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Alarmas y notificacion. ¿Puedes oirme, y entenderme?

Posted by Firestation en 21/11/2015

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Por Robert Schifiliti

10 temas clave que afectan la inteligibilidad de las comunicaciones de voz.

Los sistemas de alarma de incendio que utilizan la voz para informar a los ocupantes y direccionar sus movimientos han sido elementales en la protección contra incendios durante décadas. En años recientes, sin embargo, a medida que proliferaban los sistemas denominados “para todo riesgo” —esos diseñados no solamente para incendios, sino para cualquier situación de emergencia— se abrió una enorme cantidad de interrogantes sobre cómo integrar de manera efectiva la voz a dichos sistemas. Los cambios han llegado rápidamente y han afectado a disciplinas e industrias que previamente tenían poco conocimiento, o necesidad de tales sistemas. También se han llevado a cabo cambios significativos en el código —NFPA 72®, Código Nacional de Alarmas de Incendio y Señalización— que da tratamiento a estos sistemas. No es de extrañar que los planificadores, diseñadores, autoridades, instaladores y usuarios estén luchando por comprender y aplicar toda esta nueva información.

La confusión puede comenzar incluso con la terminología más básica. “Sistemas de comunicaciones de emergencia” (ECS, por sus siglas en inglés) y “sistemas de notificación masiva” (MNS, por sus siglas en inglés) se usan a menudo como sinónimos, pero no son la misma cosa. La edición 2010 del código NFPA 72 creó una nueva y más amplia categoría de ECS que incluye a los MNS y una variedad de otros sistemas de emergencia. Este Código define un ECS como un “sistema para la protección de vidas mediante la indicación de la existencia de una situación de emergencia y la comunicación de la información necesaria para facilitar una apropiada respuesta y acción,” y la mayoría de las formas de ECS se apoyan en el uso de la voz como estrategia primaria de transmisión de mensajes y comunicaciones.

Las necesidades de un creciente número de usuarios de ECS, desde el uso militar hasta campus universitarios y lugares de trabajo, están forzando a muchos de nosotros a reconsiderar cómo se utiliza la comunicación por voz en estos sistemas. El problema es que muchos de los sistemas de comunicación por voz aún son diseñados bajo los principios de audibilidad en lugar de los de inteligibilidad—otro punto de confusión. Audibilidad significa que usted puede oír algo, por ejemplo una alarma de incendio. Inteligibilidad significa que usted no sólo oye, sino que además, comprende. Es la diferencia entre el sonido y el lenguaje, entre una señal indicadora de la necesidad de tomar acción y un mensaje más complejo que comunica la situación, lo que es necesario hacer, y el porqué de esa necesidad. Los sistemas diseñados en base a la mera audibilidad no son suficientes para asegurar la inteligibilidad, lo que requiere un enfoque más sofisticado en el diseño del audio. Los sistemas de voz fracasarán en su misión prevista si no pueden ser fácil e inmediatamente comprendidos por la audiencia a quien van dirigidos. El sistema fracasará en lograr que la gente haga ciertas cosas, tales como refugiarse en determinado sitio, si el mensaje está mal formulado, si es muy largo o no da en forma adecuada las directivas específicas.

Una encuesta informal de expertos líderes en ECS ayudó a identificar 10 problemas comunes que afectan la calidad de la voz y el uso efectivo de los ECS, temas que no están tratados en forma directa en los requisitos del código NFPA 72. Si bien el cuerpo del código NFPA 72 no contiene información específica sobre el diseño o la evaluación de los sistemas de voz, el Anexo D del Código contiene tanto sugerencias para la buena práctica del diseño de sistemas de voz, como un protocolo bien detallado de prueba de los sistemas. Se puede acceder a una versión de cortesía (sólo lectura) del código NFPA 72 utilizando la página de información online del documento en http://www.nfpa.org/72. Además, la Asociación Nacional de Fabricantes Eléctricos publica una guía —la SB 50-2008, Guía de Aplicaciones de Inteligibilidad del Audio en Comunicaciones de Emergencia— disponible en nema.org, la que da tratamiento a algunos de estos problemas de diseño.

1. Audibilidad: No es lo mismo que inteligibilidad
Muchos diseñadores, instaladores y autoridades asumen que si el mensaje de voz es audible, será comprendido. Un sistema de voz debe ciertamente ser audible para ser comprendido; la mayoría de la gente ha tenido experiencias con sistemas localizadores que parecían susurrar y no podían ser comprendidos con ruido ambiental de fondo. Sin embargo, también habrán experimentado algún sistema a volúmenes demasiado altos. Los mensajes de voz a volúmenes muy altos pueden ser distorsionados por la electrónica de sistemas sobrecargados, y a menudo dan por resultado una reverberación excesiva en el espacio.

Aún cuando un mensaje de voz es audible y se presenta a un volumen confortable para la escucha, no necesariamente significa que es inteligible. Un sistema inteligible es un sistema claro, comprensible y capaz de ser comprendido. Imagine la frase “No utilice la escalera B”. Parado en una sala, usted oiría la oración proveniente en forma directa del altoparlante más cercano. Fracciones de segundo después, la frase también provendría del siguiente altoparlante más cercano. Y fracciones de segundo después de eso, la frase rebotaría contra el muro, cielorraso o piso y llegaría a sus oídos fuera de toda sincronía con las otras fuentes. Esto reduce la inteligibilidad, usualmente mediante la pérdida o corrupción de las consonantes existentes en las palabras. En este ejemplo, el “no” podría perderse, haciendo que el mensaje se interpretara exactamente de manera opuesta a la intencionalidad que tenía el mensaje. O, la letra “B” podría sonar como la letra “E”.

Los oyentes no deberían recibir sonidos provenientes de más de una fuente, a menos que estuvieran sincronizados para llegar a sus oídos en el mismo instante. El diseño efectivo de los sistemas de voz requiere que la reverberación sea minimizada, y esto puede hacerse, en parte, no sobrecargando el sistema—no presentándolo en un volumen demasiado alto.

2. La cantidad y espaciamiento de los altoparlantes
Muchos diseñadores de sistemas diseñan un espacio utilizando el mismo número de altoparlantes que utilizarían si colocaran sirenas en un diseño de alarma de incendio básico únicamente de tono. O simplemente utilizan una combinación de altoparlantes con luces estroboscópicas cada vez que se requiere una luz estroboscópica. Ninguno de estos métodos da tratamiento a los factores reales que afectan la inteligibilidad de la voz.

Si su oído está cerca de una fuente de sonido, la fuente no necesita de mucha energía para ser audible. Una buena analogía, son los auriculares, que liberan una cantidad pequeña de energía de sonido directamente en su oído. Incluso cuando sube el volumen hasta el nivel donde usted podría percibirlo como alto, aquellas personas cerca suyo podrían no oír nada. Esta analogía funciona bien para la mayoría de los diseños de sistemas de voz utilizados en el interior de edificios: utilizar más altoparlantes, con menor espaciamiento y funcionando a niveles menores de potencia.

¿Cuántos altoparlantes se requieren? ¿Y a qué espaciamiento y nivel de potencia? Depende. Un buen diseño podría comenzar con el objetivo de lograr un nivel de sonido uniforme donde el oyente nunca experimente una variación mayor a los 6 dB a medida que se mueve por un espacio dado. Este es un objetivo utilizado por ingenieros diseñadores de refuerzos de sonido en salas de reuniones y algunos sistemas de localización. Un sistema de emergencias puede usualmente tolerar una variación mayor, siempre que supere el ruido de fondo y siempre que no se encuentre a un volumen tan alto como para crear reverberación con las superficies.

El nivel de presión del sonido debe ser suficiente como para superar la mayor parte del ruido de fondo, pero no al punto de percibirse como “alto”. Para la mayoría de las ocupaciones, el nivel puede basarse en el nivel de ruido ambiental medido a unos 2000 Hz, una frecuencia que es un componente importante para la inteligibilidad del habla, particularmente para las consonantes. La potencia de salida de un altoparlante varía con la frecuencia y también varía a medida que uno se mueve fuera del eje—ambos afectarán el espaciamiento requerido. Además, un cielorraso más alto efectivamente requiere menos altoparlantes que uno más bajo. Sin embargo, dado que los altoparlantes de un cielorraso alto se encuentran más lejos del oído, podrían requerir una salida en dB un poco mayor, ajustada mediante el uso de una derivación superior en el parlante, o mediante el uso de altoparlantes con una clasificación de potencia diferente. Los Anexos A y D del código NFPA 72 contienen diagramas y algunos debates sobre estos principios.

La edición 2010 del código NFPA 72 incluye un nuevo requisito/herramienta para diseñadores para designar Espacios Acústicamente Distinguibles (ADS, por sus siglas en inglés). Estos son espacios que difieren de otros por su acústica, configuración física, ocupación o diseño de sistemas. El establecimiento de ADS enfoca a los diseñadores y autoridades en la posible necesidad de utilizar principios de diseño diferentes.

3. La ubicación de los altoparlantes
Muro o cielorraso: esa es la cuestión. Los altoparlantes montados en el cielorraso podrían ser más fáciles y menos costosos para instalar y mover en situaciones donde hay instalaciones abiertas y expuestas o que cuentan con cielorrasos suspendidos. El montaje sobre el muro podría ayudar a la colocación de altoparlantes en una ubicación cercana al oyente y a la reducción de los requisitos de potencia.

Es fácil diseñar la cobertura a nivel del oído cuando se conocen las características de un altoparlante. Cada altoparlante produce una salida de sonido audible en forma de cono, y la medida de dicho cono puede variar debido a una cantidad de factores, incluidos aquellos descritos anteriormente. En realidad, cada altoparlante tiene una salida ubicada en algún nivel por debajo del cono descrito por las características del altoparlante. El problema radica en que el nivel puede ser un poco menor en algunos ángulos y que varía con la frecuencia—dos factores que afectan la calidad de la inteligibilidad del habla. No obstante, podría ser aceptable el diseño de algunos espacios con inteligibilidad reducida, particularmente en corredores donde los ocupantes se encuentran a menudo en movimiento y pueden moverse a distancias cortas hacia áreas de mayor inteligibilidad.

4. La calidad de un mensaje pregrabado
La calidad de un mensaje pregrabado puede controlarse mejor que los anuncios por micrófono en vivo. Los mensajes pregrabados deberían ser cuidadosamente guionados y grabados por locutores/comentaristas profesionales que saben cómo utilizar las inflexiones de la voz, pausas y enunciaciones para transmitir significado.

La calidad de un mensaje grabado es en gran parte afectada por el tamaño del chip de memoria de la unidad de control y las especificaciones (profundidad de bits y frecuencia de muestreo) utilizadas para la grabación. Los sistemas de comunicaciones de emergencia no necesitan una alta fidelidad ni un gran tamaño de archivo, como los utilizados por ejemplo, en grabaciones de música, pero en áreas con altos niveles de ruido o acústicas desafiantes, una grabación de mejor calidad podría convertirse en la diferencia entre un sistema inteligible y uno que requiere un tiempo y esfuerzo considerable por parte del oyente para comprenderlo—asumiendo que el mensaje se repite lo suficiente.

En estas situaciones, la calidad puede mejorarse mediante el uso de 16 o 24 bits de profundidad versus la usual profundidad de 8 bits, y mediante el uso de una frecuencia de muestreo de por lo menos 8.000 o 16.000 Hz. La frecuencia de muestreo tiene un impacto directo en las consonantes que son tan importantes para comprender las palabras. La frecuencia de muestreo necesita ser al menos dos veces la mayor frecuencia que se pretende reproducir de manera confiable. De modo que una tasa de muestreo de solo 4.000 Hz podría ahorrar algo de memoria en el chip, pero limitaría la reproducción a sonidos no mayores de 2.000 Hz. Con ese límite de frecuencia, el mensaje de voz sonaría apagado y las consonantes se escucharían de manera distorsionada.

5. El cableado y la potencia
Es bastante común el ver cables de calibre 18 o 16 para circuitos de altoparlantes que tienen una longitud de cientos de pies—los diseñadores que crearon esos circuitos probablemente utilizaron un cable de mayor calibre, 10 o 12, en los altoparlantes de sus home theaters. Dado que los circuitos de audio alternan la corriente, es común medir la pérdida de potencia en decibeles en lugar de medirla en porcentajes de voltaje, como se hace en los circuitos de alarmas de incendio de corriente directa. Los cálculos debe hacerlos el instalador o fabricante para seleccionar la medida del cable que limite la pérdida de potencia a no más de 3 dB.

Ningún diseño es perfecto. La mayoría requerirá el agregado de algunos altoparlantes o el cambio de derivaciones para ajustar el volumen, alto o bajo. Deberían utilizarse medidas de cables que permitan una carga adicional, y debería incluirse capacidad adicional de potencia del amplificador para permitir cambios y ajustes que podrían necesitarse para balancear el sistema. Hay que tener en cuenta que los amplificadores pueden generar distorsión y ruido si se hacen funcionar al límite. Esta es otra razón para aumentar el tamaño del amplificador más allá de lo que requiere el diseño de base.

6. Ubicación y diseño del centro de comando de emergencias
Los arquitectos y propietarios se esfuerzan por optimizar el uso de cada pie cuadrado de un edificio. Contar con un centro de comando de emergencias seguro y resistente a incendios no es habitualmente una prioridad salvo que así lo requiera algún código o reglamentación. Como resultado, muchos sistemas de comunicaciones de emergencia tienen su interfaz central, incluido el micrófono, ubicada en el hall principal del edificio—en general, una de las áreas más ruidosas, y menos seguras del edificio, en particular durante una emergencia.

Los atributos físicos de un centro de comando de emergencias variarán en base a su misión prevista. No obstante, todos los centros de comando necesitan tener niveles bajos de ruido ambiente para permitir a los equipos de emergencia trabajar y comunicarse. Esto se hace mediante el suministro de áreas de trabajo especificas para las diferentes funciones y espacio suficiente para los miembros de los equipos, por ejemplo, el puente de mando de la nave estelar Enterprise, de “Viaje a las Estrellas”, con sus estaciones para tareas específicas, incluida una para el comandante y otra para el oficial de comunicaciones. Deben proveerse tratamientos acústicos para absorber y disipar el ruido conversacional, y los muros y perforaciones de servicio deben construirse para limitar el ruido exterior.

Es importante que cualquier ubicación de los micrófonos se posicione de modo tal que el usuario no se encuentre cerca de los otros que deben continuar hablando. Asimismo, tampoco debería haber un altoparlante en ningún lugar cercano a la ubicación del micrófono, lo que causaría retroalimentación y ruido en el sistema. El cable del micrófono debería ser lo suficientemente largo para permitirle al usuario sentarse en o alcanzar un escritorio o estación de trabajo donde podría haber diagramas, planos operativos, plantillas de mensajes, guiones, u otras anotaciones que necesitara consultar mientras hace sus anuncios. La colocación de material que absorba sonido sobre las ubicaciones de los micrófonos ha demostrado en general que reduce el ruido y aumenta la inteligibilidad de la voz.

7. Complejidad y ergonomía del sistema
La gente ha llegado a esperar interfaces de usuario intuitivas y ergonómicas para computadoras, teléfonos, reproductores de música y otros electrodomésticos. De igual manera, la interfaz de usuario para un ECS necesita considerar la misión y los usuarios. Los sistemas utilizados diariamente para funciones de rutina permiten a los usuarios familiarizarse con los controles y manejar cómodamente la complejidad del sistema; el permitir que un ECS de voz fuera utilizado para propósitos ajenos a la emergencia significó un gran avance en términos de mejorar su uso en la edición 2010 del código NFPA 72. Los sistemas que se utilizan sólo en raras oportunidades, por el contrario, requieren interfaces más simples. Las fuerzas de emergencia como la policía y los bomberos, podrían contar con personal entrenado y capaz de utilizar la interfaz del sistema. En otras situaciones, podría ser necesario para los propietarios el contar con personal calificado disponible para colaborar o emitir anuncios bajo la dirección de los comandantes de emergencia.

Las características del micrófono del sistema son importantes factores ergonómicos que afectan la inteligibilidad de la voz. Algunos micrófonos necesitan mantenerse cerca de la boca, a alrededor de una pulgada o menos. Otros necesitan estar a tres o cuatro pulgadas de distancia. ¿Cómo puede saber el usuario lo que resulta ideal? Un simple diagrama cerca del micrófono puede ser de ayuda. Algunos micrófonos son muy direccionales y deben mantenerse en forma vertical frente a la boca de la persona que habla. Estos micrófonos son útiles en centros de comando pequeños, dado que es menos probable que capten conversaciones paralelas de los laterales. Por otro lado, los micrófonos con una mayor sensibilidad polar son más aptos para que un usuario lleve cómodamente mientras se mueve y realiza otras tareas. El inconveniente que tienen es que recogerán ruidos extrínsecos en centros de comando pobremente diseñados.

8. Cuándo y cómo probar los sistemas de voz
El Anexo D del código NFPA 72, elaborado con la colaboración de la Fundación para Investigaciones de Protección contra Incendio, describe protocolos de prueba detallados, incluida información sobre cómo planificar las pruebas. Los protocolos de prueba en el Anexo no son requeridos; el Código permite su utilización, pero también permite una simple prueba de “escucha”.

El NFPA 72 requiere que los altoparlantes sean probados al momento de la aceptación y una vez al año. La prueba, no obstante, es muy diferente de la de los sistemas únicamente de tono, dado que la inteligibilidad del sistema de voz está afectada por algo más que sólo la audibilidad. La medición de la audibilidad de un mensaje de voz mediante el uso de un medidor de sonido carece virtualmente de significado respecto de la inteligibilidad, dado que la presencia de mobiliario, alfombras, y personas, pueden alterar de manera drástica la calidad de la señal de la voz mediante la absorción de diferentes frecuencias de sonido. Sin embargo, en muchos casos, el mobiliario y las personas pueden mejorar la inteligibilidad de la voz mediante la reducción de la reverberación. Asimismo, dado que diferentes frecuencias de sonido afectan los diferentes sonidos de la voz, llamados fonemas, es importante que el sonido esperado sea incluido como parte de la prueba.

También pueden utilizarse medidores de inteligibilidad para medir el desempeño del sistema. Se reproduce en el sistema un sonido especial que contiene todos los fonemas que componen el lenguaje humano, con el medidor registrando el funcionamiento. El sonido de la prueba puede ser pregrabado en el chip de voz por el fabricante del sistema. El protocolo de prueba establecido en el código NFPA 72 también incluye un método para incluir el micrófono en la prueba. La utilización del micrófono es una oportunidad para la gente de probar cómo obtener la mejor calidad de voz. También es una prueba importante para una pieza más de la electrónica que puede afectar dramáticamente la calidad de la voz.

Una consideración adicional con los mensajes pregrabados es que la calidad de tales mensajes podría no ser tan crítica como la calidad de los anuncios en vivo, porque los mensajes pregrabados se repiten habitualmente varias veces en forma automática, dando a los oyentes la oportunidad de aclarar sonidos o palabras dudosos/as. La investigación ha demostrado que si se entiende alrededor del 80 por ciento de las palabras, la comprensión de las oraciones será de un noventa y pico por ciento, porque el cerebro está acostumbrado a poner las cosas en contexto. Repetir un mensaje varias veces, casi garantiza la correcta recepción del mensaje, excepto en las peores condiciones. Pero el mensaje de un comandante hablando en el micrófono podría no repetirse nunca, o podría repetirse utilizando palabras o estructuras de frases diferentes.

Sin la repetición textual, el ambiente acústico y todas las piezas del equipo en la cadena, incluido el micrófono, cobran mayor importancia en lo relativo a la inteligibilidad del habla y a la correcta recepción del mensaje.

9. Lo que el mensaje de voz debería decir 
Se puede tener el mejor sistema de sonido jamás fabricado, pero si no se dicen las palabras adecuadas, no se logrará que la gente haga lo que se le requiere. Y peor aún, eso podría significar un daño mayor.

Un mensaje no será comprendido si la persona que habla tiene un acento desconocido, habla muy rápido, sostiene el micrófono muy cerca o muy lejos, o utiliza lenguaje muy informal, técnico o complejo. Un experto señaló que la frase “por favor” no debe utilizarse en los mensajes pregrabados; los anuncios de emergencia deben ser claros, directos y despojados de todo lenguaje innecesario. Los mensajes tiene dos propósitos principales: informar a la gente sobre la situación que está teniendo lugar y guiar el comportamiento de las personas.

Deberían contener tres o cuatro elementos críticos: lo que ha sucedido, lo que debe hacerse, el “por qué” debe hacerse y “quién soy yo”—qué autoridad está diciendo esto. Tener en cuenta que “lo que debe hacerse” debe ser el último elemento mencionado, dado que será el más recordado. Ejemplo: “Hay un incendio en el piso 15. Por su seguridad, el jefe de bomberos pide que evacuen utilizando la escalera”.

Hay muchos otros factores que afectan las buenas estrategias de mensaje. La Fire Protection Research Foundation está trabajando con el Instituto Nacional de Normas y Tecnología, en nombre del Comité Técnico de ECS del código NFPA 72 para desarrollar lineamientos y plantillas para una variedad de emergencias, audiencias objetivo, y plataformas de envío, incluidas comunicaciones de voz.

10. ¿Quién estará autorizado a utilizar el sistema?
La respuesta a la pregunta sobre quién autorizará y hará los anuncios requiere una cuidadosa planificación y debate entre todas las partes interesadas relacionadas con la planificación e implementación de los ECS.

Los sistemas con mensajes pregrabados pueden activarse automáticamente para emergencias tales como un incendio, en las cuales se han elaborado y analizado los posibles escenarios, y donde las acciones necesarias están bien establecidas. No obstante, aún cuando los mensajes pregrabados han sido automáticamente activados y transmitidos, la emisión de mensajes en vivo por el equipo de emergencias aumentará la efectividad; en algunas situaciones, los ocupantes podrían considerar irrelevantes los mensajes pregrabados, al igual que a menudo son ignoradas las señales de la alarma de incendio únicamente de tono. Asimismo, muchas emergencias casi siempre requerirán algún tipo de evaluación, toma de decisión, y ajuste de plantillas de mensaje antes de emitir los anuncios de voz.

En un escenario de incendio, los anuncios en vivo podrían esperar hasta que el comando del incidente se haya establecido y hasta que haya tenido la oportunidad de reunir información crítica que podría afectar el contenido del mensaje. Sin embargo, cuando hay una persona con una pistola en una clase, podría ser necesario el uso más inmediato de los ECS. Esta es la razón por la que el tema de la autorización necesita ser parte del plan de emergencias. La cuestión del acceso, del control físico y/o contraseña, hacia los controles y micrófono de los ECS debe ser resuelta antes del diseño e instalación del sistema. De igual manera, cuando hay múltiples micrófonos o estaciones de comando, es necesario establecer protocolos de control, accesos y prioridades.

En resumen
Los ECS requieren ser planificados, diseñados, instalados y utilizados con cuidado. Los sistemas que se basan en la voz para el envío de mensajes enfrentan numerosos desafíos que afectan a muchas personas, autoridades, actividades comerciales y profesiones. Es importante identificar a las partes involucradas y expertos que participaron en la etapa de planificación de cualquier proyecto de ECS. Dado que el diseño de los sistemas de voz es tan diferente de un diseño de señalización de alarma de incendio convencional, los ingenieros necesitan aprender nuevas técnicas y utilizar nuevas herramientas de diseño o buscar alianzas con profesionales experimentados. Las autoridades y propietarios necesitan estar activamente involucrados en la planificación de estos sistemas; ignorar las cuestiones de voz de los ECS o sólo darles tratamiento parcial puede poner en peligro la calidad y efectividad de las comunicaciones de voz durante una emergencia.

Robert Schifiliti, ingeniero en protección contra incendios matriculado, es presidente y CEO de R.P. Schifiliti Associates, Inc. Participa de varios comités de la NFPA, y preside el Comité de Correlación Técnica de la NFPA sobre Sistemas de Señalización para la Protección de la Vida y la Propiedad, responsable del código NFPA 72.


ECS, Bidireccionales
NFPA 72, Código Nacional de Alarmas de Incendio y Señalización, divide ampliamente los sistemas de comunicaciones de emergencia (ECS, por sus siglas en inglés) en sistemas unidireccionales y sistemas bidireccionales. Los sistemas unidireccionales incluyen tanto sistemas tradicionales de voz para alarma de incendio como sistema utilizados para otro tipo de riesgos. Los sistemas unidireccionales también se dividen en aquellos ubicados dentro del edificio y aquellos que transmiten mensajes de voz hacia el exterior en una amplia área, o aquellos que envían mensajes a receptores específicos, habitualmente utilizando mensajes de texto, correo electrónico, o discado masivo y envío de mensajes de voz grabados.

Los sistemas bidireccionales incluyen tanto teléfonos de las fuerzas tradicionales de bomberos/de emergencia como sistemas que perfeccionan el uso de radios de las fuerzas de emergencia dentro de un edificio o área. El Código también ha incluido requisitos para sistemas de comunicaciones bidireccionales para ascensores y áreas de refugio, que habían sido requeridos por los códigos de edificación desde hacía tiempo, pero que no habían sido cubiertos por ninguna norma de desempeño ni instalación antes de la edición 2010 del código NFPA 72.
Source: http://www.nfpajla.org/archivos/edicion-impresa/alarma-deteccion-senalizacion/1003-puedes-oirme-y-entenderme-ahora

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