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NFPA Journal. Basado en Datos

Posted by Firestation en 03/07/2015

Por Jesse Roman

BasadoEnDatos

A medida que aumenta exponencialmente el volumen de datos generados, los bomberos consideran maneras innovadoras de aprovechar el poder que provee la información, para salvar vidas, reducir las pérdidas de propiedades y proteger a los bomberos—un mundo nuevo y audaz para el “combate inteligente de incendios”.


La estación de bomberos 308, situada en South Queens (EE.UU.), es el tipo de lugar en el que los visitantes reciben un fuerte apretón de manos y una rica taza de café cuando llegan. Arriba, la oficina de Eugene Ditaranto es de la vieja escuela. Los muros están revestidos con paneles de madera de la década de los 70 y Ditaranto, jefe del Batallón 51 del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de Nueva York (FDNY), tiene colgados tablones de anuncios y mapas de su distrito. Hay decenas de carpetas colocadas en un estante situado en el muro más alejado y la superficie del sencillo escritorio de madera del jefe está prolijamente cubierta con pilas de papeles, archivadores y notas autoadhesivas. A cada rato se escucha sonar el teléfono fijo por sobre el zumbido de dos unidades de aire acondicionado de ventana.

Sin embargo, en este modesto espacio de la vieja escuela, con sólo pulsar unas teclas el Jefe Ditaranto accede a una de las herramientas tecnológicamente más innovadoras y sofisticadas desarrolladas por los bomberos. Enciende su computadora Dell y en tan solo unos instantes su pantalla presenta lo que todo jefe sueña tener a su alcance: una lista de los edificios de su distrito que en ese día corren el mayor riesgo de sufrir un incendio. El programa se denomina Sistema de Inspección Basado en Riesgos (Risked-Based Inspection System o RBIS), que en esencia consiste en un innovador algoritmo de análisis de datos llamado FireCast.

Durante más de un año, el FDNY ha utilizado el FireCast 2.0, que clasifica los datos de cinco agencias de la ciudad en hasta 60 factores de riesgo de incendio, que a su vez se emplean para generar las listas de prioridades de todos los edificios inspeccionados por el FDNY. Los oficiales del cuerpo de bomberos aseguran que esta tecnología alivia la carga de trabajo, simplifica una tarea increíblemente compleja y, lo que es más importante, conduce a los bomberos de Nueva York a presentarse en algunos de los edificios de la ciudad más propensos a incendios, algunos de los cuales no han sido inspeccionados en años.

“La prevención de incendios es lo que, en definitiva, permite salvar una gran cantidad de vidas, hecho imposible de expresar numéricamente”, dijo Ditaranto, quien colaboró en el desarrollo y actualmente supervisa el sistema RBIS. “Si ingresamos en un edificio y vemos algo y lo corregimos, no podemos saber si estamos previniendo un incendio que podría ocurrir en tres semanas—no hay manera de predecirlo. Pero sí creo que, probablemente, en muchos casos, nuestras acciones implementadas efectivamente contribuyen a la prevención de un incendio”.

RBIS esta en vías de convertirse en una herramienta de trabajo cada vez más poderosa. A principios del próximo año, FDNY lanzará el algoritmo FireCast 3.0, que clasificará los datos recopilados de 17 agencias de la ciudad, junto con el sistema 311 de informe telefónico de la ciudad de casos que no son de emergencia, en hasta 7,500 factores de riesgo de incendio distintos y ponderados—todo desde las especificaciones del edificio y las ocupaciones hasta violaciones a las reglamentaciones de recolección de residuos y quejas por ruidos. Todas las noches, poderosas computadoras de las modernas y elegantes sedes centrales de FDNY en Brooklyn utilizarán el algoritmo FireCast 3.0 para analizar los valiosos datos recopilados en un período de tres años de todos los edificios de la ciudad. Con la aplicación de las variables y de los antecedentes de un solo incendio de cada uno de los vecindarios, FireCast 3.0 llevará a cabo un complejo análisis estadístico y le asignará a todos los edificios que inspecciona el FDNY un puntaje de riesgo de incendio. Los edificios que tengan el puntaje de riesgo de incendio más alto serán puestos en primer lugar de la lista de inspecciones de edificios, asignados diariamente a cada una de las 341 compañías de bomberos de Nueva York. FireCast también toma en consideración, según una programación establecida, los edificios que el cuerpo de bomberos legalmente debe inspeccionar, como por ejemplo: escuelas, edificios bajo construcción y edificios inhabilitados y los agrega en los primeros lugares de la lista. Todo el proceso llevará aproximadamente 90 minutos.

El sistema RBIS es tal vez el mejor ejemplo de lo que se ha dado por llamar “combate inteligente de incendios” — que emplea los datos, tanto para informar como para agilizar los procesos que aplican los bomberos cuando responden a un incendio u otra emergencia. En un mundo cada vez más saturado de información—en donde aparentemente todo es “inteligente”, desde los teléfonos hasta la red eléctrica—los bomberos, también, está comenzando a aprovechar la enorme cantidad de datos y herramientas actualmente disponibles, para contribuir a salvar vidas, proteger a los bomberos y reducir las pérdidas de propiedades.

El concepto parece estar a punto de despegar. A principios de este año la Fundación de Investigación en Protección contra Incendios, en asociación con el Instituto Nacional de Normas y Tecnología (National Institute of Standards and Technology o NIST) se embarcó en un ambicioso proyecto de 18 meses de investigación, cuyo objetivo fue identificar las oportunidades para crear y desarrollar nuevas herramientas para el combate inteligente de incendios. Como parte del proyecto, los equipos de peritos en incendios, científicos y expertos en datos y tecnología están creando una “guía” integral para el futuro estudio del combate inteligente de incendios, que abarca temas que van desde el análisis de datos y sensores, hasta aplicaciones móviles e interoperabilidad. El proyecto de la guía debería estar terminado para marzo-junio de 2015. “El mundo está cambiando muy rápidamente, y lo mismo sucede con los bomberos”, expresó Edward Baggott, jefe de operaciones adjunto de FDNY y uno de los desarrolladores de FireCast y del Sistema de Inspección Basado en Riesgos. “El RBIS colabora con los ciudadanos de Nueva York, pero es también beneficioso para los bomberos, ya que nos permite aprender algunos aspectos críticos directamente en el campo—se trata de un modelo en el que todos ganan. Creo que recién estamos en la primera etapa de su desarrollo.

Cómo resolver las deficiencias
Para saber hasta dónde ha llegado el FDNY, tan solo hay que mirar y ver en dónde se encontraba hace tan sólo siete años.

El 18 de agosto de 2007, envueltos en una turbia nube de denso humo, los bomberos de la Ciudad de Nueva York Robert Beddia, Joseph Graffagnino y James Martin subieron una escalera del inhabilitado edificio del Deutsche Bank, situado en el centro de Manhattan, con la intención de llegar hasta los bomberos que ellos creían estaban atrapados en el piso 15. El edificio de oficinas de gran altura, a sólo pasos de la Zona Cero, fue seriamente dañado en los ataques terroristas del 11 de septiembre y estaba siendo reducido y demolido. Justo antes de las 16:00 se produjo un incendio en el piso 17, cuando un empleado imprudentemente arrojó un cigarrillo.

Cuando llegaron los bomberos, descubrieron que los obreros de la construcción, en su prisa por demoler el edificio, habían hacía unos meses cortado un tramo de 42 pies de la tubería vertical que se usaba para suministrar agua a los pisos más altos durante un incendio. Como resultado, los bomberos debieron forcejear para hacer llegar la manguera desde el nivel de la calle. En un juicio penal contra tres de los supervisores de la construcción del sitio, el bombero Martin posteriormente testificó que él, Beddia y Graffagnino habían estado en el edificio 40 minutos antes de que llegara el agua, con sus tanques de oxígeno que se agotaban peligrosamente.

Entre los pisos 14 y 15, Graffagnino y Beddia se quedaron sin aire, pero escapar resultaba difícil, parcialmente debido a que sectores de la escalera habían sido sellados de manera inapropiada, como parte de las acciones de reducción en el edificio, según se observó en una investigación de la ciudad. A Martin, el último de los tres que ingresó en el edificio, le quedaba algo de oxígeno e intentó colaborar con sus dos compañeros antes de tomar la difícil decisión de dejarlos para buscar ayuda. Graffagnino y Beddia murieron poco después por la inhalación de humo.

Los registros mostraron que el cuerpo de bomberos no había inspeccionado el edificio desde hacía cinco meses, aún cuando las reglamentaciones de la ciudad requieren de una inspección visual de las tuberías verticales de un edificio en demolición cada 15 días. Entre tanto, el Departamento de Construcción de la ciudad sí había llevado a cabo inspecciones, pero no había descubierto la tubería vertical rota ni había compartido la información referente a las inspecciones con el FDNY. “Lamentamos profundamente los errores de nuestras agencias en la inspección y detección de las condiciones que llevaron a la muerte de los bomberos Beddia y Graffagnino”, reconoció el gobierno de la ciudad en una declaración publicada después del incendio. Los tres supervisores del proyecto fueron acusados de homicidio, pero fueron absueltos.

“Después del 11 de septiembre, el enfoque se centró en la reconstrucción del cuerpo de bomberos y en la preparación para el terrorismo—la inspección del edificio no era una de nuestras principales prioridades”, dijo Baggot en una reciente entrevista que tuvo lugar en la sede central del FDNY en Brooklyn. “Deutsche Bank nos demostró que definitivamente teníamos deficiencias”.

FDNY tiene la responsabilidad de inspeccionar 330,000 edificios de la ciudad, lo que abarca a todos los edificios comerciales y a todos los otros edificios con áreas comunes, tales como complejos de departamentos. (El Edificio Empire State, con sus 2.7 millones de pies cuadrados de espacio, se cuenta como un único edificio.) Durante años, el cuerpo de bomberos confiaba en un anticuado método de catálogo fichero para hacer el seguimiento de las inspecciones. A cada edificio de la ciudad se le asignaba una ficha con información básica, como ocupación, superficie en pies cuadrados, materiales de construcción y año de construcción. Quedaba a cargo del comandante de la compañía hacer el seguimiento de las fichas y asignar a cada uno una letra, de la A a la E, lo que determinaba la frecuencia con la que el edificio debía ser inspeccionado. Ninguno de los registros estaba digitalizado y no había manera de hacer el seguimiento de la información crítica o incluso de cuándo un edificio había sido inspeccionado por última vez, sin ir a la estación de bomberos local y buscar en el catálogo fichero.

“Nosotros le indicábamos a los comandantes de las compañías, que ellos necesitaban determinar, de los miles de edificios del distrito administrativo de la compañía, a cuáles de ellos debían ir todos los años, cada dos años, cada tres, etc.”, dijo Ditaranto. “Con todas las otras responsabilidades que tenían, eso resultaba ser una tarea imposible. Lo más probable es que muchos aspectos quedarían marginados”. La fortuita naturaleza del sistema, expresó Baggott, llevaba a que muchas de las fichas se perdieran o se destruyeran y no estuvieran en el archivo.

La reparación del destruido sistema de inspecciones era algo desalentador. El objetivo del cuerpo de bomberos era completar las inspecciones del 10 por ciento de sus edificios todos los años, pero con algunas compañías con hasta 5,000 llamadas anuales por incendios, aún ese objetivo presentaba un gran desafío. “Tuvimos que preguntarnos qué podíamos hacer para mejorar la manera de determinar cuales edificios visitaríamos, dado que ciertamente no podíamos asistir a los 330,000”, sostuvo Jeff Roth, un comisionado adjunto de FDNY y líder de la unidad de análisis de FDNY de cuatro miembros, a cargo del desarrollo y mantenimiento del algoritmo FireCast. “Pero, ¿cómo hacer esa determinación?”.

Los cambios largamente debatidos en la municipalidad, fueron implementados tras el incendio del Deutsche Bank, sostuvo Roth. Se les ordenó al Departamento de Construcción y al Departamento de Protección Ambiental que comenzaran a compartir automáticamente con FDNY toda la nueva información sobre construcciones e inspecciones que obtuvieran. Más significativo aún, en abril de 2013, el entonces alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg firmó un decreto por el que se creaba una plataforma de uso compartido de datos para toda la ciudad, que le permitiría a las agencias e incluso al público en general ver y manejar la enorme cantidad de datos obtenidos por las agencias de la ciudad. El decreto también creaba la Oficina de Análisis de Datos de la Alcaldía, conocida como “centro de inteligencia cívica” de la Ciudad de Nueva York. El giro que dio la ciudad hacia un empleo innovador de los datos ocurría mientras el FDNY continuaba con el proceso de renovación de sus políticas de inspección de edificios. “Se trató de un progreso natural para nosotros”, dijo Roth sobre la decisión de desarrollar un modelo de inspecciones de seguridad contra incendios basado en datos. “Nos dimos cuenta de que debíamos priorizar las inspecciones con algún fundamento, y repentinamente se nos revelaron todos estos datos. Así que pensamos, ‘¿de qué manera podemos emplearlos?’”.

El cuerpo de bomberos comenzó modestamente, digitalizando la totalidad de la información que tenía en su viejo sistema de fichas de inspecciones de edificios. Coordinó luego grupos de debate con oficiales para determinar cuál era la información fundamental que constaba en las fichas que podía tomarse como los mayores indicadores de predicción de un incendio. A partir de este proceso, FireCast 1.0, que Roth describió como un indicador “anecdótico” de predicción de un incendio sin demasiada base estadística, fue lanzado en marzo de 2013. “Era anecdótico porque en ese momento nuestro acceso a los datos era limitado”, dijo Roth. “Era lo mejor que podíamos hacer, pero resultó ser un primer paso crucial”.

Al darse cuenta de las limitaciones de este esfuerzo inicial, FDNY contactó a la nueva oficina de análisis de datos de la ciudad y consagró su ayuda al desarrollo de un nuevo modelo, basado en una mayor cantidad de datos. En junio de 2013, el equipo a cargo de los datos de la alcaldía entregó el proyecto a una recientemente convocada Unidad de Análisis del FDNY, que completó y lanzó FireCast 2.0—“el primer paso hacia un modelo estadístico real”, de acuerdo con lo expresado por Ryan Zimgibl, científico a cargo de los datos de los potenciales clientes del sistema FireCast y uno de los cuatro miembros originales de la Unidad de Análisis de FDNY.

Sintonización perfecta de la maquinaria
De acuerdo con lo que sostiene Zimgibl, el concepto central del algoritmo FireCast es detectar las características de los edificios que han sufrido incendios y compararlas con las características de aquellos en los que no ha habido un incendio. “¿Cuál es la diferencia entre los dos edificios que lucen exactamente iguales, excepto que en uno de ellos se ha producido un incidente de incendio? ¿Qué es lo que no estamos viendo en estos edificios?, expresó Zimgibl. “Se quiere encontrar aquellas descripciones que existen en uno de esos mundos, pero no en el otro, y hay unas pocas pruebas estadísticas diferentes que empleamos para colaborar en la determinación de cuáles son los factores que nos interesan”.

Una vez que el algoritmo FireCast resuelve cuáles son los factores que están correlacionados, y en qué medida, evalúa el caché masivo de datos almacenados en la nueva plataforma de uso compartido de datos de la Ciudad de Nueva York para determinar cuáles son los edificios que tienen características de predicción de un incendio y asignarle a cada edificio un puntaje de riesgo de incendio. “FireCast emula la intuición de un oficial de bomberos experimentado, alguien que ha estado en el vecindario durante años y realmente conoce los edificios”, explicaba Roth. “Muchos de estos veteranos con los que he conversado no están demasiado sorprendidos por los hallazgos del FireCast que a mí me han sorprendido, y que yo pensé era algo enormemente impresionante”.

Si bien FireCast 2.0 ha sido un gran avance, quienes están a cargo del desarrollo de FireCast 3.0 nos dicen que esta versión mejorada superará todo lo imaginable. Además de la enorme cantidad de datos que el nuevo modelo puede manejar y el increíble aumento de la cantidad de factores de riesgo de predicción de un incendio de 60 a 7,500, la versión 3.0 es también una maquinaria mucho mejor sintonizada. Mientras que las dos primeras versiones de FireCast concentraban los datos de toda la ciudad en un solo conjunto, la versión 3.0 analiza de manera separada cada uno de los distritos de los 49 batallones de bomberos, lo que permite generar puntajes de riesgo de incendio de los edificios basándose en los antecedentes de un solo incendio y en las características de los vecindarios individuales.

Los oficiales de bomberos esperan que esta calidad dinámica resulte en una herramienta de inspección más sensible—y más efectiva. Por ejemplo, si el algoritmo determina que una violación en la recolección de residuos es un elemento de predicción de incendio en el Distrito del Batallón 3 del Bronx, un edificio allí situado para el que se emitió una violación en la recolección de residuos un martes, tendrá un puntaje de riesgo de incendio más alto el miércoles. Sin embargo, en el Batallón 51 de Queens, una violación en la recolección de residuos puede no ser un indicador de incendio basándose en los antecedentes de incendio locales, por lo que la violación no tendrá impacto en el puntaje de riesgo de un edificio—aunque ello podría modificarse. Si al día siguiente un edificio de Queens, con antecedentes de violaciones en la recolección de residuos sufre un incidente de incendio, el algoritmo automáticamente discernirá los datos nuevamente y podría determinar que las violaciones en la recolección de residuos se han vuelto estadísticamente significativas y las incluye en el modelo de riesgo de incendio del día siguiente.

Para captar el rol del comportamiento humano en la evaluación del riesgo de incendio, FireCast 3.0 también incluirá los datos del amplio sistema 311 de informe telefónico de casos que no sean de emergencia de la ciudad. De los 2.6 millones de quejas registradas en el 311 que se procesan anualmente, 1.4 millones están relacionadas con edificios. La mayoría de esas quejas—categorizadas en más de 6,000 tipos diferentes—están relacionadas con los edificios que inspecciona el FDNY, lo que otorga al FireCast 3.0 una corriente inmensa de puntos de ingreso de datos recientes y en constante actualización que se procesa todas las noches.

De esta manera, el programa refina constantemente su proceso para “detectar las tendencias incluso antes de que sean visibles”, dijo Zimgibl. “Este sistema hace eso porque los datos se actualizan dinámicamente”.

Los resultados indican que el sistema prioriza correctamente los edificios. Durante los 30 días posteriores a la implementación del FireCast 2.0, la cantidad promedio de violaciones en edificios en la ciudad aumentó un 19 por ciento. Después de los primeros 60 días, la cantidad de violaciones era todavía un aumento de 10 por ciento. El ingreso en los edificios correctos también significa estar mejor preparados para cuando ocurra un incendio en esas estructuras. A partir de la implementación de la versión 2.0, el 16.5 por ciento de los incendios estructurales de toda la ciudad ocurrieron en edificios que el FDNY había inspeccionado dentro del período de 90 días previos al incidente. Esto significa que, si bien las inspecciones no previnieron esos incendios, los bomberos contaban con información actualizada sobre la disposición, forma y tamaño del edificio, la ubicación de las tuberías verticales, los paneles de alarma, hidrantes y otra información fundamental. También reveló que FireCast predecía con exactitud cuáles eran los edificios que probablemente podían sufrir incidentes de incendio. Mediante una comparación, con la versión 1.0, solamente el 1.9 por ciento de los edificios con incidentes de incendios estructurales habían sido inspeccionados dentro de los 90 días. Los oficiales del FDNY predicen que, con FireCast 3.0, en la Ciudad de Nueva York el 25 por ciento de los incendios estructurales ocurrirá en edificios que el FDNY ha inspeccionado dentro de los últimos 90 días, lo que en gran medida reduce las posibilidades de que suceda otro incidente como el del Deutsche Bank.

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Ditaranto dijo que la efectividad y promesa del RBIS es el resultado de haber sido creado por los oficiales bomberos, y no por ingenieros, tecnólogos u otros. “Los oficiales de bomberos son los que tienen la perspectiva única y los conocimientos prácticos que otros profesionales no poseen,” expresó, citando los esfuerzos por parte de oficiales tales como el Capitán Thomas Gale, jefe de operaciones de Ditaranto que lidera el proyecto RBIS, para el diseño de un sistema que tenga en cuenta la seguridad de los civiles, así como la de los bomberos. “Somos quienes mejor comprendemos el riesgo, ya que somos quienes estamos en el campo de batalla, enfrentando todos los niveles de riesgo en todo momento”.

La mayor evidencia anecdótica sobre el correcto funcionamiento del FireCast surge de la gran cantidad de llamadas al Programa de Seguridad de Inspecciones de Edificios del FDNY (BISP)—esencialmente una línea directa para los inspectores de campo, que desean formular consultas sobre el código de incendios de la ciudad, o enfrentan situaciones desafiantes o únicas que superan su nivel de conocimientos. A medida que los inspectores eran enviados a los edificios que corrían mayor riesgo, aumentaba la cantidad de llamadas solicitando ayuda. “Dado que las inspecciones comenzaron a basarse en el puntaje de riesgo, todo tipo de elementos han sido sacados a la luz: materiales peligrosos, aspectos relacionados con el egreso, y todo lo demás”, expresó Capt. Michael Scheibe, uno de los principales responsables del BISP. “Como resultado, el nivel de educación [para los inspectores de campo] ha crecido enormemente. Cuentan con mejores elementos para saber qué hacer ante las situaciones con las que se enfrentan”.

A medida que el sistema madura, los lideres del FDNY piensan que el sistema podría derivar en mucho más que sólo conducir a los bomberos a los edificios más riesgosos—podría también brindar nuevas respuestas al motivo y al modo en que se inician los incendios en la Ciudad de Nueva York. “Estos datos podrían tener el potencial de modificar las leyes y las reglamentaciones—si observamos una tendencia, tal vez podamos rectificar las reglas antes de que suframos un incidente mayor”, dijo Baggott, jefe adjunto de operaciones de FDNY. “Los hombres responsables de las operaciones contra incendios observan parte de los datos y comentan: ‘¿En serio? ¿Eso causa un incendio?’ Pero nosotros debemos considerar las cifras. Si los datos nos indican que es así, así lo encararemos”.

Una guía inteligente para el combate de incendios
FireCast puede ser ´punta de lanza´ en el combate inteligente de incendios, pero es tan solo el comienzo. En marzo del 2014, un inusual grupo de 80 personas se reunió en Arlington, Virginia, con el fin de debatir cómo sería un combate inteligente de incendios en el futuro. Aproximadamente la mitad eran bomberos profesionales, mientras que la otra mitad eran ciberfísicos con antecedentes en sitios como Google y diversas agencias del gobierno federal. El taller, organizado por la Fundación de Investigación en Protección contra Incendios, se celebró con el fin de establecer un diálogo entre los grupos, como un primer paso para abordar un proyecto complejo, denominado: “Smart Firefighting: Where Big Data and Fire Service Unite” (Combate inteligente de incendios: donde se unifica el volumen de data y los bomberos—nfpa.org/smartfirefighting), destinado a crear el futuro del combate inteligente de incendios.

“Estamos anegados de una cantidad increíble de datos—se colocan sensores en todo lo que puedan imaginarse”, dijo Casey Grant, director de investigaciones de la Fundación, que supervisa el proyecto. “Al mismo tiempo, nuestra capacidad de procesamiento y almacenamiento de datos han crecido radicalmente. El interrogante es, ¿qué hacemos con esto?

En los meses siguientes a la reunión inicial, 11 pares de peritos en incendios y expertos en datos y tecnología se han unido para abordar dicho interrogante. Cada par de expertos ha escrito un capítulo sobre temas que van desde tecnología de la información y métodos de envío de datos hasta sensores, recopilaciones de datos, interoperabilidad hardware/software, sistemas analíticos y otros más. Para inicios del 2015, el grupo habrá elaborado un documento integral que identificará las oportunidades de mejora del servicio contra incendios a través de la tecnología de datos y la priorización de áreas para futuras investigaciones. “La guía nos indicará el camino a seguir”, expresó Anthony Hamins, jefe de la división de investigación de incendios de los laboratorios de ingeniería de NIST, que financia el proyecto.

A través de NIST, el gobierno federal esta gastando millones de dólares en la investigación de los llamados sistemas ciberfísicos o CPS (por sus siglas en inglés)—el sistema integrado de redes, computadoras y sensores que funcionan en tándem con el mundo físico para la creación de sistemas inteligentes. El trabajo de NIST para el perfeccionamiento de los sistemas inteligentes se encuentra en curso en diversos sectores, entre ellos el de fabricación, transporte, energía y otros. “Los sistemas ciberfísicos son un área clave del programa en NIST—son muchas las personas que trabajan en los temas relacionados con los CPS”, sostuvo Hamins. “Creemos que aprovechar las ventajas de esta tecnología emergente es muy importante para garantizar la seguridad y la efectividad de los bomberos”.

El combate de incendios ofrece particulares desafíos y oportunidades para esta tecnología; como lo demuestra el algoritmo FireCast del FDNY, el rango de datos aplicables es prácticamente ilimitado. Por ejemplo, ¿qué sucede si un bombero pudo emitir una orden verbal para acceder a un detalle de la disposición de un edificio que aparecería en su visor? ¿Qué sucede si los comandantes del incidente pudieron ver una modelización del incendio en tiempo real basada en las condiciones reales según lo informado por los sensores situados dentro y en los alrededores del edificio?

Grant, que describe al proyecto como uno de los más desafiantes en los que él alguna vez ha trabajado, cree que las implicancias para los bomberos son inmensas. “Algunas personas observan esto y dicen que estamos en la cúspide de una nueva era, y coincido con ellos”, dijo. “Esto está llegando tan rápido y se modifica tan velozmente que estamos intentando adelantarnos para ver dónde iremos después”. Grant expresó que el proyecto para un combate inteligente de incendios podía informar a los nuevos códigos y normas, tales como NFPA 950, Desarrollo e intercambio de datos para bomberos, que ha sido redactada como una norma y NFPA 951, Guía para el desarrollo y el uso de la información digital, que a su vez podrían transformarse en importantes herramientas para navegar en el emergente panorama tan rico en datos. [Ver “Existe una norma para eso“]

Si bien se da cuenta de su potencial, Hamins minimiza la importancia de las nociones acerca de que los bomberos se encuentran al borde de una repentina transformación—al menos no todavía. “No es fácil predecir cuándo será generalizado, debido a que hay muchos desafíos técnicos”, sostuvo. “Existen maravillosas oportunidades y posibilidades, y es mucho lo que queda por hacer. Pero FireCast es un ejemplo excelente de dónde podemos ir”.

Jesse Roman es escritor del NFPA Journal


smartandsmarter hedInteligente + más inteligente
Nuevas maneras en que el personal de emergencias está utilizando la tecnología basada en datos

RESPUESTA A EMERGENCIAS EN ESCUELAS
Programa SAFER
Frisco, Texas
En 2009, la ciudad de Frisco, Texas, desarrolló un innovador sistema llamado Concientización Situacional para dar Respuesta a Emergencias (Situational Awareness For Emergency Response o SAFER). El sistema permite a los socorristas tener acceso inmediato a información fundamental sobre cada una de las 46 escuelas del distrito. SAFER, desarrollado por el departamento de Servicios de Tecnología de la Información de la ciudad, incorpora en una interfaz de  fácil manejo para los usuarios, información de seis bases de datos y señales de video de las cámaras estratégicamente ubicadas dentro de cada escuela. El resultado es que los socorristas de Frisco—Sea en la misma escena de emergencia, en sus vehículos o en la estación—pueden ver videos en tiempo real de planos de pisos, mapas con vistas aéreas, listas de productos químicos peligrosos in situ, información de contacto de los administradores de las escuelas, fuentes de agua y otra información fundamental.

“Es la herramienta más avanzada que conozco”, expresó Mack Borchardt, jefe del Cuerpo de Bomberos de Frisco, en una publicación en ci.frisco.tx.us. “nos provee una increíble cantidad de información de manera instantánea y los bomberos y oficiales de policía tienen la misma visión. En el caso de los videos, una imagen vale más que mil palabras”

INTERFAZ URBANO/FORESTAL
FIREWATCH TEXAS
College Station y Condado de Travis, Texas
Más de 1,000 millas cuadradas de bosques cercanos a College Station, Texas, están siendo monitoreadas mediante el uso de un nuevo sistema de cámaras que permiten advertir tempranamente un incendio forestal. La tecnología, de una empresa alemana, se comercializa en los EE.UU. con el nombre de FireWatch America. Según informa la empresa, las cámaras, montadas en torres ubicadas por encima de la línea de los árboles, pueden ver penachos de humo de 10 metros por 10 metros, a distancias de 10 millas o más. Los sensores rotan en incrementos de 10 grados, y completan un barrido de 360 grados del área en un tiempo de cada ocho o doce minutos. Según describe fiewatchamerica.com, durante cada una de las rotaciones los sensores de las cámaras captan y analizan las imágenes, las transmiten a un centro de comando central y alertan a las autoridades si se detectan posibles incidentes de  incendio.

El sistema emplea una triangulación para señalar la ubicación exacta del incendio a los socorristas. En junio, la municipalidad de Austin, Texas, aprobó de manera unánime un programa piloto para la instalación de tres cámaras de alta tecnología en las torres del Condado de Travis. Según los informes publicados, cada cámara tiene un costo de US$175,000 y más de US$200,000 de mantenimiento. Según se informa, Texas es el primer estado de los Estados Unidos utilizando las cámaras, que ya se están usando en 13 otros países.

HERRAMIENTA INFORMÁTICA PARA BOMBEROS
Proyecto Google Glass
Rocky Mount, Carolina del Norte
Patrick Jackson, un bombero de Rocky Mount, Carolina del norte, ha diseñado una aplicación para Google Glass, la computadora montada en la cabeza—generalmente de tipo visor o gafas—que podría convertirse en una útil herramienta manos libres para los bomberos en el campo. La aplicación de Jackson les permite dar órdenes verbales a la computadora sobre mapas y enviar información, que luego se transmite directamente al dispositivo Glass; de esta manera los bomberos acceden a información fundamental en el vértice superior de sus visores. Futuras versiones podrían incluir la disposición del edificio, información sobre potenciales riesgos para el edificio, información de contacto, etc., comentó recientemente Jackson a la CNN. El dispositivo Google Glass también toma fotografías y videos, lo que permite a los socorristas grabar ininterrumpidamente su respuesta a un incidente de incendio u otra emergencia, que después podría resultar de gran utilidad en las investigaciones del incidente.

Jackson, un programador autodidacta, utilizó una campaña de recaudación de fondos de participación colectiva para adquirir el dispositivo de Google Glass y desarrolló el software en su tiempo libre.

Proyecto Google Glass de Patrick Jackson


Existe una norma para eso

HayUnaNormaparaEso

Los nuevos documentos de la NFPA abordan aspectos tales como desarrollo, almacenamiento e intercambio de datos

Si bien son muchos los que pregonan sobre el potencial de las emergentes tecnologías para el combate inteligente de incendios, todavía queda mucho por hacer detrás de escena antes de que esas tecnologías sean de uso generalizado. “Esa es un área donde NFPA, con la elaboración de códigos y normas, puede contribuir enormemente”, dijo Anthony Hamins, jefe de la división de Investigación de Incendios de NIST. “NFPA desempeña un rol muy importante en el desarrollo de formatos normalizados, protocolos y tipos de datos”.

Esa tarea ya está en curso. Si no hay objeciones del Consejode normas de NFPA, una nueva norma, NFPA 950, Desarrollo e intercambio de datos para bomberos, será publicada por primera vez en noviembre. Se ha programado la publicación de su compañera, NFPA 951, Guía para el desarrollo y el uso de la información digital, para noviembre de 2015. “Creo que estos documentos de NFPA son de suma importancia”, dijo Casey Grant, director de investigaciones de la Fundación de Investigación de Protección contra Incendios. “Creo que en pocos años veremos el despegue de estos documentos, ya que es hacia dónde va encaminado el mundo. El comité técnico a cargo de NFPA 950/951 está realmente configurando algunas de las métricas básicas de iniciación para toda esta temática”.

Como sucede con toda industria nueva, y rápidamente cambiante, la falta de uniformidad puede generar grandes problemas, o al menos lentificar los potenciales avances. Los nuevos documentos contemplarán ese aspecto y “brindarán un marco normalizado para el desarrollo, manejo y uso compartido de datos para las organizaciones y agencias que dan respuesta a las emergencias de todo riesgo”, según se describe en el Capítulo 1 de la norma propuesta NFPA 950.

“Hay fabricantes que desarrollan radios que emiten la localización geográfica de los usuarios, dispositivos colocados en la vestimenta que pueden monitorear los signos vitales de los bomberos, localizadores situados en los alrededores de los edificios que literalmente pueden diagramar la disposición del edificio”, dice Christopher Farrell, personal de enlace de NFPA para NFPA 950 y NFPA 951. “Lo único que nos frena es que las distintas tecnologías están escritas en idiomas diferentes y en diferentes plataformas.

Algunos dispositivos se comunican entre sí sin dificultad, otros no. La integración de estas diferentes tecnologías permitirá que los bomberos accedan a la información en tiempo real. Sino superamos este escollo, podría terminar siendo como en la Torre de Babel”. La primera edición de NFPA 950 consta de seis capítulos cortos que contienen información relativamente básica, aunque importante.

Entre los temas se incluyen los requisitos para los cuerpos de bomberos para el desarrollo de las políticas sobre datos, copias de seguridad de datos claves y de disposiciones sobre la manera de formatear apropiadamente el ingreso de los datos. “Comienza sólo con elementos de alto nivel—la siguiente edición tendrá materiales más concentrados”, sostuvo Farrell. “Estamos construyendo una caja y todavía falta determinar qué es lo que se colocará dentro de la caja. Es un buen ejemplo que nos muestra que ya nos encontramos en una posición avanzada del juego”.

El impulso para la elaboración de NFPA 950 comenzó en 2008, cuando se presentó la solicitud del nuevo proyecto ante el Consejo de normas de NFPA. Una vez aprobado, le llevó un tiempo a Farrell junto con otros para identificar a los potenciales miembros del comité técnico, dado que la norma, expresó Farrell, “es un área completamente nueva para NFPA”. Farrell asistió a eventos comerciales para conocer gente que perteneciera a los mundos de bomberos y de la tecnología, porque como dijo en su momento “ellos no nos conocen a nosotros y nosotros no los conocemos a ellos”.

Como resultado, la mayoría de los más de 20 miembros de los comités—entre los que se incluyen peritos en tecnología de cuerpos de bomberos, consultores, profesores, profesionales en manejo de datos, y otros—nunca han ocupado un puesto en un comité de NFPA.

Farrell y Grant creen que en un futuro no muy lejano, serán muy codiciados los cargos en los comités técnicos de NFPA 950 y NFPA 951. “A medida que el mercado madure y haya una mayor concientización, serán innumerables la cantidad de personas que querrán ser parte del movimiento, debido al potencial generador de grandes cantidades de dinero para esta área”, predijo Farrell. “Garantizo que serán muchas las personas que van tener interés en esta norma y que verán su enorme potencial”. -J.R.
Source: http://www.nfpajla.org/index.php/archivos/edicion-impresa/bomberos-socorristas/1066-basado-en-los-datos

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