición real a humos de bomberos con una serie de pruebas experimentales entre las que es necesario trabajar con fuego real. Para ello se diseñó esta experiencia en San Martín de Valdeiglesias (Madrid, España) en la que colaboraron Agentes Medioambientales y Bomberos Forestales de la Comunidad de Madrid. En el INIA pusimos nuestro granito de arena.

Los bomberos forestales están expuestos a una serie de compuestos químicos perjudiciales para la salud procedentes del humo. La imposibilidad de poder trabajar en el monte con equipo autónomo genera incertidumbre de la exposición real de estos trabajadores a los agentes nocivos y por ello es imprescindible evaluar qué compuestos presentes son los más abundantes y peligrosos y a qué tiempo de exposición real a los mismos están sometidos en el desarrollo normal de su trabajo. En el USDA Forest Service en EEUU desarrollaron estudios hace más de 10 años y en España hay algún antecedente del proyecto CREIF (TRAGSA) sobre evaluación de exposición a monóxido de carbono, pero no se ha hecho nada tan exhaustivo como los estudios realizados en EEUU, Canadá y recientemente en Francia. Las pruebas preliminares confirman la alta concentración en el humo de agentes nocivos peligrosos para la salud como el formaldehido y el monóxido de carbono (CO). El CO está presente en todas las fases de la combustión pero fundamentalmente en aquellas en las que la combustión es incompleta o sin llama (rescoldeo). Además se han obtenido buenas correlaciones entre el CO y otros compuestos peligrosos para la salud. Como ya comentamos en Malos Humos, una línea prometedora de desarrollo puede ser incluir alarmas en sensores de CO (más económicos y duraderos que los sensores de otros gases nocivos) que puedan llevar los equipos de extinción. De esta manera no sólo alertarían sobre la presencia y concentración del propio CO sino de otras sustancias nocivas sin más que incluir en el software los correspondientes modelos de correlación entre gases. Esto tendría implicaciones en la mejora de la organización del trabajo, tanto en incendios como en quemas prescritas, para disminuir en lo posible las dosis y tiempos de exposición a humos en el desarrollo del trabajo de los bomberos forestales. Ampliaremos estas cuestiones en el II Encuentro Nacional de Bomberos Forestales que tendrá lugar en El Espinar (Segovia) el próximo 13 de mayo y podréis comentarlo con nosotros en persona.

Y como no os quería dejar con las ganas he preparado uno de mis vídeos caseros para mostraros el experimento de San Martín de Valdeiglesias. Como veréis hicieron tres equipos de dos personas cada uno, más el conductor del camión que se quedó como testigo. Un equipo trabajó en la posición favorable, detrás de las llamas, otro equipo trabajó a sotavento, en la posición desfavorable, con una exposición extrema al humo, para lo cual iban equipados con equipo autónomo. El tercer equipo se incorporó para las labores de remate y liquidación. Las 7 personas se monitorizaron con sensores de humo (formaldehido y monóxido de carbono) y con termopares para control de temperatura. Los resultados están aún en fase de análisis. Aquí tenéis el aperitivo:

Posted in Incendios Forestales, Monografias / Articulos / Investigaciones, Prevencion, Salud Laboral. Prevencion de riesgos | Leave a Comment »

MODELACIÓN DE RADIOS DE AFECTACIÓN POR EXPLOSIONES EN INSTALACIONES DE GAS

Posted by Firestation en 01/05/2017

Posted in Incendios, Incendios Industriales, MM.PP., Monografias / Articulos / Investigaciones, Riesgo Quimico, Teoria del fuego | Comentarios desactivados en MODELACIÓN DE RADIOS DE AFECTACIÓN POR EXPLOSIONES EN INSTALACIONES DE GAS

Accidentes industriales que originan nubes multicomponentes.

Posted by Firestation en 16/04/2017

Posted in Incendios, Incendios Industriales, MM.PP., Monografias / Articulos / Investigaciones, Riesgo Quimico | Comentarios desactivados en Accidentes industriales que originan nubes multicomponentes.

Mayores incendios en lugares de reunión pública, discotecas y establecimientos comerciales.

Posted by Firestation en 19/03/2017

Los 10 incendios más mortales en lugares de reunión pública y discotecas en la historia de EE.UU.

Teatro Iroquois
30 de diciembre, 1903.
Muertes: 602

Discoteca Cocoanut Grove, Boston, MA
28 de noviembre, 1942
Muertes: 492

Teatro Conway, Brooklyn, NY
5 de diciembre, 1876
Muertes: 285

Salón de Baile Rhythm Club, Natchez, MS
23 de abril, 1940
Muertes: 207

Teatro de la ópera Rhoads, Boyertown, PA
13 de enero, 1908
Muertes: 170

Carpa del circo Ringling Brothers and Barnum & Bailey
6 de julio, 1944
Muertes: 168

Beverly Hills Supper Club, Southgate, KY
28 de mayo, 1977
Muertes: 165

Discoteca The Station, W. Warwick, RI
20 de febrero, 2003
Muertes: 100

Happy Land Social Club, Bronx, NY
25 de marzo, 1990
Muertes: 87

Teatro Richmond, Richmond, VA
26 de diciembre, 1811
Muertes: 72
Fuente: Archivos de grandes incidentes de NFPA
Actualizado: 11/12

Los 10 incendios mas mortales en discotecas en el mundo

Discoteca Cocoanut Grove, Boston, MA
28 de noviembre, 1942
Muertes: 492

Disco/Salón de baile, Luoyang, China. (El incendio comenzó en otra parte del centro comercial y se expandió a la disco.)
25 de diciembre, 2000
Muertes: 309

Salón de Baile Rhythm Club, Natchez, MS
23 de abril, 1940
Muertes: 207

Discoteca República Cromagnon, Buenos Aires, Argentina
30 de diciembre, 2004
Muertes: 194

Beverly Hills Supper Club, Southgate, KY
28 de mayo, 1977
Muertes: 165

Ozone Disco Club, Quezon City, Filipina
18 de marzo, 1996
Muertes: 160

Discoteca Lame Horse, Perm, Rusia
4 de diciembre, 2009
Muertes: 154 (mejor información disponible el 7 de enero, 2010)

Club Cinq, St. Laurent du Pont, France
20 de noviembre, 1971
Muertes: 143

Discoteca The Station, W. Warwick, RI
20 de febrero, 2003
Muertes: 100

Happy Land Social Club, Bronx, NY
25 de marzo, 1990
Muertes: 87

Fuente: Archivos de grandes incidentes de NFPA
Actualizado: 11/12

Incendios más mortales fuera de EEUU en tiendas de comida o bebida, desde 1970

. Supermercado Ycuá Bolaños, Asunción, Paraguay, 1 de agosto de 2004, 426 fatalidades, 510 heridos y 154 buscados. (Diario ABC, Asunción Paraguay, 8/09/04)
. Edificio de usos múltiples, Osaka, Japón, 13 de mayo de 1972, 118 fatalidades (el supermercado ocupaba el tercer y cuarto piso, la mayor parte de las fatalidades fue de ocupantes en la discoteca en el séptimo piso).
. Tienda de golosinas, Celaya, México, 26 de septiembre de 1999, 53 fatalidades (Fuentes solamente de medios de prensa).
. Edificio de 9 pisos de usos múltiples, Nanchong, China, 1 de marzo de 2002, 19 fatalidades (el fuego inicio en el departamento de comida) (Fuentes solamente de medios de prensa).
. Supermercado, Amagasaki, Japón 18 de marzo de 1970, 15 fatalidades.
Nota: la NFPA no tiene ningún record de incendios en los EEUU en este tipo de estructuras durante estos años con 15 o más fatalidades, con la excepción de un incendio en una heladería, que se incluye con tiendas de comida para propósitos de codificación, que fue resultado de un estrello de avión.

Fuente: Incendios conocidos por NFPA y grabados en la base de datos Organización de Datos de Incidentes de Incendios (FIDO, por sus siglas en inglés) de la NFPA.

Los 10 incendios estructurales más mortales fuera de EEUU en tiendas, desde 1970

. Supermercado Ycuá Bolaños, Asunción, Paraguay, 1 de agosto de 2004, 426 fatalidades, 510 heridos y 154 buscados. (Diario ABC, Asunción Paraguay, 8/09/04
. Mesa Redonda, Lima, Perú, 29 de diciembre de 2001, 280 fatalidades (Fuentes solamente de medios de prensa).
. Centro Comercial, Borneo, Indonesia, 23 de mayo de 1997, 130 fatalidades (Fuentes solamente de medios de prensa).
. Edificio de usos múltiples, Osaka, Japón, 13 de mayo de 1972, 118 fatalidades (el supermercado ocupaba el tercer y cuarto piso, la mayor parte de las fatalidades fue de ocupantes en la discoteca en el séptimo piso). 
. Tienda de 9 pisos, Kumamoto, Japón, 28 de noviembre de 1973, 103 fatalidades. 
. Tienda de 3 pisos, Tangshan, China, 14 de febrero de 1993, 80 fatalidades (Fuentes solamente de medios de prensa).
. Tienda de 3 pisos, Bogor, Indonesia, 28 de marzo de 1996, 79 fatalidades (Fuentes solamente de medios de prensa).
. Puesto de Mercado, Ciudad de México, México, 11 de diciembre de 1988, 62 fatalidades (Fuentes solamente de medios de prensa).
. Tienda de golosinas, Celaya, México, 26 de septiembre de 1999, 53 fatalidades (Fuentes solamente de medios de prensa).
. Centro Comercial, Jilin, China, 15 de febrero de 2004, 53 fatalidades (Fuentes solamente de medios de prensa).
Nota: la NFPA no tiene ningún record de incendios en los EEUU en este tipo de estructuras durante estos años con 50 o más fatalidades , con la excepción de un incendio en una heladería, que se incluye con tiendas de comida para propósitos de codificación, que fue resultado de un estrello de avión.

Fuente: Incendios conocidos por NFPA y grabados en la base de datos Organización de Datos de Incidentes de Incendios (FIDO, por sus siglas en inglés) de la NFPA.

Posted in Incendios, Incendios Urbanos, Investigacion de Incendios, Monografias / Articulos / Investigaciones, NFPA Journal, Siniestros Importantes | Comentarios desactivados en Mayores incendios en lugares de reunión pública, discotecas y establecimientos comerciales.

Prevención de muertes y lesiones de bomberos que trabajan en pisos dañados por el fuego.

Posted by Firestation en 17/02/2017

http://www.unovent.com/vdb/image/110_425_0

Los bomberos corren el riesgo de caerse de los pisos dañados por el fuego. El fuego que quema los pisos por debajo puede deteriorar de manera significativa el sistema de los pisos sin dar indicios a los bomberos que están trabajando encima de estos. Las estructuras de los pisos se pueden derrumbar minutos después haber estado expuestas al fuego; las vigas de madera procesada fabricadas con la nueva tecnología de construcción pueden deteriorarse antes que las fabricadas con los métodos tradicionales. NIOSH recomienda a los bomberos que tengan extremada precaución al ingresar a cualquier estructura que tenga fuego en la parte de abajo del piso.

Descripción de la exposición

Los bomberos corren el riesgo de caerse de los pisos dañados por el fuego. Los pisos pueden derrumbarse minutos después de haber entrado en contacto con las llamas. La alfombra, las baldosas de cerámica, el concreto liviano y las cubiertas similares de pisos pueden aumentar el peligro para los bomberos debido al peso extra que tiene que aguantar el sistema del piso y al aislamiento que estos materiales proporcionan, haciendo que el piso no se sienta caliente a pesar de que haya fuego por debajo.

Figura 1. Viga de madera procesada doble T
Figure 1. Viga de madera procesada doble T.
Foto cortesía de APA-Engineered Wood Association.

Todos los materiales de construcción a base de madera son más propensos a deteriorarse con la exposición al fuego. Estudios experimentales e investigaciones de NIOSH indican que los sistemas estructurales de vigas de madera procesada pueden deteriorarse antes que las estructuras de vigas de madera tradicionales. La diferencia en el tiempo de deterioro parece ser cuestión de minutos y es muy raro que los bomberos sepan cuánto tiempo ha estado ardiendo el fuego cuando llegan al lugar del incendio. Por consiguiente, los bomberos deben tener extremada precaución cuando trabajan en cualquier tipo de estructura expuesta potencialmente al fuego.

Las vigas de madera procesada doble T son una nueva tecnología en el sector de la construcción y ofrecen varias ventajas comparadas con los métodos de construcción tradicionales. La vigas de madera procesada doble T son por lo general prefabricadas con madera aserrada o compuesta tanto para las bridas de arriba como para las de abajo (generalmente 1 ½ a 3 ½ pulgadas de ancho) y alma vertical cubierta de madera contrachapada o tablero de virutas orientadas (OSB) (3/8 a 7/16 pulgadas de grosor) (véase figura 1). Las vigas de madera procesada doble T son más livianas, rígidas y no se alabean, ni doblan ni se encogen como los materiales tradicionales de construcción.

Este tipo de vigas también reduce el tiempo total de construcción y los costos de mano de obra debido a que su instalación es sencilla.

La vigas de madera procesada doble T se han comenzado a emplear más desde los comienzos de la década de 1990 y para el año 2005 se calculaba que se estaban usando en más de la mitad de todas las construcciónes con estructuras de madera [APA 2005]. Los cambios en la industria de la construcción impulsados por los avances de la tecnología y las necesidades de la sociedad indican que el uso de los productos de madera procesada seguirá creciendo.

La viga de madera procesada doble T tiene un perfil diferente que la viga de madera tradicional o aserrada ( estándar véase figura 2) y en las pruebas, ardió más rápidamente. Como ocurre típicamente, la parte fina del cuerpo de la madera se consumió primero (véase figura 3). Varios grupos llevaron a cabo pruebas para deducir el tiempo en que la madera tarda en deteriorarse, los más recientes fueron de Underwriters Laboratories (UL) [2008]; [Straseske and Weber 1988; Weyerhaeuser 1986]. Las pruebas UL muestran que el montaje de las vigas livianas prefabricadas (doble T) no protegidas puede deteriorarse en solo 6 minutos, y que el de las residenciales de construcción tradicional no protegidas se deteriora en menos de 19 minutos. Estudios anteriores en los que se usaron métodos de prueba diferentes indican tiempos más cortos de deterioro. Los resultados de estos estudios también demuestran que cualquier sistema de piso puede derrumbarse rápidamente y que las vigas doble T de madera procesada sin protección pueden deteriorarse en menos tiempo. Los resultados de los experimentos (en inglés) llevados a cabo por el National Institute for Standards and Technology (NIST) se esperan para la primavera del 2009 y estarán disponibles en http://www.fire.gov. Los experimentos de NIST se realizaron en condiciones limitadas de ventilación para representar un incendio real en un sótano.

Figura 2. Vigas de pisos tradicionales.
Figura 2. Vigas de pisos tradicionales.

Figura 3. Vigas doble T dañadas por el fuego desde donde cayeron las víctimas. Observe cómo el alma vertical está casi completamente consumido.
Figura 3. Vigas doble T dañadas por el fuego desde donde cayeron las víctimas. Observe cómo el alma vertical está casi completamente consumido [NIOSH 2006a].

Los bomberos que trabajan en pisos dañados por un incendio, sin importar la clase de estructura, se han caído desde los pisos debilitados y han quedado atrapados en fuego de los niveles inferiores [NIOSH 2005]. Son similares los peligros que enfrentan los bomberos que trabajan bajo sistemas de pisos dañados por el incendio debido a que pueden venirse abajo y caer encima de ellos. El siguiente es un estudio de caso de NIOSH en un sistema de pisos de madera procesada y sin protección. El piso debilitado no se podía detectar desde encima, aunque las condiciones de afuera indicaban la posibilidad de que el incendio provenía del sótano.

Estudio de casos

El 13 de agosto del 2006, un ingeniero de 55 años de edad (la víctima) murió y su compañero resultó lastimado después de haberse caído del piso que se incendiaba en una estructura residencial. La casa fue construída en 1999 y el primer piso tenía un sistema de pisos calefaccionado que consistía en un sistema de tuberías de agua caliente revestidas con un concreto liviano y sostenido por vigas de madera doble T procesada y vigas reticuladas. El sótano no estaba terminado y la parte de abajo de los costados de las vigas y el armazón de los pisos estaban expuestos. Una empresa de bomberos se encargaba del supuesto incendio del sótano mientras una compañía de escaleras llevaba a cabo una ventilación horizontal. La víctima y su socio estaban haciendo una búsqueda primaria en la planta baja. Esta estaba tapada de humo y la visibilidad era casi cero pero había poco calor por lo que la víctima y su compañero de trabajo realizaron una búsqueda por la izquierda. Tantearon el piso de baldosas de cerámica y al dar el primer paso gateando el piso se vino abajo. El compañero se cayó al otro lado de la puerta de un sótano que daba a un corredor y se escapó gateando por una ventana del sótano. La víctima se cayó en la habitación donde estaba el fuego y fue sacada de allí al día siguiente. El piso se vino abajo en aproximadamente 11 minutos después del aviso inicial al 911 [NIOSH 2006].

Controles

Para disminuir el riesgo de las personas que trabajan en pisos dañados por incendios, NIOSH recomienda que los departamentos de bomberos y los bomberos tomen las siguientes medidas: Muchas de estas medidas de prevención son de Alerta de NIOSH: Prevención de lesiones y muertes de bomberos debido a derrumbes de armazones [2005]. Las vigas de pisos de madera procesada y los armazones livianos presentan riesgos similares de deterioro.

  • Llevar a cabo una cuidadosa evaluación del fuego y comunicar los hallazgos a todo el personal en el lugar del incendio antes de ingresar al edificio. Los comandantes encargados de la operación y los oficiales de la compañía deben estar entrenados y tener experiencia en la evaluación de incendios de estructuras para evitar poner a los bomberos en situaciones de riesgo innecesarias donde deban trabajar en pisos dañados por el fuego.
  • No entre en una estructura, habitación ni en un área en donde el fuego esté directamente debajo del piso o área en donde los bomberos estén trabajando o si desconoce el lugar del fuego.
  • Nunca asuma que una estructura es segura (independientemente el tipo de construcción) si hay fuego por encima de esta.
  • Realizar inspecciones planificadas previas al incidente durante la etapa de construcción para identificar el tipo de construcción del piso. Si no se ha llevado a cabo esta planificación, dé por sentado que es muy probable que las construcciones de residencias o pequeños edificios comerciales construidos desde comienzo de los años 1990 tengan vigas de madera procesada doble T.
  • Notifíqueles a las autoridades encargadas de asignar códigos locales de la construcción los defectos de construcción que note durante la planificación. Por ejemplo, las vigas de madera procesada doble T deben ser modificadas solamente según las especificaciones del fabricante (por lo general, deben limitarse solo a cortes de la longitud de la viga y a la remoción de areas desmontables precortadas como paneles de acceso para conexión de líneas de servicio o cableado). Notifique a los encargados del edificio si encuentra alma o cordones de vigas dañados o cortados.
  • Elabore, haga que se cumplan y siga los procedimientos operativos estándares (SOP, por sus siglas en inglés) sobre cómo evaluar y combatir los incendios en edificios y todo tipo de construcciones de manera segura. Cuando son enviados a incendios en sótanos, el equipo de intervención rápida (RIT, por sus siglas en inglés) debe tener en su equipamiento una escalera portátil.
  • Ofrezca capacitación sobre la identificación de señales que indican que los sistemas de los pisos están frágiles (se sienten suaves o esponjosos, el calor se transmite por el piso, inclinados hacia abajo, etc.). Deje saber a los bomberos que todos los tipos de pisos pueden derrumbarse con poca o sin advertencia.
  • Use una cámara de imagen térmica para que le ayude a localizar el fuego debajo o en los entrepisos, pero sepa que no se puede confiar en esta cámara al evaluar la seguridad o solidez del sistema. Los bomberos deben estar entrenados en el uso de las cámaras de imagen térmica incluso en sus limitaciones y dificultades para la detección de fuego que esté ardiendo debajo de los sistemas de pisos.
  • Evacue inmediatamente y si es posible, use salidas de escape alternativas si las estructuras están frágiles debido al fuego que tienen por debajo y en las cuales estarían trabajando los bomberos.
  • Después de haberse extinguido el fuego en las estructuras con sistemas de pisos de cualquier tipo dañados por el fuego, ponga en práctica los procedimientos defensivos de revisión.
  • Forme parte en el proceso de aplicación del código de construcción y ponga énfasis en los reglamentos antiincendios en los sistemas de pisos y techos para proteger la salud y seguridad de los bomberos.

Además, NIOSH recomienda lo siguiente:

  • Las empresas de construcción y las asociaciones del gremio deben considerar proporcionar educación y capacitación a las organizaciones de bomberos sobre los peligros que estos enfrentan al extinguir fuegos que han deteriorado todo tipo de estructuras. Consulte un ejemplo de esta capacitación en http://www.woodaware.info (en inglés).
  • Los albañiles, los contratistas y los dueños deben considerar poner protección a todos los sistemas de pisos, incluidas las vigas de madera procesada, cubriendo la parte inferior de estos con materiales resistentes al fuego [Underwriters Laboratories 2008].
  • Los albañiles, los contratistas y los dueños deben considerar el empleo de sistemas de rociadores en las construcciones residenciales. El uso de rociadores reduce la probabilidad de muerte de las personas en la residencia y de los bomberos [USFA 2008].

Agradecimientos

Los colaboradores principales de esta publicación fueron Tim Merinar y Jay Tarley, NIOSH, Programa de Investigación y Prevención de Muertes de Bomberos (FFFIPP) y Robert Koedam, anteriormente con NIOSH.

Referencias (en inglés)

APA [2005]. Wood I-joist floors, fire fighters and fire. APA—The Engineered Wood Association. Tacoma, WA. Form No. TT–015B.

NIOSH [2005]. NIOSH alert: preventing injuries and deaths of fire fighters due to truss system failures. Cincinnati, OH: U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, Centers for Disease Control and Prevention, National Institute for Occupational Safety and Health, DHHS (NIOSH) Publication No. 2005–132.

NIOSH [2006]. Career engineer dies after falling through floor while conducting a primary search at a residential structure fire—Wisconsin. Morgantown, WV: U.S. Department of Health and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, National Institute for Occupational Safety and Health, Fatality Assessment and Control Evaluation (FACE) Report F2006–26.

Straseske J, Weber C [1988]. Testing floor systems. Fire Command. June:47–48.

Weyerhaeuser [1986]. Flame penetration ratings according to ASTM test method E119 utilizing a small scale furnace. Longview, WA: Weyerhaeuser Company Fire Technology Laboratory, Report No. 665.

Underwriters Laboratories [2008]. Report on structural stability of engineered lumber in fire conditions. Northbrook, IL: Underwriters Laboratories, File No. NC9140.

USFA [2008]. USFA Position Paper—Residential fire sprinklers. United States Fire Administration, U.S. Department of Homeland Security. March 28, 2008. http://www.usfa.dhs.gov/downloads/pdf/sprinkler_position_paper.pdf

Información adicional (en inglés)

The NIOSH Alert: Preventing Injuries and Deaths of Fire Fighters due to Truss System Failures includes relevant information and prevention recommendations. Construction truss systems and engineered floor joists have similar collapse hazards associated with fire degradation. The NIOSH Alert is available at http://www.cdc.gov/niosh/docs/2005-132/

The American Forest and Paper Association (AF&PA) and the U.S. Fire Administration have developed the following Web site with information for the fire service about traditional and engineered wood products: http://www.woodaware.info/. A CD entitled Awareness Level Firefighter Training for Modern Wood Products developed in cooperation with the Illinois Fire Service Institute is available from fire@woodaware.info.

Underwriters Laboratories, with funding from the Department of Homeland Security, has developed an on-line course for fire professionals, “Structural Stability of Engineered Lumber in Fire Conditions” available at http://www.uluniversity.us/

The National Institute of Standards and Technology (NIST), Building and Fire Research Laboratory maintains a Web site with links to publications on fire safety topics: http://www.fire.nist.gov/.
Information on engineered wood I-joist research at NIST can be found at http://www.nist.gov/public_affairs/.

Posted in Incendios, Incendios Urbanos, Salud Laboral. Prevencion de riesgos | 2 Comments »

Envenenamiento con monóxido de carbono

Posted by Firestation en 02/01/2017

envenenamientoco_456px

Por Gerald F. O’Malley, DO, Thomas Jefferson University and Hospital ; Rika O’Malley, MD

El envenenamiento con monóxido de carbono (CO) causa síntomas agudos como cefaleas, náuseas, debilidad, angina, disnea, pérdida de la conciencia y coma. Semanas después pueden aparecer síntomas neuropsiquiátricos. El diagnóstico se realiza por los niveles de carboxihemoglobina y los gases en sangre, incluida la saturación de O2. El tratamiento es con suplemento de O2. A menudo, la prevención es posible con detectores hogareños de monóxido de carbono.

El envenenamiento con CO, uno de los envenenamientos fatales más comunes, ocurre por inhalación. El CO es un gas incoloro e inodoro que se produce por la combustión incompleta de los hidrocarburos. Las fuentes habituales de CO en los envenenamientos incluyen los hogares en las casas y los automóviles mal ventilados, los calentadores de gas, los hornos, los calentadores de agua, las estufas de leña o de carbón y los alentadores de queroseno. El CO se produce cuando el gas natural (metano o propano) se quema. La inhalación del humo de tabaco produce CO en la sangre, pero no lo suficiente como para causar un envenenamiento.

Fisiopatología

La semivida de eliminación del CO es de 4,5 h con inhalación de aire ambiente, 1,5 h con 100% O2, y 20 min con 3 atmósferas (presión) de O2.

Los mecanismos de toxicidad del CO no se comprenden totalmente. Parecen involucrar

  • Desplazamiento del O2 de la Hb (porque el CO tiene una mayor afinidad por la Hb que el O2)

  • Cambio de la curva de disociación de O2-Hb hacia la izquierda (lo que reduce la liberación de O2 de la Hb a los tejidos)

    Curva de disociación de la oxihemoglobina.

    La saturación de oxihemoglobina arterial se relaciona con la Po2. La Po2 al 50% de saturación (P50) suele ser de 27 mm Hg. La curva de disociación está desviada a la derecha por el aumento de la concentración del ion hidrógeno (H+), el 2,3-difosfoglicerato (DPG) eritrocítico, la temperatura (T) y la Pco2. La disminución de la concentración de H+, el DPG, la temperatura y la Pco2 desvía la curva hacia la izquierda. La Hb que se caracteriza por una desviación hacia la derecha de la curva tiene menor afinidad por el O2, y la Hb caracterizada por una desviación hacia la izquierda de la curva tiene mayor afinidad para el O2.

    image183

     

  • Inhibición de la respiración mitocondrial

  • Posiblemente, efectos tóxicos directos sobre el tejido cerebral

    Carboxihemoglobinemia

    El CO se une a la Hb con una afinidad 210 veces mayor que el O2 e impide su transporte. Las concentraciones de carboxihemoglobina clínicamente tóxicas se deben en la mayoría de los casos a la exposición a humo de combustión o a la inhalación de humo, aunque los fumadores de cigarrillos tienen concentraciones detectables. Los pacientes con intoxicación por CO pueden presentar síntomas inespecíficos como malestar general, cefaleas y náuseas. Dado que la intoxicación suele producirse durante los meses más fríos (debido al uso de sistemas de calefacción en el interior de los hogares a base de combustibles), los síntomas pueden confundirse con un síndrome viral, como la influenza. Los médicos deben estar atentos a la posibilidad de intoxicación por CO y solicitar la medición de las concentraciones de carboxihemoglobina cuando esté indicado. La COHb puede medirse de modo directo en sangre venosa: es innecesario tomar una muestra arterial.

    El tratamiento consiste en la administración de O2 al 100% (que acorta la semivida de la carboxihemoglobina) y a veces el uso de cámara hiperbárica.

Signos y síntomas

Los síntomas tienden a correlacionarse con los niveles pico de carboxihemoglobina en sangre del paciente. Muchos síntomas son inespecíficos.

  • Cefaleas y náuseas pueden comenzar cuando los niveles son del 10 al 20%.

  • Niveles > 20% comúnmente causan mareos vagos, debilidad generalizada, dificultad para concentrarse y deterioro del juicio.

  • Niveles > 30% comúnmente causan disnea durante el ejercicio, dolor de pecho (en pacientes con arteriopatías coronarias) y confusión.

  • Niveles más altos pueden provocar síncope, convulsiones y embotamiento.

En general, con niveles > 60% pueden producirse hipotensión, coma, insuficiencia respiratoria y muerte.

Los pacientes también pueden presentar muchos otros síntomas, incluidos déficits visuales, dolor abdominal y déficits neurológicos focales. Si el envenenamiento es grave, puede aparecer signos y síntomas neuropsiquiátricos (p. ej., demencia, psicosis, parkinsonismo, corea, síndromes amnésicos) días o semanas después de la exposición y volverse permanentes. Como el envenenamiento con CO a menudo se produce en incendios, los pacientes pueden tener también lesiones concomitantes de las vías aéreas, que pueden aumentar el riesgo de insuficiencia respiratoria.

Inhalación de humo

Las quemaduras y la inhalación de humo suelen asociarse, pero pueden ocurrir por separado. Cuando se inhala humo, los productos tóxicos de la combustión, y a veces el calor, lesionan los tejidos de las vías respiratorias. El calor quema sólo las vías aéreas altas porque el gas entrante suele liberar toda su carga de calor en esta zona. Una excepción común es el vapor, que a menudo tiene mucha más energía calórica que el humo y quema las vías aéreas bajas (más allá de la glotis). Hay muchos productos tóxicos que se producen en los incendios domésticos (p. ej, ácido clorhídrico, fosgeno, dióxido de azufre, aldehídos tóxicos o amoníaco) que irritan y lesionan químicamente las vías aéreas bajas. Algunos productos tóxicos de la combustión, habitualmente el monóxido o el cianuro, producen un deterioro sistémico de la respiración celular.

Las lesiones de las vías aéreas altas producen síntomas en minutos, pero a veces pueden aparecer después de horas; el edema de las vías aéreas altas puede provocar estridor. Junto con las lesiones de las vías aéreas altas pueden producirse lesiones de las vías aéreas bajas, que en general causan síntomas (p. ej., problemas de la oxigenación, que se manifiesta por el creciente requerimiento de O2, o la disminución de la distensibilidad pulmonar) a las 24 horas o más tarde.

La inhalación de humo se sospecha en pacientes con síntomas respiratorios, antecedentes de confinamiento prolongado en un incendio o un esputo carbonoso. Las quemaduras peribucales y los pelos chamuscados de la nariz también pueden dar la pista.

El diagnóstico de la lesión de las vías aéreas altas se efectúa mediante endoscopia (laringoscopia o broncoscopia), que es adecuada para ver totalmente las vías aéreas y la tráquea, y demuestra la presencia de edema u hollín; sin embargo, la lesión a veces puede producirse después de un estudio que fue normal en un inicio. La endoscopia se realiza en cuanto sea posible, habitualmente con un fibrobroncoscopio. El diagnóstico de la lesión de las vías aéreas bajas se establece mediante la radiografía de tórax y la pulsioximetría o los gases en sangre, pero las alteraciones pueden aparecer recién unos días más tarde. Se deben considerar la toxicidad del monóxido de carbono y del cianuro; las concentraciones de carboxihemoglobina se miden en pacientes con inhalación significativa de humo.

Todos los pacientes con riesgo de tener una lesión por inhalación de humo reciben O2 al 100% con mascarilla facial hasta que se establezca el diagnóstico. Los que tienen una obstrucción de las vías aéreas o un distrés respiratorio requieren intubación endotraqueal u la colocación de alguna otra vía aérea artificial y ventilación mecánica. Los pacientes con edema o una cantidad significativa de hollín en las vías aéreas altas requieren intubación lo más rápidamente posible, porque ésta será cada vez más difícil a medida que aumente el edema. La broncoscopia en general se realiza al mismo tiempo que la intubación. Los pacientes que tienen una lesión de vías aéreas bajas pueden requerir suplementos de O2, broncodilatadores y otras medidas sintomáticas.

Diagnóstico

  • El diagnóstico debe considerarse cuando los pacientes en riesgo tienen síntomas inespecíficos o acidosis metabólica

  • Niveles de carboxihemoglobina venosa

Como los síntomas pueden ser vagos, inespecíficos y variables, el diagnóstico puede ser pasado por alto. Muchos casos de envenenamiento leve con síntomas inespecíficos son mal diagnosticados como síndromes virales. Los médicos deben mantener un alto nivel de sospecha. Si personas que viven juntas, especialmente si comparten ambientes con la misma forma de calefacción, presentan síntomas inespecíficos, debe considerarse la exposición a CO.

Si se sospecha un envenenamiento con CO, deben medirse los niveles de carboxihemoglobina con un CO-oxímetro; las muestras venosas pueden usarse porque la diferencia arteriovenosa es trivial. En general, no se miden niveles de gases en sangre. Los gases en sangre y el oxímetro de pulso, solos o combinados, son inadecuados para el diagnóstico de envenenamiento con CO porque la saturación de O2 informada en los gases en sangre representa el O2 disuelto y, por lo tanto, no se ven afectados por la concentración de carboxihemoglobina; además, el oxímetro de pulso no puede diferenciar la Hb normal de la carboxihemoglobina y, por consiguiente, proporciona una lectura de oxihemoglobina falsamente elevada. Aunque los niveles de carboxihemoglobina elevados son evidencia clara de envenenamiento, pueden estar falsamente bajos porque disminuyen muy rápido una vez que la exposición al CO cesa, en especial en pacientes tratados con O2 (p. ej., en una ambulancia). La acidosis metabólica puede ser una pista para el diagnóstico. Otras pruebas pueden ayudar a evaluar síntomas específicos (p. ej., ECG para el dolor de pecho, TC para síntomas neurológicos).

Tratamiento

  • O2 al 100%

  • Posiblemente, O2 hiperbárico

Los pacientes deben ser retirados de la fuente de CO y estabilizados según necesidad. Se les administra O2 al 100% (con máscara a flujo continuo) y se inicia un tratamiento sintomático. El O2 hiperbárico debe tenerse en cuenta para pacientes con:

  • Complicaciones cardiopulmonares potencialmente fatales

  • Dolor de pecho

  • Alteraciones del estado de conciencia

  • Pérdida de la conciencia (no importa cuán breve)

  • Niveles de carboxihemoglobina > 25%

El tratamiento con O2 hiperbárico también debe tenerse en cuenta para pacientes embarazadas.

Los pacientes son colocados en una cámara a 2 o 3 atmósferas con O2. La terapia hiperbárica con O2 puede disminuir la incidencia de síntomas neuropsiquiátricos tardíos. Sin embargo, esta terapia puede causar un barotraumatismo, y como no está disponible en la mayoría de los hospitales, puede requerir transladar al paciente, quien probablemente no se encuentre estable; además, puede no haber una cámara disponible cerca, y la evidencia de la eficacia del O2 hiperbárico no es concluyente.

Prevención

La prevención implica controlar las fuentes de combustión dentro de los hogares para asegurarse de que están correctamente instaladas y ventiladas hacia el exterior. Los escapes deben inspeccionarse periódicamente en busca de filtraciones. Deben instalarse detectores de CO, porque prorporcionan una advertencia de que hay CO libre en la atmósfera cerrada. Si se sospecha un escape de CO, deben abrirse las ventanas y el lugar evacuarse para evaluar la fuente del CO.

http://www.merckmanuals.com

manual merck

Posted in Incendios, Primeros Auxilios, Salud Laboral. Prevencion de riesgos | 1 Comment »

Prevención de lesiones y muertes de bomberos a causa de derrumbes estructurales

Posted by Firestation en 28/12/2016

derrumbe bomberos oviedo

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacionales (NIOSH, por sus siglas en inglés) solicita ayuda para prevenir lesiones y muertes de bomberos estadounidenses a causa de derrumbes estructurales durante operaciones de extinción de incendios. El derrumbe estructural de un edificio durante las operaciones de extinción es una de las primeras causas de muerte entre bomberos. Tal derrumbe es difícil de predecir durante las operaciones de extinción y por lo general ocurre sin advertencia previa alguna.

Los departamentos de bomberos deben poner en práctica y revisar los programas de seguridad ocupacional y los procedimientos operativos estándares para prevenir lesiones graves y la muerte entre bomberos. NIOSH recomienda a los departamentos de bomberos que tomen 10 medidas esenciales para minimizar el riesgo de lesiones y muerte de bomberos durante la extinción de incendios estructurales:

  1. Asegurar que el comandante de siniestro realice una estimación inicial y una evaluación del riesgo en el lugar del siniestro antes de comenzar las operaciones internas de extinción del incendio.
  2. Asegurar que el comandante de siniestro siempre siga de cerca la ubicación y las funciones de todo el personal que opera en el lugar del incendio.
  3. Establecer cuadrillas de intervención rápida (RIC, por sus siglas en inglés), también conocidas como equipos de intervención rápida, y asegurar que estén posicionadas de manera que puedan responder inmediatamente a las emergencias.
  4. Asegurar que por lo menos 4 bomberos estén en el lugar del incendio antes de comenzar las operaciones internas de extinción de un incendio estructural (dos bomberos dentro de la estructura y dos afuera).
  5. Equipar a los bomberos que entran a áreas peligrosas (tales como estructuras en llamas o que se sospecha que no son seguras) con los dispositivos necesarios para mantener una comunicación en dos sentidos con el comandante de siniestro.
  6. Asegurar que los procedimientos operativos y equipos estándares sean adecuados y suficientes para permitir el tráfico radial en lugares de incendios con múltiples respondedores
  7. Suministrar a todos los bomberos sistemas personales de seguridad alerta (PASS, por sus siglas en inglés), también conocidas como alarmas de “hombre quieto”, y asegurar que los lleven consigo y los activen cuando estén en operaciones de extinción de incendios, rescate u otras operaciones peligrosas.
  8. Diseñar un plan contra incendios y realizar inspecciones de todos los materiales de construcción del edificio y las partes de la estructura antes de que ocurra un incendio.
  9. Transmitir un tono audible o alerta inmediatamente cada que las condiciones se hagan inseguras para los bomberos.
  10. Establecer una zona de derrumbe alrededor de los edificios con parapetos.

NIOSH solicita que la información sobre esta alerta se ponga en conocimiento de todos los bomberos en los Estados Unidos, incluso los que operan en las metrópolis más grandes y en los departamentos rurales más pequeños, por parte de: jefes y comisionados de bomberos y administradores de cuerpos de bomberos, editores de revistas y otras publicaciones del ramo, así como funcionarios de seguridad y salud, jefes de bomberos estatales, sindicatos y otras organizaciones laborales, oficinas de bomberos y compañías de seguro.

Antecedentes

Según la Asociación Nacional de Protección contra Incendios (En inglés: The National Fire Protection Association – NFPA), entre 1989 y 1998 murieron 968 bomberos [NFPA 1999]. Casi la mitad de estas muertes (443) ocurrieron en el lugar del incendio. Más aún, 56 (18%) de las 316 muertes de bomberos fueron provocadas por derrumbes estructurales en incendios de estructuras. Un derrumbe estructural a menudo provoca múltiples muertes de bomberos. Por ejemplo, durante este período, 43 bomberos sufrieron lesiones fatales debido a derrumbes de materiales en 11 incendios.

Tal y como lo indican estas estadísticas, el derrumbe estructural de cualquier parte de un edificio (pisos, paredes, cielorrasos, techos y partes estructurales) durante las operaciones de extinción de un incendio es una de las primeras causas de muerte entre bomberos. El potencial de derrumbe de una estructura es uno de los factores más difíciles de predecir en la estimación inicial y durante las operaciones de extinción del incendio. El derrumbe estructural por lo general ocurre sin advertencia previa. Por ejemplo, el piso de una estructura en llamas puede derrumbarse súbitamente dejando caer a los bomberos en un infierno ardiente. De la misma manera, el derrumbe de un techo podría dejar a los bomberos atrapados en la estructura. Al llegar al lugar del incendio, el comandante de siniestro debe considerar numerosas variables a fin de determinar la integridad estructural de un edificio en llamas [Dunn 1988]:

  • Tamaño y ubicación del incendio
  • Cuánto tiempo lleva el incendio
  • Condiciones a la llegada de los bomberos
  • Tamaño del edificio (una planta, varias plantas, área de los pisos y altura)
  • Edad del edificio (deterioro de los elementos estructurales, evidencia de deterioro por intemperie, uso de materiales livianos en construcciones nuevas)
  • Presencia de materiales combustibles
  • Ocupación
  • Renovaciones y modificaciones del edificio
  • Incendios anteriores
  • Cargas pesadas (sistemas de calefacción y enfriamiento en el techo) que pudieran afectar la integridad de la estructura
  • Riesgos de incendio y humo que pudieran afectar a otras personas y otros edificios aledaños.
  • Recursos en el lugar del siniestro para la extinción del incendio (número de aparatos, personal de bomberos, suministro de agua e implementos auxiliares).
  • Otros factores como la hora del día (día o noche) y las condiciones del tiempo (calor o frío extremo)

Normas actuales

OSHA

Los empleados públicos estatales y locales (como los bomberos) están exentos del cumplimiento de las normas de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacionales (OSHA, por sus siglas en inglés). No obstante, en los 25 estados que actualmente están autorizados por OSHA para poner en práctica un programa de seguridad y salud ocupacionales, están vigentes las normas OSHA tanto para los empleados públicos como para los privados.

El reglamento actual de OSHA para los bomberos incluye las normas 29 CFR* 1910.134 (Protección respiratoria) y 29 CFR 1910.156 (Brigadas contra incendio). Según la norma 29 CFR 1910.134, los empleadores deben suministrar respiradores adecuados según las necesidades y establecer y mantener un programa de protección mediante respiradores. La norma también establece que, si los bomberos deben entrar a un área que pone inmediatamente en peligro la vida y la salud de éstos (En inglés: immediately dangerous to life and health, IDLH), por lo menos dos deben entrar al área juntos y mantener siempre contacto de voz entre ellos. De la misma manera, deben usar el equipo de respiración autónomo (SCBA, por sus siglas en inglés) cuando realizan operaciones internas de extinción de incendios. Además, dos bomberos debidamente equipados y capacitados deben:

  • estar posicionados fuera del ambiente IDLH
  • hacer seguimiento al equipo(s) interno(s) y
  • estar en condiciones permanentes de rescate rápido del equipo(s) interno(s).

En la norma 29 CFR 1910.156, OSHA presenta una lista de requisitos en cuanto a la organización, capacitación y equipamiento de las brigadas contra incendios establecidas por el empleador.

NFPA

La Asociación Nacional de Protección contra Incendios (En inglés, the Nacional Fire Protection Association – NFPA) recomienda en la norma NFPA 1500 que todos los departamentos de bomberos establezcan una política de suministro y operación “a los niveles más altos posibles de seguridad y salud de todos sus miembros” [NFPA 1997a]. Varias normas NFPA rigen las operaciones de extinción de incendios estructurales:

  • La norma NFPA 220 sobre Tipos de Construcción de Edificiosespecifica los métodos de clasificación de los tipos de construcción y los valores de resistencia contra incendios [NFPA 1995a].
  • La norma NFPA 1404 sobre el Programa de Sistemas de Respiración Autónomos para los Departamentos de Bomberos especifica los requerimientos mínimos en cuanto al programa de capacitación sobre protección respiratoria en los departamentos de bomberos [NFPA 1996].
  • La Norma 1500 sobre Programa de Seguridad y Salud Ocupacionales para Departamentos de Bomberos, especifica (1) los requerimientos mínimos de un programa de seguridad y salud ocupacionales para los departamentos de bomberos; (2) los procedimientos de seguridad para los miembros que participan en actividades de rescate, extinción de incendios y actividades relacionadas; y (3) la integración de la gerencia de riesgo en las funciones corrientes del comandante de siniestro [NFPA 1997a].
  • La Norma 1561 sobre Sistema de Gerencia de Siniestros en los Departamentos de Bomberos define los elementos esenciales de un sistema de gerencia de siniestros [NFPA 1995b].
  • Otras Normas NFPA relevantes:
    • La Norma NFPA 1971 sobre Equipos de Protección para Operaciones de Extinción de Incendios Estructurales incluye chaqueta, pantalones, casco, guantes, gorro y zapatos de protección [NFPA 1997b].
    • La Norma NFPA 1981 sobre Aparatos de Respiración Autónomos de Circuito Abierto para Servicios de Extinción de Incendios [NFPA 1997c].
    • La Norma NFPA 1982 sobre Sistemas de Seguridad de Alerta Personal (PASS, por sus siglas en inglés) para bomberos [NFPA 1998].

Código de Disposiciones Federales. Ver CRF en las referencias.

Informes de casos

Los siguientes informes de casos describen siniestros donde hubo lesiones y muertes de bomberos debido a derrumbes estructurales. Dichos siniestros fueron investigados por el Equipo de Investigación de Bomberos de NIOSH según el protocolo de Asesoría de Fatalidades y Evaluación de Control (En inglés Fatality Assessment and Control Evaluation – FACE).

Caso 1 – Incendio de una estructura comercial en California

El 8 de marzo de 1998, un bombero de sexo masculino (capitán) falleció en el lugar de un incendio mientras trataba de salir de una estructura comercial. La primera unidad en llegar al lugar del incendio informó que de un edificio comercial de una planta salía humo poco denso. Un equipo de ventilación se trasladó al techo del edificio y comenzó la operación de ventilación. Otro equipo comenzó a forzar la entrada al edificio por la parte delantera, a través de dos puertas de seguridad de metal. Esta operación les tomó entre 7 1/2 y 9 minutos. Mientras los equipos contra incendio esperaban afuera a que abrieran las puertas, las condiciones del incendio en el techo cambiaron drásticamente. Las llamas salían por los huecos de ventilación que había abierto la cuadrilla de ventilación.

Más o menos al mismo tiempo, tres cuadrillas de máquinas introdujeron líneas de mano a través de la puerta principal para determinar el origen del incendio. Dentro del edificio, a aproximadamente 15 pies (aprox. 4.5 m) de la puerta principal, los bomberos se encontraron con humo denso y cero visibilidad. Las cuadrillas de máquinas avanzaron con sus líneas unos 30 ó 40 pies (aprox. 9 ó 12 m) dentro del edificio, pero no pudieron ubicar el incendio. Las condiciones siguieron deteriorándose rápidamente, por lo que los oficiales de las cuadrillas de máquinas ordenaron a sus bomberos que salieran del edificio. Mientras ocurría esto, la víctima quedó separada de su cuadrilla y permaneció en el edificio. Aproximadamente 1 minuto más tarde, un derrumbe parcial del techo bloqueó la salida principal. Poco después, el equipo de intervención rápida encontró a la víctima, a quien se le practicó reanimación cardiopulmonar de inmediato, pero en vía hacia el hospital, el bombero fue declarado muerto. El médico forense declaró que las causas de muerte habían sido inhalación de humo y quemaduras [NIOSH 1998a].

Recomendaciones aplicables: Recomendaciones 1, 2, 4, 5, 6 y 9 de la sección sobre Recomendaciones.

Caso 2 – Derrumbe de piso en vivienda unifamiliar en Kentucky

El 17 de febrero de 1997, un bombero de sexo masculino falleció y otro resultó lesionado en un incendio en una vivienda unifamiliar. Cuando la compañía de bomberos llegó al lugar del incendio, el comandante de distrito informó que estaba saliendo humo denso por el techo de la vivienda. Dos bomberos de sexo masculino sacaron dos líneas cargadas de 1 ¾ pulgadas de su máquina y se dirigieron hacia la vivienda. Después de sofocar un incendio en el techo, entraron a la vivienda, aparentemente sin que el comandante de distrito lo supiera. Al entrar por la puerta principal, ambos se cayeron al sótano a través del piso. Los bomberos cayeron en el origen del incendio, donde había agua extremadamente caliente y humo negro denso. Ninguno de los dos estaba equipado con un radio, por lo que fue imposible realizar la transmisión de emergencia al comandante de siniestro. Los bomberos activaron manualmente sus dispositivos PASS, pero la operación de las bombas y las mangueras en la calle no permitió que se oyera la alarma. Al transcurrir aproximadamente 8 minutos de la operación, el comandante de distrito descubrió que faltaban dos bomberos. Un teniente notó las líneas de manguera que entraban por la puerta principal y se arrastró por el piso siguiendo las líneas hasta la puerta principal, desde donde pudo ver una luz que provenía del sótano. Se bajó una escalera. Un bombero se agarró de la escalera y fue sacado del sótano, e informó que abajo había quedado otro bombero. Después de numerosos esfuerzos de búsqueda, encontraron al segundo bombero (aproximadamente a los 53 minutos de haber comenzado la operación). Entre 8 y 10 minutos después de que los dos bomberos entraran a la estructura, sus SCBA se quedaron sin aire, por lo que trataron de respirar el aire atrapado en las boquillas de rociado de agua de sus mangueras. El primer bombero sufrió lesiones, pero sobrevivió. El segundo murió de asfixia debido a la inhalación de humo [NIOSH 1997].

Recomendaciones aplicables: Recomendaciones 2, 3 y 5 de la seccción sobre Recomendaciones

Caso 3 – Derrumbe súbito del techo de un negocio de repuestos automotores en llamas en Virginia

El 18 de marzo de 1996, dos bomberos de sexo masculino fallecieron mientras intentaban combatir un incendio en un negocio de repuestos automotores. A las 11:29 horas, una llamada al 911 a la oficina de bomberos informó que estaban saliendo chispas de la caja de fusibles del negocio de repuestos local. A las 11:35 horas, llegaron los bomberos sin saber que un camión de servicio de una compañía de electricidad accidentalmente había roto la línea neutral conectada con el negocio de repuestos. El negocio no tenía conexiones a tierra adecuadas, por lo que sus circuitos eléctricos se sobrecalentaron y provocaron una serie de incendios encima del techo suspendido. Un teniente y un bombero de la Máquina 3 entraron a la tienda con una línea de 1 ¾ pulgadas cargada para ubicar el origen del incendio (dentro de la tienda se veía solamente humo poco denso). Todos los empelados habían abandonado el negocio y todas las luces estaban apagadas. A las 11:49 horas, el teniente que estaba dentro de la tienda informó por vía radial que estaban en problemas y que no podían salir. Sin embargo, debido al pesado tráfico radial, el jefe de batallón no entendió la transmisión. A las 11:50 horas, el incendió se avivó rápidamente sin ningún tipo de advertencia y todo el techo (que contenía más de 50 pies de armaduras de madera que soportaban las pesadas unidades de calefacción y enfriamiento) se vino abajo en la tienda. Ambos bomberos fallecieron debido a las quemaduras e inhalación de humo [NIOSH 1996].

Recomendaciones aplicables: 2, 3, 6 y 8 de la sección sobre Recomendaciones.

Caso 4 – Derrumbe de parapetos durante incendio en un depósito de Vermont.

foto cortesia de Bradley Whitcomb, Depto de bomberos de St. Johnsbury, St. Johnsbury, VY

El 5 de septiembre de 1998, falleció un bombero cuando un parapeto se derrumbó sobre él al incendiarse un depósito Se despacharon unidades de cuatro departamentos de bomberos para combatir el incendio de un depósito que almacenaba papel reciclado. El depósito fue construido en los años 1800 con un armazón de bloques de mampostería y pesadas armaduras de techo de madera. El primer jefe de compañía en llegar notó que salía humo por los aleros en la parte posterior de la estructura y decidió no entrar al edificio sino “rodearlo y ahogarlo”. Cuando llegó la cuadrilla de la Máquina 3, se le ordenó que colocara la máquina en el extremo norte de la estructura y atacara desde afuera. Uno de los bomberos de la Máquina 3 se acercó a la estructura para abrir las grandes puertas tipo granero y permitir que los bomberos atacaran la estructura desde afuera. El bombero regresó luego a la línea de manguera y notó que las puertas se habían cerrado tras de sí (se cerraban automáticamente). Mientras se devolvía para abrirlas, sin advertencia previa, el parapeto que estaba encima de las puertas se derrumbó de repente sobre él, y el bombero falleció a causa de múltiples lesiones por aplastamiento [NIOSH 1998b].

Recomendaciones aplicables: Recomendaciones 8 y 10 de la sección sobre Recomendaciones.

Conclusiones

Durante las operaciones de extinción de un incendio hay muchos factores complejos presentes. Las condiciones pueden deteriorarse rápidamente en el lugar del incendio, algunas veces con pocas señales de advertencia o nada por completo. Los departamentos de bomberos deben estar siempre pendientes de la posibilidad de un derrumbe estructural y tomar las medidas adecuadas para garantizar la seguridad de los bomberos.

Recomendaciones / Discusión

NIOSH recomienda que los departamentos de bomberos tomen las siguientes medidas para minimizar el riesgo de lesiones y muerte entre bomberos durante las operaciones de combate de incendios.

1. Asegurar que el comandante de siniestro realice una estimación inicial y una evaluación del riesgo en el lugar del siniestro antes de comenzar las operaciones internas de combate del incendio.

La estimación inicial y la evaluación del riesgo deben continuar durante todo el siniestro y deben incluir una evaluación de la situación, la estrategia para sofocar el incendio, la planificación táctica, el plan de evaluación y revisión y el comando y control de operaciones. La primera consideración es saber si el siniestro implica una situación inminente de peligro de vida que requiera de operaciones de rescate.

Extinción de incendioLa estimación inicial y la evaluación de un incendio deben considerar los siguientes factores [Dunn 1988]:

  • Tamaño y ubicación del incendio
  • Cuánto tiempo lleva el incendio
  • Condiciones a la llegada de los bomberos
  • Tamaño del edificio (una planta, varias plantas, área de los pisos y altura)
  • Edad del edificio (deterioro de los elementos estructurales, evidencia de deterioro por intemperie, uso de materiales livianos en construcciones nuevas)
  • Presencia de materiales combustibles
  • Ocupación
  • Renovaciones y modificaciones del edificio
  • Incendios anteriores
  • Cargas (sistemas de calefacción y enfriamiento en el techo) que pudieran afectar la integridad de la estructura
  • Riesgos de incendio y humo que pudieran afectar a otras personas y otros edificios aledaños.
  • Recursos en el lugar del siniestro para la extinción del incendio (número de aparatos, personal de bomberos, suministro de agua e implementos auxiliares).
  • Otros factores como la hora del día (día o noche) y las condiciones del tiempo (calor o frío extremo)

2. Asegurar que el comandante de siniestro siempre siga de cerca la ubicación y las funciones de su personal en el lugar del incendio.

El seguimiento de todos los bomberos en las operaciones contra incendio es esencial y constituye una de las tareas más importantes del comandante de siniestro. Los sistemas de seguimiento de personal deben ser parte de la política de comando de siniestros y deben ser utilizados para rastrear la ubicación y las tareas de las compañías que están operando en el lugar de un incendio. Los sistemas de seguimiento de personal incluyen verificaciones que requieren que el comandante de siniestro se comunique con los oficiales en cada uno de los niveles del sistema de comando de siniestro.

3. Asegurar que por lo menos cuatro bomberos se encuentren en el lugar del siniestro antes de entrar a la estructura y comenzar las operaciones internas de extinción del incendio en un incendio estructural (dos bomberos fuera de la estructura y dos adentro).

Extinción de incendio

Según NFPA y OSHA, se necesitan por lo menos 4 personas (cada una de ellas con su propio equipo completo de ropa y protección respiratoria) para garantizar la seguridad de los que están trabajando en el interior de una estructura en llamas. Dentro de la estructura pueden quedarse dos bomberos, pero dos necesariamente deben estar afuera. Entre los miembros del equipo debe haber comunicación visual, audible o electrónica para coordinar las actividades y determinar si es necesario realizar un rescate de emergencia.

4. Establecer cuadrillas de intervención rápida (RIC) y asegurar que estén debidamente posicionadas para atender las emergencias de inmediato.

El primer objetivo de una RIC es proporcionar un equipo de bomberos especializados y con un fin específico listo para rescatar a otros bomberos que hayan quedado atrapados en una estructura en llamas. La RIC es de vital importancia en un incendio estructural, pues le proporciona al comandante de siniestro un equipo de emergencia con un fin específico, por lo que elimina la necesidad de reasignar a otros bomberos a esta tarea durante un período crítico. La primera obligación de una RIC es atender las emergencias en las cuales haya bomberos atrapados, perdidos o desorientados en una estructura en llamas. En condiciones óptimas, una RIC debe estar en condiciones de responder a la primera alarma para eliminar retrasos en el tiempo de respuesta. La RIC debe contar con un juego completo de ropa protectora, sistemas SCBA, radios y linternas portátiles, hachas, herramientas para forzar entradas, ganchos y otros equipos necesarios para las labores de rescate. La RIC debe comunicarse directamente con el comandante de siniestro y permanecer en las cercanías del lugar a la espera de órdenes de rescate. La RIC debe constar de por lo menos dos bomberos, sin embargo su tamaño dependerá del tamaño y complejidad del siniestro.

5. Equipar a los bomberos que entran a áreas peligrosas (tales como estructuras en llamas o que se sospecha que no son seguras) con los dispositivos necesarios para mantener una comunicación en dos sentidos con el comandante de siniestro.

La falta de una comunicación eficaz en el lugar de un incendio puede provocar pérdidas humanas trágicas. Los bomberos que entran a estructuras en llamas deben poder comunicarse con el comandante de siniestro sobre las condiciones en el interior de las estructuras, la necesidad de apoyo adicional y sobre emergencias que requieran de equipos de rescate o de repuesta. Una comunicación eficaz es de primordial importancia para el comandante de siniestro a la hora de tomar decisiones, dirigir las operaciones generales y garantizar la seguridad en el lugar del incendio.

6. Asegurar que los procedimientos operativos y equipos estándares sean adecuados y suficientes para permitir el tráfico radial en lugares con múltiples respondedores

Las comunicaciones dejan de ser eficaces en el lugar de un incendio cuando el tráfico radial se hace tan pesado que no es posible entender los mensajes. El ruido ambiental en el lugar de un incendio obstaculiza aún más la comunicación eficaz. El canal táctico y el canal de emergencia deben contar con sus propias líneas a fin de evitar la competencia por el tiempo de transmisión. Se puede reducir el tráfico radial si los usuarios

  • evitan transmisiones innecesarias,
  • son breves pero precisos,
  • hablan claramente,
  • esperan que el canal de trasmisión esté disponible y
  • dan prioridad a las emergencias y a los rescates.

Los procedimientos operativos estándares, el personal y los equipos de comunicación deben ser de calidad y cantidad suficientes para soportar el volumen de comunicaciones necesario en los diferentes lugares de incendios. Las políticas de comunicación de los departamentos de bomberos deben incluir un procedimiento operativo estándar de transmisión y reconocimiento (delivery and aknowledgment) del “tráfico de emergencia” en el lugar del siniestro. Todo el personal que opera en el lugar de un siniestro, así como el operador de la línea de emergencia o telecomunicador en todos los centros de comunicación, deben tener una terminología común fácilmente identificable.

7. Proporcionar dispositivos PASS a todos los bomberos y asegurar que los lleven encima y los activen cuando estén realizando operaciones de extinción de incendios, rescate y otras tareas peligrosas.

Los dispositivos PASS están diseñados de tal manera que emiten una alarma audible cuando un bombero permanece inmóvil por 30 segundos. Sin embargo, una queja importante en cuanto a los dispositivos PASS es que a menudo la alarma suena cuando los bomberos están parados o en período de descanso. La alarma funciona de tal manera que se reposiciona con cualquier movimiento del bombero. Además, el bombero puede activar el dispositivo PASS manualmente cada vez que necesite ayuda.

Los bomberos deben llevar el dispositivo PASS encima y activarlo cada vez que operen en áreas peligrosas. Estos dispositivos no están diseñados para ser oídos fuera un edificio, sino para alertar a los otros bomberos u oficiales que estén cerca de que falta alguien o que está perdido o atrapado. Cuando la alarma PASS se activa también ayuda a la RIC a buscar a bomberos que se encuentran perdidos o atrapados.

8. Diseñar un plan contra incendio y realizar inspecciones de todos los materiales de construcción del edificio y las partes de la estructura antes de que ocurra un incendio.

Las inspecciones antes de un incendio ofrecen a los departamentos de bomberos una oportunidad excelente para determinar lo siguiente:

  • Edad de la estructura
  • Integridad estructural
  • Materiales de aislamiento interior expuestos
  • Tipo de estructura de techo y soportes (armaduras, curvaturas, etc.)
  • Tipo de estructuras internas de soporte
  • Tipo de materiales utilizados en la estructura (como madera, acero, plásticos, espuma y otros materiales que producen gases tóxicos en presencia de calor).
  • Almacenamiento de materiales inflamables y tóxicos
  • Cargas (por ejemplo de unidades pesadas de calefacción y enfriamiento) sobre las estructuras de los techos que pudieran debilitar los soportes.
  • Suministro de agua
  • Sistemas automáticos de rociado

Deben evaluarse los techos armados y verificar que tengan un mínimo de resistencia contra incendios de 1 hora. Toda estructura en una estructura múltiple (como un centro comercial) debe ser objeto de una inspección antes de que ocurra un incendio a fin de determinar el diseño interior y los tipos de materiales utilizados en su construcción.

9. Transmitir de inmediato un tono audible o una alerta cuando las condiciones se hacen inseguras para los bomberos.

 Imagen de bomberos

Se ordena una evacuación de emergencia cuando ha ocurridoo estar por ocurrir una situación de emergencia extremadamente seria. Ejemplos de tales emergencias son la pérdida de bomberos, una explosión o un derrumbe estructural. A diferencia de un retiro, la evacuación de emergencia requiere que los bomberos abandonen las herramientas y mangueras y que el comandante de siniestro pase lista del personal o lo cuente. La evacuación de emergencia es un suceso raro en las operaciones de extinción de incendios, por lo que usualmente se produce una situación de confusión y retraso cuando se da una orden de este tipo. Por esta razón, debe enviarse una señal audible definida previamente para alertar a los bomberos de que se ordenará una evacuación de emergencia. Los departamentos de bomberos deben informar a sus miembros que deben evacuar al edificio al oír la alarma.

10. Establecer una zona de derrumbe alrededor de los edificios con parapetos.

Un parapeto es la continuación de una pared externa por encima del nivel de techo. El parapeto es menos estable porque tiene menos conexiones al resto de la estructura y está sujeto a derrumbarse con cualquier movimiento, sacudida o vibración durante las operaciones de extinción de un incendio. La zona de derrumbe es la distancia entre un punto dado y el edificio igual a la altura de la pared. Sin embargo, debido a que la pared que se derrumba puede romperse y lanzar escombros por el aire a una distancia más grande que su altura, debe considerarse un margen de seguridad cuando se establezca la zona de derrumbe. A los bomberos no se les debe permitir operar dentro de la zona de derrumbe. Por ejemplo, no deben avanzar con líneas de ataque ni permitir ningún tipo de tráfico o rehabilitación de bomberos dentro de la zona de derrumbe. Además, los chorros de las mangueras, los cañones o tubos de cubierta, los cañones portátiles (deluge) y las escaleras aéreas con los bomberos en la cesta o al borde de ésta deben ser operados desde fuera de la zona de derrumbe.

Reconocimientos

Los principales colaboradores en esta Alerta fueron Ted Pettit de la División de Investigación de Seguridad, NIOSH; Vincent Dunn, Jefe Adjunto (jubilado) del Departamento de Bomberos de la Ciudad de Nueva York; y Greg Main, Jefe de Distrito del Departamento de Bomberos de Evansville, Indiana. Rita Fahy (NFPA) proporcionó los datos de NFPA. Ted Pettit, Richard Braddee y Frank Washenitz del Equipo de Investigación de Bomberos, División de Investigación de Seguridad, NIOSH, investigaron los casos presentados. Kim Clough, de la División de Laboratorio de Efectos sobre la Salud de NIOSH, creó el diseño y la presentación del documento. Jason Britton, de la División de Laboratorio de Efectos sobre la Salud de NIOSH, creó el documento para el sitio web.

Sírvase dirigir todo comentario, preguntas o solicitud de información adicional a:

Dr. Nancy A. Stout, Director Division of Safety Research National Institute for Occupational Safety and Health 1095 Willowdale Road Morgantown, WV 26505B2888

Teléfono: 304-285-5894; o llame al 1-800-35 NIOSH 1-800-356-4636

Agradecemos profundamente su ayuda en la protección de la salud de los trabajadores en los Estados Unidos.

Linda Rosenstock, M.D., M.P.H. Directora, Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacionales Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

Referencias

CFR. Código del Reglamento Federal (Code of Federal Regulations). Washington, DC: U.S. Government Printing Office, Office of the Federal Register.

Dunn V [1988]. Collapse of burning buildings: a guide to fireground safety. Saddle Brook, NJ: Penn Well.

NFPA [1995a]. NFPA 220: standard on types of building construction. Quincy, MA: National Fire Protection Association.

NFPA [1995b]. NFPA 1561: standard on fire department incident management system. Quincy, MA: National Fire Protection Association.

NFPA [1996]. NFPA 1404: standard for a fire department self-contained breathing apparatus program. Quincy, MA: National Fire Protection Association.

NFPA [1997a]. NFPA 1500: standard on fire department occupational safety and health program. Quincy, MA: National Fire Protection Association.

NFPA [1997b]. NFPA 1971: standard on protective ensemble for structural fire fighting. Quincy, MA: National Fire Protection Association.

NFPA [1997c]. NFPA 1981: standard on open-circuit self-contained breathing apparatus for the fire service. Quincy, MA: National Fire Protection Association.

NFPA [1998]. NFPA 1982: standard on personal alert safety systems (PASS). Quincy, MA: National Fire Protection Association.

NFPA [1999]. Personal communication from Rita Fahy, National Fire Protection Association, Quincy, MA, to Ted Pettit, Division of Safety Research, National Institute for Occupational Safety and Health, Centers for Disease Control, Public Health Service, U.S. Department of Health and Human Services, Morgantown, WV.

NIOSH [1996]. Sudden roof collapse of a burning auto parts store claims the lives of two fire fighters–Virginia. Morgantown, WV: U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, Centers for Disease Control and Prevention, National Institute for Occupational Safety and Health, Fatality Assessment and Control Evaluation (FACE) Report 96-17.

NIOSH [1997]. Floor collapse in a single family dwelling fire claims the life of one fire fighter and injures another–Kentucky. Morgantown, WV: U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, Centers for Disease Control and Prevention, National Institute for Occupational Safety and Health, Fatality Assessment and Control Evaluation (FACE) Report 97-04.

NIOSH [1998a]. Commercial structure fire claims the life of one fire fighter–California. Morgantown, WV: U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, Centers for Disease Control and Prevention, National Institute for Occupational Safety and Health, Fatality Assessment and Control Evaluation (FACE) Report 98-F07.

NIOSH [1998b]. Fire fighter dies while fighting warehouse fire when parapet wall collapses–Vermont. Morgantown, WV: U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, Centers for Disease Control and Prevention, National Institute for Occupational Safety and Health, Fatality Assessment and Control Evaluation (FACE) Report 98-F20.

Bibliografia

Brunacini A [1985]. Fire command. Quincy, MA: National Fire Protection Association.

Dunn V [1992]. Safety and survival on the fire ground. Saddle Brook, NJ: Penn Well.

Dunn V [1996]. Systems analysis/size-up: part 1. Firehouse Magazine (Oct).

Dunn V [1996]. Systems analysis/size-up: part 2. Firehouse Magazine (Dec).

International Fire Service Training Association [1995]. Essentials of fire fighting. 3rd ed. Stillwater, OK: Oklahoma State University, Fire Protection Publications.

Kipp JD, Loflin ME [1996]. Emergency incident risk management. New York, NY: Van Nostrand Reinhold.

NFPA [1997]. Fire protection handbook. 18th ed. Quincy, MA: National Fire Protection Association.

 

Resumen de las recomendaciones

Los departamentos de bomberos deben tomar las siguientes medidas para minimizar el riesgo de lesiones y muerte de bomberos mientras éstos se encuentran combatiendo un incendio estructural:

  • Poner en práctica y revisar los programas de seguridad ocupacional y los procedimientos operativos estándares.
  • Asegurar que el comandante de siniestro realice una estimación inicial y una evaluación del riesgo en el lugar del siniestro antes de comenzar las operaciones internas de extinción del incendio.
  • Asegurar que el comandante de siniestro siempre siga de cerca la ubicación y las funciones de todo el personal que opera en el lugar del incendio.
  • Establecer cuadrillas de intervención rápida (RIC, por sus siglas en inglés), también conocidas como equipos de intervención rápida, y asegurar que estén posicionadas de manera que puedan responder inmediatamente a las emergencias.
  • Asegurar que por lo menos 4 bomberos estén en el lugar del incendio antes de comenzar las operaciones internas de extinción de un incendio estructural (dos bomberos dentro de la estructura y dos afuera).
  • Equipar a los bomberos que entran a áreas peligrosas (como por ejemplo estructuras en llamas o que se sospecha que no son seguras) con los dispositivos necesarios para mantener una comunicación en dos sentidos con el comandante de siniestro.
  • Asegurar que los procedimientos operativos y equipos estándares sean adecuados y suficientes para permitir el tráfico radial en lugares de incendios con múltiples respondedores
  • Suministrar a todos los bomberos sistemas de seguridad de alerta personal (PASS, por sus siglas en inglés), también conocidos como alarmas de “hombre quieto”, y asegurar que los lleven encima y los activen cuando estén en operaciones de extinción de incendios, rescate y otras operaciones peligrosas.
  • Diseñar un plan contra incendios y realizar inspecciones de todos los materiales de construcción del edificio y las partes de la estructura antes de que ocurra un incendio.
  • Transmitir un tono audible o alerta inmediatamente cuando las condiciones se hacen inseguras para los bomberos.
  • Establecer una zona de derrumbe alrededor de los edificios con parapetos.

Posted in Edificacion, Incendios, Salud Laboral. Prevencion de riesgos, Señalizacion Emergencias | 3 Comments »

Guia tecnica para la investigacion de accidentes en la extincion de incendios forestales

Posted by Firestation en 08/12/2016

guia tecnica accidentes

Posted in Incendios Forestales, Prevencion, Salud Laboral. Prevencion de riesgos | Comentarios desactivados en Guia tecnica para la investigacion de accidentes en la extincion de incendios forestales

Guia operacional de referencia – Intervenciones de urgencia sobre vehiculos de nuevas tecnologias

Posted by Firestation en 05/10/2016

 

urgencia vehiculosguia operacional

Posted in Incendios, Manuales, Rescate en Vehiculos. Descarcelacion., Tecnicas de Intervencion | Comentarios desactivados en Guia operacional de referencia – Intervenciones de urgencia sobre vehiculos de nuevas tecnologias

H41 Interceptor Hood with DuPont Nomex Nano-Flex Technology

Posted by Firestation en 01/10/2016

fire-dex-h41-interceptor-hood

nomex nano flex

NFPA 1971 compliant hood, the H41 Interceptor™, designed to keep potentially carcinogenic particulates and other harmful contaminants off of firefighters’ jaws, faces, and necks;  areas identified as highly absorptive and more permeable than other areas of skin(1), and are likely not getting enough protection from hazardous particles with the FR knit hood technology that is currently available(2).

Fire-Dex will be donating $5 per hood to the Firefighter Cancer Support Network for every H41 Interceptor™ sold this week during FDIC.

The development of this hood was inspired by the reports referenced above; the Firefighter Cancer Support Network Report(1) and the FAST Test Report, Commissioned by the IAFF(2).  The first report stated that firefighters  have a “significantly increased risk… for a number of cancers, including multiple myeloma, nonHodgkin’s lymphoma and prostate and testicular cancer” (1).  This report also discussed that soot and smoke particles readily absorb and hold liquid and gaseous chemicals, that “soot has ultrafine particles that… [are] also absorbed through the skin traveling to most organs including the brain”(1), and that skin adsorption rate increases 400% with every 5°F increase in skin temperature. (1) The FAST Test Report demonstrated that particles at 2.5 micron size penetrated the standard FR knit hood (soot and smoke particles are usually 1 micron or less) and left a concentrated, heavy deposit on the subject’s neck, cheeks, ears and jaw.

The H41 Interceptor™ Hood was developed in collaboration with DuPont™, utilizing their revolutionary new material, DuPont™ Nomex® Nano-Flex, that can block fine particulates almost as well as an impermeable membrane.  Unlike FR moisture barrier membranes however, this new lightweight (0.8oz/yd2), “barely-there” material is actually completely breathable; Nomex® Nano-Flex is a non-woven, web technology, made of submicron continuous fibers.  The H41 Interceptor™ Hood is constructed with Nomex® Nano-Flex sewn between two layers of  6.0oz/yd2 PBI®/Lenzing to provide the maximum performance for particle barrier filtration, comfort, breathability, thermal protection and protection in flashover condition.  The H41 Interceptor™ is patterned to protect the integrity of the filtration system and uniquely designed to promote easy donning and doffing from the stowed position to the SCBA face piece channel.

The H41 Interceptor™ blocks 95% of particulates at .2 micron in size or larger.  For perspective, there are 25,4000 microns in one inch and a human hair is about 75-100 microns wide, so a .2 micron particulate is about 500x smaller than a strand of hair.  Testing has shown that the particulates sized at less than .2 microns don’t have enough mass to make it through the double layer knit and the Nomex® Nano-Flex; essentially meaning that this hood blocks 100% of particulates less than .2 microns.

This chart demonstrates the remarkable difference in particulate blockage from a standard FR Knit Hood to an FR Knit Hood with Nomex® Nano-Flex (measuring from 0.5 – 0.2 microns).

The air permeability of the Nomex® Nano-Flex is far superior to all FR moisture barrier films that others are offering.  Standard FR moisture barriers are a necessity in turnout gear, where gear can often get wet and such a membrane is necessary to prevent steam burns.  With bare skin being against the hood, and with the head and face generating considerably more sweat than most other areas of the body, breathability is an absolute must.  Using  Nomex® Nano-Flex instead of a standard FR moisture barrier greatly reduces the potential for heat stress.

Posted in Equipos de intervencion, Equipos proteccion, Incendios, Marcas Comerciales | Comentarios desactivados en H41 Interceptor Hood with DuPont Nomex Nano-Flex Technology

Prevención de muertes entre bomberos por ataques cardíacos y otros episodios cardiovasculares agudos.

Posted by Firestation en 10/09/2016

firecore

Introducción

La muerte cardiaca repentina es la causa más común de muertes entre los bomberos. En el 2005, la Asociación Nacional de Protección contra Incendios (NFPA, por sus siglas en inglés) reportó que el 44% (440/1006) de las muertes de bomberos en el trabajo durante el periodo de diez años de 1995 a 2004 se debió a muerte cardiaca repentina [Fahy 2005]. En 308 (70%) de esas 440 muertes, la NFPA pudo obtener algo de información médica (p. ej., el certificado de defunción o examinación post mórtem) acerca de los fallecidos. Ciento treinta y cuatro (44%) de los 308 fallecidos tenían arteriopatía coronaria (CAD, por sus siglas en inglés) previa conocida, según lo determinado por un ataque al corazón, una cirugía de derivación coronaria o procedimientos de angioplastia (colocación de stents). Sin embargo, la NFPA no pudo describir las pruebas de detección ni de aptitud física para el trabajo realizadas antes de estas muertes. Por lo tanto, obtener información adicional sería útil para determinar si los esfuerzos de prevención deben dirigirse a explorar las razones por las cuales los departamentos de bomberos y sus médicos no siguen la norma 1582 de la NFPA, Norma sobre Programas Médicos Integrales Ocupacionales para Departamentos de Bomberos (Standard on Comprehensive Occupational Medical Programs for Fire Departments), o si deben dirigirse a revisar la parte que se refiere al tema cardiovascular en la norma 1582 de la NFPA.

Los ataques al corazón y las CAD son dos afecciones que se encuentran bajo el término general “enfermedades cardiovasculares” (ECV). No todos los episodios cardiovasculares repentinos tienen como resultado la muerte repentina. Se calcula que en el 2005, unos 765 bomberos sufrieron un episodio cardiovascular en el trabajo, sin que les causara la muerte repentina [Karter 2006].

En 1998, el Congreso otorgó fondos para el Programa de Investigación y Prevención de Muertes de Bomberos de NIOSH con el fin de investigar el fallecimiento de bomberos en el trabajo y hacer recomendaciones para prevenir futuras muertes y lesiones. Desde 1998 hasta el 2004, NIOSH investigó 131 (43 %) de los 304 fallecimientos por muerte cardiaca repentina. Las investigaciones de NIOSH incluyeron una revisión de los antecedentes médicos personales de los bomberos fallecidos.

Para compartir lo aprendido en las investigaciones de NIOSH, este documento:

  1. Brinda información sobre las actividades que realizan los bomberos y las enfermedades cardiacas.
  2. Presenta cinco informes de casos para resaltar hallazgos importantes.
  3. Resume información recopilada en las investigaciones de NIOSH sobre las muertes causadas por enfermedades cardiovasculares (ECV).
  4. Ofrece recomendaciones para minimizar el riesgo de lesiones y muertes en los bomberos a causa de episodios cardiovasculares.

AntecedentesBomberos que responden a un incendio

Las arteriopatías coronarias entre los bomberos se deben a una combinación de factores personales y del lugar de trabajo. Los factores personales son bien conocidos: edad, sexo, antecedentes familiares, diabetes, hipertensión, tabaquismo, colesterol alto, obesidad y falta de actividad física [AHA 2007]. No tan conocido, sin embargo, es el hecho de que los bomberos están expuestos en su lugar de trabajo a factores que se asocian con resultados cardiovasculares adversos. Los departamentos de bomberos tienen la responsabilidad de implementar programas eficientes de prevención de factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares en el lugar de trabajo.

Efectos cardiacos y cardiovasculares asociados con el humo de los incendios

El humo de un incendio es una mezcla compleja de gases, vapores y partículas calientes. La composición del humo se determina no solo por el combustible del incendio, sino también por las condiciones que presenta el fuego (p. ej., la disponibilidad de oxígeno, la temperatura, etc.) [Kulig 1991; Levin 2005]. Aunque se encuentran cientos de productos de descomposición, dos de los gases más comunes y conocidos que tienen efectos cardiovasculares son el monóxido de carbono y el cianuro de hidrógeno.

Bomberos que llevan una máscara de protecciónMonóxido de carbono
El monóxido de carbono, un derivado de la combustión incompleta, está presente en prácticamente todos los ambientes de incendio. Algunos estudios han cuantificado la exposición de un bombero durante varias fases de la extinción de un incendio [Gold 1978; Brandt-Rauf 1988; Jankovic 1991]. Se han documentado altas concentraciones de monóxido de carbono no solo durante la extinción, sino también durante la revisión que es cuando los bomberos a menudo se quitan los equipos de respiración autónoma (ERA) [Bolstad-Johnson 2000]. Si se inhala, el monóxido de carbono interrumpe el transporte de oxígeno por la sangre y su uso intracelular [Ernst 1998]. Esta hipoxia resultante puede causar lesiones miocárdicas [Satran 2005].

Cianuro de hidrógeno
El cianuro de hidrógeno se forma en combustiones incompletas de sustancias que contienen carbono y nitrógeno (p. ej., papel, algodón, lana, seda, plásticos, etc.). El cianuro de hidrógeno ha sido detectado con frecuencia en incendios estructurales y sus niveles exceden los límites de exposición establecidos [Jankovic 1991; Brandt-Rauf 1988; Gold 1978]. Al igual que el monóxido de carbono, el cianuro de hidrógeno interrumpe el uso intracelular del oxígeno lo que causa hipoxia intracelular, con manifestaciones cardiacas [Purser 1984].

Materia Particulada
Los bomberos tienen una gran exposición a materia particulada del humo de un incendio durante la extinción [Treitman 1980; Brandt-Rauf 1988]. Estudios hechos en la población general parecen indicar que la materia particulada, como componente de la contaminación del aire, tiene efectos cardiovasculares [Brook 2004]. Por ejemplo, la reiterada y prolongada exposición a concentraciones elevadas de materia particulada ha sido asociada con la mortalidad cardiovascular, y el comienzo y evolución de la ateroesclerosis [Dockery 1993; Pope 2002, 2004]. Además, la exposición corta a partículas finas ha sido asociada con el desencadenamiento de ataques cardiacos, en particular entre personas con enfermedades cardiacas prexistentes [Peters 2001; Pope 2006]. Estas conclusiones tienen implicaciones para el cuerpo de bomberos dada la exposición de sus miembros a la materia particulada del humo de incendios [Treitman 1980].

Efectos cardiacos y cardiovasculares asociados con el entorno de trabajoBomberos que suben durante un incendio

Aumento de frecuencia cardiaca y esfuerzo físico intenso
Los bomberos pasan una parte importante de la jornada laboral descansando o haciendo trabajos livianos en la estación. Sin embargo, la alarma puede sonar en cualquier momento y se espera que los bomberos se trasladen rápidamente al lugar del incidente. Los bomberos reaccionan a estas llamadas de emergencia con un aumento de la frecuencia cardiaca debido, probablemente, a un alza repentina en la actividad del sistema nervioso simpático (p. ej., la respuesta de huida o lucha) [Barnard 1975; Kuorinka 1981]. A menudo, el aumento de la frecuencia cardiaca persiste a través de las actividades de extinción de incendios. Se trata de un hallazgo que no sorprende dado el gran esfuerzo físico que demanda combatir un incendio estructural [Lemon 1977; Hurley 1980; Manning 1983; Guidotti 1992; Smith 1995]. Se sospecha que el patrón de periodos sedentarios interrumpidos por aumentos repentinos de catecolaminas y esfuerzos físicos intensos pone a los bomberos en un riesgo mayor de ataques cardiacos agudos. Estudios epidemiológicos hechos en la población general muestran que a veces un esfuerzo físico intenso precede y desencadena inmediatamente el comienzo de los ataques cardiacos agudos y la muerte cardiaca repentina [Willich 1993; Mittleman 1993; Siscovick 1984; Tofler 1992; Albert 2000].

Estrés causado por el calor Bombero
El estrés y las enfermedades causadas por el calor son peligros reconocidos del combate contra los incendios. La extinción de incendios puede elevar la temperatura corporal produciendo transpiración y pérdida de líquidos, lo cual puede causar cambios de electrolitos en suero, menor volumen sistólico (el volumen de sangre impulsado durante cada contracción del corazón), o menor gasto cardiaco [Rossi 2003; Smith 2001; Costrini 1979]. Se ha reportado que el golpe de calor aumenta el riesgo de isquemia miocárdica, arritmias y alteraciones de la conducción cardiaca [Akhtar 1993].

Exposición al ruido
Las exposiciones al ruido que enfrentan los bomberos son obvias: sirenas, bocinas de aire, motores diésel y el rugido propio del incendio de una gran estructura. Durante operaciones de emergencia, se han medido niveles de ruido que superan los 120 decibelios [Tubbs 1995]. Estudios en grupos comunitarios y ocupacionales encontraron una asociación entre la exposición al ruido y la hipertensión, y posiblemente un vínculo con la enfermedad cardiaca isquémica [Van Kempen 2002; Davies 2005; Willich 2006; McNamee 2006]. Es importante resaltar que la exposición de los bomberos a los ruidos (de corta duración, alta intensidad) difiere de aquella estudiada en los grupos comunitarios y otros grupos ocupacionales [baja intensidad durante más tiempo (p. ej., en un turno completo)]. Sin embargo, dada la magnitud de la pérdida auditiva causada por el ruido que se ha detectado en los bomberos es posible que la exposición a ruidos incremente el riesgo de hipertensión y, posiblemente, la enfermedad cardiaca isquémica entre ellos [Tubbs 1995].

Turnos de trabajo y horas extrasBomberos que responden a una emergencia
Varios estudios parecen indicar una asociación pequeña entre turnos rotativos (p. ej., trabajar una semana de día, una semana por la tarde, una semana por la noche, con fines de semana libres) y las enfermedades cardiacas [Steenland 2000]. Debido a que la mayoría de los departamentos de bomberos profesionales funciona en turnos de 24 horas y los voluntarios no cumplen ningún turno, es posible que esta conclusión tenga una utilidad limitada en el cuerpo de bomberos. Un turno de 24 horas, sin embargo, es largo, estresante y agotador. Las publicaciones también parecen indicar que las jornadas largas pueden aumentar la presión arterial y llevar a más enfermedades cardiacas independientemente de otras condiciones estresantes en el trabajo [Steenland 2000].

Humo de tabaco en el ambiente
En el 2006, la Dirección General de Salud Pública confirmó una relación causal entre la exposición al humo de segunda mano y mayores riesgos de morbilidad y mortalidad por enfermedades coronarias [USDHHS 2006]. Se calcula que cada año en los Estados Unidos ocurren 46,000 muertes cardiacas debido al humo de segunda mano [Cal/ EPA 2005]. Dado que no se prohíbe fumar en todas las estaciones de bomberos, la exposición involuntaria al humo del tabaco sigue siendo un riesgo cardiovascular para los bomberos.

El combate de incendios y las enfermedades cardiacasBomberos rociados con agua

Más de 25 estudios publicados investigaron la relación entre las enfermedades cardiacas y el combate de incendios. Sus resultados son contradictorios (p. ej., algunos estudios apoyan la asociación, mientras que otros no). En 1995, Guidotti publicó una revisión de las publicaciones sobre la mortalidad entre los bomberos donde concluyó que “es probable que la muerte repentina, el infarto de miocardio o la arritmia mortal que ocurren durante o poco después de enfrentar el nivel casi máximo de estrés laboral estén relacionados con el [trabajo]…” [Guidotti 1995]. Es importante reconocer, sin embargo, las limitaciones del método científico utilizado en estos estudios. La principal preocupación es un problema conocido como el efecto del trabajador sano (ETS) [Choi 1992]. Este problema surge porque la población trabajadora por lo general es seleccionada para el empleo de tal manera que tiene una salud mejor (que corresponde a una tasa de mortalidad menor) que la población general con la que se compara a los trabajadores. Por ejemplo, antes de ser seleccionados, los aspirantes a bombero son sometidos a pruebas de detección de numerosas afecciones cardiovasculares y factores de riesgo (p. ej., diabetes e hipertensión). Esto conduce a un fuerte efecto de contratación de personas sanas, un componente del ETS [Arrighi 1994]. En el 2000, Choi reevaluó 23 estudios sobre el índice de mortalidad estandarizada al abordar la relación entre el combate de incendios y las enfermedades cardiacas después de tener en cuenta el ETS. Choi concluyó que “(1) hay evidencia sólida sobre un aumento del riesgo de muerte en general a causa de enfermedades cardiacas entre los bomberos; (…) (3) no hay evidencia suficiente, incluso después de considerar el ETS, que apoye una relación entre el combate de incendios y cualquier subtipo de enfermedades cardiacas, tales como el infarto agudo de miocardio” [Choi 2000].

Normas Actuales

Asociación Nacional de Protección contra Incendios (NFPA, por sus siglas en inglés) *

La NFPA establece reglas y normas, voluntarias y consensuadas, para proteger a los bomberos y los civiles de lesiones y muerte por causa de incendios u otros peligros. Las siguientes normas de la NFPA abordan las pruebas de detección de afecciones y de aptitud física para el trabajo a las que se someten los bomberos.

  • La norma 1500 de la NFPA, Programa de Salud y Seguridad Ocupacional de Departamentos de Bomberos (Fire Department Occupational Safety and Health Program), estipula que los departamentos de bomberos deben establecer un comité de seguridad y salud ocupacional para investigar y elaborar recomendaciones, así como estudiar y revisar los asuntos pertinentes a la salud ocupacional. La norma también estipula los requisitos para la atención médica de emergencia, lista para actuar, a un nivel mínimo de reanimación cardiopulmonar básica en ciertos incidentes, y el requisito de que en todos los incidentes el comandante evalúe la necesidad de atención médica de emergencia y el transporte del paciente. Asimismo, esta norma exige cumplir con las normas 1582 y 1583 de la NFPA.
  • La norma 1582 de la NFPA, Norma sobre el Programa Médico Integral Ocupacional para Departamentos de Bomberos (Standard on Comprehensive Occupational Medical Program for Fire Departments), estipula que todos los departamentos de bomberos deben establecer un procedimiento para hacer chequeos médicos a los aspirantes y sus miembros actuales. La norma exige que el examen médico que se hace después del ofrecimiento de empleo/antes de la asignación, el chequeo anual y el que se hace para regresar al trabajo sean realizados por un médico calificado. Para los aspirantes, la norma califica las afecciones como de categoría A (excluyentes) y categoría B (que pueden ser excluyentes). Esta norma es más flexible con los miembros actuales, basándose en la gravedad de su afección y en las tareas específicas de su trabajo [NFPA 2007].
  • La norma 1583 de la NFPA, Norma sobre Programas de Acondicionamiento Físico relacionado con la Salud para Bomberos (Standard on Health-related Fitness Programs for Fire Fighters), estipula que los departamentos de bomberos deben establecer y proveer un programa de acondicionamiento físico relacionado con la salud para que sus miembros puedan desarrollar y mantener un nivel de salud y estado físico que les permita realizar de manera segura las funciones asignadas [NFPA 2000].

*El logotipo de la NFPA es una marca registrada de la Asociación Nacional de Protección contra Incendios, Quincy, MA 02169.

Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA)

La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés) promulga y hace cumplir las normas de seguridad y salud ocupacionales. Los empleados públicos (trabajadores estatales y locales) están exentos del cumplimiento de estas regulaciones, a menos que el estado tenga un plan de seguridad y salud ocupacional aprobado por la OSHA. Si un departamento de bomberos opera en un estado en el que hay un plan estatal, debe obedecer las normas de la OSHA o del estado que sean más estrictas. La norma de la OSHA en materia de protección respiratoria [29 CFR 1910.134]† es relevante para la muerte cardiaca repentina de bomberos en el trabajo porque exige que los empleadores establezcan y mantengan un programa de protección respiratoria. Una sección de esta norma de protección respiratoria exige que el usuario del respirador tenga una autorización médica. Si bien esta autorización puede ser tan simple como responder a un breve cuestionario médico, la norma exige que un proveedor de atención médica examine a los empleados sintomáticos y a aquellos con afecciones cardiacas o pulmonares. La norma también exige que si un bombero debe ingresar a un lugar que presenta un peligro inmediato para la vida y la salud (IDLH, por sus siglas en inglés) (p. ej., un incendio estructural interior), por lo menos dos bomberos deben entrar al área juntos y mantener contacto visual, físico o verbal en todo momento. Además, al menos dos bomberos equipados y capacitados adecuadamente deben estar posicionados fuera del ambiente IDLH, responder por los integrantes del equipo que se encuentran en el interior y permanecer listos para rescatarlos rápidamente.

Otras normas de la OSHA que se aplican a los bomberos son la de Operaciones con Desechos Peligrosos y Respuesta de Emergencia [29 CFR 1910.120] y la de Brigadas contra Incendios [29 CFR 1910.156]. La norma sobre Operaciones con Desechos Peligrosos y Respuesta de Emergencia exige hacer un chequeo médico a los miembros de los equipos que manejan materiales peligrosos (HAZMAT, por sus siglas en inglés) al menos una vez cada 12 meses, a menos que el médico que los atiende considere adecuado un intervalo más largo (pero nunca mayor de cada dos años). NIOSH, la OSHA, la Guardia Costera de los Estados Unidos y la Agencia de Protección Ambiental han hecho recomendaciones acerca del contenido de ese chequeo médico [NIOSH 1985]. La norma sobre Brigadas contra Incendios impide que los miembros de la brigada que sepan que tienen enfermedades cardiacas, epilepsia o enfisema participen en actividades de emergencia. Sin embargo, es posible no aplicar este impedimento cuando un médico certifica que el empleado está apto para participar.

Código de Disposiciones Federales (CFR, por sus siglas en inglés). Ver CFR en las referencias.

Asociación Internacional de Bomberos (IAFF) y Asociación Internacional de Jefes de Bomberos (IAFC)

La Asociación Internacional de Bomberos (IAFF, por sus siglas en inglés), un sindicato, y la Asociación Internacional de Jefes de Bomberos (IAFC, por sus siglas en inglés), una organización que representa a los líderes, están dedicadas a la seguridad y salud de sus miembros, entre otros asuntos del cuerpo de bomberos. A fines de la década de 1990, trabajaron juntas en la publicación de los siguientes documentos guías:

  • La Iniciativa de Manejo Laboral Conjunto del Bienestar y Acondicionamiento Físico del Cuerpo de Bomberos (The Fire Service Joint Labor Management Wellness-Fitness Initiative). Este documento guía presenta un programa integral de bienestar y acondicionamiento físico con cinco componentes principales: (1)médico (p. ej., pruebas de detección), (2)acondicionamiento físico, (3)rehabilitación médica/física/de lesiones, (4)salud conductual, y (5) recolección de datos y notificación [IAFF/IAFC 1997]. Las últimas dos versiones de la norma 1582 de la NFPA, Norma sobre el Programa Médico Integral Ocupacional para Departamentos de Bomberos, han sido consistentes con esta iniciativa.
  • Prueba de aptitud física del aspirante. Un componente de la prueba incluye hacer un chequeo médico al aspirante a bombero después de hacer el ofrecimiento de empleo/antes de la asignación. Este chequeo médico determina qué aspirantes tienen afecciones asociadas con incapacitación repentina [IAFF/IAFC 1999].
  • Certificación como entrenador físico de sus pares (Peer Fitness Trainer Certification). Este programa de certificación asegura que el entrenador no solo sepa acerca de las necesidades de salud y de acondicionamiento físico del cuerpo de bomberos de América del Norte, sino que también posea las habilidades necesarias para elaborar e implementar programas de bienestar y acondicionamiento físico.

Administración de Incendios de los Estados Unidos y el Consejo Nacional de Bomberos Voluntarios

La misión de la Administración de Incendios de los Estados Unidos (USFA, por sus siglas en inglés), una agencia federal dentro del Departamento de Seguridad Interior, es reducir las muertes y las pérdidas económicas causadas por incendios y emergencias relacionadas con los mismos. El Consejo Nacional de Bomberos Voluntarios (NVFC, por sus siglas en inglés) es una asociación sin fines de lucro que representa los intereses de los bomberos y del personal de servicios médicos de emergencia y de rescate voluntarios. En el 2004, el NVFC se asoció con la USFA para publicar la Guía de salud y bienestar para el cuerpo de bomberos voluntarios. Al mismo tiempo, el NVFC comenzó su Programa Bomberos de Corazón Sano (Heart-Healthy Firefighter Program) [NVFC 2004a, b]. La guía describe los componentes del programa que pueden ser utilizados por departamentos de bomberos voluntarios y que incluyen pruebas de detección, exámenes, vacunas, educación, cambios de conducta, y programas de acondicionamiento físico. Tanto el documento como la iniciativa son esfuerzos para cumplir con el objetivo del NVFC de reducir las muertes de bomberos en el trabajo, a causa de problemas cardiacos, en un 25 % para el año 2008.

Fundación Nacional de Bomberos Caídos (NFFF)

La Fundación Nacional de Bomberos Caídos (NFFF, por sus siglas en inglés) es una organización sin fines de lucro dedicada a honrar y recordar a los bomberos de los Estados Unidos caídos en el combate contra incendios, así como asistir a sus familiares y compañeros de trabajo. En el 2004, la NFFF lanzó el programa Todos Regresan a Casa (Everyone Goes Home) con el fin de prevenir las muertes y lesiones de los bomberos al realizar su trabajo. El programa creó 16 iniciativas para una vida segura, las cuales incluyen “el desarrollo e implementación de normas médicas y de acondicionamiento físico a nivel nacional, aplicables por igual a todos los bomberos y basadas en las funciones que se espera que desempeñen”. El sitio web del programa provee materiales de capacitación para cada departamento de bomberos con el objeto de que desarrollen programas de salud y bienestar [NFFF 2007].

Informes de casos

Los siguientes factores se encuentran relacionados frecuentemente con las muertes cardiacas repentinas de bomberos en el trabajo investigadas por NIOSH:

  1. Chequeos médicos inadecuados a aspirantes o miembros.
  2. Insuficientes restricciones de trabajo tras la identificación de afecciones específicas.
  3. Ausencia de programas adecuados de acondicionamiento físico o bienestar, o falta de participación en ellos.
  4. Demora en el acceso a un desfibrilador externo automático (DEA) o capacitación inadecuada sobre su uso.
  5. La muerte repentina del bombero mientras maneja su propio vehículo o uno del departamento de bomberos al responder a una emergencia.

Los siguientes cincos informes de casos describen las muertes de bomberos, a causa de episodios cardiacos repentinos, que fueron estudiadas por el Equipo de Investigación de Bomberos de NIOSH. Cada caso ilustra uno de los factores mencionados anteriormente.

Caso 1—Bombero voluntario sufre muerte cardiaca repentina durante un rescate en una zanja [NIOSH 2000]

Un bombero voluntario de 47 años, de sexo masculino, se desmayó luego de realizar una actividad física agotadora durante un rescate en una zanja. A pesar de que los miembros de la cuadrilla, el personal del servicio de ambulancias y de la sala de emergencias del hospital administraron reanimación cardiopulmonar (RCP) y reanimación cardiopulmonar avanzada (RCPA), el bombero murió. El certificado de defunción, emitido por el médico personal del bombero, estableció el infarto agudo de miocardio —comúnmente conocido como ataque cardiaco— como la causa inmediata de la muerte. Los resultados de la autopsia correspondiente incluyeron la presencia de una trombosis (coágulo de sangre) en una de sus arterias coronarias, ateroesclerosis coronaria (placas) y fibrosis que concuerda con ataques cardiacos previos. Antes de su muerte, el bombero no tenía enfermedades cardiacas conocidas, aunque presentaba muchos factores de riesgo de ateroesclerosis coronaria (CAD, por sus siglas en inglés) [AHA 2006]. Estos incluyen sexo masculino, mayor de 45 años, presión arterial alta (hipertensión), colesterol alto, diabetes (no dependiente de insulina), antecedentes de fumador y falta de actividad física. El médico de atención primaria del bombero o no estaba al tanto de la actividad de su paciente como voluntario o no tenía conocimiento de las directrices publicadas sobre la autorización médica para que un bombero trabaje. Si se hubiesen seguido las directrices actuales, estos factores de riesgo de CAD habrían sido identificados en el programa de chequeos médicos del departamento de bomberos y se habría realizado una prueba de esfuerzo [NFPA 2007]. Este departamento de bomberos voluntarios, sin embargo, no exigía chequeos ni autorizaciones médicas a sus miembros.

Caso 2—Bombero profesional sufre muerte cardiaca repentina luego de finalizar una prueba de aptitud física [NIOSH 2001]Bomberos que suben en el humo

Un capitán de 55 años tuvo que restringir sus actividades laborales por orden del médico del departamento de bomberos luego de que no pasara la prueba de aptitud física ni el chequeo médico debido a que presentaba CAD grave. El capitán fue examinado poco después por su médico personal, quien lo autorizó a trabajar sin restricciones a pesar de los signos de isquemia cardiaca inducida por los ejercicios (reducido flujo sanguíneo al músculo cardiaco). El departamento de bomberos no exigía que su médico aprobara las autorizaciones para regresar al trabajo firmadas por un médico de atención primaria. Luego de presentar la autorización de su médico personal al departamento de bomberos, el capitán se sometió nuevamente a la prueba de aptitud física. Utilizando el equipo estructural completo, él realizó las siguientes tareas: carga de mangueras, tracción de mangueras, arrastre de maniquí, y conexión y desconexión de hidrantes. Durante estos ejercicios, comenzó a tener problemas para respirar, pero continuó con la prueba. La última parte de la prueba de aptitud física consistió en colocarse el equipo de respiración autónoma (ERA) de 22 libras y subir 128 escalones. Luego de terminar este ejercicio, el capitán salió de la torre para simulacros y capacitación, dejó de responder a estímulos y de respirar, y no tenía pulso. A pesar de que le administraron RCP y RCPA, el capitán falleció. La autopsia estableció una arritmia cardiaca a causa de una isquemia miocárdica debida a una “arteriopatía coronaria” como la causa de la muerte. Según las directrices actuales, el médico personal del capitán no debería haber dejado que retomara sus actividades laborales sin restricciones [NFPA 2007].

Caso 3—Bombero profesional sufre muerte cardiaca repentina y fallece durante un simulacro de incendio para capacitación [NIOSH 2003]

El 10 de abril del 2002, un capitán profesional de 56 años, de sexo masculino, acarreó paletas y paja para comenzar un simulacro de incendio para capacitación en un edificio de departamentos de dos pisos. Cada una de las paletas pesaba cerca de 25 libras y cada fardo de paja pesaba 50 libras. Luego de colocar los materiales en sus lugares correspondientes, el capitán (vestido con el equipo estructural completo y respirando aire a través de un ERA) terminó de prender el fuego para el simulacro de incendio y salió del edificio. Poco después de quitarse el ERA, se desmayó. A pesar de que le administraron RCP y RCPA, el capitán falleció. La autopsia estableció la causa de la muerte como probable arritmia cardiaca secundaria a enfermedad cardiaca isquémica causada por ateroesclerosis coronaria grave. El capitán tenía los siguientes factores de riesgo de CAD: sexo masculino, mayor de 45 años, antecedentes familiares de CAD, colesterol elevado, falta de actividad física y obesidad leve. Dos meses antes de su muerte, el capitán se sometió al chequeo físico anual realizado por un consultorio contratado por el departamento de bomberos. El examen incluyó una ergometría o prueba de esfuerzo en bicicleta en la cual el capitán duró 5 minutos y alcanzó el 81 % de su frecuencia cardiaca máxima, una capacidad aeróbica de 27.4 mililitros por kilogramo por minuto (mL/kg/min) o 7.8 equivalentes metabólicos (METS, por sus siglas en inglés). El electrocardiograma de 12 derivaciones que se realizó durante la prueba no reveló cambios en el flujo sanguíneo al músculo del corazón (isquemia) y el capitán recibió autorización para hacer todas sus actividades laborales.

Este departamento de bomberos exigía que sus miembros se hicieran un chequeo médico anual, pero el programa de acondicionamiento físico era voluntario. El capitán era uno de los muchos bomberos que no participaban del mismo. Según los resultados de la prueba de esfuerzo en bicicleta, la capacidad del capitán para hacer ejercicios estaba por debajo de la que habitualmente se necesita para realizar las funciones esenciales del combate de incendios estructurales [Gledhill 1992]. La capacidad aeróbica relativamente baja del capitán no solo tenía implicaciones laborales, sino que también aumentaba su riesgo de sufrir muerte cardiaca repentina [Paffenbarger 1993; Sandvik 1993].

Caso 4—Jefe de bomberos voluntario sufre un probable ataque cardiaco y muere luego de atender una llamada de servicio [NIOSH 2004]

El 18 de noviembre del 2002, un jefe de bomberos voluntarios, de 50 años, de sexo masculino, respondió a una llamada médica con su departamento de bomberos y luego respondió a otro incidente relacionado con una alarma de monóxido de carbono en una residencia particular. El jefe acudió solo a este segundo incidente y no encontró monóxido de carbono. En cuanto regresó a la estación de bomberos, llamó por teléfono a su esposa y le dijo que no se sentía bien. Ella llamó al 911, mientras el jefe sacaba un cilindro de oxígeno y una mascarilla sin recirculación de aire del camión de bomberos que se encontraba estacionado en el interior de la estación. El jefe se estaba administrando oxígeno al 100% cuando llegó un técnico de los servicios médicos de emergencia (EMT, por sus siglas en inglés). Unos 8 minutos más tarde, perdió el conocimiento. Se le comenzó a administrar RCP, pero los bomberos que estaban haciéndolo no tenían acceso a un DEA ya que el único que tenía el departamento de bomberos se encontraba en la ambulancia que todavía no había regresado de la llamada médica previa. El DEA de la ambulancia de un departamento de bomberos vecino llegó al lugar unos 15 minutos después de que el jefe le hablara de los síntomas a su esposa, cerca de 12 minutos luego del arribo del primer bombero/EMT a la estación y unos 5 minutos después de que el jefe perdiera el conocimiento. Se adhirió el DEA al jefe y se administraron cuatro descargas. A pesar de la RCP y la RCPA que se le administraron en el lugar, durante el traslado al hospital y en la sala de emergencias del hospital, el jefe de bomberos murió. La autopsia reveló arterioesclerosis, con un 95 % de oclusión de la arteria coronaria principal izquierda y un 90% de oclusión de la arteria coronaria derecha. El acceso rápido a un DEA es probablemente el factor decisivo más importante en el resultado de un paro cardiaco con fibrilación ventricular extrahospitalario [Stiell 1999a, b].

Caso 5—Jefe de bomberos profesional sufre muerte cardiaca repentina al regresar a la estación de bomberos luego de un incendio estructural [NIOSH 2005]Bomberos que hacen un rescate en un carro

El 13 de diciembre del 2004, un jefe de bomberos profesional, de 56 años, de sexo masculino, respondió a tres llamados de incendios, incluidos dos residenciales y uno comercial. Luego del último incendio, el jefe regresó a acordonar el lugar. Mientras manejaba el camión de rescate de regreso a la estación de bomberos, se desmayó. El camión se salió del camino, chocó con una alcantarilla y se detuvo. Testigos llamaron al 911 y sacaron del camión al jefe. A pesar de la RCP y la RCPA que le administraron transeúntes, miembros de la cuadrilla, paramédicos del servicio de ambulancias y personal de la sala de emergencias del hospital, el jefe de bomberos murió. El certificado de defunción, emitido por el ayudante del investigador de la causa de muerte, estableció el paro cardiorrespiratorio debido a enfermedad cardiovascular ateroesclerótica (ASCVD, por sus siglas en inglés) como causa de la muerte. No se hizo una autopsia. Este caso ilustra que la incapacitación repentina de un bombero mientras realiza tareas críticas (p. ej., conducción, extinción de un incendio, rescate, etc.) pone en peligro la seguridad no solo de sí mismo, sino también la de otros bomberos y civiles.

Datos obtenidos de las investigaciones de NIOSH sobre ECV

Chequeos médicos

De los 131departamentos de bomberos en los que NIOSH investigó una muerte por enfermedad cardiovascular (ECV), 93 (71%) realizaban chequeos médicos a los aspirantes. Sin embargo, solo 41 (31 %) hacían chequeos médicos anuales, siquiera periódicos, a todos los miembros que participaban en la extinción de incendios. Los departamentos de bomberos que no proveen chequeos médicos a sus aspirantes y miembros no están siguiendo las recomendaciones de la NFPA y de las organizaciones de jefes del cuerpo de bomberos y sindicales, las cuales respaldan hacer evaluaciones médicas obligatorias a todos los aspirantes, después del ofrecimiento de empleo/antes de la asignación, y hacer chequeos médicos anuales obligatorios a sus miembros [IAFF/IAFC 1997, NFPA 2000, NFPA 2007].

Autorización médica

Ciento cinco (80%) de los 131 departamentos de bomberos en los que NIOSH investigó una muerte por ECV exigían una autorización médica para reincorporase al trabajo luego de una lesión o enfermedad. Más de la mitad de estos departamentos (61/105 o el 58 %) permitía que el médico personal del bombero tomara la decisión acerca de su reincorporación al trabajo. Permitir que el médico personal del bombero tome esta decisión puede ser problemático por dos razones. Primero, es posible que los médicos de atención primaria no estén familiarizados con las fuertes demandas físicas que tiene el combate de incendios o la posibilidad de sufrir exposiciones peligrosas. Segundo, puede que no estén al tanto de las directrices médicas que por consenso han establecido los expertos médicos del cuerpo de bomberos. Por lo tanto, los departamentos de bomberos deberían:

  1. Proveer las directrices médicas de consenso y los requisitos físicos y aeróbicos que tiene el trabajo al médico de atención primaria; o
  2. Exigir que el médico del departamento de bomberos revise las autorizaciones de reintegro al trabajo. [NFPA 2007].

Hombre que usa equipo de ejercicioProgramas de acondicionamiento físico y bienestar

Cincuenta y uno (39 %) de los 131 departamentos de bomberos donde NIOSH investigó una muerte por ECV tenían programas voluntarios de acondicionamiento físico, pero solo 11 (8%) exigían participación obligatoria. Mantener el estado físico de un bombero es un asunto importante en el cuerpo de bomberos y un elemento clave para mejorar la salud en general y la del corazón en particular [IAFF/IAFC 1997]. Varios investigadores han revisado los programas de promoción de la salud en el lugar de trabajo y han sacado diferentes conclusiones en cuanto a su eficacia clínica [Glasgow 1999, Pelletier 1996]. Aunque los componentes de estos programas en el lugar de trabajo varían según el estudio, aquellos programas que incluyen la reducción del riesgo individual para empleados de alto riesgo, en el contexto de un programa integral, parecen ser los más prometedores en cuanto a resultados clínicos positivos y costos [Pelletier 2001]. Las directrices establecidas por la IAFF/IAFC y la NFPA abarcan un programa integral con evaluación personalizada para todos los bomberos. Las directrices llegan hasta recomendar la rehabilitación de los bomberos que tengan una enfermedad cardiaca o factores de riesgo de CAD. La participación en estos programas de acondicionamiento físico y bienestar debería reducir la cantidad de ataques cardiacos y episodios cardiacos repentinos, tanto entre los bomberos que están en el trabajo como los que están en descanso.

Bomberos dentro del humoDesfibrilador externo automático (DEA)

NIOSH identificó 4 casos (3 %) en los que la falta de acceso rápido o el mal funcionamiento del DEA contribuyó a la muerte de un bombero. La desfibrilación rápida luego de un paro cardiaco con fibrilación ventricular extrahospitalario es probablemente el factor decisivo más importante en el resultado [Stiell 1999a, b]. Durante los primeros 8 minutos de reanimación, la probabilidad de sobrevivir se reduce en un 10% por cada minuto de retraso en la desfibrilación [Valenzuela 1997; White 1998; Nichol 1999; Finn 2001]. La Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) considera que la desfibrilación temprana es un eslabón esencial en la cadena de supervivencia [AHA 2005].

Muerte cardiaca repentina durante la operación de un vehículo

De los 131 casos en los cuales NIOSH investigó una muerte por ECV, 14 involucraron la muerte de un bombero mientras manejaba ya fuera su propio vehículo o uno del departamento de bomberos. Estas muertes ocurrieron mientras conducía hacia o desde el lugar de la emergencia. Ninguno de estos 14 departamentos de bomberos estaba siguiendo las directrices de consenso sobre chequeos o autorizaciones médicas [NFPA 2007]. Aunque se dañó o destruyó propiedad del departamento de bomberos en varios incidentes, no resultaron heridos otros bomberos ni civiles durante los consiguientes choques vehiculares. Sin embargo, estas conclusiones parecen indicar que, sin una intervención, el bombero que está sufriendo una emergencia cardiaca aguda mientras maneja un vehículo de la institución eventualmente lesionará a otros compañeros o civiles. NIOSH cree que este riesgo se puede reducir mediante la implementación de los chequeos médicos recomendados.

Bomberos después de extinguir un incendioMonóxido de carbono

Los niveles de carboxihemoglobina (COHB, por sus siglas en inglés) fueron analizados en solo 39 (30%) de las 131 muertes investigadas por NIOSH. Los niveles de COHB oscilaron entre 0 y 10%. Es poco probable que estos niveles hayan sido directamente responsables de alguna de las 39 muertes. Sin embargo, los niveles de COHB entre 5 y 10% pueden haber sido un factor contribuyente para los bomberos con una CAD importante. Bajos niveles de COHB (2.4 a 5.6%) han sido vinculados a una reducción del tiempo en el que se presenta una angina y a una reducción del tiempo en el que se presentan cambios isquémicos en los electrocardiogramas de personas con CAD, lo que parece indicar un efecto clínico [Allred 1989, 1991; USEPA 1992].

Es posible que la COHB no fuera medida en los bomberos muertos por varias razones. Muy a menudo, porque el bombero no estaba respondiendo a un incidente relacionado con un incendio o no se percibió que se encontrara en un lugar donde el viento le llevara la columna de humo. Sin embargo, hay muchas fuentes no reconocidas de monóxido de carbono entre los bomberos. Estas incluyen el humo del tabaco en el ambiente, las emisiones de diésel en la estación de bomberos o incluso las emisiones de diésel del motor del camión de bomberos que está funcionando en el lugar del incendio. Debido a estas exposiciones no reconocidas y los potenciales efectos cardiacos adversos entre las personas propensas, NIOSH recomienda realizar más investigaciones sobre el papel que desempeña el monóxido de carbono en las muertes cardiacas repentinas en el trabajo.

Relación con el trabajo

En 1999, NIOSH presentó evidencia obtenida en sus investigaciones que indica que las muertes de bomberos por ECV fueron desencadenadas por actividades laborales [Hales 1999]. La mayoría de las muertes de bomberos en el trabajo por ECV ocurrió en horas de la tarde o de la noche (Figura 1).

Figura 1: Muertes de bomberos debidas a enfermedades cardiovasculares por hora del suceso

Figura 1: Muertes de bomberos debidas a enfermedades cardiovasculares por hora del suceso

Esto está en marcado contraste con el ritmo circadiano de las muertes por enfermedades coronarias en la población general, en la cual se ha descubierto que la mayoría de estas muertes ocurre en las primeras horas de la mañana [Elliott 2001]. El análisis de las actividades que realizaron los bomberos justo antes de sus muertes repentinas mostró que más del 75 % de los fallecimientos ocurrió mientras iban camino a un incidente o regresaban de él, en un incidente o durante actividades de capacitación (Figura 2). Se sabe que estas actividades causan un aumento en la frecuencia cardiaca y elevan la presión arterial, lo cual se puede atribuir a la respuesta de alarma o a la realización de tareas con esfuerzo físico.

Figura 2: Muertes de bomberos debidas a enfermedades cardiovasculares por actividad

Figura 2: Muertes de bomberos debidas a enfermedades cardiovasculares por actividad

Estas conclusiones llevaron a un estudio epidemiológico analítico formal [Kales 2003]. Usando datos sobre las muertes por ECV investigadas por NIOSH, Kales y sus colegas reportaron una diferencia estadística en el patrón temporal de las muertes cardiacas repentinas en los bomberos, en comparación con la población general (Figura 3). Estos investigadores también hicieron un estudio de casos y controles en el que usaron casos de las muertes por ECV investigadas por NIOSH y dos grupos de control. Hallaron un aumento del riesgo estadísticamente importante durante:

  • La extinción de incendios [oportunidad relativa (OR) = 64.1, intervalo de confianza (IC) del 95%, 7.4–556];
  • La capacitación [OR = 7.6, IC del 95%, 1.8–31.3];
  • La respuesta a alarmas [OR = 5.6, IC del 95%, 1.1– 28.8], y
  • La actividad física agotadora en el trabajo en las 12 horas previas [OR = 3.2, IC del 95%, 1.4–7.2].

Un estudio posterior y más extenso de Kales et. al. llegó a conclusiones similares [Kales 2007]. Estas conclusiones parecen indicar que los ataques cardiacos mortales que sufren los bomberos mientras están de turno están relacionados con el trabajo.

Figura 3: Distribución circadiana de muertes por cardiopatía coronaria diagnosticada (CHD, por sus siglas en inglés) de los bomberos y la población general (Fuente: Kales et al. [2003]).‡

Figura 3: Distribución circadiana de muertes por cardiopatía coronaria diagnosticada (CHD, por sus siglas en inglés) de los bomberos y la población general

‡ ©2003 Kales et al.; license BioMed Central Ltd. Este es un artículo de acceso abierto al público: se permite la copia textual y redistribución de este artículo en todos los medios y con cualquier propósito, siempre que esta nota se mantenga junto con el URL original del artículo [http://www.ehjournal.net/content/ 2/1/14].

Bomberos que extinguen un incendioLimitaciones

NIOSH investigó el 43% de todas las muertes de bomberos debidas a ECV. Como los departamentos de bomberos profesionales estaban sobrerrepresentados en los casos investigados por NIOSH (65%), es posible que un sesgo de selección haya influenciado las conclusiones. Específicamente, las conclusiones de NIOSH pueden haber sobrerreportado el alcance de los chequeos médicos y de los programas de acondicionamiento físico y bienestar en el cuerpo de bomberos porque nuestros datos muestran que es más probable que los departamentos de bomberos profesionales tengan dichos programas en comparación con los de voluntarios. Por otro lado, la distribución de actividades laborales y circadianas reportadas por la USFA desde 1990 al 2000 fue similar a la encontrada en los casos investigados por NIOSH [USFA 2002]. Por lo tanto, es poco probable que este potencial sesgo de selección haya influenciado las conclusiones sobre la relación del trabajo con las muertes cardiacas repentinas entre los bomberos.

Conclusiones

Los bomberos con afecciones que tienen un riesgo de incapacidad repentina representan un peligro para sí mismos, sus compañeros de trabajo y los civiles. En los chequeos médicos se pueden diagnosticar estas afecciones. El cuerpo de bomberos recomienda los chequeos médicos y la participación en programas integrales de acondicionamiento físico y bienestar para reducir la cantidad de muertes por ECV en el trabajo. Las conclusiones del Programa de Investigación y Prevención de Muertes de Bomberos de NIOSH han documentado que pocos departamentos de bomberos que han enfrentado muertes de miembros en el trabajo, relacionadas con el corazón, han implementado programas de chequeos médicos para sus miembros. Pocos han seguido las directrices publicadas acerca de las autorizaciones médicas para regresar al trabajo. Además, pocos han establecido y fomentado la participación en programas integrales de acondicionamiento físico y bienestar. Estas conclusiones de NIOSH fueron consistentes con una encuesta posterior de la USFA que reportó que el 76% de los departamentos de bomberos no tenía programas para mantener el estado físico y la salud básicos del bombero [USFA 2006]. Los obstáculos obvios para implementar estos programas son costos, asuntos de seguridad laboral y (en los departamentos de bomberos voluntarios) el mantenimiento de una cantidad fundamental de miembros. Se necesita más investigación para identificar los factores que puedan disminuir estos obstáculos y, por lo tanto, reducir la cantidad de muertes de bomberos en el trabajo por ECV.

Recomendaciones

Para reducir los ataques cardiacos en el trabajo y el riesgo de episodios cardiacos repentinos entre los bomberos, NIOSH hace las siguientes recomendaciones a 1) los departamentos de bomberos, 2) los aspirantes a bombero y bomberos, y 3) las agencias del cuerpo de bomberos. Muchas de estas recomendaciones (p. ej., pruebas de detección de factores de riesgo de CAD en los bomberos) son consistentes con la práctica general de medicina preventiva [USPHS 1996]. Por ende, la implementación de las siguientes recomendaciones debería no solo reducir la cantidad de ataques cardiacos y episodios cardiacos repentinos entre bomberos en el trabajo, sino también aquellos que ocurren fuera del horario laboral. §

§ Al considerar estas recomendaciones, los departamentos de bomberos necesitan estar al tanto de las leyes federales, tales como la Ley sobre Estadounidenses con Discapacidades de 1990, 29 U.S.C. 12101 et. seq. (ADA, por sus siglas en inglés), así como las leyes estatales y locales que correspondan y que puedan afectar su implementación. Por ejemplo, la ADA exige que los exámenes médicos se hagan solo después de que se haya hecho el ofrecimiento de empleo.

Departamentos de bomberos

Para los aspirantes:

  • Proveer chequeos médicos después del ofrecimiento de empleo/antes de la asignación para asegurar que los aspirantes sean capaces de realizar las tareas propias de su trabajo con un riesgo mínimo de incapacidad repentina.
  • Asegurar que los médicos que realizan los exámenes después del ofrecimiento de empleo/antes de la asignación conozcan las exigencias físicas del combate de incendios, las tareas esenciales que implica esa actividad y las directrices que por consenso estableció el cuerpo de bomberos [NFPA 2007].
  • Asegurar que la autorización médica para realizar todas las labores de extinción de incendios y para usar aparatos de respiración autónoma (ERA) sea otorgada por (1) el médico del departamento de bomberos o (2) un médico de atención primaria que conozca las exigencias físicas del combate de incendios y las directrices que por consenso ha establecido el cuerpo de bomberos. [NFPA 2007].
  • Asegurar que los aspirantes a bombero tengan la capacidad física para realizar las tareas esenciales del combate de incendios [IAFF/IAFC 1999].
  • Designar personal para que administre la realización de los chequeos médicos anuales y los que se realizan después del ofrecimiento de empleo/antes de la asignación.
  • Remitir los aspirantes que tengan afecciones cardiacas o factores de riesgo de arteriopatía coronaria a sus proveedores de atención médica para que les hagan pruebas adicionales y los sometan a tratamiento.

Para los miembros del departamento de bomberos:

  • Asegurar que los bomberos entiendan la importancia de usar protección respiratoria en todas las fases del combate de incendios, desde el inicio hasta la revisión.
  • Proveer chequeos médicos anuales obligatorios para asegurar que los miembros sean capaces de realizar las tareas propias de su trabajo con un riesgo mínimo de incapacidad repentina.
  • Asegurar que los médicos que realizan los exámenes anuales conozcan las exigencias físicas del combate de incendios, las tareas esenciales que implica esa actividad y las directrices que por consenso ha establecido el cuerpo de bomberos [NFPA 2007].
  • Asegurar que la autorización médica para realizar todas las labores de extinción de incendios y usar aparatos de respiración autónoma (ERA) sea otorgada por (1) el médico del departamento de bomberos o (2) un médico de atención primaria como se especificó anteriormente. La carta de autorización médica debe establecer qué tareas esenciales del trabajo puede realizar el bombero y cuáles no puede hacer [NFPA 2007].
  • Diseñar un programa integral de bienestar y acondicionamiento físico para los bomberos con el objeto de reducir los factores de riesgo de ECV y mejorar la capacidad cardiovascular. Los documentos de la NFPA y la IAFF/IAFC pueden servir de guía.
  • Fomentar la participación de los bomberos en el programa de bienestar y acondicionamiento físico que tenga el departamento.
  • Asegurar que se incluya un programa para dejar de fumar en todo programa de bienestar.
  • Asegurar que se prohíba fumar en todas las estaciones de bomberos y otras instalaciones de los departamentos de bomberos.
  • Colocar y mantener los DEA en todas las unidades del departamento de bomberos que no estén equipadas ni provistas de personal para la desfibrilación manual.
  • Capacitar a los bomberos en el uso adecuado de los DEA.
  • Recordarle al personal de la sala de emergencias y a los médicos forenses que hagan la prueba para detectar carboxihemoglobina a todos los bomberos que sufran un paro cardiaco.
  • Implementar un programa integral de conservación de la audición que contenga los siguientes componentes: identificación y reducción de peligros, utilización de dispositivos de protección para los oídos, audiometrías periódicas y capacitación de los bomberos en la conservación de la audición [Tubbs 1995].

Durante operaciones de extinción de incendios y capacitación:Bombero

  • Controlar la exposición al monóxido de carbono y a otros agentes contaminantes a través del manejo adecuado de las situaciones de incendio y el uso debido del equipo de protección respiratoria.
  • Asegurar una dotación adecuada de personal para las operaciones a fin de evitar los esfuerzos físicos excesivos o el estrés por calor.
  • Proveer equipo liviano y de protección personal para evitar los esfuerzos físicos excesivos o el estrés por calor entre los bomberos.
  • Ofrecer rehabilitación en el sitio del incidente para monitorear los signos vitales con el fin de determinar si ocurrió un excesivo esfuerzo cardiovascular, y para hidratar y refrescar al bombero afectado.
  • Asegurar la disponibilidad de atención médica de emergencia lista para actuar y que cuente con transporte.

Aspirantes a bombero y bomberos

  • Participar en los programas de acondicionamiento físico y bienestar del departamento de bomberos.
  • Aquellos que tengan factores de riesgo de CAD deben buscar atención médica.
  • Compartir la información médica pertinente con el médico del departamento de bomberos.
  • Reportar cualquier afección nueva, cambios en la gravedad de una afección existente o el uso de medicamentos recetados o que se venden sin receta al médico del departamento de bomberos.
  • Reconocer los signos y síntomas de emergencias médicas personales y saber qué medidas adecuadas se deben tomar.
  • Participar en los programas de conservación de la audición del departamento de bomberos.
  • Utilizar dispositivos de protección para los oídos cuando sea necesario.

Agencias del cuerpo de bomberos

  • Investigar la eficacia de los programas de promoción de la salud para reducir la incidencia de enfermedades cardiacas entre los bomberos.
  • Investigar los obstáculos que impiden la implementación de programas de promoción de la salud (tanto de bienestar como de acondicionamiento físico) en el cuerpo de bomberos.
  • Investigar las exposiciones ocupacionales y el riesgo que tienen para el sistema cardiovascular.
  • Investigar la eficacia de la rehabilitación en el sitio del incidente para reducir la sobrecarga cardiovascular.
  • Explorar la posibilidad de crear y analizar habitualmente una base de datos a nivel nacional, compuesta de los chequeos médicos anuales obligatorios realizados por los departamentos de bomberos.

Reconocimientos

Entre los colaboradores principales están Thomas Hales, Scott Jackson y Tommy Baldwin del Equipo de Investigación y Prevención de Muertes de Bomberos (Fire Fighter Fatality Investigation and Prevention Team), de la División de Vigilancia, Evaluación de Riesgos e Investigación de Campo. Los autores quisieran agradecer a las siguientes personas por la revisión de este documento: Sandy Bogucki, Departamento de Medicina de Emergencia, Universidad de Yale; David Daniels, director internacional, Sección de Salud, Seguridad y Supervivencia, IAFC; Richard Duffy, asistente del presidente general, IAFF; Rita Fahy, gerente, Sistemas y Bases de Datos de Incendios, NFPA; Robert Goldberg, director médico, condado Los Ángeles; Jim Melius, director, Fondo de Salud y Seguridad de los Trabajadores; Daniel Samo, presidente, Sección de Medicina de Seguridad Pública, Colegio Estadounidense de Medicina Ocupacional y Ambiental; Ronald Sarnicki, director ejecutivo, NFFF; Denise Smith, presidenta, Departamento de Ciencias del Ejercicio Físico, Universidad Skidmore; Donald Stewart, director médico, Centro de Salud Ocupacional, condado Fairfax; William Troup, especialista del Programa de Incendios, USFA; y Maggie Wilson, directora, Salud y Seguridad, NVFC. Finalmente, los autores quisieran agradecer a la IAFF por proveer muchas de las fotografías usadas en este documento.

Roz Kendall, Donna Pfirman, Vanessa Becks y Gino Fazio suministraron servicios editoriales y de producción.

Sírvase dirigir sus comentarios, preguntas o peticiones de información adicional a:

Dra. Teresa Schnorr, directora
División de Vigilancia, Evaluación de Riesgos e Investigación de Campo
Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional
5555 Ridge Avenue
Cincinnati, OH 45226

Teléfono: 513–841–4428 o llame al
1–800–35–NIOSH (1–800–356–4674)

Le estamos muy agradecidos por ayudarnos a proteger la salud de los trabajadores en los Estados Unidos.

John Howard, M.D.
Director, Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

Referencias (en inglés)

AHA (American Heart Association) [2005]. 2005 American Heart Association Guidelines for Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care. Part 5: Electrical Therapies: Automated External Defibrillators, Defibrillation, Cardioversion, and Pacing. Circulation 112 (24 Supplement): IV–35.

AHA (American Heart Association) [2007]. Risk Factors and Coronary Artery Disease. http://www.americanheart.org/presenter.jhtml?identifier=4726] Date accessed February 26, 2007.

Akhtar MJ, al-Nozha M, al-Harthi S, Houh MS [1993]. Electrocardiographic abnormalities in patients with heat stroke. Chest 104:411–414.

Albert CM, Mittleman MA, Chae CU, Lee IM, Hennekens CH, Manson JE [2000]. Triggering of sudden death from cardiac causes by vigorous exertion. N Engl J Med 343:1355– 1361.

Allred EN, Bleecker ER, Chaitman BR, Dahms TE, Gottlieb SO, Hackney JD, PaganoM, Selvester RH, Walden SM, Warren J [1989]. Short-term effects of carbon monoxide exposure on the exercise performance of subjects with coronary artery disease. N Engl J Med 321:1426–1432.

Allred EN, Bleecker ER, Chaitman BR, Dahms TE, Gottlieb SO, Hackney JD, Pagano M, Selvester RH, Walden SM, Warren J. [1991]. Effects of carbon monoxide on myocardial ischemia. Environ Health Perspect 91:89–132.

American Industrial Hygiene Association Technical Committee on Ergonomics [1971]. Ergonomics guide to assessment of metabolic and cardiac costs of physical work. Am Ind Hyg Assoc 560–564.

Arrighi HM, Hertz-Picciotto I [1994]. The evolving concept of the healthy worker survivor effect. Epidemiology 5:189–196.

Barnard RJ, Duncan HW [1975]. Heart rate and ECG responses of fire fighters. J Occup Med 17:247–250.

Bolstad-Johnson MD, Burgess JL, Crutch-field CD, Storment S, Gerkin R, Wilson JR [2000]. Characterization of firefighter exposures during fire overhaul. Am Ind Hyg Assoc J 61:636–641.

Brandt-Rauf PW, Fallon LF Jr, Tarantini T, Idema C, Andrews L [1988]. The health hazards of fire fighters: exposure assessment. Br J Ind Med 45:606–612.

Brook RD, Franklin B, Cascio W, Hong Y, Howard G, LIpsett M, Luepker R, Mittleman M, Samet J, Smith SC, Tager I [2004]. Air pollution and cardiovascular disease. A statement for healthcare professionals from the expert panel on population and prevention science of the American Heart Association. Circulation 109:2655–2671.

CA-EPA (Environmental Protection Agency) [2005]. Proposed identification of environmental tobacco smoke as a toxic air contaminant. Part B: Health effects. Sacramento (CA): California Environmental Protection Agency, Office of Environmental Health Hazard Assessment, 2005.

Calvert G, Merling JW, Burnett CA [1999]. Ischemic heart disease mortality and occupation among 16- to 60-year-old males. J Occup Environ Med 41(11):960–966.

CFR (Code of Federal regulations). Title 29 Part 1910, OSHA. Washington, DC: U.S. Government Printing Office, Office of the Federal Register.

Choi BCK [1992]. Definition, sources, magnitude, effect modifiers, and strategies of reduction of the healthy worker effect. J Occup Med 34:979–988.

Choi BCK [2000]. A technique to reassess epidemiologic evidence in light of the healthy worker effect: the case of firefighting and heart disease. J Occup Environ Med 42(10):1021–1034.

Davies HW, Teschke K, Kennedy SM, Hodgson MR, Hertzman C, Demers P [2005]. Occupational exposure to noise and mortality from acute myocardial infarction. Epidemiology 16:25–32.

Dockery DW, Pope DA, Xu X, Spengler JD, Ware JH, Fay ME, Ferris BG, Speizer FE [1993]. An association between air pollution and mortality in six US cities N Engl J Med 329:1753–1759.

Elliott WJm [2001]. Cyclic and circadian variations in cardiovascular events. Am J Hypertens 14:291S–295S.

Ernst A, Zibrak JD [1998]. Carbon monoxide poisoning. N Engl J Med 339:1603–1608.

Fahy R [2005]. U.S. firefighter fatalities due to sudden cardiac death, 1995–2004. Quincy, MA: National Fire Protection Association.

Feuer E, Roseman K [1986]. Mortality in police and firefighters in New Jersey. Am J Ind Med 9:517–519.

Finn JC, Jacobs IG, Holman CDJ, Oxer HF [2001]. Outcomes of out-of-hospital cardiac arrest patients in Perth, Western Australia, 1996–1999. Resuscitation 51:247–255.

Glasgow RE, Vogt TM, Boles SM [1999]. Evaluating the public health impact of health promotion interventions: The RE-AIM framework. Am J Public Health 89:1322–1327.

Gledhill N, Jamnik VK [1992]. Characterization of the physical demands of firefighting. Can J Spt Sci 17:207–213.

Guidotti TL [1992]. Human factors in fire-fighting: ergonomic, cardiopulmonary, and psychogenic stress-related issues. Int Arch Occup Environ Health 64:1–12.

Guidotti TL [1995]. Occupational mortality among firefighters: assessing the association. J Occup Environ Med 37:1348–1356.

Hales T, Baldwin T, Sexson K, Brown S [1999]. NIOSH Fire Fighter Fatality Investigation and Prevention Program. Unpublished paper presented at the IAFF Redmond Symposium, Honolulu, HI, August 26.

Hurley BH, Glasser SP, Phelps CP [1980]. Cardiovascular and sympathetic reactions to in-flight emergencies among base fire fighters. Aviat Space Environ Med 51:788–792.

IAFF, IAFC [1997]. The fire service joint labor management wellness/fitness initiative. Washington, DC: International Association of Fire Fighters, International Association of Fire Chiefs.

IAFF, IAFC [1999]. Candidate physical ability test. Washington, DC: International Association of Fire Fighters, International Association of Fire Chiefs.

Gold A, Burgess WA, Clougherty EV [1978]. Exposure of firefighters to toxic air contaminants. Am Ind Hyg Assoc 39:534–538.

Jankovic J, Jones W, Burkhart J, Noonan G [1991]. Environmental study of firefighters. Ann Occup Hyg 35:581–602.

Kales SN, Soteriades ES, Christoudias SG, Christiani DC [2003]. Firefighters and on-duty deaths from coronary heart disease: a case control study. Environ health: a global access science source. 2:14. [http://www. ehjournal.net/content/2/1/14]. Date accessed: February 15, 2007.

Kales SN, Soteriades ES, Christophi CA, Christiani DC [2007]. Emergency duties and deaths from heart disease among fire fighters in the United States. N Eng J Med 356:1207–1215.

Karter Jr MJ, Molis JL [2006]. Fire Fighter Injuries–2005. Quincy, MA: National Fire Protection Association.

Kulig K [1991]. Cyanide antidotes and fire technology. New Eng J Med 325:1801– 1802.

Kuorinka I, Korhonen O [1981]. Firefighters’ reaction to alarm, an ECG and heart rate study. J Occup Med 23:762–766.

Lemon PW, Hermiston RT [1977]. The human energy cost of fire fighting. J Occup Med 19:558–562.

Levin BC, Kuligowski ED [2005]. Chapter 10. Toxicology of Fire and Smoke. National Institutes of Standards and Technology, Gaithersburg, MD. [http://fire.nist.gov/bfrlpubs/fire05/PDF/f05154.pdf] Date accessed: March 12, 2007.

Manning JE, Griggs TR [1983]. Heart rate in fire fighters using light and heavy breathing equipment: simulated near maximal exertion in response to multiple work load conditions. J Occup Med 25:215–218.

McNamee R, Burgess G, Dippnall WM, Cherry N [2006]. Occupational noise exposure and ischaemic heart disease mortality. Occup Environ Med 63:813–819.

Melius JM [1995]. Cardiovascular disease among firefighters. In: Orris P, Melius J, Duffy RM, eds. Firefighters’ safety and health. Occupational Medicine State of the Art Reviews 10(4)821–827. Philadelphia, PA: Hanley & Belfus, Inc.

Mittleman MA, Maclure M, Tofler GH, Sherwood JB, Goldberg RJ, Muller JE [1993]. Triggering of acute myocardial infarction by heavy physical exertion. N Eng J Med 329:1677–1683.

NFPA [2000]. NFPA 1583: Standard on health-related fitness programs for fire fighters. Quincy, MA: National Fire Protection Association.

NFPA [2002a]. NFPA 1404: Standard for fire service respiratory protection training. Quincy, MA: National Fire Protection Association.

NFPA [2002b]. NFPA 1500: Standard on fire department occupational safety and health program. Quincy, MA: National Fire Protection Association.

NFPA [2002c]. NFPA 1001: Standard for fire fighter professional qualifications. Quincy, MA: National Fire Protection Association.

NFPA [2007]. NFPA 1582: Standard on comprehensive occupational medical program for fire departments. Quincy, MA: National Fire Protection Association.

Nichol G, Stiell IG, Laupacis A, Pham B, De Maio VJ, Wells GA [1999]. A cumulative meta-analysis of the effectiveness of defibrillator-capable emergency medical services for victims of out-of-hospital cardiac arrest. Ann Emerg Med 34:517–525.

NIOSH [1985]. NIOSH/OSHA/USCG/EPA. Occupational Safety and Health Guidance Manual for Hazardous Waste Site Activities. U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, Centers for Disease Control and Prevention, National Institute for Occupational Safety and Health Publication No. 85–115.

NIOSH [2000]. Fire fighter dies as a result of a cardiac arrest during a trench rescue— Georgia. Cincinnati, OH: U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, Centers for Disease Control and Prevention, National Institute for Occupational Safety and Health, Fatality Assessment and Control Evaluation (FACE) Report 99F–49.

NIOSH [2001]. Fire fighter dies after completing job task evaluation—Alabama. Cincinnati, OH: U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, Centers for Disease Control and Prevention, National Institute for Occupational Safety and Health, Fatality Assessment and Control Evaluation (FACE) Report F2001–25.

NIOSH [2003]. Fire fighter dies during live fire training—North Carolina. Cincinnati, OH: U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, Centers for Disease Control and Prevention, National Institute for Occupational Safety and Health, Fatality Assessment and Control Evaluation (FACE) Report F2002–19.

NIOSH [2004]. Fire fighter dies during performing service call—Connecticut. Cincinnati, OH: U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, Centers for Disease Control and Prevention, National Institute for Occupational Safety and Health, Fatality Assessment and Control Evaluation (FACE) Report F2004–7.

NIOSH [2005]. Fire chief suffers sudden cardiac death while returning to the fire station after a structure fire. Cincinnati, OH: U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, Centers for Disease Control and Prevention, National Institute for Occupational Safety and Health, Fatality Assessment and Control Evaluation (FACE) Report F2005–11.

NVFC (National Volunteer Fire Council) [2004a]. Healthy-heart initiative. [http://www.healthy-firefighter.org]. Date accessed: February 15, 2007.

NVFC, USFA [2004b]. Health and wellness guide for the volunteer fire service, Emmitsburg, MD: Federal Emergency Management Agency; United States Fire Administration, Publication No. FA–267/January 2004. [http://www.usfa.fema.gov/downloads/pdf/publications/fa-267.pdf] Date accessed: February 15, 2007.

NFFF (National Fallen Firefighter Foundation) [2007]. Everyone Goes Home Firefighter Life Safety Initiative. [www.everyonegoeshome.com] Date accessed: March 9, 2007.

Paffenbarger RS Jr, Hyde RT, Wing AL, Lee IM, Jung DL, Kampert JB [1993]. The association of changes in physical-activity level and other lifestyle characteristics with mortality among men. N Engl J Med 32:538–545.

Pantadosi CA [2002]. Carbon monoxide poisoning. N Eng J Med 347:1054–1055.

Pelletier KR [2001]. A review and analysis of the clinical- and cost-effectiveness studies of comprehensive health promotion and disease management programs at the work-site: 1998–2000 update. Am J Hlth Promot 16:107–116.

Pelletier KR [1996]. A review and analysis of the clinical- and cost-effectiveness studies of comprehensive health promotion and disease management programs at the work-site: 1993–1995 update. Am J Hlth Promot 10:380–388.

Peters A, Dockery DW, Muller JE, Mittleman MA [2001]. Increased particulate air pollution and triggering of myocardial infarction. Circulation 103:2810–2815.

Pope CA III, Burnett RT, Thun MJ, Calle EE, Krewski D, Ito K, Thurston GD [2002]. Lung cancer, cardiopulmonary mortality, and long-term exposure to fine particulate air pollution. JAMA 287:1132–1141.

Pope CA III, Burnett RT, Thurston GD, Thun MJ, Calle EE, Krewski D, Godleski JJ [2004]. Cardiovascular mortality and long-term exposure to particulate air pollution: epidemiological evidence of general pathophysiological pathways of disease. Circulation 109:71–77.

Pope CA III, Muhlestein JB, Heidi TM, Renlund DG, Anderson JL, Horne BD [2006]. Ischemic heart disease events triggered by short-term exposure to fine particulate air pollution. Circulation 114:2443–2448.

Purser DA, Grimshaw P, Berrill KR [1984]. Intoxication by cyanide in fires: A study in monkeys using polyacrylonitrile. Arch Environ Health 39:394–400.

Rossi R [2003]. Fire fighting and its influence on the body. Ergonomics 46:1017–1033.

Sandvik L, Erikssen J, Thaulow E, Erikssen G, Munda R, RodahlK [1993]. Physical fitness as a predictor of mortality among healthy, middle-aged Norwegian men. N Engl J Med 328:533–537.

Satran D, Henry CR, Adkinson C, Nicholson CI, Yiscah B, Henry TD [2005]. Cardiovascular manifestations of moderate to severe carbon monoxide poisoning. J Am Coll Cardiol 45:1513–1516.

Siscovick DS, Weiss NS, Fletcher RH, Lasky T [1984]. The incidence of primary cardiac arrest during vigorous exercise. N Eng J Med 311:874–877.

Smith DL, Petruzzello SJ, Manning TS [2001]. The Effect of Strenuous Live-Fire Drills on Cardiovascular and Psychological Responses of Recruit Firefighters. Ergonomics 44:24 4–254.

Steenland K [2000]. Shift work, long hours, and SCD: a review. Research finding linking workplace factors to CVD outcomes. In: Schnall PL, Belkic K, Landsbergis P, Baker D, eds. The workplace and cardiovascular disease. Occupational Medicine State of the Art Reviews 15(1):7–17. Philadelphia, PA: Hanley & Belfus, Inc.

Stiell IG, Wells GA, De Maio VJ, Spaite DW, Field BJ 3rd, Munkley DP, Lyver MB, Luinstra LG, Ward R. [1999a]. Modifiable factors associated with improved cardiac arrest survival in a multicenter basic life support/ defibrillation system: OPALS Study Phase I results. Ontario Prehospital Advanced Life Support. Ann Emerg Med 33:44–50.

Stiell IG, Wells GA, Field BJ, Spaite DW, De Maio VJ, Ward R, Munkley DP, Lyver MB, Luinstra LG, Campeau T, Maloney J, Dagnone E, OPALS Study Group [1999b]. Improved out-of-hospital cardiac arrest survival through the inexpensive optimization of an existing defibrillation program: OPALS Study Phase II. JAMA 281:1175–1181.

Tofler GH, Muller JE, Stone PH, Forman S, Solomon RE, Knatterud GL, Braunwald E [1992]. Modifiers of timing and possible triggers of acute myocardial infarction in the Thrombolysis in Myocardial Infarction Phase II (TIMI II) Study Group. J Am Coll Cardiol 20:1049–1055.

Treitman RD, Burgess WA, Gold A [1980]. Air contaminants encountered by fire fighters. Am Ind Hyg Assoc J 41:796–802.

Tubbs RL [1995]. Noise and hearing loss in firefighting. In: Orris P, Melius J, Duffy RM, eds. Firefighters’ safety and health. Occupational Medicine State of the Art Reviews 10(4)843–856. Philadelphia, PA: Hanley & Belfus, Inc.

USDHHS (U.S. Department of Health and Human Survices) [2006]. The health consequences of involuntary exposure to tobacco smoke. [www.surgeongeneral.gov/library/secondhandsmoke/report/fullreport. pdf] Date accessed: Febuary 23, 2007.

USEPA (U.S. Environmental Protection Agency) [1992]. Review of national ambient air quality standards for carbon monoxide. Assessment of scientific and technical information, pp. 15–22. [http://www.epa.gov/ttn/naaqs/standards/co/data/cosp1992. pdf]. Date accessed: February 15, 2007.

USFA (U.S. Fire Administration) [2002]. Firefighter fatality retrospective study, 1990– 2000. Emittsburg, MD: Federal Emergency ManagementAgency,U.S.FireAdministration, Publication No. FA–220. [http://www.usfa.dhs.gov/downloads/pdf/publications/fa-220.pdf] Date accessed: February 15, 2007.

USFA (U.S. Fire Administration) [2006] Four Years Later—A Second Needs Assessment of the U.S.Fire Service. Emittsburg, MD: Federal Emergency Management Agency, Fire Administration, Publication No. FA–303. [http://www.nfpa.org/assets/files/ PDF/NeedsAssessment2NatlReportFA303. pdf] Date accessed: April 26, 2007.

U.S. Preventive Services Task Force [1996]. Guide to clinical prevention services, 2nd ed. Baltimore, MD: Williams & Wilkins.

Valenzuela TD, Roe DJ, Cretin S, Spaite DW, Larsen MP [1997] Estimating effectiveness of cardiac arrest interventions: a logistic regression survival model. Circulation 96:3308–3313.

Van Kempen EE, Kruize H, Boshuizen HC, Ameling CB, Staatsen BAM, DeHollander AEM [2002]. The association between noise exposure and blood pressure and ischemic heart disease: a meta-analysis. Environ Health Perspect 110:307–310.

White RD, Hankins DG, Bugliosi TF [1998]. Seven years’ experience with early defibrillation by police and paramedics in an emergency medical services system. Resuscitation 39:145–151.

Willich SN, Lewis M, Lowel H, Arntz HR, Schubert F, Schroder R [1993]. Physical exertion as a trigger of acute myocardial infarction. N Eng J Med 329:1684–1690.

Willich SN, Wegscheider K, Stallmann M, Keil T [2006]. Noise burden and the risk of myocardial infarction. Eur Heart J 27:276– 282

Resumen para trabajadores y empleadores

Hombre que usa equipo de ejercicio¡ADVERTENCIA! Los bomberos enfrentan en el trabajo el riesgo de morir a causa de afecciones cardiovasculares que pueden prevenirse.

Los bomberos están muriendo en el trabajo a causa de afecciones cardiovasculares que pueden prevenirse.

La muerte cardiaca repentina es la causa más común de muertes entre los bomberos. Este documento:

  1. Brinda información sobre las actividades que realizan los bomberos y las enfermedades cardiacas.
  2. Presenta cinco informes de casos para resaltar hallazgos importantes.
  3. Resume información recopilada en las investigaciones de NIOSH sobre las muertes causadas por enfermedades cardiovasculares (ECV).
  4. Ofrece recomendaciones, que se indican a continuación, para minimizar el riesgo de lesiones y muertes en los bomberos a causa de episodios cardiovasculares.

Los departamentos de bomberos deben tomar las siguientes medidas para reducir los ataques cardiacos y otros episodios cardiovasculares repentinos en el trabajo:

  • Hacer chequeos médicos a todos los aspirantes y al personal del departamento a fin de determinar si están aptos para realizar las tareas propias de su trabajo con un riesgo mínimo de quedar incapacitados.
  • Asegurar que el personal a cargo de los chequeos médicos conozca las exigencias físicas del trabajo que realizan los bomberos, las tareas esenciales que implica combatir incendios y las directrices que por consenso ha establecido el cuerpo de bomberos.
  • Implementar un programa integral de bienestar y acondicionamiento físico para los bomberos con el objeto de reducir los factores de riesgo de ECV y mejorar la capacidad cardiovascular.
  • Controlar la exposición al monóxido de carbono y a otros agentes contaminantes a través del manejo adecuado de las situaciones de incendio y el uso debido del equipo de protección respiratoria.
  • Asegurar una dotación adecuada de personal para las operaciones a fin de evitar los esfuerzos físicos excesivos en el trabajo.
  • Ofrecer rehabilitación en el sitio del incidente para monitorear los signos vitales con el fin de determinar si ocurrió un excesivo esfuerzo cardiovascular, y para hidratar y refrescar al bombero afectado.
  • Implementar un programa integral de conservación de la audición.

Bombero
Para ayudar a los departamentos de bomberos a poner en práctica estas medidas, las agencias del cuerpo de bomberos deben realizar investigaciones en las siguientes áreas:

  • Eficacia de los programas de promoción de la salud para reducir la incidencia de enfermedades cardiacas entre los bomberos.
  • Obstáculos que impiden la puesta en práctica de los programas de promoción de la salud (tanto bienestar como acondicionamiento físico).
  • Eficacia de la rehabilitación en el sitio del incidente para reducir la sobrecarga cardiovascular.
  • Riesgos para el sistema cardiovascular de los bomberos debido a las exposiciones ocupacionales.

Posted in Incendios, Salud Laboral. Prevencion de riesgos | 2 Comments »

 
A %d blogueros les gusta esto: