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LA IMPORTANCIA DE CONTAR CON LA ADECUADA PROTECCION Y SEGURIDAD CONTRA INCENDIOS EN GARAJES Y APARCAMIENTOS

Posted by Firestation en 06/07/2010

La seguridad y protección contra incendios (SPCI) en garajes y aparcamientos es tan importante como en cualquier otro ámbito de la vida, ya sean viviendas, empresas, edificios públicos, etc. Acumulación de gases, combustibles y fluidos inflamables y condiciones estructurales que dificultan la intervención hacen necesario tomar conciencia de una apropiada y estudiada SPCI en este tipo de instalaciones.

Son muchos los aspectos a tener en cuenta a la hora de proteger y equipar contra los incendios este tipo de instalaciones. Las particularidades en su construcción, suponen un handicap a la hora de trazar un proyecto para la instalación de protección contra incendios, así como a la hora de realizar el plan de evacuación y autoprotección. En las siguientes líneas trataré de desarrollar, lo más claro y sencillo posible, los diferentes elementos a tener en cuenta en protección pasiva y activa, según normativa.

PROTECCIÓN PASIVA

Condiciones de compartimentación
Según el nuevo Código Técnico de Edificación (CTE) –aprobado por el Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo–, los garajes y aparcamientos con superficie construida superior a 100 m2, cuando se encuentren integrados en un edificio, deberán estar compartimentados en sectores de incendio diferenciados y siempre se comunicarán con el inmueble a través de un vestíbulo de independencia. Para los aparcamientos de vehículos de hasta 100 m2, el CTE los clasifica en todo caso como locales de riesgo especial bajo.

En el caso de los aparcamientos robotizados, emplazados en los bajos de un edificio que se dedique a menesteres diferentes del estacionamiento, deberán estar compartimentados en sectores de incendio que no superen los 10.000 metros cúbicos (m3).

Resistencia al fuego
Para los aparcamientos y garajes con superficie superior a los 100 m2 o para aquellos situados bajo un inmueble de uso distinto, la resistencia al fuego de los elementos estructurales (forjados, vigas y soportes) será como mínimo R120. Las paredes y techos que delimitan los sectores de incendio debe ser EI120. En todo caso, las puertas de paso entre sectores, por realizarse a través de vestíbulos de independencia (con dos puertas), será la cuarta parte de la requerida para las paredes.

En los aparcamientos robotizados la resistencia al fuego de los elementos estructurales debe ser R180. Para los garajes y aparcamientos con superficie inferior a 100 m2 o de uso exclusivo o situado sobre otro uso, la resistencia al fuego debe ser como mínimo R90; la de las paredes que lo delimitan EI90 y para las puertas de comunicación con el resto del edificio E/2 45-C5.

Para las cubiertas de los aparcamientos emplazados entre dos edificios colindantes, la resistencia al fuego de las mismas será como mínimo R60 en una franja de 0,50 m de anchura medida desde el edificio contiguo, así como en una franja de 1,00 m de anchura situada sobre el encuentro con la cubierta de todo elemento compartimentador de un sector de incendio o de un local de riesgo especial alto. Como alternativa, puede optarse por prolongar la medianería o elemento compartimentador 0,60 m por encima del acabado de la cubierta.

Clases de reacción al fuego de elementos constructivos
Las clases de reacción al fuego de los elementos constructivos como techos y paredes serán A2-s1,d0 y para suelos A2FL-s1.
– Condiciones de ocupación: la ocupación máxima admisible con una única salida es de 100 personas. La máxima ocupación admisible para salvar una altura mayor de 2 m en sentido ascendente, con una sola salida, será de 50 personas.
– Evacuación de ocupantes. Salidas y recorridos: la longitud máxima del recorrido de evacuación con una única salida de planta no será superior a 35 m. Si la salida es directa al espacio exterior y la ocupación no excede de 25 personas, la longitud máxima de recorrido se amplía a 50 m. En el caso de que el sector garaje o aparcamiento esté protegido con rociadores, la longitud del recorrido especificada de 35 m puede aumentarse en un 25%.

– Protección de escaleras: las escaleras de evacuación de aparcamientos, tanto descendentes como ascendentes, solamente son admitidas si están especialmente protegidas.
a)En los recorridos, junto a puertas que no son de salida, debe disponerse la señal con el rótulo “Sin salida” en lugar fácilmente visible pero en ningún caso sobre la hoja de la puerta.
b)El tamaño de las señales será:
– 210×210 mm cuando la distancia de observación no excede de 10 m.
– 420×420 mm cuando la distancia de observación está comprendida entre 10 y 20 m.
– 594×594 mm cuando la distancia de observación esté comprendida entre 20 y 30 m.
– Señalización: los medios de alarma y alerta, los medios de evacuación, los equipos de lucha contra incendios, los dispositivos destinados a evitar la propagación del fuego, así como las zonas que presentan un riesgo particular de incendio deberán estar señalizados de acuerdo a la norma UNE 23033-1.

Además, las señales deberán ser visibles incluso en caso de fallo en el suministro eléctrico, siendo así muy importante que se utilicen señales fotoluminiscentes de Categoría A, es decir, señales de alta luminancia indicadas para lugares de concentración pública o con iluminación exclusivamente artificial. A estos efectos, la norma UNE 23035-4 establece que:
a)A los 10 minutos de ausencia de luz, la señal fotoluminiscente deberá ofrecer 210 milicandelas por metro cuadrado (mcd/m2).
b)A los 60 minutos deberá ofrecer 29 mcd/ m2.

Actualmente, se comercializan señales fotoluminiscentes con valores muy superiores a lo estipulado por la normativa, al considerar la señalización uno de los aspectos más importantes a la hora de evacuar un lugar y saber donde están ubicados los distintos elementos de protección y seguridad.
– Señalización de los medios de evacuación: se utilizarán las señales de uso habitual o de emergencia que se definen en la norma UNE 23034:1988, conforme a los siguientes criterios:
c)Las salidas de los garajes o aparcamientos tendrán una señal con el rótulo “Salida”.
d)La salida con el rótulo “Salida de emergencia” debe utilizarse solamente en toda salida prevista para uso exclusivo de emergencia.
e)Deben disponerse de señales indicativas de dirección de los recorridos, que sean visibles desde todo origen de evacuación desde el que no se perciban directamente las salidas o sus señales indicativas. En los puntos de recorridos de evacuación donde existen alternativas que puedan inducir a error, también se dispondrá de estas señales, de forma que quede claramente indicada la alternativa correcta.
– Puertas cortafuego: el sentido de apertura de las puertas será el previsto para la evacuación o hacia el interior del vestíbulo.

Las puertas serán abatibles con eje de giro vertical y su sistema de cierre no actuará mientras haya actividad en las zonas a evacuar, o bien, consistirá en un dispositivo de fácil y rápida apertura desde el lado del cual provenga dicha evacuación, sin tener que utilizar una llave y sin tener que actuar sobre más de un mecanismo. Estos dispositivos de apertura serán de tipo manilla o pulsador cuando se trate de personas familiarizadas con la puerta considerada o bien de barra horizontal de empuje o deslizamiento.
– Control del humo de incendio: en los aparcamientos que no tengan la consideración de aparcamiento abierto se debe instalar un sistema de control de humo de incendio, capaz de garantizar dicho control durante la evacuación de los ocupantes, de forma que ésta se pueda llevar a cabo en condiciones de seguridad. El diseño, cálculo, instalación y mantenimiento puede realizarse de acuerdo con la norma UNE 23585:2004 y EN 12101-6:2005.

También puede utilizarse el sistema de ventilación por extracción mecánica con aberturas de admisión de aire previsto en el Documento Básico HS 3, cumpliendo con las condiciones que allí se establecen y las siguientes:
a)El sistema debe ser capaz de extraer un caudal de aire de 120 l/plaza y debe activarse automáticamente en caso de incendio mediante una instalación de detección.
b)Los ventiladores deben tener una clasificación E400 90.
c)Los conductos que transcurran por un único sector de incendio deben tener una clasificación E600 90. Los que atraviesen elementos separadores de sectores de incendio deben tener una clasificación EI90.

PROTECCIÓN ACTIVA
Siguiendo el CTE y la Norma Básica de Edificación NBE-CPI/96 –que estará vigente hasta el próximo 17 de septiembre de 2006, momento en el que sólo será válido el CTE–, en lo relativo a las dotaciones de protección contra incendios que han de instalar los aparcamientos están:
– Extintores: es necesario instalar un extintor –que cumpla con la eficacia mínima, estipulada por el CTE en 21A-113B– cada 15 metros en las vías de circulación. Además de extintores de polvo, actualmente se comercializan extintores compuestos por agua más aditivos. General Ibérica de Extintores, S. A. – Zenith ha sido una de las marcas que en los últimos meses ha apostado fuertemente por este tipo de extintores, creando los modelos de alta eficacia ZAP 6 (de 6 litros, con una eficacia hogar-tipo de 21A–183B) y ZAP 12 (de 9 litros, con una eficacia hogar-tipo de 27A-233B). En caso de tener que utilizarlo en un primer conato, la utilización de estos extintores no limitará la visibilidad pero será necesario combinarlo con otros agentes extintores, como el polvo, en caso de que el conato pase a un estado mayor.

Será obligatorio que lleven la marca de conformidad a norma, como bien puede ser la ‘N’ de AENOR, además del marcado CE.
– Extintores portátiles o móviles: se instalarán dos por cada 250 m2 o fracción. Es obligatorio que lleven el marcado CE.
– Bocas de incendio equipadas (BIEs): será necesario que estén instaladas en los aparcamientos que superen los 500 metros cuadrados (m2). Siempre que sea posible, deberán ser instaladas a una distancia máxima de 5 metros de las salidas de cada sector de incendio. El diámetro de las mangueras ha de ser de 25 milímetros (mm.) y el caudal mínimo para cada BIE será de 100 litros por minuto.
– Columna seca: si existen más de tres plantas bajo rasante o más de cuatro sobre rasante, la columna seca deberá tener tomas en todas las plantas.
– Sistema de detección de incendios: deberá realizarse la instalación en los aparcamientos convencionales que excedan de 500 m2.
– Pulsadores de alarma: tendrán que instalarse en todas las puertas de acceso. Además, la distancia máxima desde cualquier punto del local a un pulsador, deberá ser inferior a 25 metros en recorrido real. En el caso de los aparcamientos robotizados tendrán que disponer de pulsadores de alarma en todos los casos.
– Hidrantes exteriores: si la superficie construida está entre los 1.000 y los 10.000 m2 habrá que instalar uno. En caso de superar los 10.000 m2 o fracción será necesario instalar dos.
– Instalación automática de extinción: será obligatoria en todos los aparcamientos robotizados.

Asimismo, se hace necesario instalar otra serie de dispositivos como:
– Detectores de monóxido de carbono (CO): será exigible en los estacionamientos públicos que superen los 1.000 m2 de superficie.

Mantenimiento según Real Decreto 1942/1993 y Norma UNE 23589 sobre Mantenimiento de Instalaciones y Protección contra Incendios
Tan importante como la instalación es el mantenimiento que ha de haber en todos los sistemas, asegurando así una perfecta puesta a punto de los diferentes elementos que velan por una eficaz protección y seguridad contra incendios. Requisito imprescindible es que dicho mantenimiento sea realizado y contratado a una empresa mantenedora autorizada por la comunidad autónoma correspondiente y que, además, cumpla con todos los epígrafes a contratar.
Podemos distinguir dos tipos de mantenimiento:
A) Cada tres o seis meses: el mantenimiento podrá ser realizado por el personal de una empresa mantenedora autorizada, o bien, por el personal del que disponga el usuario o el titular de la instalación.
B) Anualmente y cada cinco años: el mantenimiento lo realizará el personal especializado de la empresa mantenedora autorizada.
– Sistemas automáticos de detección y alarma de incendios: cada tres meses es necesario comprobar el funcionamiento de las instalaciones (con cada fuente de suministro). Proceder a la sustitución de pilotos, fusibles, etc. defectuosos. Asimismo, habrá que realizar el mantenimiento de acumuladores (limpieza de bornas, reposición de agua destilada, etc.).

Cada año se verificará íntegramente la instalación. Además, se limpiará el equipo de centrales y accesorios. Verificación de uniones roscadas o soldadas.

Limpieza y reglaje de relés. Regulación de tensiones e intensidades. Verificación de los equipos de transmisión de alarma.

Prueba final de la instalación con cada fuente de suministro eléctrico.
– Sistema manual de alarma de incendios: cada tres meses habrá que comprobar el funcionamiento de la instalación (con cada fuente de suministro), además del mantenimiento de acumuladores (limpieza de bornas, reposición de agua destilada, etc.).

Cada año se procederá a la verificación integral de la instalación. Se limpiarán sus componentes y se comprobarán las uniones roscadas o soldadas.
Prueba final de la instalación con cada fuente de suministro eléctrico.
– Extintores de incendio: también cada tres meses deberá procederse a la comprobación de la accesibilidad, señalización y buen estado aparente de conservación del extintor. Será necesario realizar una inspección ocular de seguros, precintos, inscripciones, etc., además de comprobar el peso y presión. Finalmente, habrá que realizar una inspección ocular del estado externo de las partes mecánicas (boquilla, válvula, manguera, etc.).

Cada año se comprobará el peso y la presión. En el caso de extintores de polvo con botellín de gas de impulsión se comprobará el buen estado del agente extintor, así como el peso y el aspecto externo del botellín. Se realizará una inspección ocular del estado de la manguera, boquilla o lanza, válvulas y partes mecánicas.

En esta revisión anual no será necesaria la apertura de los extintores portátiles de polvo con presión permanente, salvo que en las comprobaciones que se citan se hayan observado anomalías que lo justifique. En el caso de apertura del extintor, la empresa mantenedora situará en el exterior del mismo un sistema indicativo que acredite que se ha realizado la revisión interior del aparato. Como sistema indicativo de que se ha realizado la apertura y revisión interior del extintor, se puede utilizar una etiqueta indeleble, en forma de anillo, que se colocará en el cuello antes de proceder al cierre del extintor y que no pueda ser retirada sin que se produzca la destrucción o deterioro de la misma.

Cada cinco años, a partir de la fecha de fabricación del extintor (y por tres veces), se procederá al retimbrado del mismo de acuerdo con la ITC-MIE-AP5 del Reglamento de Aparatos a Presión sobre extintores de incendios.

La vida útil de un extintor son 20 años.
– BIEs: cada tres meses se comprobará la buena accesibilidad y señalización de los equipos. Asimismo, se realizará la comprobación por inspección de todos los componentes, procediendo a desenrollar la manguera en toda su extensión y accionar la boquilla en caso de contar con varias posiciones. Por otro lado, se comprobará, por lectura del manómetro, la presión de servicio. Finalmente, se procederá a la limpieza del conjunto y engrase de cierres y bisagras en puertas del armario.

Cada año se desmontará la manguera y se ensayará con ella en el lugar adecuado. Además, se comprobará el correcto funcionamiento de la boquilla en sus distintas posiciones, así como el sistema de cierre.

Se comprobará la estanquidad de los racores y mangueras, además del estado de las juntas.

Finalmente, se procederá a la comprobación de la indicación del manómetro con otro de referencia (patrón) acoplado en el racor de conexión de la manguera.

Cada cinco años la manguera debe ser sometida a una prueba de presión hidrostática de 15 Kg./cm2.
– Hidrantes: cada tres meses se comprobará la accesibilidad a su entorno y la señalización en los hidrantes enterrados. Se realizará una inspección visual comprobando la estanquidad del conjunto. Asimismo, se procederá a quitar las tapas de las salidas, engrasar las roscas y comprobar el estado de las juntas de los racores.
Por otro lado, cada seis meses, se engrasará la tuerca de accionamiento o se rellenará la cámara de aceite. Además, se abrirá y cerrará el hidrante comprobando el funcionamiento correcto de la válvula principal y del sistema de drenaje.
– Columna seca: cada seis meses se comprobará la accesibilidad de la entrada de la calle y tomas de piso. Se comprobará también la señalización. Asimismo, se realizará la revisión de las tapas y el correcto funcionamiento de sus cierres, realizando el engrase si es necesario.

Por otro lado, habrá que comprobar que las llaves de las conexiones siamesas están cerradas, que las llaves de seccionamiento están abiertas y que todas las tapas de racores están bien colocadas y ajustadas.
– Sistemas fijos de extinción (rociadores de agua; agua pulverizada; polvo; espuma; agentes extintores gaseosos; etc.): cada tres meses se procederá a la comprobación de que las boquillas del agente extintor o rociadores están en buen estado y libres de obstáculos para su correcto funcionamiento.

Además, se revisará el buen estado de los componentes del sistema, especialmente de la válvula de prueba en los sistemas de rociadores, o los mandos manuales de la instalación de los sistemas de polvo o agentes extintores gaseosos.

Por otro lado, se comprobará el estado de carga de la instalación de los sistemas de polvo, anhídrido carbónico o hidrocarburos halogenados y de las botellas de gas impulsor cuando existan.

Se realizará la comprobación de los circuitos de señalización, pilotos, etc. en los sistemas con indicaciones de control.

Finalmente, se ejecutará una limpieza general de todos los componentes.

Cada año se realizará una comprobación integral, de acuerdo con las instrucciones del fabricante o instalador, incluyendo en todo caso:
– Verificación de los componentes del sistema, especialmente los dispositivos de disparo y alarma.
– Comprobación de la carga de agente extintor y del indicador de la misma (medida alternativa del peso o presión).
– Comprobación del estado del agente extintor.
– Prueba de la instalación en las condiciones de su recepción.

Siguiendo estas pautas básicas y, teniendo confianza en los diseños realizados por las ingenierías y empresas instaladoras contra incendios, además del mantenimiento realizado por las empresas autorizadas, contaremos con una seguridad y protección contra incendios eficaz y de calidad, que nos permitirá minimizar los posibles daños materiales y pérdidas de vidas humanas que suele llevar implícito un incendio.

Es obligatorio contar con el certificado de la revisión efectuada y las anomalías subsanadas, en caso de que estas existan.

La calidad y capacidad de respuesta de las instalaciones de protección contra incendios nunca deberá verse disminuida por el coste económico, ya que la vida de las personas no tiene precio.

Artículo extraído de http://www.borrmart.es

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