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Archive for the ‘Incendios’ Category

Combustibles forestales

Posted by Firestation en 07/04/2013

Combustibles forestales

Posted in Incendios Forestales, Monografias / Articulos / Investigaciones | Comentarios desactivados

Equipos de Protección Individual para incendios forestales, generalidades.

Posted by Firestation en 04/04/2013

epi_iiff

 Los equipos de protección individual se emplean desde hace relativamente poco tiempo en el sector forestal. Este sector junto con el de los incendios forestales, son sectores complejos y es necesario saber elegir correctamente un epi adecuado

Los trabajadores del sector forestal y de los incendios forestales deben enfrentarse a gran cantidad de riesgos  y factores (climatología, orografía irregular, maquinarias, etc…)

Los equipos de protección individual deben cumplir los siguientes objetivos:

-Ser robusto y duradero.
-Corregir y limitar los efectos de un riesgo determinado.
-Permitir al trabajador-a desenvolverse y trabajar con comodidad, por lo tanto ha de ser cómodo y ergonómico.

Los epis no son un seguro de vida, se decir no son para entrar a una situación de riesgo. Para lo único que sirve es para minimizar el daño que se puede desencadenar.  Por lo tanto lo ideal es:

-Minimizar los riesgos desde su origen.
-Dotar de buena formación a los trabajadores-as.
-Reconocer las situaciones de riesgo.

2-ÁMBITO LEGAL

Existe mucha normativa referente a prevención de riesgos, lugares de trabajo y equipos de protección individual. Le exponemos a continuación por si son de su interés (Puede descargárselas en los documentos adjuntos:

-Estatuto de los trabajadores. RDL 1/1995 de 24 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la ley BOE de 29 de marzo.

-R.D. 773/1997, de 30 de mayo, establece las disposiciones mínimas de seguridad y de salud para la elección, utilización por los trabajadores en el trabajo y mantenimiento de los equipos de protección individual.

-Disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción. RD 1627/1997. BOE de 25 de octubre.

-Reglamento de los servicios de prevención. RD 39/1997. BOE de 31 de enero.

-Ordenanza General de seguridad e higiene en el trabajo. OM. BOE de 16 y 17 /3/1971.

-Notificación de accidentes de trabajo. Orden 16/12/1987. BOE de 29 de diciembre.

-Señalización RD 485/1997  BOE de 23 de abril.

-Lugares de trabajo RD 486/1997. BOE de 23 de abril.

-Manipulación de cargas pesadas RD 487/1997. BOE de 14 de abril.

-Reglamento de seguridad en máquinas. RD 1495/1986. BOE de 21 de julio.

-Aproximación de las legislaciones de los estados miembros sobre maquinaria. RD 1435 /1992. BOE de 11 de diciembre.

-Modificación RD 1435 / 1992 sobre maquinas. RD 56/1995  BOE de 8 de febrero.

-Reglamento de aparatos elevadores para obra. Orden 23 de mayo de 1997. BOE 14 de junio.

-Exposición al ruido durante el trabajo. RD 1316 / 1989. BOE de 2 de noviembre.

-Real decreto 1215/97 de 18 de jinio sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo.

-Real decreto 1407/1992 que regula las condiciones para la comercialización y libre circulación intracomunitaria de los equipos de protección individual. BOE de 12 de junio.

Se entiende  por equipo de protección individual, cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por eltrabajador-a para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar suseguridad o su salud, así como cualquier complemento o accesorio destinado a talfin.

3-UTILIZACIÓN DE LOS EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

Los empresarios deberán aportar a los trabajadores-as los equipos de protección individual y los repondrán cuando estén defectuosos.

De la misma forma los trabajadores-as utilizaran correctamente el epi y garantizará su correcto mantenimiento

Los equipos de protección individual se utilizarán cuando no hayamos sido capaces de evitar los riesgos derivados del trabajo. Es decir lo ideal es utilizar procedimientos y estructuras de tal modo que no existan riesgos en el trabajo, si eso no puede ser así utilizaremos equipos de protección individual.

4-REQUERIMIENTOS DE LOS EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

Los EPI deben proporcionar una eficaz protección frente a los riesgos que motivan su uso, sin suponer por si mismos u ocasionar riesgos adicionales ni molestias innecesarias. Para ello:

Deben responder a las condiciones existentes en el lugar de trabajo.
Es obvio que las condiciones climatológicas con frecuencia son adversas en este tipo de trabajo al aire libre y serán previamente estudiadas para la elección de un EPI adecuado.
• Se tendrán en cuenta las condiciones anatómicas y fisiológicas del trabajador. Es fundamental que el EPI se adapte perfectamente a la anatomía del trabajador para evitar la generación de nuevos riesgos.
• En los trabajos forestales con gran frecuencia los riesgos son múltiples y por tanto exigen de la utilización simultánea de varios equipos de protección individual, éstos deberán ser compatible entre sí y mantener su eficacia en relación con los riesgos correspondientes.

5-ELECCIÓN DE LOS EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

Para la correcta elección del EPI adecuado deberá actuarse en el siguiente orden:
Análisis y valoración de los riesgos existentes. Estudiando si los riesgos pueden evitarse o limitarse utilizando otros métodos o procedimientos de organización del trabajo o medios de protección colectiva.
Conocimiento de las características que deben reunir los equipos de protección individual para garantizar su funcionamiento, teniendo en cuenta la naturaleza y magnitud de los riesgos a proteger, así como los factores adicionales de riesgo que puedan constituir los propios equipos de protección individual o suutilización.
El empresario al elegir un EPI deberá verificar la conformidad de éste, y conocer si cumple los requisitos esenciales de seguridad para tener la garantía de que ofrezcan un nivel adecuado de seguridad según los riesgos para los que está destinado a proteger. (Directiva 89/686/CEE y R.D. 1407/1992, de 20 de noviembre).

Los EPIs se encuentran clasificados por categorías. Esta clasificación corresponde con el diferente nivel de gravedad de los riesgos para los que se destinan los equipos, su nivel de diseño y fabricación.
Corresponde con el diferente nivel de gravedad de los riesgos para los que se destinan los equipos, su nivel de diseño y fabricación.
Modelos de EPI que protegen frente a riesgos mínimos, y cuyos efectos, cuando sean graduales, puedan ser percibidos a tiempo y sin peligro para el trabajador.
Requieren la “marca CE” y la “Declaración de conformidad CE” del fabricante.
Modelos de EPI que protegen frente a riesgos de grado medio o elevado, que no tengan consecuencias mortales para el trabajador.
Deben previamente a su comercialización someterse al examen “CE de tipo” en uno de los organismos acreditados para realizar los procedimientos de certificación europeos, entre ellos el Centro Nacional de Medios De Protección del INST., además de la “Declaración de conformidad CE” y “marca CE” exigidos a los restantes equipos.
Modelos de EPI que protegen frente a riesgos de consecuencia mortal o que pueda dañar gravemente y de forma irreversible la salud, sin que se pueda descubrir a tiempo su efecto inmediato.
Además de los requisitos anteriores, les será exigido, el ”Sistema de garantía de calidad CE” utilizando uno de los procedimientos establecidos en la directiva:
– Sistema de garantía de calidad “CE” del producto final.
– Sistema de calidad “CE” de la producción en vigilancia.
Categoría I : Nº
Categoría II : Nº 96 Año de colocación del marcado CE de Tipo en el EPI.
Categoría III : Nº 96 YYYY Número distintivo del Organismo Notificado que interviene en la fase de producción como se indica en el artículo 9 del R.D.
1407/1992

6- UTILIZACIÓN Y MANTENIMIENTO

Para su correcta utilización deberán seguirse las recomendaciones realizadas por la empresa, la cual deberá informar al trabajador sobre los riesgos a cubrir y la necesidad de su uso, debiendo hacer ver al trabajador la necesidad de su empleo correcto para proteger su salud antes que recurrir a la autoridad de la empresa.
Las condiciones en que un equipo de protección deba ser utilizado, en particular, en lo que se refiere al tiempo durante el cual haya de llevarse, se determinará en función de:
a) La gravedad del riesgo.
b) El tiempo o frecuencia de exposición al riesgo.
c) Las condiciones del puesto de trabajo.
d) Las prestaciones del propio equipo.
e) Los riesgos adicionales derivados de la propia utilización del equipo que no hayan podido evitarse.
Los equipos de protección individual estarán en principio destinados al uso personal; pero si las circunstancias exigiesen la utilización de un equipo por varios trabajadores, se adoptarán las medidas necesarias para que ello no origine ningún problema de salud o de higiene a los diferentes usuarios.
Por otra parte todo EPI requiere de un mantenimiento adecuado de cara a garantizar su correcto funcionamiento. Lo cual deberá tenerse en cuenta, manteniéndolos siempre revisados, limpios, reparados o renovados cuando sea necesario. Debiendo seguirse para ello las normas que sobre el particular deberá suministrar el fabricante a través de un folleto informativo. Este folleto informativo se entregará obligatoriamente por el fabricante con los EPI’s comercializados.
(R.D. 1407/1992)
El empresario deberá fotocopiar el folleto informativo y entregarlo al trabajador con cada unidad de protección En el caso de que el trabajador no conozca el idioma en que está escrito, habrá que traducirle el contenido del mismo.

7- OBLIGACIONES DEL TRABAJADOR

Los trabajadores, con arreglo a su formación y siguiendo las instrucciones del empresario, deberán:
a) Utilizar y cuidar correctamente los equipos de protección individual.
b) Colocar los equipos en el lugar indicado para ello, una vez utilizados.
c) Informar de inmediato a su superior jerárquico directo de cualquier defecto, anomalía o daño apreciado en el equipo de protección individual utilizado que pueda entrañar una pérdida de su eficacia protectora.

8- LISTA INDICATIVA DE EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

8.1. Protectores de la Cabeza.
El casco de seguridad para la protección de la cabeza del trabajador protegerá frente a la caída de objetos, como es el caso de piedras, ramas, herramientas, etc…
Debe cumplir con las exigencias de la norma EN-397 en la referente al aislamiento eléctrico, barboquejo ajustable, arnés de cabeza, banda sudadera en cabeza y nuca.

8.2. Protectores del Oído.
Los protectores auditivos son de varios tipos: El uso de los protectores auditivos debe atenuar el ruido de forma que el trabajador tenga una exposición efectiva al ruido equivalente a la de otro trabajador que, desprovisto de protectores, estuviese expuesto a niveles inferiores a 90 dB(A) (nivel de ruido equivalente) o 140 dB (nivel de pico), o si es posible a 80 u 85 dB(A) (nivel diario equivalente).
Tapones Orejeras, con arnés de cabeza, bajo barbilla o la nuca Casco antirruido
Protectores auditivos acoplables a los cascos de protección para la cabeza
Cuando se trabaje con motosierra y motodesbrozadora el equipo de protección individual que debería utilizarse, ya que cubre otros riesgos asociados a labores forestales en los que se emplea esta maquinaria, es la protección auditiva acoplada al casco de protección para la cabeza.

Nivel de exposición al ruido (nivel diario equivalente) Superior a 80 dB(A)

Por solicitud Optativo
· Evaluación de riesgos (específicos y generales).
· Medidas preventivas.
· Utilización EPI.
· Resultados del control médico. Inicial Periódico: Anual

Superior a 85 dB(A)

Obligatorio Optativo
· Evaluación de riesgos (específicos y generales).
· Medidas preventivas.
· Utilización EPI.
· Resultados del control médico. Inicial Periódico: Trienal

Superior a 90 dB(A) o 140 dB de nivel de Pico

Obligatorio Obligatorio
· Evaluación de riesgos (específicos y generales).
· Medidas preventivas.
· Utilización EPI.
· Resultados del control médico. Inicial Periódico: Quinquenal
* Según R.D. 1316/1989, de 27 de octubre, sobre protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de la exposición al ruido durante el trabajo.

8.3. Protectores de los Ojos y de la Cara.

Son fundamentalmente gafas (sólo protegen los ojos) y máscaras faciales de protección (protegen la cara y otras zonas de la cabeza), para evitar la penetración de productos químicos fundamentalmente fertilizantes y plaguicidas, la proyección de partículas sólidas o líquidas, y la protección solar por riesgos de deslumbramiento o de exposición a la radiación solar.
Estos equipos en ocasiones suelen ir acoplados a otros equipos, como por ejemplo los cascos de seguridad, aunque en los trabajos de desbroce generalmente es suficiente emplear una pantalla facial.
Las normas básicas a las que están sujetas éste tipo de protecciones son:
· EN 166. Protección individual de los ojos. Requisitos.
· EN 167. Protección individual de los ojos. Métodos de ensayo ópticos.
· EN 168. Protección individual de los ojos. Métodos de ensayo no ópticos.

8.4. Protectores de Manos y Brazos.

El uso de guantes y manguitos es necesario en la mayoría de los trabajos forestales: plantaciones, saca de madera, tronzado, podas, etc. Gracias a ellos se evitarán cortes, golpes, pinchazos, proyecciones e incluso atrapamientos con la motosierra.
La norma básica en la que se recogen los requisitos para los guantes es la EN 420. Además la Directiva 89/686/CEE clasifica los guantes de protección en 3 categorías:
– I Diseño Simple: guantes que ofrecen protección para riesgos mínimos.
– II Diseño Intermedio: Guantes adecuados para riesgos intermedios.
– III Diseño Complejo: Guantes diseñados para proteger contra riesgos graves, mortales o irreversibles.

8.5. Protectores de Pies y Piernas.
El calzado de seguridad constituye el elemento de protección de las extremidades inferiores de uso más generalizado, existiendo un tipo de calzado adecuado para cada tipo de riesgo (pinchazos, golpes, aplastamientos, deslizamientos, etc.).

Encontramos los siguientes niveles o clases de calzado laboral:

- CATEGORÍA I: calzado normal, sin elementos de protección especiales como punteras y plantillas, que tan sólo protege el pie de riesgos mínimos
y ambientales. Dentro está el calzado de uniformidad de calle, etc.
– CATEGORÍA II: se engloba en esta categoría todo calzado destinado a proteger contra algún riesgo no mínimo y se establece dentro de ella las siguientes diferencias:

a).Calzado de Seguridad : Calzado equipado con puntera, plantilla o combinación de ambas que éste diseñado para soportar impactos de hasta 200 julios.

b). Calzado de Protección: Calzado equipado igual al anterior pero para impactos de sólo hasta 100 julios.

c). Calzado Profesional: Calzado que no lleva ni puntera ni plantilla, pero sí es sometido a los demás ensayos.
– CATEGORÍA III: Calzado especialmente diseñado para que sea conductor de la electricidad.

8.6. Protectores de la Piel.
Son cremas y pomadas de protección contra quemaduras del sol o producidas por el frío.

8.7. Protectores del Tronco y Abdomen.
Se incluyen aquí mandiles y delantales, para la mezcla y aplicación de sustancias químicas, cinturones para protección de la columna vertebral, para la manipulación manual de cargas pesadas, cinturones y arneses de seguridad contra caídas en labores de poda, etc.

8.8. Protectores Total del Cuerpo.
Ropa o monos de trabajo para protección del frío, lluvia; contra riesgos químicos derivados de la aplicación de productos fitosanitarios, utilizándose para ello ropa de protección integral que aíslen al trabajador del producto que esté aplicando; durante el uso de motodesbrozadoras y motosierras; etc.

EN 388: Protección contra riesgos mecánicos.
EN 388: Protección contra riesgos mecánicos.
EN 388: Protección contra riesgos mecánicos.
EN 511: Protección contra el frío.
EN 407: Protección contra riesgos térmicos.
EN 659: Protección contra riesgos mecánicos, fuego y calor. (retenes contra incendios).
EN 381: Protección contra la motosierra

www.prevencionlaboral.org/

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Manual de prevencion de incendios mediante tratamiento del combustible forestal

Posted by Firestation en 02/04/2013

manual prevencion incendios combustible forestal

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Video. Fuego tecnico en incendios forestales. Quemas controladas. Quemas prescritas.

Posted by Firestation en 26/03/2013

quema-controlada-1

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Manual de servicios de aeropuertos. Salvamento y extincion de incendios

Posted by Firestation en 19/03/2013

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Helados Inflamables. Componentes peligrosos en la elaboracion de helados y alimentos.

Posted by Firestation en 17/03/2013

El helado es uno de los productos favoritos de los norteamericanos y uno de los más exitosos productos lácteos de todos los tiempos. De acuerdo con el Servicio de Investigación Económica del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, se produjeron aproximadamente 1.300 millones de galones de helado en los Estados Unidos, en el año 2004. Durante ese año, el consumo promedio por persona fue de aproximadamente 5 galones.

En apariencia, se piensa en el helado y su producción como algo completamente inocuo. Se congela y luego se derrite al ser expuesto a la temperatura ambiente. Sus ingredientes básicos son leche y crema, edulcorantes y aditivos incorporados para estabilizar, dar textura y firmeza. Hasta ahí, ningún componente peligroso. Pero, ¿qué sucede con los saborizantes?

De acuerdo con la Asociación Internacional del Helado, aproximadamente el 50 por ciento de los quince sabores de helado preferidos son de vainilla o incluyen un componente a base de vainilla (como trocitos de chocolate, vetas de salsa de caramelo de vainilla, etc.). ¿Sabía que la mayoría de los saborizantes de vanilla poseen una base de alcohol (etilo) con puntos de inflamación momentánea inferiores a 100º F (37º C), lo que hace que sean clasificados como líquidos inflamables de Clase I, según se establece en el Código NFPA 30, Líquidos Inflamables y Combustibles? En realidad, muchos de los productos saborizantes que se utilizan en la producción de helados son fórmulas líquidas, en base a alcohol, que poseen puntos de inflamación momentánea, por lo que se clasifican dentro del rango de líquidos inflamables-combustibles. Además, la mayoría de los productos saborizantes se envían en contenedores plásticos de una capacidad que oscila entre 1 y 55 galones (208 litros) o en tambores de almacenamiento más grandes.

El caso en estudio que se describe a continuación muestra un ejemplo de la vida real sobre cómo un riesgo de incendio inesperado, en este caso el inadecuado almacenamiento de líquidos inflamables, puede ser controlado utilizando el enfoque del análisis de riesgo en etapas lineales (incluidos el reconocimiento, evaluación, y reparación del riesgo, la toma de decisiones y medidas de implementación), conjuntamente con la aplicación de lo establecido en el código de incendio correspondiente (en este caso, el NFPA 30), y el adecuado tratamiento que debe darse a obstáculos inesperados que podrían aparecer en el camino.

Antecedentes de pérdidas provocadas por líquidos inflamables y combustibles
Según el informe del año 2006 “Selección de incendios ocurridos en los Estados Unidos, en ocupaciones seleccionadas” publicado por la División de Investigación y Análisis de Incendios de la NFPA, durante el período 1999-2002, se registró un promedio estimado anual de 1.100 incendios estructurales ocurridos en instalaciones industriales y de fabricación, que involucraron líquidos inflamables o combustibles o productos del gas como los materiales que se encendieron en primer lugar. Los daños materiales directos anuales y estimados, provocados por dichos incendios fueron de US$ 112 millones. De manera similar, el informe de la NFPA para “Propiedades de almacenamiento”, para el mismo período de tiempo, mostró un estimado anual de 800 incendios estructurales que involucraron líquidos inflamables o combustibles/productos del gas, como los materiales que se encendieron en primer lugar. Los daños materiales directos anuales, resultantes de los 800 incendios, fueron de US$ 22 millones.

Posiblemente, la mejor ilustración del potencial de grandes pérdidas de dichos líquidos sea lo que muchos consideran las pérdidas características provocadas por incendios que involucren productos líquidos inflamables. El 27 de mayo de 1987, se inició un incendio en la planta de distribución de pinturas para automóviles cuando una cantidad de 8 a 10 cajas con contenedores metálicos de 1 galón (3,7 litros) que almacenaban productos líquidos inflamables se cayeron de una carga que estaba siendo trasladada en un carretón de elevación. El charco de líquido inflamable resultante fue encendido por una chispa proveniente del motor eléctrico del carretón y rápidamente se propagó hacia el sitio adyacente de almacenamiento a granel de productos líquidos inflamables contenidos en recipientes metálicos y plásticos.

El subsiguiente incendio se propagó rápidamente en este edificio no combustible y el techo de acero comenzó a colapsar dentro de un plazo de cinco minutos de haberse iniciado el fuego, a pesar de la presencia de rociadores automáticos. Aún con los rociadores automáticos funcionando y a pesar de los esfuerzos por combatir el incendio de los departamentos de bomberos locales, el fuego derribó una muro cortafuego y en un lapso de aproximadamente 30 minutos, todo el edificio de 180.000 pies cuadrados (16.722 metros cuadrados) se vio envuelto por el fuego. Los costos por daños en bienes muebles e inmuebles, así como por remoción de escombros, fueron estimados en US$ 49 millones (al tipo de cambio del dólar vigente en el año 1987).

Como resultado de estas pérdidas, las organizaciones de protección contra incendios comenzaron a considerar con mayor detalle el potencial de riesgo que presentaban los incendios provocados por líquidos inflamables y combustibles.

Estudio del caso
Una compañía de New England elabora helados para su venta minorista en todo el este de los Estados Unidos. Una de las sucursales elabora el 100 por ciento de los productos de helado de la compañía y está compuesta por dos edificios independientes.

Las instalaciones principales tienen una superficie aproximada de 200.000 pies cuadrados (18.580 metros cuadrados), y consisten de un edificio de un piso y de un segundo piso parcial, compuesto por una mezcla de construcciones, aunque mayormente por mampostería y construcciones no combustibles de paneles de acero liviano sobre marcos de acero o muros exteriores de bloques de mampostería, y en gran parte por techos con base de acero expuesto sobre vigas de celosía. El edificio alberga las operaciones de elaboración de helado, así como las áreas de almacenamiento de materias primas y productos terminados y las oficinas corporativas. Las áreas de almacenamiento, elaboración y soporte se entremezclan dentro del edificio y, debido a la ausencia de muros cortafuego certificados como resistentes al fuego, son consideradas como una única área de incendio, según establece el NFPA 30.

Aproximadamente un 75 por ciento del edificio está protegido por rociadores automáticos en modo control. Los sistemas de rociadores se consideran de un diseño de área/densidad aceptable, según lo establecido en la NFPA 13, Norma para la instalación de sistemas de rociadores, y los sistemas de mayor demanda protegen mercancías mezcladas, materiales para almacenamiento de productos secos en estanterías de hilera doble de hasta 16 pies (4,8 metros) con una altura de techo de 21 pies (6,4 metros).

Diversas áreas del edificio están refrigeradas con equipos a base de amoníaco. En dichas áreas se encuentran algunas salas de enfriamiento pequeñas para almacenamiento de materias primas y varias salas de congelación que en su totalidad ocupan una superficie aproximada de 50.000 pies cuadrados (4.645 metros cuadrados). Las salas de congelación se utilizan para almacenar productos de helado terminados, considerados mercancías de almacenamiento de Clase I por la NFPA 13, en estanterías de hileras múltiples de hasta 25 pies (7,6 metros) con una altura de techo de 30 pies (9,1 metros). Están unidas y construidas con paneles de aislamiento con frente metálico aprobados, colocados sobre un marco de acero. Ninguna de las salas de congelación dispone de rociadores, aunque están provistas de alarmas de incendio automáticas con detectores de calor.

El edificio secundario es de un piso, con una superficie de 80.000 pies cuadrados (7.432 metros cuadrados), construido con estructuras de mampostería no combustible con muros exteriores de bloques de mampostería y techo con base de acero expuesto sobre vigas de celosía. La materia prima compuesta por mercancías mezcladas y los materiales de envase se almacenan en estanterías de hilera doble a 20 pies (6 metros) con una altura máxima de techo de 30 pies (9,1 metros). En el sector central del edificio hay una sala de enfriamiento de aproximadamente 25 pies (7,6 metros) por 110 pies (33 metros) que se utiliza para almacenar los productos con ingredientes refrigerados. El edificio está totalmente protegido por rociadores automáticos de modo control de diseños de área/densidad adecuados, según lo establecido en NFPA 13. La sala de enfriamiento está protegida por un sistema de rociadores automáticos específicamente asignado y provisto de anticongelante.

La planta cuenta con un suministro de agua de 2.000 gpm (7.570 lpm) en una bomba de incendio diesel de 100 psi, que aspira el líquido proveniente de un tanque de succión subterráneo de 400.000 galones (1.514.164 litros). Dicha bomba y el tanque de succión abastecen a todos los sistemas de rociadores automáticos, así como a los hidrantes del amplio patio privado de la planta. A tres millas de las instalaciones hay un departamento de bomberos asalariados. La planta dispone de un sistema de alarmas de incendio automáticas, que incluye la detección del flujo de agua de los rociadores, de la supervisión de las válvulas de los rociadores y de calor y humo; alarmas de incendio manuales; bomba de incendio y alarmas de supervisión de amoníaco monitorizadas por estación central.

En sí mismo, el proceso de elaboración de helados se considera un proceso industrial estándar que comprende operaciones de licuado, mezcla, pasteurización y homogeneización, congelado y envasado.

Reconocimiento de la exposición a los saborizantes
En principio, un sondeo sobre prevención de pérdidas reveló varios casos de productos saborizantes a base de inflamables en contenedores plásticos de 1 galón, una cantidad relativamente baja, almacenados fuera del área de producción principal de la planta. Ello indujo al funcionario de seguridad de la compañía a cuestionarse si debía considerarse un almacenamiento especial para los “otros” productos saborizantes presentes en la planta.

  • Se llevó a cabo un segundo sondeo de toda la planta con el personal de seguridad y de producción. Este reveló cantidades significativas de productos líquidos a base de inflamables y combustibles debidamente etiquetados en diversas áreas de los dos edificios, y almacenados en contenedores plásticos de varios tamaños [desde 1 galón (3,7 litros) a 55 galones (208 litros)]. La gran mayoría de estos materiales eran saborizantes que se utilizaban en la elaboración de diversos sabores de productos de helado.

Tomando en cuenta las recomendaciones que surgirían de este sondeo, la compañía solicitó a la autoridad competente local la revisión de las conclusiones. Una vez analizada la situación, tanto la autoridad competente como el jefe de bomberos del estado arribaron a la conclusión de que la situación actual representaba un serio riesgo de incendio incontrolado y exigieron la implementación de medidas para su control, conforme a lo establecido en NFPA 30, mediante el trabajo conjunto con el departamento de prevención de pérdidas de la aseguradora de la compañía.

Evaluación del riesgo
Se llevó a cabo un estudio para determinar cuáles eran específicamente los productos saborizantes utilizados, cuándo eran utilizados (algunos saborizantes se usaban únicamente durante determinados períodos del año), las cantidades máximas que se encontraban en el sitio, dónde se almacenaba habitualmente cada uno de los productos, y los índices de inflamabilidad, según lo establecido en la Hoja de datos de seguridad del material (MSDS) aplicable.

El estudio reveló las siguientes características del riesgo:

  • Presencia de varios miles de galones de saborizantes líquidos inflamables y combustibles;
  • La gran mayoría de estos saborizantes estaban clasificados como líquidos inflamables de Clase IB o IC;
  • Los productos eran hidromiscibles, con un contenido superior al 50 por ciento de líquidos de Clase I (en la mayoría de los casos alcohol etilo);
  • Todos los saborizantes estaban almacenados en contenedores plásticos de 1 galón (3,7 litros) a 55 galones (208 litros);
  • No existía un área de almacenamiento centralizada para estos productos, aunque la mayoría estaban almacenados en áreas de almacenamiento general, tanto refrigeradas como no refrigeradas, y
  • Los productos eran almacenados tanto sobre el piso como en estanterías.

Si se aplica lo establecido en NFPA 30, Capítulo 6 “Almacenamiento en contenedores y tanques portátiles”, queda claro que estos productos no estaban almacenados o protegidos de manera adecuada, dado que no se cumplía con dos de los requisitos principales establecidos en la Sección 6.5.2, Depósitos para fines generales:

  1. Las áreas de almacenamiento que contenían los productos no estaban separadas de otras ocupaciones por un muro cortafuego con una resistencia al fuego de cuatro horas (según se define en la norma NFPA #221) o siquiera por un muro de tabique con una resistencia al fuego de dos horas (conforme a lo aprobado por la autoridad competente), según se establece en la Sección 6.5.2.1.
  2. Conforme a lo dispuesto en la Sección 6.5.2.4, en depósitos de fines generales está estrictamente prohibido el almacenamiento de líquidos inflamables de Clase I y combustibles de Clase II en contenedores plásticos.

Se arribó a la conclusión de que el almacenamiento de los productos saborizantes presentaba un severo y gran riesgo de pérdida por incendio para la planta. Dado que esta planta era el único lugar de elaboración de la compañía, no sólo se ponían en riesgo los bienes muebles e inmuebles de la compañía sino también la totalidad del negocio.

Recursos para mitigar el riesgo
Trabajando en forma conjunta con la compañía y con un consultor de construcciones de la industria alimenticia, la aseguradora de la compañía ofreció los siguientes recursos potenciales:

  • Almacenar todos los productos, tanto inflamables como combustibles, en tráilers o galpones de almacenamiento separados y de poco valor, ubicados en el patio de la planta, bien distantes de todo edificio o equipamiento de importancia.
  • Reducir la cantidad de productos en existencia y almacenados en gabinetes listados para líquidos inflamables, en adhesión a las disposiciones del NFPA 30.
  • Construir una sala de almacenamiento interior o separada por muros o tabiques, resistentes al fuego, según lo establecido en los requisitos del NFPA 30, Sección 6.4, para todos los productos inflamables. Los productos líquidos combustibles deberían ser almacenados en estanterías especialmente asignadas, protegidas por un techo y rociadores intermedios entre estanterías y por barreras horizontales, según se establece en NFPA 30, Sección 6.8.

Todas estas opciones presentan ventajas y desventajas si se toma en cuenta la funcionalidad, el flujo (del proceso) de fabricación y los costos, pero surgió un factor no previsto que inicialmente no había sido contemplado por ninguna de las partes.

Ello fue el hecho de que algunos productos saborizantes estaban almacenados en áreas refrigeradas y otros no. El personal de control de calidad del producto de la compañía determinó que los saborizantes refrigerados no podían ser almacenados en un entorno que no dispusiera de refrigeración sin que se altere el gusto de los productos de helado terminados en los que se usaban. Así, se planteó el dilema de requerir versiones redundantes de cualquiera de los recursos elegidos, una para el producto refrigerado y otra para el producto no refrigerado.

Luego de consultar con los proveedores de saborizantes de la compañía y con su departamento interno de control de calidad del producto, la compañía arribó a la conclusión de que el almacenamiento de saborizantes que habitualmente no requerían refrigeración en un entorno refrigerado no alteraría el gusto de los productos de helado terminados. Por lo tanto, todos los saborizantes podían ser almacenados en un entorno refrigerado, si fuera necesario.

Decisión de la gerencia
Respecto de las opciones ofrecidas, el requisito de un entorno refrigerado, así como los aspectos de seguridad del personal relacionados con la manipulación del material entre edificios durante períodos de condiciones climáticas adversas eliminaba la posibilidad de almacenar el producto en tráilers o galpones a la intemperie.

Basándose en la practicidad, no se aceptó la opción de almacenar los saborizantes en gabinetes listados para líquidos inflamables, dado que la compañía trabajaba con varios miles de galones de producto saborizante en el sitio en todo momento, y NFPA 30 limita las cantidades que pueden ser almacenadas en gabinetes en una sola área de incendio a 360 galones (1.362 litros) —  tres gabinetes con 120 galones (454 litros) en cada uno.

La decisión final fue la de almacenar todos los saborizantes líquidos inflamables y combustibles, refrigerados, en un cerramiento para almacenamiento de líquidos inflamables certificado como resistente al fuego, y almacenar los productos líquidos combustibles, no refrigerados, en las áreas de almacenamiento en estanterías existentes y proveerlas de los rociadores intermedios entre estanterías y de las barreras horizontales requeridos.

Dado que el entorno refrigerado constituía un requisito, la solución más simple sería almacenar estos productos en cerramientos de gabinetes para almacenamiento de líquidos inflamables listados, pre-diseñados mediante ingeniería y pre-fabricados, según lo permitido por el código NFPA 30. Una desventaja era la limitada dimensión del gabinete disponible, lo cual implicaba que para cumplir con los requisitos de NFPA 30, se necesitarían dos gabinetes de un costo estimado de US$ 64.000. Este importe no incluía el costo adicional que demandaría cumplir con los requisitos de protección del almacenamiento en estanterías de productos combustibles no refrigerados.

Por lo tanto, la compañía decidió que la solución más rentable sería construir una nueva sala de almacenamiento interior para líquidos inflamables, certificada como resistente al fuego, en el lugar de una de las salas de enfriamiento existentes del edificio principal de elaboración, para almacenar todos los productos saborizantes inflamables y combustibles.

Como estrategia provisoria para la mitigación de pérdidas, todos los productos saborizantes serían almacenados en el edificio del depósito independiente de materias primas, a fin de eliminar el riesgo de incendio en las operaciones de elaboración que se desarrollaban en la planta principal.

Implementación
La descripción general de las características de diseño básicas de la sala, requeridas por NFPA 30, Sección 6.4, incluía lo siguiente:

  • Las dimensiones de la sala permitían albergar una cantidad máxima de diez galones de líquido almacenado por pie cuadrado, considerando que se disponía de la protección de rociadores.
  • Conjuntos de montaje de muros y cielorrasos construidos con una certificación de resistencia al fuego de dos horas, con aberturas para puertas protegidas por puertas autocerrantes listadas, con una resistencia al fuego de 1,5 horas.
  • Cableado eléctrico y equipos diseñados para ubicaciones peligrosas de Clase I, División 2 (según lo establecido en el NFPA 70, Código Eléctrico Nacional).
  • Contención para derrames provista mediante un piso inclinado hacia un drenaje especialmente asignado y hacia un tanque colector.
  • Protección contra incendios mediante rociadores de modo-control, de factor 11,2k, de respuesta rápida y temperatura normal, diseñados para proveer una densidad mínima de 0,60 gpm/pie cuadrado sobre el área de la sala. Se admite para la protección de productos hidromiscibles que contengan más del 50 por ciento de líquidos de Clase I dispuestos en tarimas o pilas.

El código NFPA 30 no requería ventilación mecánica ni construcciones contra daños, dado que no se preveía llevar a cabo operaciones de expendio dentro de la sala, ni el almacenamiento de productos líquidos inflamables de Clase IA.

Considerando que la sala iba a ser utilizada para almacenar productos comestibles, los conjuntos de montaje de muros y cielorrasos debían estar aislados e incluir componentes de imposta que no sólo cumplieran con los requisitos de certificación de resistencia al fuego de la NFPA, sino también con las normas de la FDA sobre el uso de ocupaciones con presencia de alimentos. Eventualmente, los paneles de cielorraso y muros aislados que cumplían con todos los requisitos fueron identificados y aprobados por la autoridad competente, aunque ello requirió más tiempo e investigaciones adicionales.

Tomó 10 meses y alrededor de US$ 90.000 completar el proyecto de la sala interior para líquidos inflamables. Si se lo compara con el estimado de US$ 70 millones de la aseguradora sobre el valor asegurado total expuesto a pérdida por incendio en relación con el riesgo previo que dejaba de presentarse, todas las partes consideraron que el gasto estaba bien justificado. Se había mitigado ampliamente un gran riesgo de pérdida, evitando daños en bienes muebles e inmuebles, así como la interrupción del negocio y la potencial pérdida de participación en el mercado de la compañía.

Lecciones aprendidas
La mejor lección que se obtiene del estudio de este caso es que puede haber presencia de grandes cantidades de líquidos inflamables y combustibles en ocupaciones inesperadas. Ya sea por productos saborizantes incluidos en la elaboración de helados, solventes, medios líquidos hidráulicos o de corte que se utilicen en ocupaciones de trabajo con metales o el almacenamiento de productos como antisépticos para manos (elaborados en su mayoría a base de etanol) ubicados en depósitos de distribución de productos de limpieza, debe tomarse conciencia del riesgo de incendio que presentan todos los materiales líquidos que se hallan dentro de una ocupación.

Asimismo, también debe prestarse especial atención al adecuado almacenamiento y protección de materiales líquidos inflamables, a fin de mitigar su gran potencial de pérdida por incendio, aplicando como estrategias principales el aislamiento, la contención y la supresión. Según se ha observado en el estudio de este caso, para alcanzar la meta deseada, resulta de gran utilidad aplicar un enfoque de análisis de riesgo en etapas lineales, que abarque la aplicación de códigos y normas de la NFPA, junto con las necesidades específicas del lugar en estudio.

La falta de acción ante la presencia de líquidos inflamables puede afectar negativamente la capacidad de una compañía para permanecer en actividad.

Phillip Bistany es ingeniero de cuentas Sénior de Liberty Mutual Property

nfpajla.org/

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Tecnicas de extincion en incendios de interior. Bomberos Comunidad Madrid.

Posted by Firestation en 11/03/2013

Tecnicas de extincion en incendios de interiores

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Infraestructuras de defensa contra incendios forestales.

Posted by Firestation en 08/03/2013

defensa incendios forestales

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Manual del extintor de explosion para incendios forestales.

Posted by Firestation en 05/03/2013

extintor explosion

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Flashover provocado por la ventilación.

Posted by Firestation en 24/02/2013

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E.P.U. en Servicios de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento. Universidad de Valencia.

Posted by Firestation en 20/02/2013

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The Metro Project. Simulacion a escala real de incendios en tuneles.

Posted by Firestation en 14/02/2013

final report metro project

Publications

2009 – 2012

All the publications that are created in METRO will be published on this web page. The web page is continuously updated, so keep an eye out for new information. The publications are presented under the following headings; reports, papers, presentations, video and audio, and other publications.

Reports

Carlberg, T., Berglund, R. (2012) METRO – Scale model tests. FOI-R–3402-SE, Stockholm: FOI.

Claesson, A., Lönnermark, A., Ingason, H., Lindström, J., Li, Y. Z., and Kumm, M. (2012) Laboratory fire experiments with a 1/3 train carriage mockup. SP Report 2012:06, Borås: SP Technical Research Institute of Sweden.

Forsén, R. (2012) METRO – Calculated Explosion Structural Damage. FOI-D—0481—SE, Stockholm: FOI.

Fridolf, K. (2010) Fire evacuation in underground transportation systems: a review of accidents and empirical research. Lund: Department of Fire Safety Engineering and Systems Safety, Lund University.

Fridolf, K. and Nilsson, D. (2012) A questionnaire study about fire safety in underground rail transportation systems. Lund: Department of Fire Safety Engineering and Systems Safety, Lund University.

Ingason, H., Kumm, M., Nilsson, D., Lönnermark, A., Claesson, A., Li, Y. Z., Fridolf, K., Åkerstedt, R., Nyman, H., Dittmer, T., Forsén, R., Janzon, B., Meyer, G., Bryntse, A., Carlberg, T., Newlove-Eriksson. L., Palm, A. (2012) The METRO project – Final report. SiST 2012:8, Västerås: School of Sustainable Development of Society and Technology, Mälardalen University.

Kumm, M. (2010) Carried Fire Load in Mass Transport Systems: A study of occurrence, allocation and fire behavior of bags and luggage in metro and commuter trains in Stockholm. Västerås: School of Sustainable Development of Society and Technology, Mälardalen University.

Lönnermark, A., Lindström, J., and Li, Y-Z (2011) Model-scale metro car fire tests. SP Report 2011:33, Borås: SP Technical Research Institute of Sweden.

Lönnermark, A., Lindström, J., Li, Y. Z., Claesson, A., and Ingason, H. (2012) Full-scale fire tests with a commuter train in a tunnel. SP Report 2012:05, Borås: SP Technical Research Institute of Sweden.

Meyer, G. & Berglund, R. (2011) Full-Scale Commuter Train Explosion Test. Västerås: School of Sustainable Development of Society and Technology, Mälardalen University.

Nyman, H. and Dittmer, T. (2012) Metro, WP4 – CFD-simulations of a single exit underground station. Report SiST 2012:04, Västerås: School of Sustainable Development of Society and Technology, Mälardalen University.

Papers

Fridolf, K., Nilsson, D., and Frantzich, H. (2012) Taking advantage of theories and models on human behaviour in the fire safety design of underground transportation systems. 5th International Symposium on Tunnel Safety and Security, New York, USA, 14-16 March, 2012.

Fridolf, K., Nilsson, D., and Frantzich, H. (2011) Fire Evacuation in Underground Transportation Systems: A Review of Accidents and Empirical Research. Fire Technology, Available online 5 March 2011 (in press).

Kumm, M. (2010) METRO-project: Protecting transportation infrastructure. Eurotransport Digital News, 3, retreived from http://www.eurotransportmagazine.com/, 19 July 2010.

Lönnermark, A., Lindström, J., and Li, Y. Z. (2012) Model Scale Metro Carriage Fire Tests – Influence of Material and Fire Load. 2nd International Conference on Fires in Vehicles, Chicago, USA, 27-28 September, 2012, pp 159-169.

Lönnermark, A., Lindström, J., Li, Y. Z., Ingason, H., and Kumm, M. (2012) Large-scale Commuter Train Tests – Results from the METRO Project. Proceedings from the 5th International Symposium on Tunnel Safety and Security, New York, USA, 14-16 March, 2012, pp. 447-456.

Presentations

METRO (2011) Presentations at the METRO seminar 2011 (pdf portfolio). Presentations at the METRO seminar in Arvika, Sweden, 13-14 September 2011.

METRO (2012) Presentations at the final METRO seminar 2012 (pdf portfolio). Presentations at the METRO seminar in Rosersberg, Sweden, 10-11 December 2012.

Nilsson, D. (2010) METRO – A research project about fires and explosions in metro systems (underground). Presentation at the International Rail Accident Investigation Conference, 25 November 2010.

Video and Audio

Videos produced in METRO can be found on YouTube at http://www.youtube.com/metroprojectse. Some examples of YouTube videos are given below.

METRO (2011) Full-scale fire test in train tunnel, 2011−09−13, Arvika, Sweden.

METRO (2011) Early fire – Full-scale fire test in train tunnel, 2011−09−07, Arvika, Sweden.

METRO (2011) Fully developed fire – Full-scale fire test in train tunnel, 2011−09−07, Arvika, Sweden.

METRO (2011) Pulsation – Full-scale fire test in train tunnel, 2011−09−07, Arvika, Sweden.

METRO (2011) Backlayering – Full-scale fire test in train tunnel, 2011−09−07, Arvika, Sweden.

METRO (2011) Evacuation experiment in a smoke filled tunnel, 2011−05−31, Stockholm, Sweden.

Other Publications

Ljung, S. (2010) Säkrare tunnelbana. [Safer underground] Teknik & Forskning, 3, 19.

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Incendios ocasionados por rayos

Posted by Firestation en 11/02/2013

rayo en arbol incendio

Por Kathleen Robinson

Sus impactos ocasionan daños de millones de dólares cada año

Este año se cumple el quinto aniversario de la catástrofe en la mina de carbón de Sago, West Virginia, donde fallecieron 12 mineros en el incendio con mayor mortalidad de los iniciados por un rayo en los Estados Unidos en casi 40 años.

Según la edición con fecha 3 de enero de 2006, de The Charleston Gazette, la explosión tuvo lugar alrededor de las 6:30 a.m., a sólo media hora de abierta la mina. De los 29 hombres que trabajaban en la mina, uno pereció en la explosión. Dieciséis pudieron escapar ilesos, y los 12 restantes, atrapados por el colapso, se resguardaron detrás de una barricada que construyeron para aguardar el rescate, según el informe de investigación elaborado por la Administración de Salud y Seguridad Minera (MSHA) del Departamento de Trabajo de los EEUU, División de Salud y Seguridad en Minas de Carbón.

Unas 41 horas luego de la explosión, los rescatistas finalmente pudieron alcanzar a los mineros atrapados, de los cuales solo uno sobrevivió.

El informe de la MSHA dice que la explosión ocurrió aproximadamente a 2 millas (3.2 kilómetros) de la entrada de la mina cuando un rayo impactó en un cable y lo siguió hasta adentro de la mina, donde encendió gas metano.

Este es sólo uno de los 24,600 incendios iniciados por un rayo que fueron reportados anualmente a los departamentos de bomberos de los EEUU en los cinco años desde 2004 hasta 2008, según un nuevo informe de investigación de la NFPA, Incendios Ocasionados por Rayos e Impacto de Rayos. Estos incendios causan en promedio, la muerte de 12 civiles, 47 lesiones a civiles, y $407 millones de dólares de daños a la propiedad cada año.

“A pesar de que los incendios por rayos representan una porción relativamente pequeña del problema general de los incendios, las cifras aún continúan siendo importantes,” dice Ben Evarts, el autor del estudio. “Esto es importante para que la gente sepa, que aunque el término se utilice habitualmente en conversaciones para hacer referencia a algo que es poco probable, es de hecho, un evento bastante común.”

No hay necesidad de decir que, los incendios que se inician con el impacto de un rayo en las profundidades de una mina son muy poco habituales. En promedio, el 74 por ciento de los incendios causados por rayos y que son informados anualmente a los departamentos de bomberos locales desde el año 2004 al 2008, ocurrieron en espacios exteriores. Los incendios forestales que se iniciaron por el impacto de rayos alcanzaron en promedio a unos 5.5 millones de acres (2, 225,771 hectáreas) por año, o al 66 por ciento de los 8.2 millones de acres alcanzados por incendios forestales (3, 318,422 hectáreas) al año, según el Centro Nacional de Incendios Interinstitucional. El incendio forestal promedio ocasionado por un rayo alcanzó los 500 acres (202 hectáreas), mientras que el incendio promedio iniciado por humanos alcanzó casi los 40 acres (16 hectáreas).

Sólo el 18 por ciento de los incendios iniciados por rayos desde 2004 a 2008 ocurrieron en el hogar. No obstante, dieron por resultado el 88 por ciento de las muertes asociadas de civiles en situación de incendio, el 77 por ciento de las lesiones por incendio a civiles, y el 70 por ciento del daño directo a la propiedad, cifras informadas anualmente a los departamentos de bomberos locales.

El impacto de rayos que no inician un incendio, también es mortal. En promedio, estos impactos dieron muerte a 38 personas al año desde 2004 a 2008, según informa el Servicio Meteorológico Nacional. Sólo en el año 2008, los rayos causaron 27 muertes confirmadas y 216 lesiones confirmadas. El cuarenta y seis por ciento de aquellas personas fallecidas por rayos se encontraba en espacios exteriores de áreas abiertas.

“Los incendios exteriores iniciados por rayos son mucho más destructivos en promedio, en términos del alcance de acres, que aquellos iniciados por causas humanas,” dice Evarts.

No sorprende, que los incendios por rayos y los impactos de rayos que no resultaron en incendios, son más comunes durante el verano que en cualquier otra época del año.

Alrededor de la mitad de todos los incendios ocasionados por rayos y casi tres quintos de los impactos de rayos que no causan incendios, se reportaron entre julio y agosto, y los incendios por rayos tienen su pico hacia el final de la tarde y al anochecer. Un poco más de la mitad de todos los incendios iniciados por rayos ocurren entre las 3 y 9 p.m.

Los cinco estados principales donde se produjeron el total de los fallecimientos ocasionados por rayos fueron Florida, Colorado, Texas, Georgia, y Carolina del Norte, mientras que los cinco estados principales donde se produjeron muertes ocasionadas por rayos por millón de pobladores fueron Wyoming, Colorado, Florida, Georgia, y Carolina del Norte. Los cinco estados principales sonde se produjeron relámpagos por milla cuadrada fueron Florida, Louisiana, Mississippi, Alabama, y Carolina del Sur.

¿Cómo protegerse de los rayos?

Primeramente, se debe seguir la regla del 30-30: Cuando se observa un rayo, hay que contar los segundos hasta que se escucha el trueno. Si el tiempo transcurrido es de 30 segundos o menos, la tormenta eléctrica se encuentra dentro de las 6 millas (9.6 kilómetros) y es peligrosa. En otras palabras, si puede oír los truenos, usted se encuentra dentro de la zona de impacto del rayo.

Si se encuentra en un espacio interior, dice Evarts, desconecte todos los artefactos eléctricos, las computadoras y equipos de aire acondicionado. Si no puede desconectarlos, apáguelos. Aléjese de los teléfonos de línea de tierra, computadoras, y cualquier otro equipo eléctrico que lo ponga en contacto directo con la electricidad o la plomería. Evite lavarse las manos, ducharse, bañarse, lavar la ropa o los platos.

Si se encuentra en un espacio exterior, deje lo que esté haciendo al primer trueno y entre en alguna vivienda, algún edificio o vehículo con techo sólido. Si se encuentra en aguas abiertas, diríjase a tierra y busque refugio inmediatamente. Recuerde que la amenaza de rayos continúa por más tiempo del que podría imaginar. Espere al menos 30 minutos después del último trueno antes de abandonar el refugio.

Si no puede refugiarse y siente que su cabello se eriza, indicando que se aproxima el impacto de un rayo, agáchese despegando los talones del piso y coloque las manos sobre sus oídos y la cabeza entre sus rodillas. Tanto como pueda, haga que su cuerpo se convierta en el blanco más pequeño de impacto y minimice su contacto con la tierra. No se tienda horizontalmente en la tierra.

Si usted ve que alguien es alcanzado por un rayo, llame al 911 y busque ayuda en forma inmediata. Las víctimas de impactos de rayos no tienen carga eléctrica, de modo que puede inmediatamente chequear la respiración, latidos cardíacos y pulso.

Promedios anuales de incendios ocasionados por el impacto de rayos reportados al Departamento de Bomberos local por tipo de Incendio 2004-2008

  • 4,400 incendios residenciales dieron muerte a 10 civiles, lesionaron a 36, y ocasionaron daños directos en propiedades por un valor de $283 millones
  • 1,800 incendios estructurales no residenciales dieron muerte a 1 civil, lesionaron a 6, y ocasionaron daños directos en propiedades por un valor de $90 millones
  • 18,200 incendios exteriores y sin clasificar dieron muerte a 0 civiles, lesionaron a 2, y ocasionaron daños directos en la propiedad por un valor de $33 millones
  • 100 incendios de vehículos dieron muerte a 0 civiles, lesionaron a 2, y ocasionaron daños directos en la propiedad por un valor de $2 millones

http://www.nfpajournal-latino.com/

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Manual del bombero. Academia Vasca de Policia y Emergencias.

Posted by Firestation en 08/02/2013

2.2 incendios interior 1.4 urgencias sanitarias bomberos 1.2 trabajos y rescates en altura 1 equipos de intervencion

VOLUMEN 1. OPERACIONES DE SALVAMENTO 

1.1 – Rescate en accidentes de tráfico

1.2 – Trabajos y rescates en altura

1.3 – Rescate acuático en superficie

1.4 – Urgencias sanitarias para bomberos

VOLUMEN 2. CONTROL Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS 

2.1 – Principios de la lucha contra incendios

2.2 – Incendios en interiores

2.3 – Incendios forestales

2.4 – Prevención de incendios

VOLUMEN 3. FENÓMENOS NATURALES Y ANTRÓPICOS. OPERACIONES DE AYUDAS TÉCNICAS 

3.1 – Riesgos naturales

3.2 – Riesgo en accidentes con materias peligrosas

3.3 – Redes de distribución e instalaciones

3.4 – Principios de construcción y estabilización de estructuras

VOLUMEN 4. USO DE RECURSOS OPERATIVOS 

4.1 – Equipos de protección respiratoria

4.2 – Medios de extinción. Operaciones e instalaciones con mangueras

4.3 – Bombas. Hidráulica básica para bomberos

4.4 – Vehículos de los S.P.E.I.S.

4.5 – Manejo de herramientas y equipos

VOLUMEN 5. ORGANIZACIÓN Y DESARROLLO PROFESIONAL 

5.1 – El sistema vasco de atención de emergencias

5.2 – Seguridad y salud laboral

5.3 – Aspectos legales de la intervención. Responsabilidad, deberes y derechos

5.4 – Psicología de emergencias

El manual cuenta con la participación de 52 autores de los distintos servicios de bomberos de Euskadi, del servicio de emergencias Osakidetza, de Cruz Roja, Salvamento Marítimo y la Dirección de Emergencias del Departamento de Interior.

Precios:

  • Edición completa: 150 €
  • Volumen individual: 28 €
  • Libro individual: 7 €CONSULTA Y VENTA DE PUBLICACIONES

¿CÓMO ADQUIRIR EL MANUAL DEL BOMBERO? 

Si desea adquirir un ejemplar del manual, puede contactar con nosotros:

  • Llamando al número de teléfono 945 28 52 00.
  • Enviando un fax al número 945 28 23 62.
  • Enviando un correo electrónico a contratacionappv@hsdi.ej-gv.es.
  • Acudiendo a la siguiente dirección:

Academia de Arkaute

Ctra. N-104  km 356. 01192 Arkaute (Araba)

https://copy.com?r=tELdUu

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NFPA Journal Latinoamericano. Los desafíos de los depósitos.

Posted by Firestation en 03/02/2013

Por Richard Gallagher

NFPA 13Dado que, para los bomberos resulta cada vez más difícil proteger los depósitos, un panel de expertos ofrece tres esquemas de protección fija de incendios, diseñados para lograr una extinción completa.

[Para leer esta nota con todos los cuadros haga clic aquí para leer la versión en PDF]

No existe duda alguna, de que los rociadores automáticos desempeñan un papel esencial en el control de los incendios en depósitos, pero NFPA 13, Instalación de sistemas de rociadores, reconoce que los rociadores por sí solos no están previstos para apagar tales incendios. Lo que está previsto es que los rociadores puedan controlar o disminuir un incendio; NFPA 13 define los conceptos de control de incendio y supresión de incendio, y el Manual de Sistemas de Rociadores Automáticos de NFPA ofrece una mayor profundización en el tema. Pero siempre se espera que los bomberos sean los que vayan y realicen la extinción final del incendio en forma manual.

Sin embargo, esto es cada vez más difícil de hacer, ya que los riesgos asociados con los depósitos en donde se realiza un combate de incendio manual, han aumentado en los últimos 60 años. Los depósitos de la actualidad son más grandes, más altos, se encuentran llenos de más mercadería, y contienen mayores cantidades, y más variedad, de productos básicamente más peligrosos que en el pasado. Resulta algo común ver depósitos en parques industriales que superan el equivalente a 10 o más canchas de fútbol americano; algunos alcanzan las 30 canchas o incluso más. Estos enormes depósitos también cuentan con techos de una altura que va de los 30 a 40 pies (9.1 a 12.1 metros); en donde se instalan sistemas automáticos de almacenamiento y recuperación, la mercadería puede colocarse en estanterías a 100 pies (30.5 metros) o más sobre el nivel del suelo. Las exigencias económicas y de eficiencia de los depósitos requieren la necesidad de potenciar al máximo la altura de almacenamiento y reducir la superficie del suelo sin usar, lo que significa reducir la cantidad y el tamaño de los pasillos. La mayor ventaja puede lograrse mediante el almacenamiento en pilas o en estanterías de hileras múltiples. Además, ciertos productos almacenados, como plásticos y aerosoles, representan un peligro de incendio significativamente mayor en relación a los combustibles comunes.

En vista del riesgo cada vez mayor, cabe la pregunta: ¿resulta razonable esperar que los bomberos ingresen a un depósito para apagar un incendio controlado por rociadores? Aunque ha habido muchos avances en cuanto a vestimenta de protección y equipamiento manual de combate de incendio, los adelantos no han abordado los desafíos del combate de incendios en depósitos. Consideremos la responsabilidad de un oficial de bomberos a cargo del incendio de un depósito controlado por rociadores. El oficial a cargo tendrá una serie de preguntas cruciales para abordar, pero pocos recursos que brinden la información precisa que resulta necesaria para lograr decisiones eficientes. En un edificio lleno de humo, ¿cómo se sabe si los rociadores están controlando el incendio del depósito? ¿Cómo podemos saber si los rociadores están manteniendo todo el acero del edificio a bajas temperaturas y estructuralmente sólido? ¿Cómo podemos saber si en algún lugar la mercadería se halla inestable y con riesgo de desplomarse debido a daños provocados por el incendio o por el agua? ¿Cómo podemos saber cuándo se ha extinguido el incendio, o cuándo es el momento de ventilar el edificio y apagar los rociadores? ¿Cómo pueden los bomberos ingresar y manejar de manera segura toneladas de mercadería colocadas en pilas o estanterías por encima de ellos? En esos momentos críticos, los oficiales de bomberos no tienen otra opción más que adivinar y entonces, en cada vez más casos, están tomando la sensata decisión de no arriesgar a su personal en un esfuerzo incierto de salvar bienes que quizás ya están perdidos.

Mientras que se espera que, dentro de límites razonables, el departamento de bomberos pueda manejar los incendios de depósitos , deben comprenderse y establecerse cuáles son eso límites. Para aquellos depósitos no comprendidos dentro de los límites razonables, existe la necesidad de soluciones imaginativas para no sólo controlar, sino para extinguir los incendios en dichas estructuras sin la intervención de seres humanos.

Para iniciar un debate sobre posibles soluciones, la Fundación para Investigaciones de Protección contra Incendios organizó un taller sobre depósitos de alto riesgo durante el Simposio de Investigación y Aplicaciones de Supresión y Detección, o SUPDET (por sus siglas en inglés) llevado a cabo en febrero de 2010 en Orlando, Florida. El taller se centró en el estudio de un caso hipotético de un depósito con almacenamiento en altura en una comunidad rural, una ubicación común de los mega-depósitos de hoy en día, debido en parte a la disponibilidad de tierra económicamente accesible. El depósito del caso de estudio medía 55 pies (16.7 metros) de ancho, 150 pies (45.7 metros) de largo, y 70 pies (21.3 metros) de alto, estaba construido en acero y almacenaba plásticos de Grupo A en una configuración de estanterías múltiples de 13 niveles de 65 pies (19.8 metros) de altura. El almacenamiento se manejaría mediante un sistema automático de almacenamiento y recuperación con funcionamiento en pasillos de 5 pies de ancho. La estantería principal tendría un ancho de cuatro cargas de pallets. El jefe de bomberos local dice que los bomberos sólo ingresarían al edificio en un esfuerzo para rescatar personas que pudieran salvarse.

Frente a una serie de condiciones que desafiaban la inteligencia convencional, se dieron un grupo de presentaciones en el taller, de las que emergieron visiones de avanzada sobre enfoques de protección de incendio fija diseñados para extinguir el incendio sin la intervención del departamento de bomberos. Entre las presentaciones encontramos tres trabajos que utilizaron sistemas de protección de incendio comercialmente disponibles aplicados de maneras poco convencionales. Presentamos aquí dichos métodos sólo a manera de posibilidades hipotéticas en forma conceptual, no como realidades de ingeniería detalladas que han sido analizadas por la comunidad de protección de incendios o que se han sometido a análisis científicos rigurosos. El objetivo es fomentar el debate de un tema de importancia fundamental para la industria, las empresas aseguradoras, el departamento de bomberos y las organizaciones creadoras de normas, como la NFPA, y estimular futuros trabajos a fin de crear soluciones tanto realistas como efectivas en relación a los costos.


ESFR + Dióxido de carbono

Concepto de Aon Fire Protection Engineering (Denominada antiguamente Schirmer Engineering)

CONCEPTO – Este concepto utiliza rociadores con espacio de conducto de supresión temprana y respuesta rápida (ESFR, por sus siglas en inglés) como supresión primaria, complementado por dióxido de carbono, un agente que ya se encuentra comercialmente disponible, probado en aplicaciones de protección de incendio, y que puede transportarse por tuberías por largas distancias utilizando su propia presión almacenada. (NFPA 12, Norma para sistemas extintores de dióxido de carbono, brinda una orientación para aplicar sistemas de dióxido de carbono).

El dióxido de carbono es el agente extintor de incendios ideal para líquidos inflamables, riesgos eléctricos y ocupaciones sensibles al agua. Cuando se descarga, el sistema de dióxido de carbono no deja ninguna clase de residuos. Esto significa que no contribuye al alcance de la contaminación durante un incendio, y no agrava las condiciones para la limpieza después de un incendio. El concepto divide el espacio en zonas altas y bajas; las zonas altas son protegidas solamente por los rociadores ESFR, mientras que las zonas bajas reciben la protección de los rociadores ESFR en la parte superior de la zona, y se complementa la acción con la aplicación de dióxido de carbono para reducir el contenido de oxígeno en la zona hasta el punto en donde las llamas abiertas no resultan posibles. Las zonas bajas estarán reservadas para los riesgos de almacenamiento más difíciles. Mientras que el modelo utiliza dióxido de carbono sólo en las zonas más bajas, sería interesante considerar su uso también en las zonas altas.

ESQUEMA – Se instalan barreras horizontales y verticales sólidas en las estanterías para separar el espacio en cuatro zonas de protección, dos zonas bajas de 25 pies (7.6 metros) de altura, y dos zonas altas de 45 pies (13.7) de altura (encima). La distribución en zonas fue propuesta a fin de brindar barreras de protección coherentes con el límite máximo de altura de cielorraso para rociadores ESFR y de limitar el dióxido de carbono que se descargaría en respuesta a un incendio. NFPA 13 brinda orientación sobre materiales de barrera, como placas de metal y madera.

Para protección primaria, se incluyen dos niveles de rociadores ESFR, uno a nivel del cielorraso, diseñado para proteger la parte superior de 40 pies (12.1 metros) de almacenamiento (arriba derecha), y otro nivel ubicado en las estanterías para proteger el almacenamiento a 25 pies (7.6 metros) y por debajo (centro). El diseño se ve mejorado ubicando selectivamente los rociadores ESFR en los espacios de conducto en la parte superior de cada zona. Las boquillas de dióxido de carbono ubicadas en las estanterías se instalan en la segunda, tercera y cuarta fila de almacenamiento de solamente una zona baja, entre 15 pies (4.5 metros) y 25 pies (7.6 metros) sobre el nivel del suelo, según se indica en el centro de la ilustración. El dióxido de carbono se almacena en un tanque refrigerado, posiblemente ubicado fuera del edificio, y el gas se envía por tuberías a las boquillas en la configuración de almacenamiento en estanterías en caso de incendio. Dentro de las zonas se ubican dispositivos de detección de calor lineales o de tipo punto.

CÓMO FUNCIONA – La detección de calor en una zona superior dispara la alarma de incendio, y el flujo de agua del sistema ESFR se inicia y continúa hasta que se extinga el incendio (derecha, arriba). En las zonas más bajas, la detección de calor dispara la alarma de incendio, se inicia el flujo de agua del sistema ESFR, y se inicia la descarga del sistema de CO2 con retardo de tiempo y se coordina con el sistema ESFR (abajo izquierda). NFPA 12 requiere este retardo de tiempo para permitir la evacuación del personal y para asegurar el funcionamiento de los rociadores ESFR. El retardo de tiempo de descarga de CO2 a menudo es de 30 segundos, pero puede necesitarse más tiempo para una evacuación completa en instalaciones de mayor envergadura. En la parte inferior derecha, a medida que el sistema ESFR sigue funcionando, comenzando la supresión del incendio y manteniendo la estructura y las estanterías de acero del edificio, se dirige el dióxido de carbono a las boquillas en la configuración del almacenamiento en estanterías y se libera en la zona en donde se encuentra el incendio, extinguiendo el incendio mediante la reducción del oxígeno en la zona protegida.

BENEFICIOS Y DESAFÍOS – El modelo saca provecho de una tecnología conocida y probada en la forma de rociadores ESFR, pero da un paso más al extender la tecnología ESFR utilizando “cielorrasos” mediante la instalación de barreras sólidas y luego introduciendo el rociador ESFR dentro de los espacios de conducto en sólo dos niveles de la estructura de 70 pies (21.3 metros) de altura. Se evita un sistema convencional de rociadores ubicados en las estanterías en todos los niveles.

Un beneficio especial del dióxido de carbono en una configuración de depósito es su capacidad de manejar incendios que involucran productos básicos de alto riesgo, tales como líquidos inflamables y combustibles. En el pasado, se perdieron grandes depósitos cuando la protección de incendio se vio sobrepasada por incendios que involucraban productos básicos de un riesgo mayor al considerado originalmente. Con el paso del tiempo, los productos básicos de riesgo mayor van ingresando paulatinamente al almacenamiento, así como se van reemplazando gradualmente los productos metálicos por productos de plástico. Los productos básicos de riesgo mayor también pueden almacenarse intencionalmente debido a necesidades comerciales. Un ejemplo puede ser un derrame de líquidos inflamables que no entraban en el área normal de almacenamiento de líquidos inflamables.

La seguridad del personal se convierte en una preocupación cuando se considera al dióxido de carbono como sistema de protección. NFPA 12 brinda requisitos para alarmas de evacuación, retardos de descarga para evacuación y requisitos de un sistema de bloqueo y etiquetado para manejar exposiciones asociadas con una liberación inesperada de este gas inerte y asfixiante. Resulta esencial que la instalación de un sistema que utiliza CO2 cumpla al pie de la letra con todos los requisitos de NFPA 12.

Antes de que el dióxido de carbono pueda convertirse en una solución corriente de protección de depósitos, se necesitan investigación, puesta a prueba y listado para dos características específicas del sistema: Un esquema adecuado de detección de incendios ubicado en la estantería para liberar el sistema de dióxido de carbono, y una boquilla para dióxido de carbono para usar en un sistema de estanterías. Un desafío adicional para este modelo es que en la actualidad no se cuenta con rociadores ESFR listados para uso en estanterías. Sería necesario un procedimiento de puesta a prueba y listado para rociadores ESFR de uso en estanterías a fin de respaldar este enfoque de protección tan innovador y prometedor.


Espuma de alta expansión
Concepto de FPI Consortium y Hughes Associates

CONCEPTO La propuesta de espuma de alta expansión hace uso de una solución que ya ha sido probada para detectar incendios de alto riego. La espuma de alta expansión aplicada de acuerdo con NFPA 11, Norma para espumas de baja, media y alta expansión, es un agente de extinción de incendio comúnmente utilizado para proteger hangares de aeronaves, almacenamiento de líquidos inflamables, almacenamiento de papel enrollado, y una serie de otras aplicaciones. El principio de diseño es simple: Utilizar una inundación total en un área dividida en zonas hasta una profundidad en la que el incendio quede sumergido. El concepto utilizó investigación sobre el uso de espuma de alta expansión para extinguir incendios en espacios a bordo de una embarcación que involucraban pallets de madera y una acumulación de líquidos inflamables. Hughes Associates presentó los hallazgos de esta investigación en la conferencia SUPDET 2009 de la Fundación para Investigaciones de Protección contra Incendios.

ESQUEMA Para reducir el requisito total de suministro de agua, se utilizan barreras verticales sólidas o de tela para dividir el espacio en cuatro zonas de protección iguales, como se señala a continuación. Se consideraron dos métodos de detección de calor: Detectores de calor de punto de cielorraso y para estantería, y detección de calor lineal ubicada dentro de las estanterías, con líneas que cambian de frente a parte trasera y de lado a lado en cada nivel de la configuración. También se propuso la detección de llamas para cubrir áreas y pasillos abiertos del edificio. Se ofrecieron los sistemas de detectores por imágenes de video (VID, por sus siglas en inglés) como una opción que puede detectar incendios con o sin llama. Las cámaras de video, indicadas en marrón, se colocarían en las esquinas superiores de las zonas para lograr una cobertura óptima del espacio. Las cámaras también permitirían el monitoreo del nivel de espuma dentro del depósito siguiendo la inmersión inicial de espuma, y permitir el control de la profundidad de espuma utilizando una cancelación manual del sistema de espuma.

El concentrado de espuma se almacena en un espacio térmico en el edificio adyacente con almacenamiento en zonas de poca altura, y se recoge mediante agua enviada por tuberías al edificio de altura en caso de incendio. La solución se envía a grandes generadores de espuma ubicados en el cielorraso; cada cuadrante incluye por lo menos dos generadores, ubicados sobre los pasillos transversales en la parte frontal y trasera del edificio. Cada par de generadores con clasificación de 17.000 cfm (pies cúbicos por minuto) es capaz de llenar una zona protegida en tres a cuatro minutos.

CÓMO FUNCIONA – El sistema de detección dispara la alarma de incendio y el sistema de espuma. El concentrado de espuma se envía a un sistema de dosificación de espuma; alrededor de tres partes de concentrado se mezclan con 97 partes de agua para formar una solución de espuma. La solución de espuma luego se envía a un generador de espuma de alta expansión, en donde una parte de la solución se mezcla con 500 a 1,000 partes de aire para formar la espuma de alta expansión. La espuma se abastece mediante generadores de espuma montados en el cielorraso o en la pared que llenarán por completo la zona protegida y apagarán el incendio.

USO DE ASRS – El modelo utilizó dos visiones del sistema automático de almacenamiento y recuperación (ASRS, por sus siglas en inglés): Una visión consideraba el sistema como una fuente probable de incendio, y si se detecta un incendio, el ASRS se bloqueará para volver a su estación base y apagarse. La otra visión consideraba un sistema automático de almacenamiento y recuperación reforzado que se utilizaría durante un incendio.

Este sistema podría recibir varios usos. En primer término, un sistema de extinción de incendio montado en un pallet equipado con una cámara infrarroja inalámbrica y un extintor de incendio controlado en forma remota podría transportarse al área del incendio y apagar material que se está quemado con o sin llama. El sistema también podría usarse para quitar material ubicado dentro y alrededor del incendio a fin de reducir la carga de combustible. Adicionalmente, el material dañado por el incendio en el área inmediata al mismo podría removerse después de la extinción, aunque esta tarea requeriría medios para manejar las cargas de los pallets que se encuentran dañadas o inestables.

BENEFICIOS Y DESAFÍOS – Un beneficio significativo de la espuma de alta expansión es el tiempo de inmersión de cuatro minutos, que brindaría un rápido control del incendio y una propagación limitada del mismo. La espuma de alta expansión también reduce el nivel de humedad en el material; después de un incendio, las cargas de material en los pallets tienden a mantenerse estables, lo que permite que el sistema automático de almacenamiento y recuperación efectúe una remoción más fácil. Con un suministro de concentrado de espuma que permite un flujo de espuma por 30 minutos, el uso máximo de agua en este escenario quedaría limitado a menos de 18.000 galones; menos que el 20% del requerimiento de agua para los rociadores automáticos, lo que se traduce en menos derrame de agua contaminada. La capacidad de dividir el espacio del depósito en zonas múltiples reduciría aún más la demanda de agua, además de los daños a la mercadería, debido al contacto con la espuma. A diferencia de las barreras más robustas que se necesitan con otros agentes de extinción de incendio, las barreras para espuma de alta expansión pueden incluir cortinas de tela. En los pasillos del depósito, las cortinas pueden cortarse para permitir un movimiento normal y sin obstrucciones del ASRS.

El enfoque por zonas propuesto aquí suscita potenciales preocupaciones, dado que un incendio cercano a una separación de zona podría provocar el funcionamiento de la protección de espuma en más de una zona. Sería necesario el desarrollo de un método de división de zonas más confiable a fin de abordar el problema de los incendios cercanos a las separaciones de zonas. Aunque la cantidad total de agua dentro de la espuma es relativamente baja, todos los productos básicos ubicados dentro de la zona quedarían mojados por la espuma. La mayor parte de los productos básicos deberían poder recuperarse.


Neblina de agua
Concepto de RJA

CONCEPTO Este modelo fue uno de los enfoques más innovadores del taller. El principio de diseño emplea un sistema de clapetas de aire y ventiladores de escape para dosificar la neblina de agua a través de la configuración de estanterías. La neblina de agua es un sistema reconocido de supresión de incendio para una amplia gama de desafíos, desde ocupaciones de riesgo leve tales como salones de baile hasta estaciones plásticas de proceso de productos químicos para salas asépticas, en donde se utilizan líquidos inflamables. NFPA 750, Norma sobre sistemas de protección contra incendios de neblina de agua, brinda orientación sobre la aplicación de sistemas de neblina de agua en donde el sistema ha sido específicamente listado para el riesgo a proteger.

ESQUEMA A diferencia del dióxido de carbono y la espuma de alta expansión, el enfoque de la neblina de agua no involucra la división en zonas del espacio del depósito con barreras horizontales o verticales. El sistema se encuentra diseñado para funcionar automáticamente de un modo dividido en zonas en base a la ubicación del incendio detectado.

Se instala un sistema lineal de detección de calor en cada fila de almacenamiento de la configuración de las estanterías y en el cielorraso por encima de las estanterías.

La pared del depósito compartida con el espacio de poca altura es una cámara de ventilación, una pared que contendría un espacio abierto con acceso al aire exterior. A lo largo de esta pared se colocan una serie de rejillas de aire de reposición. Un número de ventiladores de escape potentes se colocaron a lo largo de la pared opuesta.

Se instalan boquillas de niebla de agua de alta presión a lo largo del frente de las estanterías sobre el lado de las rejillas de aire. Las boquillas corren paralelas a los pasillos en cada nivel de las configuraciones de las estanterías, y se dividen en zonas en forma vertical desde el suelo hasta el cielorraso.

USO DEL ASRS – Se consideró que el sistema automático de almacenamiento y recuperación iba ser reforzado para permitir el funcionamiento durante un incendio. Éste incluiría un sistema autónomo de extinción de incendio montado en un pallet. El sistema de extinción montado en un pallet incorpora una cámara infrarroja para poder ubicar material que se incendia con y sin llama. Una boquilla de supervisión aplicaría hasta 600 galones de espuma de aire comprimido para lograr la extinción final.

CÓMO FUNCIONA – La activación del sistema lineal de detección de calor dispara la alarma de incendio e identifica la ubicación del incendio dentro de la configuración de las estanterías. En forma cercana*, se activan las boquillas de neblina de agua en las zonas verticales apropiadas. También se activan los ventiladores de escape, extrayendo aire a través del ancho del depósito desde las rejillas de aire de reposición ubicadas en la pared exterior opuesta. La neblina de agua descargada se envía a través de la configuración hacia los ventiladores de escape, lo que apaga el incendio.

BENEFICIOS Y DESAFÍOS – Aunque no se realizaron cálculos de demanda de agua para este modelo, se cree que la neblina de agua utilizaría aún menos agua que el enfoque con espuma de alta expansión. En zonas rurales con suministros de agua limitados, la neblina de agua podría ofrecer una opción efectiva en función de los costos respecto de los rociadores automáticos abastecidos por tanques de bombas de incendio y para almacenamiento de agua.

El concepto de combinar neblina de agua y corriente de aire está previsto para reducir la generación de humo y para eliminar del edificio una parte del humo que se está generando. Esto brinda el beneficio de una mejora en la visibilidad dentro del edificio, además del disminuir el potencial de daños a la mercadería provocados por el humo. Sin embargo, este enfoque combinado es nuevo y requeriría puestas a prueba y el desarrollo de pautas de diseño.

Además, tendría que buscarse el desarrollo de un diseño listado de neblina de agua para la extinción de incendios en un depósito, dado que la norma NFPA 750 requiere que tales sistemas cuenten con un listado específico para el riesgo que se está protegiendo.


Hacia nuevas ideas tradicionales: Perspectivas y pasos a seguir

Durante 60 años, las ideas tradicionales nos indicaron que los rociadores pueden controlar o suprimir el incendio de un depósito y que los bomberos lograrán la extinción final. Es hora de reconocer que los depósitos han cambiado, y que las tareas que deben enfrentar los bomberos pueden ser mayores y más peligrosas de lo que fueron cuando se concibieron las ideas tradicionales. El pensamiento pionero e innovador visto en el taller sobre depósitos de alto riesgo pone de manifiesto la existencia de tecnologías disponibles que pueden ofrecer alternativas de costo reducido, efectivas y capaces de apagar incendios en las configuraciones de almacenamiento más difíciles.

Esto conlleva una gran cantidad de ramificaciones para un gran número de grupos de interés, empezando con los bomberos. Las tácticas del departamento de bomberos no han podido seguir acompañar el ritmo de alto crecimiento en el tamaño de los depósitos, los cuales presentan una geometría de almacenamiento que descarta el uso de chorros de manguera y escaleras. Los límites de capacidad de paquetes de aire presentan la amenaza adicional de quedarse sin aire mientras se está muy lejos de la salida. El diseño de los sistemas de supresión de los depósitos modernos deben tener en cuenta las limitaciones inherentes al combate de incendio manual.

Para los gerentes de riesgos, estos depósitos desempeñan un papel crucial en la cadena de suministro de cualquier negocio. Ya sea propio, operado por terceros o mantenido por proveedores, casi todas las industrias utilizan los depósitos para conservar la continuidad de sus negocios. Los gerentes de riesgos a menudo exigen que los depósitos de su cadena de suministro se encuentren protegidos con normas reconocidas de protección de incendio. La eliminación del departamento de bomberos de la ecuación de la extinción final significa que las normas para la protección de incendio fija de estas estructuras deberán cambiar. Como resultado, se solicitará a las organizaciones desarrolladoras de normas, como NFPA, para que adapten las normas existentes, o que creen nuevas normas, a fin de cumplir con los nuevos requisitos de la protección de depósitos. Los diseñadores de protección de incendio ofrecerán referencias a las nuevas normas mientras idean soluciones innovadoras y efectivas en función de los costos para ayudar a proteger estos espacios.

Abrirnos para para alcanzar nuevas ideas de tradicional sabiduría, requerirá una gran cantidad de debates e investigación adicionales para validar los nuevos enfoques sobre la extinción de incendios en depósitos. Además de las necesidades de investigación mencionadas para cada uno de los enfoques presentados aquí, existe una real necesidad de justificar los gastos de investigación y desarrollo para una nueva generación de sistemas de extinción de incendio. Además, existe la necesidad de demostrar que se cuenta con opciones efectivas en función de los costos respecto del uso único de rociadores automáticos. Los beneficios pueden hacerse realidad mediante consideraciones tales como almacenamiento reducido de agua, bombas de incendio más pequeñas, y menores exposiciones a los impactos ambientales y limpieza. Estos beneficios también pueden respaldar las iniciativas ambientales.

También debemos prestar mayor atención al papel de los sistemas automáticos de almacenamiento y recuperación. En la actualidad, no está previsto que los ASRS puedan funcionar de manera confiable durante un incendio. Sin embargo, los ASRS del futuro podrían mejorarse para tolerar calor, agua, humedad y humo, y podrían utilizarse como una herramienta más activa y efectiva dentro del esfuerzo total de supresión. Además, estos sistemas podrían utilizarse para quitar cargas en pallets dañadas por el fuego, húmedas o inestables de las estanterías después de un incendio.

Finalmente, no hay necesidad de hacer participar al departamento de bomberos en más diálogos relacionados con la extinción de incendios en depósitos. ¿Aceptan la extinción de incendios en depósitos como su responsabilidad, o ciertas características de los depósitos como tamaño, altura y nivel de riesgo efectivamente crean barreras más allá de las cuales la intervención del departamento de bomberos deja de ser razonable? ¿Eso introduce una brecha imprevista en la protección de incendios en depósitos? Comprender el impacto en desarrollo del modelo de administración de riesgos del departamento de bomberos puede permitir a los propietarios de edificios y aseguradoras reconocer que un incendio en un depósito difícil pueda no apagarse, aún si ese edificio cuenta con la mejor protección fija disponible.

Cuanto antes actuemos, más rápido podremos reemplazar con una enfoque más realista, la expectativa de que los bomberos enfrenten los peligros que presentan los incendios en un depósito: Ellos brindarán respaldo a los sistemas automáticos de extinción de incendios desde una distancia prudencial.

RICHARD GALLAGHER es director de línea de negocios–propiedades para Zurich Services Corporation Risk Engineering de Schaumburg, Illinois.


NFPA 13


Planificación de ayuda para el departamento de bomberos

Algún día, la protección de incendios fija podrá extinguir los incendios en depósitos, pero para el futuro inmediato esa tarea depende del servicio de bomberos. NFPA 1620, Planificación previa al incidente, es el documento primario del departamento de bomberos para planificar respuestas frente a incendios y otras emergencias en una variedad de ocupaciones, incluidas instalaciones de almacenamiento como depósitos. El departamento de bomberos también utiliza NFPA 13E, Operaciones de departamentos de bomberos en propiedades protegidas por sistemas de rociadores y de tubería vertical.

Recientemente NFPA formó un grupo de trabajo, conformado por representantes de la industria del seguro y del departamento de bomberos y personal de NFPA, con el objetivo de desarrollar una estrategia de comunicaciones diseñada para aumentar la concientización, uso y cumplimiento de NFPA 1620 y NFPA 13E. Esta mayor concientización se lleva a cabo mediante la implementación del “Combate de incendio en edificios con rociadores” (FFSB, por sus siglas en inglés), un programa desarrollado por la compañía de seguros FM Global. El programa está previsto para encargados de planificación previa al incidente, oficiales de la compañía primeros en llegar, y comandantes de incidentes, y se encuentra diseñado para ayudarlos a comprender los sistemas de rociadores automáticos. El FFSB instruye a los usuarios sobre cómo implementar un proceso de planificación previo al incendio en edificios con sistemas de rociadores automáticos, y cómo trabajar con esos sistemas en el lugar del incendio.

El desarrollo de una nueva edición del FFSB comenzará en algún momento hacia fin de año. El grupo de tareas creará una estrategia de comunicaciones para la edición y trabajará con organizaciones nacionales de incendio y academias estatales de capacitación de incendio para publicitar el programa, NFPA 1620 y 13E incluidos. Para más información, comuníquese con Gary Keith de NFPA (gkeith@nfpa.org) o Mike Spaziani de FM Global (Michael.Spaziani@fmglobal.com).

http://nfpajla.org

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