FireStation.

La biblioteca del parque.

  • nuevos mensajes por correo.

    Únete a otros 394 seguidores

  • Archivos

  • Estadísticas del blog

    • 1,226,556 hits
  • Visitas

  • Meta

Archive for the ‘Incendios’ Category

Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales en la Comunidad Valenciana. Revision 2010.

Posted by Firestation en 31/05/2013

Documento I: Fundamentos. Donde se establece el objeto, el ámbito, el marco legal y competencial, así como los contenidos mínimos de los planes de ámbito inferior.
Documento II: Elementos para la planificación de protección civil, en las emergencias por incendios forestales. Donde cabe resaltar el análisis del riesgo y las diferentes fases en situaciones de premergencia y emergencia.
Documento III: Estructura organizativa. En el que aparte de la organización se tata también de la integración de los recursos municipales.
Documento IV: Operatividad. Donde cabe destacar los anexos dedicados al Plan de Vigilancia Preventiva y las directrices técnicas de actuación de los diversos grupos de acción.
Documento V: Implantación y mantenimiento de la operatividad.

Posted in Incendios, Incendios Forestales, Legislacion, Legislacion Forestales | Comentarios desactivados

Momento historico para ARFF. Nuevas tecnicas de intervencion en aeronaves.

Posted by Firestation en 23/05/2013

Por Stephen Murphy

Los A-2 y A-3 del Departamento de Bomberos de Memphis aplican espuma. Ver más fotos…

A pesar de las ráfagas de viento de 30 nudos, el acercamiento de un avión de carga de Federal Express sobre el Aeropuerto Internacional de Memphis en Tennessee, EE.UU., el 18 de diciembre de 2003 parecía normal. El McDonnell Douglas MD-10 de fuselaje ancho tocó la pista con el tren de aterrizaje izquierdo, continuó 58 pies (17.6 metros), y aterrizó sobre el tren derecho en un aterrizaje “más firme de lo normal”. El vuelo 647 luego continuó su desplazamiento por la pista a lo largo de 2.800 pies (853 metros).Sin embargo, desde ese momento nada respecto de este aterrizaje sería normal para la sorprendente cantidad de oficiales de vuelo de FedEx a bordo, ni para el personal de rescate y de extinción de incendios en aeronaves (ARFF, por sus siglas en inglés) destinado a ese aeropuerto.

En primer lugar, el tren de aterrizaje derecho colapsó y se desprendió. Cuando el ala derecha y el motor tocaron la pista de aterrizaje, se inició un incendio. 1.500 pies (457 metros) más adelante, el avión de 182 pies de largo (55.4 metros) se deslizó hacia el lado derecho hasta salirse de la pista por completo, la cola quedó a 155 pies (47.2 metros) de la mitad de la pista sobre el barro y el pasto, y la nariz sobre una zanja de desagüe.

Siendo testigo del incidente, a las 12:26 p.m. un controlador aéreo de la Administración Federal de Aviación utilizó el teléfono de emergencia para notificar a la Estación 33 del cuerpo de bomberos de la ciudad de Memphis, con base en el aeropuerto, que un MD-10 había caído y se quemaba sobre la pista 36-R. Tres vehículos y una autobomba de ARFF respondieron desde la estación, ubicada al norte de la pista paralela 36-C. Como refuerzo a la Estación 33, también se hicieron presentes los vehículos de ARFF de FedEx.

Esta fue una de las pocas respuestas en todo el mundo en que los bomberos impidieron que un avión de FedEx se quemara por completo en un accidente. También fue la primera vez –de la que tengamos información– en que una torreta extensible de alto alcance, completamente desplegada y con una boquilla perforadora, se utilizó para penetrar una aeronave durante un incidente. Y a pesar de que una rampa de escape se desprendió y cayó, los siete empleados de FedEx a bordo pudieron escapar con solamente lesiones menores.

Equipamiento de nueva tecnología
“Alguien allá arriba me estaba cuidando”, comentó Mark Boyd, Jefe de Batallón, Jefe del Cuerpo de Bomberos ARFF de Memphis.
Pero Joseph Wright, gerente jubilado de Investigación del Programa de ARFF de la FAA, y miembro del comité técnico de ARFF de la NFPA, considera que el equipamiento de nueva tecnología también desempeñó un papel importante. “Los cuerpos de bomberos de Memphis y de Federal Express han incorporado las más modernas tecnologías de extinción de incendios en aeropuertos”, comenta.

“Sus actitudes progresivas. . . generaron resultados positivos nunca antes vistos”, dice Wright, quien estudió la respuesta de Memphis. “Todos hemos visto la estadística en la que más de 30.000 a 40.000 galones (113.560 a 151.414 litros) de agente y de agua se utilizan en un accidente, y lo único que se logra es la pérdida total de la aeronave. Eso no pasó en este caso”.

“Esta respuesta fue un momento histórico para el ARFF ya que hasta ese punto no se había utilizado ningún dispositivo elevado en un incendio interior verdadero”, comenta Wright.

El Capitán Brian Boucher, piloto de Air Canada y miembro del comité técnico de ARFF de la NFPA, está de acuerdo con Wright.
“Este incidente fue la primera prueba real del equipamiento de nueva tecnología en acción”, afirma Boucher. “Las enmiendas a la NFPA 414 (Vehículos de rescate y tareas de extinción en aeronaves) introducidas en los últimos 10 años, han permitido a operadores de todo el mundo implementar estos nuevos dispositivos de supresión de incendios, y ahora pudimos comprobar lo que puede lograr un departamento de ARFF adecuadamente capacitado y equipado”.

Más de 300 aeropuertos en todo el mundo han modernizado los vehículos de su departamento de bomberos mediante dispositivos elevados del tipo pluma, comenta Wright, que es presidente de ARFF Technical Services de Red Lion, Pennsylvania, y ofrece servicios de consultoría a aeropuertos, fabricantes de equipamiento y otras empresas de consultoría relacionadas con la aviación.

Incendio a sotavento
A las 12:27 p.m., la torre informó al capitán del MD-10 que los vehículos de ARFF estaban en camino. El comandante respondió que había siete personas a bordo y preguntó si el avión estaba en llamas, dato que la torre confirmó.

Uno de los oficiales de vuelo de FedEx sentado en uno de los cuatro trasportines de la cabina, entre la cabina de mando y el área de carga, recuerda haber abierto la puerta de la cabina delantera izquierda mediante el modo de operación de emergencia. Tal como se encuentra diseñada, la puerta se abre de manera neumática y el deslizador se infla automáticamente.

“Después de que la puerta se abrió, observó que el deslizador no se había inflado y se encontraba colgando hacia abajo desde el avión”, señala el informe del Consejo Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés) publicado en el mes de mayo: “Dijo que luego tiró de la manija (piola) para inflar el deslizador en forma manual. Después de que el deslizador se infló, dijo que el viento lo hizo volar por debajo del avión”.

Cuando el comandante del avión vio a través de la ventana derecha de la cabina que el deslizador se encontraba en el suelo, decidió iniciar la evacuación a través de dicha ventana utilizando una soga de escape. Sin embargo, el comandante dijo que él era el único que podía utilizar la soga del lado derecho, porque en ese momento no había mucho humo afuera sobre ese lado.

Camino al accidente en un pequeño vehículo que transporta halón y químico seco, el Jefe de Batallón Boyd realizó un aviso para además enviar compañías de Alerta III (alerta de accidente en aeropuerto) al aeropuerto.

Cuando Boyd y su conductor llegaron al avión a las 12:28 p.m., dos de los oficiales de vuelo de FedEx ya habían alcanzado el suelo.
Con viento de dirección norte, el avión se encontraba en una orientación de 70 grados desde el eje de la pista, sobre el lado este de la misma y próximo a la cerca perimetral del aeropuerto. El avión se había torcido unos 20 grados sobre su lado derecho y, el ala derecha, con orientación sur, estaba en llamas debido a la pérdida de combustible, mientras que más llamas invadían el fuselaje.

El resto de los vehículos de la Estación 33 llegó entre las 12:28 y 12:29 p.m., y el A-2 –un vehículo de ARFF de 3.000 galones (11.356 litros) con una torreta de paragolpes extensible y con torreta de techo– se colocó cerca de la parte trasera del lado derecho del avión.  El A-3 –otro vehículo de ARFF de 3.000 galones con una torreta extensible de alto alcance y con boquilla perforadora– se apostó a un ángulo de 45° respecto de la parte trasera del ala derecha. Los dos vehículos tenían un personal de tres miembros y descargaban espuma de film acuoso.
Con vientos de 15 a 25 nudos –y ráfagas de 30– y el incendio ubicado en la dirección del viento, “el ataque al incendio no resultó perfecto”, comenta Boyd. “Pero uno debe poder adaptarse a las condiciones”.
Mientras el personal de FedEx seguía abandonando la cabina por la soga de escape de la ventana izquierda, la autobomba 33 y el camión escalera 16 de la Estación 33 los asistió para alcanzar el suelo. La tripulación de cuatro personas de la autobomba 33 y el Camión 16 incluyen técnicos médicos de emergencia y paramédicos, quienes inmediatamente comenzaron con los tratamientos de primeros auxilios. Un pasajero se quejó de dolores de espalda después de caer sobre sus pies, y el primer oficial sufrió quemaduras de segundo grado en sus manos por la soga de escape.

“Nos tomó por sorpresa que siete personas estuvieran a bordo”, informó Boyd.  “Esperábamos tres, o como máximo cinco”.  Más tarde, FedEx informó que sus MD-10 pueden llevar hasta 27 personas, y la FAA alertó a los departamentos de ARFF sobre este tema en marzo de 2004.

Afortunadamente, Boyd contaba con una dotación de 18 efectivos ARFF de la RAF, bastante más del mínimo de 12 para el aeropuerto índice C (Categoría 7) requerido por la NFPA 403, Servicios de Rescate Aéreo y Extinción de Incendios en Aeropuertos. La capacitación de ARFF en Memphis cubre la NFPA 403 y la NFPA 1003, Calificaciones Profesionales para Bomberos de Aeropuertos.

Penetrar el fuselaje
FedEx celebró un contrato con Rural/Metro Corporation para brindar protección de ARFF en el área de rampas de su “super hub” en el aeropuerto de Memphis.  Boyd cambió la disposición del A-35 – el vehículo de ARFF de FedEx de 1.500 galones (5.678 litros), con una tripulación de dos personas–para responder a la emergencia en lugar de dirigirse a la Estación 33. También respondió un vehículo de FedEx de ARFF más pequeño, con una tripulación de dos miembros. Boyd indicó a A-35 que se ubicara sobre el lado norte en la parte trasera del ala izquierda y que atacara el incendio mediante su torreta de paragolpes. Luego, Boyd hizo que el A-35 se moviera entre el ala izquierda y la cabina.

Daryl McCann, Jefe de Bomberos de FedEx, ordenó a A-35 que se acercara más al motor izquierdo del avión. Debido a la zanja de desagüe, el operador del camión no pudo colocarlo frente al motor. En cambio, colocó el parabrisas del A-35 a 10 pulgadas (25 centímetros) del costado de la góndola del motor, comenta Wright. Ya que el operador no podía ver por encima del motor, el Capitán del A-35 se bajó y dirigió la penetración del operador cerca de 14 pulgadas sobre la línea de la ventana en la salida del ala.

Mientras la cámara infrarroja de A-35 detectaba el calor dentro del área de carga, A-35 descargó espuma en su interior durante un período de un minuto.

“Es importante destacar que el operador del camión y el capitán del A-35 tomaron la decisión y perforaron el avión”, informó Wright. “Su capacitación fue primordial, y no esperaron a que les dijeran que debían perforar la aeronave. Reconocieron la importancia de la necesidad de proveer refrigeración interna a la cabina de mando. Ese fue un factor de importancia para poder salvar la carga y el lado izquierdo de la aeronave”.

Bob Relyea, presidente of Crash Rescue Equipment Service, Inc., de Dallas, Texas, fabricante de Snozzle®, la torreta extensible de alto alcance con una boquilla perforadora, señala que los bomberos reciben la instrucción de perforar el fuselaje de un avión de pasajeros de 8 a 10 pulgadas (20 a 25 centímetros) por encima de la línea de las ventanas, a fin de lograr el mejor patrón de rociado entre la parte superior de los asientos y el compartimiento superior. Relyea informa que el operador debe evitar rociar demasiado cerca del techo, porque así se crean gotas de mayor dimensión que no son tan eficaces como las pequeñas en supresiones de incendio rápidas.

Ya que la boquilla perforadora –de una extensión de 15 pulgadas (38 centímetros)– también perforó una caja de carga en un ángulo agudo, un embrague de deslizamiento alivió la presión sobre la boquilla al sacarla del contenedor antes de que se aplicara la espuma a 350 galones (1.325 litros) por minuto. “El aprendizaje detrás de este incidente es que necesitamos mirar bien dónde perforamos una aeronave de carga”, dice Relyea. Con la inclinación del avión, el brazo de la boquilla perforadora de 50 pies (15 metros) casi se encontraba en su grado de penetración máximo, comenta Relyea. Boyd informa que su alternativa inaceptable hubiera sido tratar de enviar bomberos con una línea manual dentro del área de carga a través de un orificio de 2 x 2 pies (0,6 metros) en la división ubicada entre la cabina y el área de carga.

Se salvó el 99% de la carga
Apagar el incendio no fue fácil, puesto que el viento hacía volar la espuma de vuelta hacia los vehículos de ARFF sobre el lado derecho del avión, lo que los obligó a modificar los 600 galones (2.271 litros) por minuto a 1.200 (4.542 litros) por minuto. También se tuvo que volver a aplicar varias veces el manto de espuma debajo y alrededor del avión después de que el viento los hiciera volar.

Sin embargo, los bomberos pudieron controlar el cuerpo principal del incendio que destruyó el ala derecha, dentro de los 15 minutos después de su llegada. Terminaron de apagar el incendio con líneas manuales. El fuego y el humo nunca ingresaron a la cabina de mando o la cabina de carga, y el personal de ARFF salvó el 99% de las 18.000 libras (8.165 kilos) de la carga, la mitad de la cual era correo de los EE.UU.

La cooperación entre departamentos también desempeñó un papel importante en este accidente, comenta Wright. Se habían modificado las tareas de los departamentos de FedEx y de Memphis para que tuvieran los mismos horarios de práctica y se capacitaran en conjunto.
“Los bomberos estaban bien capacitados y listos para enfrentar este incidente”, comentó el gerente Wright. “Esto nos habla extremadamente bien de los dos Jefes (Memphis y FedEx) y del personal que participó. Espero que otros departamentos de aviación presten atención a este evento y tomen nota de todas las cosas positivas que sucedieron”.

“Ha sido muy difícil lograr que los aeropuertos de los EE.UU. y de todo el mundo adopten las nuevas tecnologías”, comenta Wright.
“Puesto que tenemos tan pocos accidentes, ha sido difícil obtener el conocimiento y la información técnica que demuestren las mejoras que pueden obtenerse al aplicar agente en el suelo o al inyectarlo con anterioridad en la cabina”, señala.

En los últimos 20 años, el NTSB ha investigado otros tres incidentes en aeropuertos en donde los bomberos combatieron incendios de importancia en aviones de FedEx. En ninguno de esos tres casos los bomberos pudieron evitar que los incendios destruyeran los aviones. En 2002, un Boeing 727 sufrió una colisión en la pista de aterrizaje en Tallahassee, Florida. En 1997, el tren de aterrizaje derecho de un MD-11 se desprendió durante un aterrizaje violento en Newark, Nueva Jersey. Y en 1996, un DC-10 fue desviado a Newburgh, Nueva York, con un incendio en la carga del avión donde el incendio atravesó el fuselaje una hora después del aterrizaje.

Lecciones aprendidas
En el aeropuerto de Memphis, el personal que respondió como externo al aeropuerto, contó con un jefe de distrito, tres jefes de batallón, cinco autobombas, otro camión con escalera, un escuadrón de materiales peligrosos, una fuerza de tareas con manguera, un supervisor de unidad y cuatro ambulancias (la ambulancia de la Estación 33 de ARFF no estaba en el aeropuerto en el momento). Aunque Boyd reconoció la respuesta masiva, ésta generó un problema: no hubo suficiente personal de aeropuerto capacitado para acompañar de inmediato a los grupos que respondieron hacia el aeropuerto. Ese problema ha sido resuelto capacitando como escoltas a una mayor cantidad de efectivos del personal de mantenimiento del aeropuerto y de otros sectores.

Boyd aprendió otra lección que involucró la escasez de escoltas cuando trató de acercar las unidades médicas hacia la tripulación y los pasajeros que habían quedado en el camino perimetral.
“Aprendí que siempre debo organizar un área de tratamiento médico”, declara Boyd quien ha trabajado en el aeropuerto durante dos años. “Es más fácil llevar los pacientes hacia los médicos que llevar ayuda médica hacia los pacientes”.

Las comunicaciones de radio fueron otro problema aunque no afectaron el resultado final. Bajo el sistema de mando de incidentes que utilizó Boyd, una serie de compañías de bomberos se colocaron en grupos.
“Las compañías querían hablar conmigo en forma individual cuando en realidad tendrían que haberlo hecho con los líderes de cada grupo”, analizó Boyd. “Solucioné ese problema al día siguiente a través de charlas con las compañías”.

Boyd se enteró a través del comandante del MD-10 que el avión cargaba 20.000 a 22.000 libras de combustible cuando aterrizó, por eso se cavaron terraplenes para detener el combustible derramado. A las 4:45 p.m., todo el combustible se había quemado o se había derramado.

El NTSB todavía se encuentra investigando el accidente
Aunque la NFPA incluyó este accidente de $32 millones como uno de los 46 incendios con mayores pérdidas de 2003, FedEx pudo salvar varios millones de dólares en concepto de partes del avión gracias a la acción de los cuerpos de ARFF de Memphis.
“Todo el lado izquierdo de la aeronave, el motor izquierdo N° 1 y el motor montado sobre el ala, podían salvarse”, informa Wright. “El ala izquierda y sus superficies de control, y toda la electrónica aeronáutica parecían encontrarse en buenas condiciones para volver a usarse. La respuesta de los departamentos de bomberos de Memphis y de FedEx fue una respuesta de manual y el resultado final fue muy distinto a los que estamos acostumbrados a ver”.

Stephen Murphy es editor ejecutivo de la publicación de NFPA.

http://www.nfpajournal-latino.com/

Posted in Agentes Extintores, Incendios, Monografias / Articulos / Investigaciones, Tecnicas de Intervencion | Comentarios desactivados

Backdraft y ventilacion.

Posted by Firestation en 08/05/2013

Tantad

Backdraft y salida
par pl.lamballais
Crear una salida parece la solución casi ideal para evitar un backdraft. En realidad esta creación, si realmente puede mejorar las cosas, debe hacerse sobre la base de un buen análisis. En algunos casos el resultado puede no ser el esperado. Y cuando esa salida está presente desde la llegada a la escena, las cosas se complican un poco más …
Vamos a ver cómo la ventilacion es una buena solución, pero también casos en los que su presencia probablemente no es suficiente o, peor aún, puede ser engañosa.Para entender lo que sucede, vamos a centrarnos en dos cosas: el estado del local antes del backdraft, y el disparo del backdraft. El efecto después del backdraft es relativamente bien conocido: explosión que derrumba las personas situadas en la trayectoria de la onda de choque, destruye más o menos las estructuras y así sucesivamente. Pero antes?
El humo negro
Inicialmente tenemos un local en fuego. Las llamas que están en esta sala son llamas de difusión. Su parte inferior está bien oxigenada, lo que explica la progresión del fuego. Sin embargo, la parte superior de las llamas alcanza una zona de CO y CO2, atrapada por el techo. La parte superior de las llamas no se puede capturar el oxígeno y la combustión incompleta (sólo en la parte superior de la llama) produce humo negro, cargado de carbón. A esto se añade el hecho de que la llama de difusión es muy sensible al tacto: apenas toca una pieza de mobiliario, la pared o techo, produce humo.
En ambos casos (llama en una zona de baja oxigenación o llama tocando algo, o ambos a la vez), el humo es negro.
Sabiendo que este humo se produce por una alteración de la llama, se infiere que cuando la llama se ha ido, esta dejará de producir humo negro. Puede que se quede atrapado en la habitación, pero la producción se detendrá.
El humo blanco
Al calentar un elemento combustible (pieza de madera, por ejemplo), él comienza por secarse, lo que produce vapor de agua, visible como “humo blanco”. Una vez que el agua se evaporó, entramos en la fase de pirólisis que también produce humo blanco (gas de pirólisis).
En nuestro local, ya que había tenido fuego, había calor y se mantiene el calor. Los elementos calientes, por lo tanto, seguirán siendo pirolizados,  aunque el fuego se extinguirá.
El disparo del backdraft
La combustión consume oxígeno, pero no lo consume la pirólisis. Puesto que suponemos que no hay una entrada de aire, mientras que hay combustión, hay llama y siempre que hay llama, hay consumo de oxígeno. Por lo tanto, el oxígeno disminuye en el local, hasta no ser más suficiente: el fuego se apagará entonces. Sin embargo, la pirólisis seguirá pues el cuarto está caliente y la pirólisis no requiere oxígeno.En el local, la mezcla de gas está por encima de su límite inflamable superior: es demasiado rica para arder. En esta etapa, ya que no hay entrada de aire, no hay movimiento del gas. El techo de humo suavemente cae al suelo, los sonidos se amortiguan.
Cuando abrimos la puerta (por ejemplo), el aire entrará y el humo va a salir. En primer lugar, el humo va salir por toda la altura de la puerta, ya que está presente hasta el suelo. A continuación, un movimiento de succión se hará sentir: el aire entra y se mezcla con el humo. La mezcla se convertirá en inflamable.Dos casos pueden ocurrir entonces: o bien la zona tiene un humo muy caliente que luego se auto-inflamara, o bien permanecen brasas. Estas, en sí mismas insuficientes para desencadenar la inflamación, serán ventiladas a través de la apertura. Cuando las brasas daran nuevamente llamas, ellas van poner fuego al humo.
La potencia de la explosión dependerá del estado de la mezcla cuando la inflamación va a producirse. La relación entre la cantidad de aire que entra y la cantidad de humo que sale afectará el resultado. Por ejemplo, si el aire entra en una pequeña cantidad y el humo sale muy rápido, podemos imaginar que en el momento del encendido, la mezcla sea muy pobre y en este caso, no habrá explosión.

El volumen de humo
El problema es que es difícil conocer el volumen de humo, pero principalmente su evolución. Hay generación de humo durante un incendio allí, pero continúa la producción cuando el fuego se haya extinguido, pero esta producción se hace entonces por pirólisis.
Claramente, el local en modo “pre-backdfraft” no es una habitación llena con un volumen de humo claramente definido y constante: se trata de una habitación en que la producción de humo continúa.

El fuego completo Humo Blanco

Cuando las llamas están presentes, la mayor parte del humo se quema (izquierda). Pero cuando no hay llamas, los humos de pirolizacion ya no son quemados. Luego, se vén en grandes cantidades. Basta saber que el humo en la foto de la derecha se produce solamente por el cierre, durante unos segundos, de una pequeña caja de madera con un montito compuesto de papel y madera, puedes imaginar el volumen de humo que pueden producir las piezas de una casa.

La creación de una chimenea debe tener en cuenta la extracción del humo producido inicialmente, sino también el humo que se sigue produciendo.

Comparación
Vamos a llenar el fregadero con agua. A continuación, cerramos la válvula y abrimos el desagüe. Será suficiente un pequeño drenaje para vaciar el fregadero. Pero si dejamos el grifo abierto cuando se abre la evacuación, vemos que el fregadero llevará mucho más tiempo para vaciarse. Por encima de todo, si el flujo del grifo es mayor que el flujo de escape, el lavabo continuará llenándose! Está claro que si la salida es demasiado pequeña y si la producción de humo sigue siendo importante, vamos a ver saliendo mucho humo, lo que podía dar una falsa impresión de la eficacia de la salida en el alto.

Las presiones
En el local, ya que esta caliente, la presión es mayor que la presión externa. Una apertura en la parte superior va a permitir la salida de humos, pero no la entrada de aire: el aire podría entrar sólo si la presión externa fuera más fuerte que la presión interna.
Por lo que abrir una salida en la parte superior no permite la entrada de aire.

Analizemos los pasos:

  1. La habitación está en llamas. Hay una salida de humos por la apertura superior e una apertura inferior. Entonces el fuego recibe aire. La apertura superior direcciona la salida de humo y fija el fuego. Las personas presentes salen de las instalaciones. Tenga en cuenta que uno de los objetivos de las salidas es fijar el incendio mediante la creación de una especie de chimenea, lo que ayudará a la evacuación.
  2. Final de la evacuación. En general, la puerta será nuevamente cerrada. Así que no hay más la entrada de aire por debajo. El fuego no está recibiendo más aire (oxígeno) entonces cae en intensidad y se apaga.
  3. El fuego se ha extinguido, pero la sala aún está caliente. La pirólisis continúa, produciendo una gran cantidad de humo. Hay, pues, tanto la producción de humo por pirólisis y la extracción del humo a través de la salida. Al igual que con nuestro fregadero de la cocina que tiene el grifo y la evacuación abiertos a la vez. Salvo excepciones (salida gigantesca o de otra manera muy pequeña), tendremos una situación ambigua, que se mueve lentamente.

Los signos
Ahora veamos los signos clásicos de backdraft.

Signos Justificaciones
El fuego no es visible Porque, en la mayoría de los casos, está extinto.
Sonidos sordos Como no hay más movimiento de gases porque no hay más de entrada de gas, entonces no hay más corriente de convección, el humo se ha caído al suelo y amortigua los sonidos.
Cristales que vibran Pues que el calor sigue presente, el humo sigue siendo producido y su volumen aumenta la presión local. A veces es posible sentir vibrar las ventanas.
Salida de humos en la parte inferior de las aberturas La ausencia de convección hace que el humo vaya hasta el suelo y la presión le hace sortir por la parte inferior de las puertas
El hollín sobre las ventanas Una vez más, es la ausencia de corriente de convección que deja tombar el humo al suelo y hace depositarse el hollín en las paredes y ventanas

Lo que vemos es que estas señales existen por dos razones: aumento de la presión y presencia de humo hasta el suelo. O podemos tener la presión y la baja posición de que el humo sólo por una condición: que no haya salida! Esto significa que la presencia de una salida va a cambiar las señales.

Efecto de la abertura
Tomemos nuevamente el desarollo del fuego. En el diagrama de abajo a la izquierda, sin salida, tenemos una grande presión en la habitación y el techo de humo está en el suelo. Los signos son visibles: el hollín en las ventanas, el humo salindo por la parte inferior de la puerta, la temperatura uniforme, los sonidos sordos …

Ahora imaginemos que tenemos una salida. Una especie de equilibrio se establece entre la extracción (salida) y la producción (pirólisis). Vamos a tener un techo de humo que va a cambiar, descendiendo si la pirólisis produce más humo que la salida puede extrair, o viceversa, si la salida es más grande, este estado puede evolucionar en un sentido o en el otro ya que puede haber cambios en la cantidad de humo producido por pirólisis.

No hay viento CON viento Pero en este caso (diagrama de la derecha), las ventanas no están necesariamente cubiertas de hollín, el humo saldrá por los lados de la puerta, la temperatura no será uniforme y los sonidos serán claros porque la parte inferior del local no está ahumado.
A esto se añade que vamos a ver humo saliendo por la abertura, dando una sensación de seguridad a aquellos que piensan que tener una salida evite cualquier riesgo. Peor aún, si el humo es muy caliente puede encenderse a la salida por el simple hecho de que es entonces que encuentra el oxidante que le faltaba.

En este caso, vamos a tener llamas en la salida, las llamas que se podría pensar que vienen de la base del fuego.

La trampa es entonces en su lugar: ninguna de las señales emitidas por la estructura no se corresponde con los signos del backdraft. Peor aún, las llamas visibles, los sonidos claros, la capa de calor bien definida, la estratificación del humo, son todas señales que se comparan al riesgo de flashover, no de backdraft.

Sin embargo, el fuego continúa apagado: las llamas visibles en la salida están presentes solamente en este nivel. Le local no tiene bastante oxidante. Por tanto, estamos ante una ilusión total. Cuando se hará la abertura, el aire fresco va a entrar, cambiar la mezcla, activar las brasas y provocar un backdraft.

Backdraft con chimenea en un mini-simulador
Durante la formación de formadores del grupo Tantad , demostraciones con mini-simuladores ayudan a mostrar a los estudiantes los peligros de los backdrafts con salida en el alto. Aquí están algunas imágenes de un video que muestra tales efectos.

Cerca del viento Para que se abra

El formador ha dejado abierta una pequeña salida en el techo y la puerta cerrada (foto izquierda). El humo sale por la abertura y por lo tanto no hay signos visibles en la puerta. El formador entonces cierra la salida (derecha) y de inmediato los signos (de presión) aparecen en la puerta.

En la foto al lado, el humo que sale de la chimenea a pegado fuego. La puerta fue cerrada y luego re-abierta. Un backdraft está a punto de ocurrir. Las llamas son visibles en la salida, pero no en la habitación. Estas llamas no vienen de la base del fuego, sino de la ignición de los humos que salen de la abertura en el alto. fuego viento
Backdraft con salida: http://www.youtube.com/watch?v=5X5-Wp_tEZE

Más fuerte …
En muchos casos, hemos constatado que los backdrafts producidos con salida abierta fueron más violentos y se produjeron con mayor rapidez. Esto probablemente viene del hecho de que, sin salida, en la apertura de la puerta esta sirve tanto para extraer el humo (por la parte superior) cuanto para entrar el aire (por la parte inferior de la puerta). La superficie de entrada del aire está así limitada por el hecho de que parte de la superficie de la puerta es usada por el humo.
Cuando hay una salida, una parte del humo se escapa a través de ella, liberando más una parte de la superficie de la puerta, que promueve la entrada de aire. La mezcla por lo tanto, va a evolucionar más rápidamente y las brasas, al recibir más de aire, el fuego se reanudará pronto, rápidamente provocando la explosión.

Nota: vemos también que en la intervención, la apertura de una salida alta provoca un aumento de la potencia térmica cuando también hay entrada en la parte inferior, simplemente porque en la eliminación de humo de la parte superior, esta libera espacio en la entrada, lo que promueve la penetración de aire hacia la base del fuego.

Ventilacion o no?
De hecho, la cuestión no se plantea tan simple. El trabajo de los bomberos se debe hacer en un espíritu de mejora continua: observa la situación, analiza, determina una acción y la ejecuta. A continuación, debe analizar la situación de nuevo para determinar si su acción tubo éxito. Con base en este nuevo análisis se determinará la acción siguiente a realizar y así sucesivamente.

Si cuando llega el bombero, no hay salida abierta para el humo, el bombero puede analizar la situación, crear una salida y luego volver a analizar. Por lo tanto, puede saber si su acción es eficaz o no.
Pero si ya hay una salida (o incluso una simple punción del techo), no es posible comparar la situación “antes” con el “después”. Aquí es donde se debe tener en cuenta que las señales estarán perturbadas. El análisis debe tener en cuenta la perturbación.
Si el bombero considera que el análisis da un resultado incierto, lo mejor es aumentar la salida para aumentar el rendimiento. Será posible entonces ver si realmente mejora la situación.

Un caso ejemplar
Hace unos años, los bomberos de un centro de rescate ubicado en el sur de Bruselas (Bélgica) es llamado a un incendio en un supermercado de tamaño medio. Ese día, el supermercado estaba cerrado. A su llegada a la escena, los bomberos encontraron la presencia de llamas en el techo. Un incendio visible, sale humo, se podía pensar que era un incendio en el techo, o que era un incendio en la tienda.

El equipo optó por forzar la puerta para atacar el fuego, mientras que colocó la escalera ciertamente para atacar el fuego visible. La observación cuidadosa de las imágenes muestra que, de hecho, sólo las ventanas ennegrecidas puede hacer dudar de la situación. En este caso, la base del fuego estaba extinta y el humo que sale es humo de pirólisis. Muy caliente, se inflama en la salida y produce el humo negro. En la tienda, sólo hay las zonas calientes y humo: el área se encuentra en modo pre-backdradt con la presencia de salida alta.
La puerta está siempre difícil de lograr forzarse, por eso los bomberos deciden romper el vidrio. El bombero designado va, como medida de precaución, ponerse a la izquierda de la parte de vidrio, para romper el vidrio y protegerse con la pared de ladrillo. A priori, él intenta, sin éxito, romper el cristal de arriba, pero consigue solamente hacer un agujero (estimado en sólo 30 cm de diámetro) en la parte inferior. De ello se desprende una aspiración inmediata de aire hacia el interior (el efecto clásico pre-explosión). El siguiente imagen habla por sí mismo …

Cove_2
Cove_3 Cove 4

La último imagen de esta serie muestra el interior de la tienda, lo que confirma la dificultad del juicio: los libros, en la parte superior, están muy dañados por el calor. Pero no los de abajo. Así que parece que nunca ha sido muy caliente en toda la altura del local, como se pasa en un backdraft “clásico”. Por lo tanto, podemos suponer que desde el principio hasta el final del fuego, esta sala no ha emitido los signos clásicos de backdraft, simplemente porque han sido perturbados por la salida.

¡La solución? Probablemente fue actuar como si la salida no existía y crear uno o más otros. Puede ser el principio más simple.

Conclusión
Siempre se debe analizar la situación antes de la acción, determinar la acción y luego verificar su eficacia a través de nueva análisis. Si una acción ya ha comenzado y no fue posible analizar la situación antes de ella, lo mejor parece cuestionar siempre la eficacia de esta acción. Tenga en cuenta también que el ejemplo del backdraft demuestra que es extremadamente peligroso analizar un único signo y sacar conclusiones apresuradas. Hay que analizar todas las señales, ver los resultados y ver si por casualidad uno de los signos no estaría en contradicción con los otros. En el incidente descrito anteriormente, todas las evidencias sugieren una ausencia de riesgo de backdraft. Todo menos el hollín en las ventanas. Y es la contradicción provocada por esta información que debe incitar a los bomberos a hacer aún más atención, porque es claro que “eso no es normal.”

Posted in Flashover, Flashover/Backdraft, Formacion, Incendios, Incendios Urbanos, Tecnicas de Intervencion, Teoria del fuego | Comentarios desactivados

Principios basicos de investigacion de incendios

Posted by Firestation en 29/04/2013

iecbs

Posted in Incendios, Investigacion de Incendios, Manuales | Comentarios desactivados

Manuales sobre incendios forestales. Extincion, seguridad y ataque al incendio.

Posted by Firestation en 23/04/2013

manual incendios1

manual incendios forestales2

manual prevencion incendios forestales manual incendios 3 manual incendios 4

Posted in Incendios, Incendios Forestales, Manuales, Material Forestal, Tecnicas de Intervencion | Comentarios desactivados

NFPA 921 Guia para la investigacion de Incendios y Explosiones

Posted by Firestation en 18/04/2013

NFPA921

Descargar Parte 1 / Descargar Parte 2

.

Posted in Incendios, Investigacion de Incendios, Manuales | Comentarios desactivados

Comportamientos extremos del fuego.

Posted by Firestation en 14/04/2013

Tantad

image059

Posted in Flashover, Formacion, Incendios, Incendios Urbanos, Manuales, Tecnicas de Intervencion | Comentarios desactivados

Combustibles forestales

Posted by Firestation en 07/04/2013

Combustibles forestales

Posted in Incendios Forestales, Monografias / Articulos / Investigaciones | Comentarios desactivados

Equipos de Protección Individual para incendios forestales, generalidades.

Posted by Firestation en 04/04/2013

epi_iiff

 Los equipos de protección individual se emplean desde hace relativamente poco tiempo en el sector forestal. Este sector junto con el de los incendios forestales, son sectores complejos y es necesario saber elegir correctamente un epi adecuado

Los trabajadores del sector forestal y de los incendios forestales deben enfrentarse a gran cantidad de riesgos  y factores (climatología, orografía irregular, maquinarias, etc…)

Los equipos de protección individual deben cumplir los siguientes objetivos:

-Ser robusto y duradero.
-Corregir y limitar los efectos de un riesgo determinado.
-Permitir al trabajador-a desenvolverse y trabajar con comodidad, por lo tanto ha de ser cómodo y ergonómico.

Los epis no son un seguro de vida, se decir no son para entrar a una situación de riesgo. Para lo único que sirve es para minimizar el daño que se puede desencadenar.  Por lo tanto lo ideal es:

-Minimizar los riesgos desde su origen.
-Dotar de buena formación a los trabajadores-as.
-Reconocer las situaciones de riesgo.

2-ÁMBITO LEGAL

Existe mucha normativa referente a prevención de riesgos, lugares de trabajo y equipos de protección individual. Le exponemos a continuación por si son de su interés (Puede descargárselas en los documentos adjuntos:

-Estatuto de los trabajadores. RDL 1/1995 de 24 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la ley BOE de 29 de marzo.

-R.D. 773/1997, de 30 de mayo, establece las disposiciones mínimas de seguridad y de salud para la elección, utilización por los trabajadores en el trabajo y mantenimiento de los equipos de protección individual.

-Disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción. RD 1627/1997. BOE de 25 de octubre.

-Reglamento de los servicios de prevención. RD 39/1997. BOE de 31 de enero.

-Ordenanza General de seguridad e higiene en el trabajo. OM. BOE de 16 y 17 /3/1971.

-Notificación de accidentes de trabajo. Orden 16/12/1987. BOE de 29 de diciembre.

-Señalización RD 485/1997  BOE de 23 de abril.

-Lugares de trabajo RD 486/1997. BOE de 23 de abril.

-Manipulación de cargas pesadas RD 487/1997. BOE de 14 de abril.

-Reglamento de seguridad en máquinas. RD 1495/1986. BOE de 21 de julio.

-Aproximación de las legislaciones de los estados miembros sobre maquinaria. RD 1435 /1992. BOE de 11 de diciembre.

-Modificación RD 1435 / 1992 sobre maquinas. RD 56/1995  BOE de 8 de febrero.

-Reglamento de aparatos elevadores para obra. Orden 23 de mayo de 1997. BOE 14 de junio.

-Exposición al ruido durante el trabajo. RD 1316 / 1989. BOE de 2 de noviembre.

-Real decreto 1215/97 de 18 de jinio sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo.

-Real decreto 1407/1992 que regula las condiciones para la comercialización y libre circulación intracomunitaria de los equipos de protección individual. BOE de 12 de junio.

Se entiende  por equipo de protección individual, cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por eltrabajador-a para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar suseguridad o su salud, así como cualquier complemento o accesorio destinado a talfin.

3-UTILIZACIÓN DE LOS EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

Los empresarios deberán aportar a los trabajadores-as los equipos de protección individual y los repondrán cuando estén defectuosos.

De la misma forma los trabajadores-as utilizaran correctamente el epi y garantizará su correcto mantenimiento

Los equipos de protección individual se utilizarán cuando no hayamos sido capaces de evitar los riesgos derivados del trabajo. Es decir lo ideal es utilizar procedimientos y estructuras de tal modo que no existan riesgos en el trabajo, si eso no puede ser así utilizaremos equipos de protección individual.

4-REQUERIMIENTOS DE LOS EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

Los EPI deben proporcionar una eficaz protección frente a los riesgos que motivan su uso, sin suponer por si mismos u ocasionar riesgos adicionales ni molestias innecesarias. Para ello:

Deben responder a las condiciones existentes en el lugar de trabajo.
Es obvio que las condiciones climatológicas con frecuencia son adversas en este tipo de trabajo al aire libre y serán previamente estudiadas para la elección de un EPI adecuado.
• Se tendrán en cuenta las condiciones anatómicas y fisiológicas del trabajador. Es fundamental que el EPI se adapte perfectamente a la anatomía del trabajador para evitar la generación de nuevos riesgos.
• En los trabajos forestales con gran frecuencia los riesgos son múltiples y por tanto exigen de la utilización simultánea de varios equipos de protección individual, éstos deberán ser compatible entre sí y mantener su eficacia en relación con los riesgos correspondientes.

5-ELECCIÓN DE LOS EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

Para la correcta elección del EPI adecuado deberá actuarse en el siguiente orden:
Análisis y valoración de los riesgos existentes. Estudiando si los riesgos pueden evitarse o limitarse utilizando otros métodos o procedimientos de organización del trabajo o medios de protección colectiva.
Conocimiento de las características que deben reunir los equipos de protección individual para garantizar su funcionamiento, teniendo en cuenta la naturaleza y magnitud de los riesgos a proteger, así como los factores adicionales de riesgo que puedan constituir los propios equipos de protección individual o suutilización.
El empresario al elegir un EPI deberá verificar la conformidad de éste, y conocer si cumple los requisitos esenciales de seguridad para tener la garantía de que ofrezcan un nivel adecuado de seguridad según los riesgos para los que está destinado a proteger. (Directiva 89/686/CEE y R.D. 1407/1992, de 20 de noviembre).

Los EPIs se encuentran clasificados por categorías. Esta clasificación corresponde con el diferente nivel de gravedad de los riesgos para los que se destinan los equipos, su nivel de diseño y fabricación.
Corresponde con el diferente nivel de gravedad de los riesgos para los que se destinan los equipos, su nivel de diseño y fabricación.
Modelos de EPI que protegen frente a riesgos mínimos, y cuyos efectos, cuando sean graduales, puedan ser percibidos a tiempo y sin peligro para el trabajador.
Requieren la “marca CE” y la “Declaración de conformidad CE” del fabricante.
Modelos de EPI que protegen frente a riesgos de grado medio o elevado, que no tengan consecuencias mortales para el trabajador.
Deben previamente a su comercialización someterse al examen “CE de tipo” en uno de los organismos acreditados para realizar los procedimientos de certificación europeos, entre ellos el Centro Nacional de Medios De Protección del INST., además de la “Declaración de conformidad CE” y “marca CE” exigidos a los restantes equipos.
Modelos de EPI que protegen frente a riesgos de consecuencia mortal o que pueda dañar gravemente y de forma irreversible la salud, sin que se pueda descubrir a tiempo su efecto inmediato.
Además de los requisitos anteriores, les será exigido, el ”Sistema de garantía de calidad CE” utilizando uno de los procedimientos establecidos en la directiva:
- Sistema de garantía de calidad “CE” del producto final.
- Sistema de calidad “CE” de la producción en vigilancia.
Categoría I : Nº
Categoría II : Nº 96 Año de colocación del marcado CE de Tipo en el EPI.
Categoría III : Nº 96 YYYY Número distintivo del Organismo Notificado que interviene en la fase de producción como se indica en el artículo 9 del R.D.
1407/1992

6- UTILIZACIÓN Y MANTENIMIENTO

Para su correcta utilización deberán seguirse las recomendaciones realizadas por la empresa, la cual deberá informar al trabajador sobre los riesgos a cubrir y la necesidad de su uso, debiendo hacer ver al trabajador la necesidad de su empleo correcto para proteger su salud antes que recurrir a la autoridad de la empresa.
Las condiciones en que un equipo de protección deba ser utilizado, en particular, en lo que se refiere al tiempo durante el cual haya de llevarse, se determinará en función de:
a) La gravedad del riesgo.
b) El tiempo o frecuencia de exposición al riesgo.
c) Las condiciones del puesto de trabajo.
d) Las prestaciones del propio equipo.
e) Los riesgos adicionales derivados de la propia utilización del equipo que no hayan podido evitarse.
Los equipos de protección individual estarán en principio destinados al uso personal; pero si las circunstancias exigiesen la utilización de un equipo por varios trabajadores, se adoptarán las medidas necesarias para que ello no origine ningún problema de salud o de higiene a los diferentes usuarios.
Por otra parte todo EPI requiere de un mantenimiento adecuado de cara a garantizar su correcto funcionamiento. Lo cual deberá tenerse en cuenta, manteniéndolos siempre revisados, limpios, reparados o renovados cuando sea necesario. Debiendo seguirse para ello las normas que sobre el particular deberá suministrar el fabricante a través de un folleto informativo. Este folleto informativo se entregará obligatoriamente por el fabricante con los EPI’s comercializados.
(R.D. 1407/1992)
El empresario deberá fotocopiar el folleto informativo y entregarlo al trabajador con cada unidad de protección En el caso de que el trabajador no conozca el idioma en que está escrito, habrá que traducirle el contenido del mismo.

7- OBLIGACIONES DEL TRABAJADOR

Los trabajadores, con arreglo a su formación y siguiendo las instrucciones del empresario, deberán:
a) Utilizar y cuidar correctamente los equipos de protección individual.
b) Colocar los equipos en el lugar indicado para ello, una vez utilizados.
c) Informar de inmediato a su superior jerárquico directo de cualquier defecto, anomalía o daño apreciado en el equipo de protección individual utilizado que pueda entrañar una pérdida de su eficacia protectora.

8- LISTA INDICATIVA DE EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

8.1. Protectores de la Cabeza.
El casco de seguridad para la protección de la cabeza del trabajador protegerá frente a la caída de objetos, como es el caso de piedras, ramas, herramientas, etc…
Debe cumplir con las exigencias de la norma EN-397 en la referente al aislamiento eléctrico, barboquejo ajustable, arnés de cabeza, banda sudadera en cabeza y nuca.

8.2. Protectores del Oído.
Los protectores auditivos son de varios tipos: El uso de los protectores auditivos debe atenuar el ruido de forma que el trabajador tenga una exposición efectiva al ruido equivalente a la de otro trabajador que, desprovisto de protectores, estuviese expuesto a niveles inferiores a 90 dB(A) (nivel de ruido equivalente) o 140 dB (nivel de pico), o si es posible a 80 u 85 dB(A) (nivel diario equivalente).
Tapones Orejeras, con arnés de cabeza, bajo barbilla o la nuca Casco antirruido
Protectores auditivos acoplables a los cascos de protección para la cabeza
Cuando se trabaje con motosierra y motodesbrozadora el equipo de protección individual que debería utilizarse, ya que cubre otros riesgos asociados a labores forestales en los que se emplea esta maquinaria, es la protección auditiva acoplada al casco de protección para la cabeza.

Nivel de exposición al ruido (nivel diario equivalente) Superior a 80 dB(A)

Por solicitud Optativo
· Evaluación de riesgos (específicos y generales).
· Medidas preventivas.
· Utilización EPI.
· Resultados del control médico. Inicial Periódico: Anual

Superior a 85 dB(A)

Obligatorio Optativo
· Evaluación de riesgos (específicos y generales).
· Medidas preventivas.
· Utilización EPI.
· Resultados del control médico. Inicial Periódico: Trienal

Superior a 90 dB(A) o 140 dB de nivel de Pico

Obligatorio Obligatorio
· Evaluación de riesgos (específicos y generales).
· Medidas preventivas.
· Utilización EPI.
· Resultados del control médico. Inicial Periódico: Quinquenal
* Según R.D. 1316/1989, de 27 de octubre, sobre protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de la exposición al ruido durante el trabajo.

8.3. Protectores de los Ojos y de la Cara.

Son fundamentalmente gafas (sólo protegen los ojos) y máscaras faciales de protección (protegen la cara y otras zonas de la cabeza), para evitar la penetración de productos químicos fundamentalmente fertilizantes y plaguicidas, la proyección de partículas sólidas o líquidas, y la protección solar por riesgos de deslumbramiento o de exposición a la radiación solar.
Estos equipos en ocasiones suelen ir acoplados a otros equipos, como por ejemplo los cascos de seguridad, aunque en los trabajos de desbroce generalmente es suficiente emplear una pantalla facial.
Las normas básicas a las que están sujetas éste tipo de protecciones son:
· EN 166. Protección individual de los ojos. Requisitos.
· EN 167. Protección individual de los ojos. Métodos de ensayo ópticos.
· EN 168. Protección individual de los ojos. Métodos de ensayo no ópticos.

8.4. Protectores de Manos y Brazos.

El uso de guantes y manguitos es necesario en la mayoría de los trabajos forestales: plantaciones, saca de madera, tronzado, podas, etc. Gracias a ellos se evitarán cortes, golpes, pinchazos, proyecciones e incluso atrapamientos con la motosierra.
La norma básica en la que se recogen los requisitos para los guantes es la EN 420. Además la Directiva 89/686/CEE clasifica los guantes de protección en 3 categorías:
- I Diseño Simple: guantes que ofrecen protección para riesgos mínimos.
- II Diseño Intermedio: Guantes adecuados para riesgos intermedios.
- III Diseño Complejo: Guantes diseñados para proteger contra riesgos graves, mortales o irreversibles.

8.5. Protectores de Pies y Piernas.
El calzado de seguridad constituye el elemento de protección de las extremidades inferiores de uso más generalizado, existiendo un tipo de calzado adecuado para cada tipo de riesgo (pinchazos, golpes, aplastamientos, deslizamientos, etc.).

Encontramos los siguientes niveles o clases de calzado laboral:

- CATEGORÍA I: calzado normal, sin elementos de protección especiales como punteras y plantillas, que tan sólo protege el pie de riesgos mínimos
y ambientales. Dentro está el calzado de uniformidad de calle, etc.
- CATEGORÍA II: se engloba en esta categoría todo calzado destinado a proteger contra algún riesgo no mínimo y se establece dentro de ella las siguientes diferencias:

a).Calzado de Seguridad : Calzado equipado con puntera, plantilla o combinación de ambas que éste diseñado para soportar impactos de hasta 200 julios.

b). Calzado de Protección: Calzado equipado igual al anterior pero para impactos de sólo hasta 100 julios.

c). Calzado Profesional: Calzado que no lleva ni puntera ni plantilla, pero sí es sometido a los demás ensayos.
- CATEGORÍA III: Calzado especialmente diseñado para que sea conductor de la electricidad.

8.6. Protectores de la Piel.
Son cremas y pomadas de protección contra quemaduras del sol o producidas por el frío.

8.7. Protectores del Tronco y Abdomen.
Se incluyen aquí mandiles y delantales, para la mezcla y aplicación de sustancias químicas, cinturones para protección de la columna vertebral, para la manipulación manual de cargas pesadas, cinturones y arneses de seguridad contra caídas en labores de poda, etc.

8.8. Protectores Total del Cuerpo.
Ropa o monos de trabajo para protección del frío, lluvia; contra riesgos químicos derivados de la aplicación de productos fitosanitarios, utilizándose para ello ropa de protección integral que aíslen al trabajador del producto que esté aplicando; durante el uso de motodesbrozadoras y motosierras; etc.

EN 388: Protección contra riesgos mecánicos.
EN 388: Protección contra riesgos mecánicos.
EN 388: Protección contra riesgos mecánicos.
EN 511: Protección contra el frío.
EN 407: Protección contra riesgos térmicos.
EN 659: Protección contra riesgos mecánicos, fuego y calor. (retenes contra incendios).
EN 381: Protección contra la motosierra

www.prevencionlaboral.org/

Posted in Equipos de intervencion, Equipos proteccion, Incendios, Incendios Forestales, Leg. Riesgos Laborales, Legislacion, Prevencion | Comentarios desactivados

Manual de prevencion de incendios mediante tratamiento del combustible forestal

Posted by Firestation en 02/04/2013

manual prevencion incendios combustible forestal

Posted in Incendios Forestales, Manuales, Prevencion | Comentarios desactivados

Video. Fuego tecnico en incendios forestales. Quemas controladas. Quemas prescritas.

Posted by Firestation en 26/03/2013

quema-controlada-1

:: Quemas controladas I
> Quemas controladas II
> Quemas prescritas. Antorchas de goteo
> Quemas prescritas. Planificación
> Quemas prescritas. 10 pasos
> Prescripción de la quema
> Quemas prescritas. Estrategia y conducción de la quema
> Quemas prescritas. Inicio de la quema
> Quemas prescritas. Organización de la quema
> Quemas prescritas. Bajo arbolado. Faja auxiliar de pista
> Quemas prescritas. Definición general

Posted in Formacion, Incendios, Incendios Forestales, Materiales, Tecnicas de Intervencion, Videos | Comentarios desactivados

Manual de servicios de aeropuertos. Salvamento y extincion de incendios

Posted by Firestation en 19/03/2013

Posted in Incendios, Manuales, Rescate | Comentarios desactivados

Helados Inflamables. Componentes peligrosos en la elaboracion de helados y alimentos.

Posted by Firestation en 17/03/2013

El helado es uno de los productos favoritos de los norteamericanos y uno de los más exitosos productos lácteos de todos los tiempos. De acuerdo con el Servicio de Investigación Económica del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, se produjeron aproximadamente 1.300 millones de galones de helado en los Estados Unidos, en el año 2004. Durante ese año, el consumo promedio por persona fue de aproximadamente 5 galones.

En apariencia, se piensa en el helado y su producción como algo completamente inocuo. Se congela y luego se derrite al ser expuesto a la temperatura ambiente. Sus ingredientes básicos son leche y crema, edulcorantes y aditivos incorporados para estabilizar, dar textura y firmeza. Hasta ahí, ningún componente peligroso. Pero, ¿qué sucede con los saborizantes?

De acuerdo con la Asociación Internacional del Helado, aproximadamente el 50 por ciento de los quince sabores de helado preferidos son de vainilla o incluyen un componente a base de vainilla (como trocitos de chocolate, vetas de salsa de caramelo de vainilla, etc.). ¿Sabía que la mayoría de los saborizantes de vanilla poseen una base de alcohol (etilo) con puntos de inflamación momentánea inferiores a 100º F (37º C), lo que hace que sean clasificados como líquidos inflamables de Clase I, según se establece en el Código NFPA 30, Líquidos Inflamables y Combustibles? En realidad, muchos de los productos saborizantes que se utilizan en la producción de helados son fórmulas líquidas, en base a alcohol, que poseen puntos de inflamación momentánea, por lo que se clasifican dentro del rango de líquidos inflamables-combustibles. Además, la mayoría de los productos saborizantes se envían en contenedores plásticos de una capacidad que oscila entre 1 y 55 galones (208 litros) o en tambores de almacenamiento más grandes.

El caso en estudio que se describe a continuación muestra un ejemplo de la vida real sobre cómo un riesgo de incendio inesperado, en este caso el inadecuado almacenamiento de líquidos inflamables, puede ser controlado utilizando el enfoque del análisis de riesgo en etapas lineales (incluidos el reconocimiento, evaluación, y reparación del riesgo, la toma de decisiones y medidas de implementación), conjuntamente con la aplicación de lo establecido en el código de incendio correspondiente (en este caso, el NFPA 30), y el adecuado tratamiento que debe darse a obstáculos inesperados que podrían aparecer en el camino.

Antecedentes de pérdidas provocadas por líquidos inflamables y combustibles
Según el informe del año 2006 “Selección de incendios ocurridos en los Estados Unidos, en ocupaciones seleccionadas” publicado por la División de Investigación y Análisis de Incendios de la NFPA, durante el período 1999-2002, se registró un promedio estimado anual de 1.100 incendios estructurales ocurridos en instalaciones industriales y de fabricación, que involucraron líquidos inflamables o combustibles o productos del gas como los materiales que se encendieron en primer lugar. Los daños materiales directos anuales y estimados, provocados por dichos incendios fueron de US$ 112 millones. De manera similar, el informe de la NFPA para “Propiedades de almacenamiento”, para el mismo período de tiempo, mostró un estimado anual de 800 incendios estructurales que involucraron líquidos inflamables o combustibles/productos del gas, como los materiales que se encendieron en primer lugar. Los daños materiales directos anuales, resultantes de los 800 incendios, fueron de US$ 22 millones.

Posiblemente, la mejor ilustración del potencial de grandes pérdidas de dichos líquidos sea lo que muchos consideran las pérdidas características provocadas por incendios que involucren productos líquidos inflamables. El 27 de mayo de 1987, se inició un incendio en la planta de distribución de pinturas para automóviles cuando una cantidad de 8 a 10 cajas con contenedores metálicos de 1 galón (3,7 litros) que almacenaban productos líquidos inflamables se cayeron de una carga que estaba siendo trasladada en un carretón de elevación. El charco de líquido inflamable resultante fue encendido por una chispa proveniente del motor eléctrico del carretón y rápidamente se propagó hacia el sitio adyacente de almacenamiento a granel de productos líquidos inflamables contenidos en recipientes metálicos y plásticos.

El subsiguiente incendio se propagó rápidamente en este edificio no combustible y el techo de acero comenzó a colapsar dentro de un plazo de cinco minutos de haberse iniciado el fuego, a pesar de la presencia de rociadores automáticos. Aún con los rociadores automáticos funcionando y a pesar de los esfuerzos por combatir el incendio de los departamentos de bomberos locales, el fuego derribó una muro cortafuego y en un lapso de aproximadamente 30 minutos, todo el edificio de 180.000 pies cuadrados (16.722 metros cuadrados) se vio envuelto por el fuego. Los costos por daños en bienes muebles e inmuebles, así como por remoción de escombros, fueron estimados en US$ 49 millones (al tipo de cambio del dólar vigente en el año 1987).

Como resultado de estas pérdidas, las organizaciones de protección contra incendios comenzaron a considerar con mayor detalle el potencial de riesgo que presentaban los incendios provocados por líquidos inflamables y combustibles.

Estudio del caso
Una compañía de New England elabora helados para su venta minorista en todo el este de los Estados Unidos. Una de las sucursales elabora el 100 por ciento de los productos de helado de la compañía y está compuesta por dos edificios independientes.

Las instalaciones principales tienen una superficie aproximada de 200.000 pies cuadrados (18.580 metros cuadrados), y consisten de un edificio de un piso y de un segundo piso parcial, compuesto por una mezcla de construcciones, aunque mayormente por mampostería y construcciones no combustibles de paneles de acero liviano sobre marcos de acero o muros exteriores de bloques de mampostería, y en gran parte por techos con base de acero expuesto sobre vigas de celosía. El edificio alberga las operaciones de elaboración de helado, así como las áreas de almacenamiento de materias primas y productos terminados y las oficinas corporativas. Las áreas de almacenamiento, elaboración y soporte se entremezclan dentro del edificio y, debido a la ausencia de muros cortafuego certificados como resistentes al fuego, son consideradas como una única área de incendio, según establece el NFPA 30.

Aproximadamente un 75 por ciento del edificio está protegido por rociadores automáticos en modo control. Los sistemas de rociadores se consideran de un diseño de área/densidad aceptable, según lo establecido en la NFPA 13, Norma para la instalación de sistemas de rociadores, y los sistemas de mayor demanda protegen mercancías mezcladas, materiales para almacenamiento de productos secos en estanterías de hilera doble de hasta 16 pies (4,8 metros) con una altura de techo de 21 pies (6,4 metros).

Diversas áreas del edificio están refrigeradas con equipos a base de amoníaco. En dichas áreas se encuentran algunas salas de enfriamiento pequeñas para almacenamiento de materias primas y varias salas de congelación que en su totalidad ocupan una superficie aproximada de 50.000 pies cuadrados (4.645 metros cuadrados). Las salas de congelación se utilizan para almacenar productos de helado terminados, considerados mercancías de almacenamiento de Clase I por la NFPA 13, en estanterías de hileras múltiples de hasta 25 pies (7,6 metros) con una altura de techo de 30 pies (9,1 metros). Están unidas y construidas con paneles de aislamiento con frente metálico aprobados, colocados sobre un marco de acero. Ninguna de las salas de congelación dispone de rociadores, aunque están provistas de alarmas de incendio automáticas con detectores de calor.

El edificio secundario es de un piso, con una superficie de 80.000 pies cuadrados (7.432 metros cuadrados), construido con estructuras de mampostería no combustible con muros exteriores de bloques de mampostería y techo con base de acero expuesto sobre vigas de celosía. La materia prima compuesta por mercancías mezcladas y los materiales de envase se almacenan en estanterías de hilera doble a 20 pies (6 metros) con una altura máxima de techo de 30 pies (9,1 metros). En el sector central del edificio hay una sala de enfriamiento de aproximadamente 25 pies (7,6 metros) por 110 pies (33 metros) que se utiliza para almacenar los productos con ingredientes refrigerados. El edificio está totalmente protegido por rociadores automáticos de modo control de diseños de área/densidad adecuados, según lo establecido en NFPA 13. La sala de enfriamiento está protegida por un sistema de rociadores automáticos específicamente asignado y provisto de anticongelante.

La planta cuenta con un suministro de agua de 2.000 gpm (7.570 lpm) en una bomba de incendio diesel de 100 psi, que aspira el líquido proveniente de un tanque de succión subterráneo de 400.000 galones (1.514.164 litros). Dicha bomba y el tanque de succión abastecen a todos los sistemas de rociadores automáticos, así como a los hidrantes del amplio patio privado de la planta. A tres millas de las instalaciones hay un departamento de bomberos asalariados. La planta dispone de un sistema de alarmas de incendio automáticas, que incluye la detección del flujo de agua de los rociadores, de la supervisión de las válvulas de los rociadores y de calor y humo; alarmas de incendio manuales; bomba de incendio y alarmas de supervisión de amoníaco monitorizadas por estación central.

En sí mismo, el proceso de elaboración de helados se considera un proceso industrial estándar que comprende operaciones de licuado, mezcla, pasteurización y homogeneización, congelado y envasado.

Reconocimiento de la exposición a los saborizantes
En principio, un sondeo sobre prevención de pérdidas reveló varios casos de productos saborizantes a base de inflamables en contenedores plásticos de 1 galón, una cantidad relativamente baja, almacenados fuera del área de producción principal de la planta. Ello indujo al funcionario de seguridad de la compañía a cuestionarse si debía considerarse un almacenamiento especial para los “otros” productos saborizantes presentes en la planta.

  • Se llevó a cabo un segundo sondeo de toda la planta con el personal de seguridad y de producción. Este reveló cantidades significativas de productos líquidos a base de inflamables y combustibles debidamente etiquetados en diversas áreas de los dos edificios, y almacenados en contenedores plásticos de varios tamaños [desde 1 galón (3,7 litros) a 55 galones (208 litros)]. La gran mayoría de estos materiales eran saborizantes que se utilizaban en la elaboración de diversos sabores de productos de helado.

Tomando en cuenta las recomendaciones que surgirían de este sondeo, la compañía solicitó a la autoridad competente local la revisión de las conclusiones. Una vez analizada la situación, tanto la autoridad competente como el jefe de bomberos del estado arribaron a la conclusión de que la situación actual representaba un serio riesgo de incendio incontrolado y exigieron la implementación de medidas para su control, conforme a lo establecido en NFPA 30, mediante el trabajo conjunto con el departamento de prevención de pérdidas de la aseguradora de la compañía.

Evaluación del riesgo
Se llevó a cabo un estudio para determinar cuáles eran específicamente los productos saborizantes utilizados, cuándo eran utilizados (algunos saborizantes se usaban únicamente durante determinados períodos del año), las cantidades máximas que se encontraban en el sitio, dónde se almacenaba habitualmente cada uno de los productos, y los índices de inflamabilidad, según lo establecido en la Hoja de datos de seguridad del material (MSDS) aplicable.

El estudio reveló las siguientes características del riesgo:

  • Presencia de varios miles de galones de saborizantes líquidos inflamables y combustibles;
  • La gran mayoría de estos saborizantes estaban clasificados como líquidos inflamables de Clase IB o IC;
  • Los productos eran hidromiscibles, con un contenido superior al 50 por ciento de líquidos de Clase I (en la mayoría de los casos alcohol etilo);
  • Todos los saborizantes estaban almacenados en contenedores plásticos de 1 galón (3,7 litros) a 55 galones (208 litros);
  • No existía un área de almacenamiento centralizada para estos productos, aunque la mayoría estaban almacenados en áreas de almacenamiento general, tanto refrigeradas como no refrigeradas, y
  • Los productos eran almacenados tanto sobre el piso como en estanterías.

Si se aplica lo establecido en NFPA 30, Capítulo 6 “Almacenamiento en contenedores y tanques portátiles”, queda claro que estos productos no estaban almacenados o protegidos de manera adecuada, dado que no se cumplía con dos de los requisitos principales establecidos en la Sección 6.5.2, Depósitos para fines generales:

  1. Las áreas de almacenamiento que contenían los productos no estaban separadas de otras ocupaciones por un muro cortafuego con una resistencia al fuego de cuatro horas (según se define en la norma NFPA #221) o siquiera por un muro de tabique con una resistencia al fuego de dos horas (conforme a lo aprobado por la autoridad competente), según se establece en la Sección 6.5.2.1.
  2. Conforme a lo dispuesto en la Sección 6.5.2.4, en depósitos de fines generales está estrictamente prohibido el almacenamiento de líquidos inflamables de Clase I y combustibles de Clase II en contenedores plásticos.

Se arribó a la conclusión de que el almacenamiento de los productos saborizantes presentaba un severo y gran riesgo de pérdida por incendio para la planta. Dado que esta planta era el único lugar de elaboración de la compañía, no sólo se ponían en riesgo los bienes muebles e inmuebles de la compañía sino también la totalidad del negocio.

Recursos para mitigar el riesgo
Trabajando en forma conjunta con la compañía y con un consultor de construcciones de la industria alimenticia, la aseguradora de la compañía ofreció los siguientes recursos potenciales:

  • Almacenar todos los productos, tanto inflamables como combustibles, en tráilers o galpones de almacenamiento separados y de poco valor, ubicados en el patio de la planta, bien distantes de todo edificio o equipamiento de importancia.
  • Reducir la cantidad de productos en existencia y almacenados en gabinetes listados para líquidos inflamables, en adhesión a las disposiciones del NFPA 30.
  • Construir una sala de almacenamiento interior o separada por muros o tabiques, resistentes al fuego, según lo establecido en los requisitos del NFPA 30, Sección 6.4, para todos los productos inflamables. Los productos líquidos combustibles deberían ser almacenados en estanterías especialmente asignadas, protegidas por un techo y rociadores intermedios entre estanterías y por barreras horizontales, según se establece en NFPA 30, Sección 6.8.

Todas estas opciones presentan ventajas y desventajas si se toma en cuenta la funcionalidad, el flujo (del proceso) de fabricación y los costos, pero surgió un factor no previsto que inicialmente no había sido contemplado por ninguna de las partes.

Ello fue el hecho de que algunos productos saborizantes estaban almacenados en áreas refrigeradas y otros no. El personal de control de calidad del producto de la compañía determinó que los saborizantes refrigerados no podían ser almacenados en un entorno que no dispusiera de refrigeración sin que se altere el gusto de los productos de helado terminados en los que se usaban. Así, se planteó el dilema de requerir versiones redundantes de cualquiera de los recursos elegidos, una para el producto refrigerado y otra para el producto no refrigerado.

Luego de consultar con los proveedores de saborizantes de la compañía y con su departamento interno de control de calidad del producto, la compañía arribó a la conclusión de que el almacenamiento de saborizantes que habitualmente no requerían refrigeración en un entorno refrigerado no alteraría el gusto de los productos de helado terminados. Por lo tanto, todos los saborizantes podían ser almacenados en un entorno refrigerado, si fuera necesario.

Decisión de la gerencia
Respecto de las opciones ofrecidas, el requisito de un entorno refrigerado, así como los aspectos de seguridad del personal relacionados con la manipulación del material entre edificios durante períodos de condiciones climáticas adversas eliminaba la posibilidad de almacenar el producto en tráilers o galpones a la intemperie.

Basándose en la practicidad, no se aceptó la opción de almacenar los saborizantes en gabinetes listados para líquidos inflamables, dado que la compañía trabajaba con varios miles de galones de producto saborizante en el sitio en todo momento, y NFPA 30 limita las cantidades que pueden ser almacenadas en gabinetes en una sola área de incendio a 360 galones (1.362 litros) —  tres gabinetes con 120 galones (454 litros) en cada uno.

La decisión final fue la de almacenar todos los saborizantes líquidos inflamables y combustibles, refrigerados, en un cerramiento para almacenamiento de líquidos inflamables certificado como resistente al fuego, y almacenar los productos líquidos combustibles, no refrigerados, en las áreas de almacenamiento en estanterías existentes y proveerlas de los rociadores intermedios entre estanterías y de las barreras horizontales requeridos.

Dado que el entorno refrigerado constituía un requisito, la solución más simple sería almacenar estos productos en cerramientos de gabinetes para almacenamiento de líquidos inflamables listados, pre-diseñados mediante ingeniería y pre-fabricados, según lo permitido por el código NFPA 30. Una desventaja era la limitada dimensión del gabinete disponible, lo cual implicaba que para cumplir con los requisitos de NFPA 30, se necesitarían dos gabinetes de un costo estimado de US$ 64.000. Este importe no incluía el costo adicional que demandaría cumplir con los requisitos de protección del almacenamiento en estanterías de productos combustibles no refrigerados.

Por lo tanto, la compañía decidió que la solución más rentable sería construir una nueva sala de almacenamiento interior para líquidos inflamables, certificada como resistente al fuego, en el lugar de una de las salas de enfriamiento existentes del edificio principal de elaboración, para almacenar todos los productos saborizantes inflamables y combustibles.

Como estrategia provisoria para la mitigación de pérdidas, todos los productos saborizantes serían almacenados en el edificio del depósito independiente de materias primas, a fin de eliminar el riesgo de incendio en las operaciones de elaboración que se desarrollaban en la planta principal.

Implementación
La descripción general de las características de diseño básicas de la sala, requeridas por NFPA 30, Sección 6.4, incluía lo siguiente:

  • Las dimensiones de la sala permitían albergar una cantidad máxima de diez galones de líquido almacenado por pie cuadrado, considerando que se disponía de la protección de rociadores.
  • Conjuntos de montaje de muros y cielorrasos construidos con una certificación de resistencia al fuego de dos horas, con aberturas para puertas protegidas por puertas autocerrantes listadas, con una resistencia al fuego de 1,5 horas.
  • Cableado eléctrico y equipos diseñados para ubicaciones peligrosas de Clase I, División 2 (según lo establecido en el NFPA 70, Código Eléctrico Nacional).
  • Contención para derrames provista mediante un piso inclinado hacia un drenaje especialmente asignado y hacia un tanque colector.
  • Protección contra incendios mediante rociadores de modo-control, de factor 11,2k, de respuesta rápida y temperatura normal, diseñados para proveer una densidad mínima de 0,60 gpm/pie cuadrado sobre el área de la sala. Se admite para la protección de productos hidromiscibles que contengan más del 50 por ciento de líquidos de Clase I dispuestos en tarimas o pilas.

El código NFPA 30 no requería ventilación mecánica ni construcciones contra daños, dado que no se preveía llevar a cabo operaciones de expendio dentro de la sala, ni el almacenamiento de productos líquidos inflamables de Clase IA.

Considerando que la sala iba a ser utilizada para almacenar productos comestibles, los conjuntos de montaje de muros y cielorrasos debían estar aislados e incluir componentes de imposta que no sólo cumplieran con los requisitos de certificación de resistencia al fuego de la NFPA, sino también con las normas de la FDA sobre el uso de ocupaciones con presencia de alimentos. Eventualmente, los paneles de cielorraso y muros aislados que cumplían con todos los requisitos fueron identificados y aprobados por la autoridad competente, aunque ello requirió más tiempo e investigaciones adicionales.

Tomó 10 meses y alrededor de US$ 90.000 completar el proyecto de la sala interior para líquidos inflamables. Si se lo compara con el estimado de US$ 70 millones de la aseguradora sobre el valor asegurado total expuesto a pérdida por incendio en relación con el riesgo previo que dejaba de presentarse, todas las partes consideraron que el gasto estaba bien justificado. Se había mitigado ampliamente un gran riesgo de pérdida, evitando daños en bienes muebles e inmuebles, así como la interrupción del negocio y la potencial pérdida de participación en el mercado de la compañía.

Lecciones aprendidas
La mejor lección que se obtiene del estudio de este caso es que puede haber presencia de grandes cantidades de líquidos inflamables y combustibles en ocupaciones inesperadas. Ya sea por productos saborizantes incluidos en la elaboración de helados, solventes, medios líquidos hidráulicos o de corte que se utilicen en ocupaciones de trabajo con metales o el almacenamiento de productos como antisépticos para manos (elaborados en su mayoría a base de etanol) ubicados en depósitos de distribución de productos de limpieza, debe tomarse conciencia del riesgo de incendio que presentan todos los materiales líquidos que se hallan dentro de una ocupación.

Asimismo, también debe prestarse especial atención al adecuado almacenamiento y protección de materiales líquidos inflamables, a fin de mitigar su gran potencial de pérdida por incendio, aplicando como estrategias principales el aislamiento, la contención y la supresión. Según se ha observado en el estudio de este caso, para alcanzar la meta deseada, resulta de gran utilidad aplicar un enfoque de análisis de riesgo en etapas lineales, que abarque la aplicación de códigos y normas de la NFPA, junto con las necesidades específicas del lugar en estudio.

La falta de acción ante la presencia de líquidos inflamables puede afectar negativamente la capacidad de una compañía para permanecer en actividad.

Phillip Bistany es ingeniero de cuentas Sénior de Liberty Mutual Property

nfpajla.org/

Posted in Incendios, Incendios Industriales, MM.PP., Monografias / Articulos / Investigaciones, NFPA Journal | Comentarios desactivados

Tecnicas de extincion en incendios de interior. Bomberos Comunidad Madrid.

Posted by Firestation en 11/03/2013

Tecnicas de extincion en incendios de interiores

Posted in Incendios, Incendios Urbanos, Manuales, Tecnicas de Intervencion, Teoria del fuego | Comentarios desactivados

Infraestructuras de defensa contra incendios forestales.

Posted by Firestation en 08/03/2013

defensa incendios forestales

Posted in Incendios, Incendios Forestales, Material Forestal, Materiales | Comentarios desactivados

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 394 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: